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Seguros aéreos de Pasajeros parte 5 - Monografía



 
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Clasificación Técnica de las Aeronaves


Giro plano:

aerodino que se mantiene en vuelo en virtud de la reacción del aire sobre uno o mas rotores, que gira libremente alrededor de ejes verticales o casi verticales.

Globo:

aeróstato no propulsado mecánicamente.

Helicóptero:

el aerodino que se mantiene en vuelo en virtud de la reacción del aire sobre uno o mas rotores propulsados mecánicamente que giran alrededor de ejes verticales o casi verticales.


Clasificación Jurídica de Aeronaves:



Desde las primeras realizaciones positivas del derecho aeronáutico se han clasificado las aeronaves en públicas y privadas. La Convención de Paris de 1919 adoptó este criterio seguido por la convención de Chicago de 1944.

Son aeronaves públicas las destinadas al servicio del poder público las demás aeronaves son privadas aunque pertenezcan al estado. Reviste de particular importancia jurídica al ponerse en juego la aplicabilidad de las normas legales que sin en ciertos aspectos son comunes ambas clases de aeronaves, en otros se aplican solo en las publicas o solo a las privadas.

Son aeronaves públicas las destinadas al servicio del poder público: militares, policía y aduanas y las demás aeronaves son privadas.

La ley 21 del 29 de enero del 2003 en su artículo 7 define por aeronave: “Como aquella maquina que pueda sustentarse en la atmósfera por reacciones del aire y que no sean las reacciones de este contra la superficie de la tierra”.

2.2.3. Concepto de Contrato de Seguro Aéreo



Establecer el concepto de contrato de seguro aéreo, es necesario remitirse a los elementos que integran a la institución del seguro en todo su contenido, ya que el seguro aéreo para el transporte de pasajero es una modalidad, de los diferentes seguros que el hombre a través de la evolución de la institución en estudio y del avance tecnológico ha ideado para protegerse de los riesgos a que está sometido, en la ejecución de actividades, que cada día son más comerciales, transformadas en base a la tecnología aplicada y que le ponen frente a riesgos que atentan contra la existencia de su vida y el menoscabo del patrimonio.

Como respuesta al menoscabo del patrimonio surgen los seguros contra daños, que garantizan al asegurado la cobertura de sus bienes frente a los riesgos a que están, sometidos en función de la actividad que se explota. En este caso tenemos la aeronave destinada al comercio vía aérea debe hacer frente a los riesgos del aire .

Por consiguiente es necesario que este en condiciones de aeronavegabilidad que es un concepto amplio que abarca el estado interno de la aeronave es decir la condición del conjunto de piezas que la integran, unida a la parte externa, a su tripulación o gente del aire que debe ser idónea, al igual que llevar los libros de abordo que le son exigidos, tener su licencia de operación vigente y contar con un seguro. Transcribimos la norma de la ley 21 de 29 de enero de 2003, que establece el deber del Ente Regulador de la Aviación panameña:

Articulo 27:

“La Autoridad de Aeronáutica Civil deberá adoptar las normas de aeronavegabilidad, con fundamento en la provisiones de los anexos al Convenio de Chicago, en particular sobre el otorgamiento, enmienda, cancelación o convalidación de los certificados de aeronavegabilidad, de las licencias técnicas, así como de las exposiciones necesarias para hacer cumplir tales preceptos. Igualmente, la Autoridad de Aeronáutica Civil, desarrollara las labores de inspección, certificación y supervisión, según los procedimientos sugeridos por los organismos internacionales competentes y los reglamentos correspondientes.
Cuando la aeronave no reúna los requisitos necesarios la Autoridad de Aeronáutica Civil podrá suspender o cancelar el certificado de aeronavegabilidad”.

La inclusión del seguro aéreo , es un requisito sine qua non para la aeronave y así lo establece nuestro ordenamiento jurídico, ya que el porteador o transportista esta obligado asumir su responsabilidad dentro de los limites prescritos por la ley y los cuales analizaremos oportunamente..

El seguro aéreo de transporte de pasajeros, pertenece a la categoría de los seguros contra daños, cuyo objetivo principal esta en proteger el menoscabo del patrimonio del asegurado y que de respuesta a los reclamos que terceros le presente en este caso los pasajeros, por los daños, lesiones, perdidas y otros sufridos durante la travesía aérea.

El concepto del contrato de transporte aéreo lo expresamos en base a los siguientes términos: acuerdo mediante el cual el asegurador se obliga a indemnizar al asegurado, frente a reclamos de terceros por los daños acaecidos en el traslado del pasajero, de su punto de partida al lugar de destino como contraprestación del pago de la prima en la fecha determinada y las cláusulas pactadas.

El transportista asume una responsabilidad de carácter civil y penal, en la ejecución del transporte de pasajeros, atendiendo a la violación de la normativa, que debe cumplir. Nuestro ordenamiento jurídico positivo es claro, cuando establece los limites de responsabilidad del transportista y la no exoneración de su responsabilidad cuando su actuar es doloso, afectando así al pasajero, el cual esta facultado para instaurar sus reclamos.

- Legislación Extranjera:

distinguimos autores que ponen de manifiesto la necesidad de unificar conceptos sobre esta materia., para darle una mejor solución a la contratación del seguro aeronáutico; no obstante, esto no sucede así, ya que por la insuficiente regulación de este contrato, en la mayoría d la legislaciones extranjeras al igual que la nuestra, se aplican normas de carácter general y de forma supletoria, lo que significa un desbalance en lo que es y lo que debe ser el tratamiento jurídico de esta figura, como parte integrante del Derecho Aeronáutico.

Una solución viable para este problema a nivel mundial, es la celebración de convenios internacionales sobre este tipo de seguro, ya que en ocasiones anteriores en materia de aeronáutica se han tratado problemas similares mediante este procedimiento (ver normas que rigen el contrato de transporte aéreo de Varsovia y Montreal) en donde se han encontrado y adoptado criterios uniformes que rigen en los países que suscriben los convenios, haciéndolos ley en cada uno de ellos siempre y cuando no sean contrarios a la ley nacional. Otro tipo de solución consistiría en que cada Estado en su legislación aeronáutica trate esta figura e forma adecuada, tal como se ha hecho con el seguro marítimo, que generalmente se encuentra en los distintos códigos o leyes de comercio, en las partes dedicadas al comercio marítimo.

En general, en casi todos los Estados se suscitan dificultades similares para determinar exactamente que normas son aplicables a los seguros aeronáuticos. Se afirma el contrato de seguro, es un acto de comercio, este deberá regirse por lo que preceptúa el código respectivo; Sin embargo sabemos que son esos mismo cuerpos legales se contempla e capítulo espaciales, los distintos contratos de seguro que cada legislación regula; además no hay razón alguna para que los seguro aeronáuticos dejen de integrarse dentro de sus propias normas, como ha sucedido con el marítimo.

Tomando como ejemplo lo que ha sucedido en la legislación chilena respecto al Seguro Aeronáutico, el código del ramo se refiere al seguro en el título VIII del Libro II, que se llama Del seguro en General y de los Seguros Terrestres en Particular. Este título contiene disposiciones generales comunes a los seguro terrestres y marítimos y normas especiales para los primeros. El Título VII trata del seguro Marítimo. Con posterioridad al Código del Comercio, se han dictado leyes sobre seguros de accidentes de trabajo y otros.

Se puede apreciar que no se consideró el seguro aéreo; Ninguna disposición legal se ha referido a él ni ha hecho aplicable las reglas del código. Por la otra, este seguro no queda comprendido en la clasificación del artículo 513, que dice: ” Los Seguros son Terrestres y Marítimos”. Concluimos, que las normas especiales sobre seguros terrestres y marítimos no pueden regir el seguro aéreo.

La únicas disposiciones legales a que está sujeto el seguro aéreo son las comunes generales a todo seguro, fijada por el título VIII del Libro II del Código de Comercio. Se podrá presentar la duda de si el párrafo séptimo del citado Título VIII, que habla se obre le Seguro de Transportes Terrestres, es aplicable al Seguro Aéreo debido a que el transporte aéreo se regirá por las disposiciones del Código de Comercio, relativos al transporte por tierra, lagos, canales o ríos navegables. Más esta regla se refiere exclusivamente a las disposiciones relativas al transporte, pero no al seguro del transporte, que es un contrato de transporte específicamente distinto.

Las cláusulas del contrato de seguro y las costumbres mercantiles deberán suplir esta falta injustificable de legislación”. 18

Entre los pocos países de América Latina que tiene un Código Aeronáutico disposiciones expresamente dedicadas a la regulación de los seguro aeronáuticos, tenemos Argentina; así el titulo X de su código le consagra varios artículos a esta materia y si bien, no es avenidamente en su tratamiento y susceptible se críticas, por lo menos sienta el principio ya mencionado, que deben estar incluidas las normas de seguro aeronáuticos en la legislación correspondiente; Como es lógico, en cuanto a los aspectos generales, se le aplicaran las disposiciones del Código de Comercio; así lo consagra, el Artículo 172, del código Aeronáutico de Argentina.

Artículo 172:

“son aplicables al seguro aéreo las normas generales de seguros establecidas en el código de comercio, en cuanto no sean incompatibles con el ejercicio de la navegación aérea, ni estén en contra del presente Código”.

- Legislación Panameña:

El concepto de este contrato, estimamos conveniente observar en primer lugar, que en la doctrina no hay definición uniforme en cuanto a su denominación, por lo que se han establecido las mas diversas enunciaciones tales como seguro aeronáutico, seguro de aviación, seguro de navegación aérea. Nosotros nos adherimos a la primera, ya que el termino aeronáutico en sentido etimológico proviene de aeronáutica, que significa -Ciencia o arte de la navegación aérea-, termino especifico para dicha actividad. Por otra parte consideramos que dichas denominación, es la más apropiada y debe incluirse como institución propia del derecho aeronáutico, ya que las circunstancias y peculiaridades que presenta este tipo de seguro, son muy especiales, repercutiendo en la actividad aseguradora y en esta rama del derecho.

En nuestra legislación se observa la dificultad de encontrar un a definición legal que establezca el concepto del contrato de seguro en General; de tal suerte, que es nuestro Código Civil el que define de forma genérica el contrato de seguro en su artículo 1483 el cual preceptúa :

Artículo 1483.

“El contrato de seguro es aquel por el cual el asegurador responde del daño fortuito que sobrevenga de los bienes muebles e inmuebles asegurados, mediante cierto precio, el cual puede ser fijado libremente por las partes”.

Sobre el análisis del artículo, el profesor Juan Saucedo Polo, nos comenta lo siguiente: “Es conveniente observar que la definición anterior solo hace referencia la seguro de cosa y no al seguro de personas. Por otra parte se refiere a la responsabilidad por el daño fortuito, lo cual no siempre ocurre así, ya que el seguro en distintas ocasiones tiende a precaver una necesidad económica, como por ejemplo: en el seguro de vejez o en el seguro de renta vitalicia, en los cuales no se ha producido daño alguno y por tanto no hay daño que indemnizar. El problema básico de la definición del artículo 1483 del Código Civil radica en no mencionar los seguros de personas”.19

Compartimos el análisis, y que si esta es una definición de carácter general, debiera pues, tratar de integrar básicamente los diversos aspectos que cubre cualquier tipo de seguro; Además del Contrato de Seguro Aeronáutico, no solo cubre a la aeronave, mercancías, equipajes o cualquier objeto que sea transportado por vía aérea y se asegura, sino que se incluye también el de personas (pasajeros y tripulantes) y al de responsabilidad civil contractual extracontractual; Por tal razón hemos hecho énfasis en dicho análisis. Es menester pues observar, que nuestro legislador no ha incluido en la definición de dicho contrato la cobertura de las personas, lo cual constituye una de las actividades cotidianas en el seguro aeronáutico.

Si analizamos las normas de carácter general en materia de seguro contenidas en nuestro Código de Comercio, nos percatamos de que no existe ningún disposición legal que contenga un concepto genérico del contrato de seguro; Sin embrago, dichas normas serán de aplicación supletoria en los distintos seguros tipificados en este cuerpo legal, específicamente los Seguros de Transporte Terrestre y Marítimo, siempre y cuando estas no sean contrarias a las establecidas en su propia regulación, entendiéndose que de igual forma ocurrirá con los aeronáuticos.

Resulta un tanto censurable, la carencia de una norma legal que contenga una definición legal del concepto de seguro en general, ha pesar del desarrollo que han obtenido ambas materias, (el seguro y la aeronáutica) en nuestra legislación.

En nuestro ordenamientos jurídico contabamos también con lo que se refiere a seguros, con el Decreto Ley # 17 del 22 de agosto de 1956, Por Cual se Reglamenta el Negocio de Seguros y el de Capitalización; Subrogado posteriormente por la ley 59 de 1996 por la cual se reglamentan las entidades aseguradoras y corredoras, los ajustadores de seguros y la profesión de corredor o productor de seguro la cual regula ésta actividad hoy día.
En cuanto a la regulación de las operaciones de las aseguradoras cautivas tenemos la ley 60 de 1996.
En cuanto a las operaciones de seguros y reaseguros tenemos la ley 63 de 1996.

La ley 59 de1996 ley reglamenta todo lo que se refiere a las compañías de seguro en el desarrollo de esta actividad y crea un organismo estatal denominado la Superintendencia de Seguros, cuya función principal es la de controlarla y supervisarla. De manera que al desarrollar específicamente dicha materia, consideramos que el legislador debió corregir las fallas existentes en las distintas disposiciones contenidas e el código de comercio, tendientes a regular los distintos contratos de seguro, para unificar así el concepto de este; No obstante en dicho decreto no se corrió tal suerte, lo cual es de lamentar, ya que no se corrigieron las deficiencias existentes en materia de nuestra legislación.

Nuestro Código de Comercio entró vigencia en 1917; En él se regulan los seguros de transporte terrestre y marítimo entre otros; Si el aeronáutico no se reguló quizás se debió a que la navegación estaba incipiente y en nuestro país no se vislumbra la utilización del transporte aéreo; No obstante, con el devenir de los años, se fue incrementando la aviación comercial en pequeña escala y surgen las primeras disposiciones tendientes a regir la actividad aeronáutica, pero sin considerar el seguro aeronáutico. Sin embargo, se puede alegar que las normas del Código de comercio regirán para la contratación de cualquier tipo de seguro, aunque no este tipificado en este.

Es lamentable que nuestro legislador, al reglamentar la aeronáutica civil en nuestro medio, por el Decreto de Gabinete 19 del 18 de agosto de 1963, en el Capitulo IV del Título V, no reguló los Seguros Aeronáuticos propiamente, estableciendo solamente que las personas o compañías que se dediquen a la explotación del transporte aéreo deberán contratar un seguro contra la responsabilidad civil, para los casos en que causen daños a terceros en sus personas y bienes y a los pasajeros, equipajes y carga al ser transporte, según los límites que estipula este mismo decreto, en su parte correspondiente.

Posteriormente se crea la ley 21 del 29 de enero del 2003, la cual crea la Autoridad Aeronáutica Civil, como el ente regulador de la actividad Aérea a nivel nacional, y subroga el Decreto de Gabinete 19 de 1963 apreciamos que en el título XII, Capítulo I de la mencionada Ley desarrolla el tema de la Responsabilidad Civil en cuanto al transporte internacional de pasajeros y equipajes. Se responsabiliza al transportista del daño causado en caso de muerte y lesiones de alguno o de todos pasajeros, cuando el accidente que causó la muerte o lesión se produzca a bordo de la aeronave o durante cualquiera de las operaciones de embarques y desembarques; Y en caso de comprobar su inocencia se le atenúa de dicha imputación, en las causales de exclusión de responsabilidad al transportista siempre y cuando éste pruebe que el daño o perdida de la carga no se debió a la negligencia, acción u omisión del transportista o de sus agentes, sino a la actuación indebida de un tercero, al comprobar que tanto él como sus dependientes tomaron las medidas necesarias para evitar los daños, o que se les fue imposible tomarlas y de comprobar que el lesionado fue el causante de su propio daño.

Dicha ley incluye los daños del transportista ocasionados a los pasajeros, en el cual el transportista estará obligado a indemnizar por daños y perjuicios ocasionados por muerte, heridas o cualquier lesión sufrida a un pasajeros, si el daño tiene lugar a bordo de una aeronave, o durante las operaciones de embarque y desembarque en el lugar de aterrizaje, incluso durante un aterrizaje forzoso, lo cual es señalado como la indemnización total o máxima, la cual recae sobre cualquier persona responsable, ya sean o dos o mas personas responsables del daño o en caso de un propietario inscrito, sea responsable o no el explotador. Debido a que este tipo de daños no tiene un valor calculable se indemniza al sufrido por causales de muerte y lesión anteriormente señaladas, reducidas en proporción a sus respectivos importes. La misma Ley muy superficialmente trata el tema de Seguro Aeronáutico, adquisición obligatoria por parte de quien vaya explotar dicha actividad.

Cabe destacar que Panamá es signatario de tratados internacionales que regulan dichas actividad y los mismos imponen el Seguro Aéreo Internacional obligatorio, entre el cual podemos mencionar: el Convenio de Varsovia de 1929 ratificado por el protocolo de La Haya en 1955, como el mas importante en nuestro estudio.

Debemos resaltar la importancia que desempeña el Contrato de Transporte Aéreo de Pasajeros en el tema que presentamos debido a que en base su contenido se delimitar las leyes específicas aplicar; y no es mas que contrato de transporte e virtud del cual una persona, llamada transportista, se obliga a transportar a otra llamada pasajero, de un lugar a otro, mediante una aeronave, a cambio de un precio cierto, y en las condiciones y modalidades que las partes estipulen.

Con esta definición procedemos a identificar el tipo de transporte para ver la legislación aplicable en caso de responsabilidad contractual para nuestro caso. Lo relativo al transporte aéreo interno, se regirá por las disposiciones de la presente ley. Si el transporte aéreo es internacional se regirá por los tratados internacionales sobre la materia en los que Panamá sea parte, al igual que otros convenios o acuerdos internacionales, y a falta de éstos, por los principios de la Ley 21 del 29 de enero del 2003.

Esta ley brinda una protección al usuario del servicio cuando quien suscriba con el contrato de transporte de valga de artificios para disminuir su responsabilidad, debido a que dicha ley indica que de realizar un contrato que no sigan las pautas expresas en la ley, el mismo adquiere validez pero dichas cláusulas son nulas y se les aplica el contenido de dicha ley al punto evadido.

Es un avance, que nuestro legislador introduzca soluciones a problemas frecuentes suceden a diario a transportar a los pasajeros vía aérea y que dichos usuarios estén protegidos por ley, en relación con la responsabilidad civil que en este caso debe hacer frente el transportista, y que dicho detalle inherente a cualquier contrato y no solo al transporte aéreo.

Además, al elaborarse esta Ley, en el derecho comparado ya existían varios códigos o Leyes de Aeronáutica, que regulaban esta materia; Entre otras tenemos el caso de Argentina, Brasil, España y uno de los más avanzados es el de Italia, los cuales aparentemente fueron consultados, para la elaboración de la mencionada Ley.

2.2.4. Naturaleza Jurídica



En cuanto a la naturaleza jurídica del contrato de seguro en general tanto en la doctrina como en las distinta legislaciones se pone manifiesto que es de naturaleza mercantil, debido a la actividad y organización que se requieres para la explotación de este: Dulio Arroyo C. citando a Renato Ozores explica lo siguiente: “El contrato de seguro, es un contrato puramente mercantil para que pueda haber un verdadero contrato de seguro es necesario e indispensable que hayan varios o mas asegurados y una empresa aseguradora”.20

Si bien el derecho comercial se fundamenta en el concepto objetivo para establecer cuales son los actos jurídicos sin que puedan ser establecidos por la propia voluntad de las partes debido a que así lo consagra el mandato expreso de la ley. En el caso nuestro la naturaleza es mercantil por la ley que regula esta materia determinando cuales son los actos jurídicos que tiene esta naturaleza.

El artículo 2 del Código de Comercio dentro del concepto ha seguido el sistema de actos de comercio y señala los ordinales 13 y 14 que el seguro en general se tendrá como tal cuando se satisfaga una cuota única o periódica como precio o retribución del seguro; igualmente será acto de comercio el seguro contra toda clase de riesgo.

Según lo que dispone el artículo 4 del Código de Comercio las empresa que se dediquen a la explotación del negocio de seguros tienen que ser sociedades mercantiles y no sociedades de personas.

De manera que el seguro aeronáutico no se encuentra debidamente tipificado en nuestra legislación y se ajusta a los principios aquí consagrados por lo que se entiende su naturaleza mercantil.

2.2.5. Características



Las características de seguro aéreo de pasajeros permiten diferenciarlo de otros tipos de seguros.

- Solemne:

Las formalidades requeridas para este tipo de contrato son de gran importancia, fundamentado en principios esenciales. Por lo tanto se requiere la forma escrita. La ley mercantil es clara cuando establece que si lo contrato deben constar por escrito asimismo constaran su reforma. Citamos la norma del Código de Comercio que complementa este análisis.

Artículo 1013:

“El contrato de seguro, para su validez, debe constar por escrito, y lo constituirá la póliza de seguro”.

El contrato de seguro para su validez debe constar por escrito y los constituirá la póliza de seguro; Es decir que en nuestra legislación se exige el cumplimiento de esta solemnidad para que el contrato tenga eficacia jurídica y no podrá eliminarse ni sustituirse por ningún otro medio de prueba según lo que preceptúa el artículo 195 inciso final del Código de Comercio.

Para reafirmar el carácter solemne de este contrato citamos las normas el Código Civil que es supletoria pero de gran importancia:

Artículo 1485:

“El contrato de seguro deberá consignarse en documento público o privado, suscrito por los contratantes”.

Este documento en la práctica de venta de seguros es la póliza, la cual esta previamente aprobada por la Superintendencia de Seguros y Reaseguros, como ente regulador de la actividad del seguro en Panamá.

Artículo 1486:

“El documento deberá expresar:

1. La designación y situación de los objetos asegurados y su valor;
2. La clase de riesgos cuya indemnización se estipula;
3. El día y la hora en que comienzan y terminan los efectos del contrato;
4. Las demás condiciones en que hubieran convenido los contratantes”.

Con estas normas complementamos la importancia de la solemnidad en el contrato de seguro aéreo en el transporte de pasajeros.

- Bilateral:

Participan en el contrato de seguros las partes contratantes dándose una relación de reciprocidad por la bilateralidad, donde declaran ambas partes que se obligan, recíprocamente porque así lo han decidido.

Las partes contratantes quedan obligadas recíprocamente al momento de la celebración del contrato; Es decir el asegurado, por una parte esta obligada a satisfacer una cuota única o periódica (artículo 998 C. De C. ), a cambio de ser cubierto por medio de un seguro contra ciertos hechos (riesgos) que le puedan causar daños y perjuicio en su persona y en sus bienes como también otras obligaciones que están bajo su responsabilidad (artículo 1020 del C. De C.). La obligación del asegurador consiste en asumir los hechos (riesgos) desde el momento de la celebración del contrato por un plazo y tiempo cierto y determinado para pagar la suma convenida en concepto de indemnización al ocurrir el siniestro dentro de este.

- Oneroso:

El contrato de seguro aéreo pertenece a la categoría de contratos mercantiles por tal razón es oneroso ya que unas de las partes se identifica como comerciante en este caso el asegurador. Unos de los elementos esenciales del acto de comercio es que unas de las partes sea comerciante y otro elemento la búsqueda del lucro.

A través del estudio del seguro como institución jurídica se remite especialmente el seguro de vida para tratar de desvirtuar la onerosidad de este contrato ya que se fundamenta en el principio indemnizatorio pero desafortunadamente no compartimos este criterio. El contrato en estudio se mantiene un equilibrio entre las partes contratantes una paga la prima y el otro se obliga a indemnizar.

- Aleatorio, definido por Cabanellas, “Es el contrato aleatorio como la prestación de vida por unas de las partes que depende de un acontecimiento incierto y que hace imposible evaluarse hasta su realización”.21

En base a la imposibilidad de evaluar la prestación en la doctrina existe una dispariedad de criterio, se debe a que algunos autores como Luis Benítez de Lugo sostienen que tal cosa no existe en el seguro porque ambas partes se obligan a prestaciones ciertas y bien determinada de antemano, porque el asegurado conoce el monto exacto de la prima y el asegurador en base a la valorización o cotización del riesgo, sabe la suma exacta por la cual se asegura; De manera que no existe la imposibilidad para las partes por otra parte hay quienes sostienes como Isaac Alperin que el seguro lo que sucede es que el asegurado se protege del alea (se protege de las consecuencias pero no las elimina y no excluye la naturaleza del contrato justamente se protege de ella mediante un contrato aleatorio y este cumple su fin en la contratación de los seguros.

En lo que se refiere el seguro aeronáutico el carácter aleatorio se agrava, por razón de los riesgos especiales se presentan y por los factores que inciden en ellos tales como el mecánico material, el meteorológico y el humano, que repercuten enormemente en el acontecer de los siniestros aeronáuticos.

Valga la pena señalar que el Código Civil en el artículo 1482 determina cuando un contrato debe ser considerado aleatorio, transcribimos la norma

Artículo 1482:

“Por el contrato aleatorio, una de las partes, o ambas recíprocamente, se obligan a dar o hacer alguna cosa en equivalencia de lo que la otra parte ha de dar o hacer para el caso de un acontecimiento incierto, o que ha de ocurrir en tiempo indeterminado”.

Con fundamento en la norma citada el contrato de seguro aéreo establece claramente la reciprocidad que se da entre el asegurador y el asegurado vinculados por dicho contrato que es ley entre las partes y que así debe cumplirse.

- De adhesión:

Considerando que en la practica las pólizas de seguros deben estar previamente aprobadas por la superintendencia de seguro y reaseguros para que posteriormente puedan venderse en la plaza.

Esto conlleva a que el asegurado de adhiera a la póliza que solicita al asegurador y deba cumplir con las cláusulas preimpresas.
Se dice que es de adhesión porque el asegurado no discute las condiciones o cláusulas generales contenidas en el contrato limitándose únicamente a optar por los distintos planes ofrecidos por el asegurador y ajustándose así a todo lo que establece la póliza. Esto no debe ser aplicado rigurosamente, debido a las principales características del contrato de adhesión dentro de las cuales están de índole general, permanente y por un tiempo comúnmente ilimitado, también de utilidad pública, a pesar de ser un servicio privado, porque es una sola persona el que lo presta; Además este contrato tiene cláusulas y declaraciones imperativas en enteres del oferente solamente, en el que la voluntad del aceptante no cuenta en lo absoluto.

No obstante el contrato de seguro no se ajusta estrictamente a esta noción ya que hay derecho a favor del asegurado y si participa en la discusión del valor del bien que se quiere proteger y se asegura.

- De indemnización:

porque en el contrato de seguro no puede existir en ningún momento algún beneficio o interés lucrativo, al ocurrir un daño por razón de los riesgos asegurados; Sino que debe ser indemnizado en lo justo, es decir, que se pague el valor del daño producido en las cosas, o se pague la suma asegurada si es un seguro de persona.

Es un contrato supervisado porque en nuestro ordenamiento jurídico existen organismos estatales encargados de supervisar y controlar la actividad aseguradora o en algunos casos verificar que el seguro se ha contratado, como la superintendencia de seguro y la autoridad de aeronáutica civil; Estas entidades están encargadas de regular, vigilar y controlar la actividad de navegación aérea y aseguramiento de las aeronaves nacionales.

- De Buena Fe:

Este principio aplicado al contrato de seguro aéreo permite presumir que las partes contratantes actúan en estricto cumplimiento de lo pactado. En cuanto al asegurado debe declarar la verdad sobre la cosa que desea asegurar en este caso la aeronave y los pasajeros que en ella transporta desde su punto de partida hasta su lugar de destino. La declaración solicitada al asegurado debe ser estrictamente veraz.

En cuanto al asegurador debe cumplir con todo los pactado y dar información confiable al asegurado a demás explicarle claramente los limites de la cobertura. La Buena Fe debe estar exenta de dolo o engaño ya que de existir daría lugar a la nulidad del contrato de seguro aireo.

- De Tracto Sucesivo:

Con esto señalamos que el contrato de seguro aéreo y las obligaciones que vinculan a las partes contratantes se cumplen en el tiempo en la medida en que se va realizando el pago de la prima el asegurado mantiene la cobertura del riesgo.

El no pago de la prima por parte del asegurado compelerá al asegurador a negarse asumir el riesgo. Quedando el contrato de seguro aéreo terminado por incumplimiento por parte del asegurado.

- Intuito Personae:

Hace referencia a la persona que contrato el seguro al respecto el doctor Saucedo Polo establece que: “Mientras que a los ojos del legislador el seguro por regla general no es intuito personae, la práctica de las compañías aseguradoras si le dan ese carácter”. 22

- Dirigido:

Con esto asemos alusión a que las pólizas de seguro están previamente fiscalizadas y aprobadas por la Superintendencia de seguro y reaseguro y su ejecución se lleva a efecto por el asegurador pero esto no le exime que la aseguradora a petición de parte pueda ser intervenida por el ente regulador.





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