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Alimentos Transgénicos Ingeniería genética parte 1 - Monografía



 
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Manipulación genética. Traspaso de genes. Productos alimenticios. Biotecnología. Hibridación. Ciencia genómica. Biodiversidad



Campaña sobre Patentes



La Necesidad de Mayor Reglamentación y Control sobre la Ingeniería Genética
Declaración de Científicos Preocupados por las Tendencias Actuales en la Nueva Biotecnología



PROLOGO



Este documento es una declaración de destacados científicos que estudian las implicaciones e impactos de la ingeniería genética. Entre ellos figuran biólogos moleculares, microbiólogos, estudiosos de teoría biológica, biofísicos, ecólogos y agrónomos.
La declaración recoge la preocupación de estos científicos por el hecho de que la rápida expansión de la ingeniería genética en tiempos recientes y en la actualidad, no haya sido correspondida a nivel oficial por un incremento paralelo de esfuerzos y capacidades institucionales -nacionales o internacionales- para evaluar, supervisar, reglamentar o controlar esta tecnología y su aplicación.
Este hecho suscita al menos tres problemas fundamentales. En primer lugar, las premisas científicas del paradigma subyacente a la ingeniería genética tienen fisuras. En segundo lugar, esta tecnología conlleva riesgos graves (y potencialmente devastadores) para el medio ambiente y la salud humana. En tercer lugar, una concentración excesiva de recursos tanto financieros como humanos en el campo de la ingeniería genética ha mermado la capacidad de desarrollo de otros enfoques más apropiados, alternativos, a la ciencia, la agricultura y la salud.

La declaración proporciona información detallada sobre estos problemas, y presenta una serie de conclusiones y recomendaciones, entre las que figura la necesidad de considerar una moratoria a la liberación comercial en el medio de organismos manipulados mediante Ingeniería genética; la adopción del principio de precaución en la política y actividades relacionadas con la biotecnología; y el mantenimiento obligatorio de registros nacionales e internacionales de las actividades de ingeniería genética, como parte integrante de un sistema de alarma precoz que facilite el control de posibles resultados adversos.

En el documento, los científicos hacen referencia a una declaración anterior, ya histórica, firmada hace veinte años en la Conferencia de Asilomar, y en la que otros científicos alertaban de la naturaleza potencialmente peligrosa de la ingeniería genética, y hacían un llamamiento al aplazamiento voluntario de determinados experimentos.
Dos décadas más tarde, con la tremenda expansión de actividades en el campo de la ingeniería genética, y la evidencia cada vez mayor de riesgos y peligros, la necesidad de precaución, reglamentación y control de esta tecnología se ha hecho mucho más apremiante.

Esta declaración de una generación de científicos preocupados por los riesgos de la ingeniería genética, tanto ecológicos como para la salud, es de una importancia y oportunidad crítica, en momentos en que el mundo traspone el umbral hacia una nueva era, la era de la biotecnología.
Las advertencias y recomendaciones de estos científicos son dignas de seria consideración.
Algunos de estos científicos se reunieron en la Conferencia Internacional, “Redefiniendo las Ciencias de la Vida”, organizada por la Red del Tercer Mundo en Penang, Malaisia, el 7-10 de Julio 1994.
Durante la conferencia, se formó un comité de científicos para discutir el entramado general y el contenido de la declaración. A lo largo de los meses siguientes los científicos prosiguieron el debate de varios de los puntos enunciados. A este debate se sumaron otros científicos, interesados en las cuestiones que la declaración abordaba. Profesionales de otros campos, incluyendo las ciencias sociales y las humanidades, contribuyeron igualmente a la redacción del documento con valiosas aportaciones. Innumerables borradores circularon para su revisión, hasta que se ultimó una declaración final a principios de 1995.
El documento que presentamos contiene un Resumen y Recomendaciones, seguido del texto completo de la declaración, que consta de seis apartados. Al final del texto se incluye la lista de científicos que rubricaron la declaración.
Martin Khor, Director Red del Tercer Mundo.

INTRODUCCION



1. La controversia y preocupación pública por los efectos potencialmente adversos de la ingeniería genética con técnicas modernas de recombinación del ADN se ha acentuado en los últimos años debido a la comercialización de alimentos producidos mediante ingeniería genética. En Estados Unidos, por ejemplo, se ha aprobado en 1994 la venta y consumo generalizado del tomate manipulado mediante ingeniería genética Flavr Savr, y la leche de vacas a las que se inyecta la hormona para el crecimiento bovino.

2. Desde un punto de vista científico riguroso, gran parte de la preocupación pública por cuestiones de seguridad relacionadas con la ingeniería genética tiene un sólido fundamento. Muchas de las cuestiones planteadas no han sido aún resueltas.

3. Hace dos décadas, los propios investigadores que entonces estaban desarrollando las herramientas para la ingeniería genética dieron la voz de alarma acerca de los riesgos potencialmente graves relacionados con la nueva tecnología.

En 1973, un grupo de eminentes científicos hicieron un llamamiento para establecer una moratoria a ciertas líneas de investigación, dado los riesgos imprevisibles asociados a una posible fuga y proliferación de organismos manipulados mediante ingeniería genética en el laboratorio.

4. En 1975, en la conferencia de Asilomar en Estados Unidos, los científicos miembros de la Comisión sobre ADN Recombinante de la Academia Nacional de Ciencias de los EEUU (presidida por Paul Berg y que incluía a James Watson) hicieron pública una declaración alertando de que “hay grave preocupación por la posibilidad de que algunas de estas moléculas artificiales de ADN recombinante resulten biológicamente peligrosas”. La declaración hacía un llamamiento a los científicos para aplazar de forma voluntaria ciertos experimentos relacionados con moléculas de ADN recombinante.

5. Posteriormente, a medida que muchos científicos se implicaban cada vez más en el campo de las aplicaciones comerciales de las nuevas tecnologías, y se encontraban más cómodos trabajando con organismos de laboratorio disminuidos genéticamente, el auto-control que la comunidad científica había demandado se fue desvaneciendo.

6. En los últimos veinte años, ha habido una tremenda expansión de la investigación, comercialización, y pruebas a pequeña escala, y cada vez más también a gran escala, que implican la liberación de organismos manipulados mediante ingeniería genética (OMGs). Se ha dado una gran publicidad asimismo a afirmaciones generalmente exageradas, sin fundamento científico riguroso, acerca de determinados genes que se aduce controlan la enfermedad y el comportamiento, y de los enormes beneficios que se supone aportará la ingeniería genética a la agricultura y a la medicina.

7. La rápida expansión de la biotecnología, junto con un inquietante número de afirmaciones y promesas económicas sin fundamento, debería ser objeto de una gran preocupación global, en especial dado que no ha sido correspondida a nivel oficial por un aumento paralelo de esfuerzos y capacidades (bien a nivel nacional o internacional), que permitan evaluar, supervisar, regular y controlar la tecnología de ingeniería genética y su aplicación adecuadamente.

FISURAS CIENTIFICAS DEL PARADIGMA DE LA INGENIERIA GENETICA

8. Numerosos científicos que se ocupan de la interrelación entre genes, organismos, y el medio, y de temas como ecología y evaluación de riesgos, se cuestionan cada vez más la validez científica de muchas de las premisas básicas del paradigma que sustenta la ingeniería genética, y están crecientemente preocupados por los efectos potencialmente graves de su aplicación.

9. La nueva biotecnología basada en la ingeniería genética presupone que cada caracter específico de un organismo está codificado en uno o unos pocos genes específicos y estables, de manera que la transferencia de estos genes tiene como resultado la transferencia de un caracter discreto.
Este reduccionismo genético llevado a un grado extremo, ha sido rechazado por la mayoría de los biólogos y muchos otros miembros de la comunidad intelectual, dado que no tiene en cuenta las interacciones complejas entre genes y su medio celular, extracelular y externo que influyen en el desarrollo de todos los rasgos.

10. Además, la modificación del entorno de un gen puede provocar modificaciones en cadena imprevisibles, que podrían resultar dañinas, por ejemplo, en términos de seguridad alimentaria o para el medio ambiente. Como consecuencia de la transferencia genética a un huésped lejano, los circuitos de control que actúan de “barrera” estabilizadora de un gen están expuestos a posibles perturbaciones, pudiendo no ser eficaces en el nuevo huésped.

11. Por ello, en un número considerable de casos ha sido imposible predecir las
consecuencias de la transferencia de un gen de un tipo de organismo a otro. La capacidad, limitada, para transferir características moleculares identificables de un organismo a otro mediante ingeniería genética, no constituye la demostración de sistema alguno comprensivo y fiable para predecir todos los considerables efectos de transponer genes.

12. Los estudios de dinámica ecológica revelan el amplio espectro de comportamientos complejos típico de sistemas en los que se dan complicados acoplamientos y respuestas entre los diferentes procesos. Ello hace inherentemente problemático cualquier pronóstico, y exige un especial cuidado en la deducción de hasta las más inciertas conclusiones.

13. A la ya de por sí enorme complejidad de cada organismo, que puede frustrar la predicción de resultados, hay que sumar el hecho conocido de que los genomas de todas las poblaciones de organismos son fluidos, es decir, sujetos a infinidad de procesos desestabilizadores, de forma que el gen transferido puede mutar, transponerse, o recombinarse dentro del genoma, e incluso ser transferido a otro organismo u otra especie. La estabilidad de organismos y ecosistemas puede verse perturbada y amenazada.

14. Especialmente preocupante es la dificultad o imposibilidad de recuperar OMGs que hayan sido liberados en el medio, o que hayan escapado de su confinamiento, si posteriormente se verifica que tienen efectos adversos. Algunos de estos OMGs pueden migrar, mutar de nuevo y multiplicarse de forma incontrolable, con efectos potencialmente dañinos en algunos casos. Algunas formas transgénicas pudieran “volver” a la naturaleza por selección natural, más aptos, pudiendo migrar y multiplicarse pasado un tiempo (durante el cual pueden pasar desapercibidos).

15. Es más, dado que la nueva biotecnología puede ya liberar a gran escala en el medio una gran variedad de OMGs ecológicamente vigorosos, y modificar la composición química de los alimentos, los problemas citados de indeterminación son en la actualidad de un órden de magnitud mucho mayor, y con una carga de implicaciones mucho más graves que las que se consideraban en la época de la declaración de Asilomar de 1975. La preocupación que recogía dicha declaración se refería a los peligros de cepas manipuladas genéticamente, de hecho especializadas para la vida en las condiciones restringidas de un laboratorio. Sin embargo, los OMGs que en la actualidad están siendo liberados deliberadamente en el medio son intencionalmente robustos y vigorosos, y por tanto tienen capacidad para un impacto mucho mayor.
De la misma manera, la seguridad de los alimentos es también una nueva cuestión que preocupa y que merece mucho más estudio.

16. La creciente preocupación pública por la falta de esfuerzos y capacidad de los gobiernos para regular eficazmente los peligros de la ingeniería genética, tiene por tanto un sólido fundamento científico.


ALGUNOS EFECTOS ADVERSOS POTENCIALES DE LA INGENIERIA GENETICA



Generalidades


17. Los efectos de la ingeniería genética, tanto positivos como negativos, vienen siendo objeto de creciente atención por parte de los medios de comunicación y del público. Mientras que los peligros de la ingeniería genética han sido resaltados por algunas organizaciones sociales, quienes propugnan la nueva biotecnología han dado gran publicidad a una imagen de la ingeniería genética según la cual no entraña riesgos importantes, o incluso ningún riesgo, mientras que sus posibles beneficios son muchos y grandes.

18. En realidad, existe una grave preocupación científica por los efectos adversos potenciales de la ingeniería genética. Esta preocupación por los efectos adversos ha sido ya el tema central de docenas de reuniones de trabajo auspiciadas por las agencias gubernamentales y asociaciones científicas, y de artículos publicados en revistas por cientos de científicos.

19. Es inquietante que la ya considerable e importante bibliografía científica relacionada con los aspectos ecológicos y de seguridad de la ingeniería genética no haya encontrado una respuesta acorde en las políticas y programas de seguridad de los gobiernos y la industria. Esto puede deberse al temor por parte de los interesados a que una mayor atención a cuestiones de seguridad pueda retardar el proceso de comercialización, reducir la financiación para investigación, o crear problemas de imagen a la ingeniería genética y la industria biotecnológica.

20. No se puede, sin embargo, hacer caso omiso de los riesgos. Si se quiere dar respuesta a la preocupación pública y científica, es necesario que una “cultura de la seguridad” venga a reemplazar la aparente “cultura del silencio” prevaleciente, que actualmente impregna la ingeniería genética.

21. De los muchos años de investigación y análisis llevado a cabo por la comunidad científica pueden extraerse algunas conclusiones acerca de los riesgos ecológicos, económicos y para la salud asociados con la ingeniería genética.


RIESGOS ECOLÓGICOS



22. La diversidad biológica ordenada es la base para la estabilidad ecológica, en la actualidad ya gravemente debilitada, principalmente como resultado de la industrialización, urbanización y prácticas agrícolas esquilmantes globales. La liberación de OMGs en el medio podría perturbar radicalmente el modelo dinámico de relaciones funcionales sobre el que se asienta la evolución biológica y la estabilidad ecológica.

23. La incorporación de rasgos adaptativos noveles a “organismos de tipo silvestre” podría dotar a algunos de una ventaja competitiva que les llevara a invadir comunidades de plantas y animales, reduciendo la biodiversidad natural.

24. Los rasgos adaptativos noveles en organismos de tipo silvestre pueden alterar su biología, afectando incluso a las diversas funciones que cumplen los microorganismos y las plantas en los ciclos químicos naturales.

25. Los riesgos ecológicos potenciales de la aplicación de ingeniería genética a la agricultura incluyen la posibilidad de que algunos cultivos transgénicos pudieran convertirse en malas hierbas invasoras nocivas, mientras que otros podrían hacer de puente a través del cual se transmitan nuevos genes a las plantas silvestres, que a su vez pudieran convertirse en malas hierbas invasoras. Las malas hierbas nuevas podrían afectar negativamente a los cultivos agrícolas, así como a los ecosistemas silvestres. De forma similar, peces, moluscos e insectos manipulados mediante ingeniería genética pudieran convertirse en plagas en determinadas condiciones.

26. Uno de los peligros de la transferencia de genes de plantas cultivadas a sus parientes silvestres, es que puede ocurrir que algunas se reproduzcan hasta el punto de hacerse dominantes, desplazando a las demás y por tanto reduciendo la diversidad de la cepa reproductora. Es conocida la transferencia vírica de genes entre las especies más evolucionadas. Es posible que ésto ocurra de forma lo suficientemente habitual como para permitir la migración de transgenes funcionales incluso entre especies muy distanciadas, en especial si se han utilizado vectores virales en el proceso de manipulación mediante ingeniería genética.

27. En la actualidad se están manipulando plantas mediante ingeniería genética para hacerlas portadoras de partes de un virus, de forma que adquieran resistencia contra el virus. Algunos científicos han apuntado la posibilidad de que una utilización extendida de plantas transgénicas resistentes a ciertos virus en la agricultura, pudiera generar nuevos tipos de virus o facilitar la infección de un nuevo huésped por un virus.

Hay preocupación por la posibilidad de que la creación de nuevos tipos de virus y la ampliación del número de huéspedes de los virus pudiera aumentar el riesgo de nuevas enfermedades víricas que afectan negativamente a los cultivos y otras plantas. Se han descrito mecanismos mediante los cuales es plausible que las plantas manipuladas mediante ingeniería genética puedan dar lugar a nuevas enfermedades para las plantas.

28. Preocupa especialmente el riesgo de que la ingeniería genética acelere el ritmo de pérdida de biodiversidad global de cultivos agrícolas y de plantas. Los cultivos transgénicos pueden constituir una amenaza para las plantas silvestres y las variedades campesinas (variedades tradicionales de cultivos) que constituyen la fuente principal de diversidad genética de los cultivos.

Esta amenaza se derivaría de la competencia de cultivos transgénicos, o bien de la transferencia de los nuevos genes de los cultivos transgénicos a las variedades locales (variedades campesinas), o a parientes silvestres a través del polen. La pérdida de variedades campesinas y parientes silvestres privaría al mundo de algunos de los más valiosos recursos de que disponemos para mejorar la agricultura y para asegurar la seguridad alimentaria futura.

29. Los países del Tercer Mundo se enfrentan a mayores riesgos ambientales que los países del Norte dado que, por contraste, albergan gran cantidad de parientes silvestres de muchos cultivos, lo que facilita la generación de especies silvestres mutantes. Por otra parte, casi todos los centros globales de origen y diversificación de cultivos se encuentran en los países del Tercer Mundo; en consecuencia la erosión de la biodiversidad vegetal y germoplasma de plantas (tan crucial para una agricultura sostenible) en estos países aumentará el riesgo de falta de alimentos en un futuro a nivel mundial.

30. Algunos cultivos importantes de los países del Norte son parientes lejanos de los tipos silvestres, pero pueden hacer de puente de transgenes a parientes lejanos en los centros de origen del Tercer Mundo a través de la hibridación, desde el momento en que las semillas de organismos manipulados mediante ingeniería genética se pongan a la venta a nivel internacional.

31. Por otra parte, casi todos los países del Tercer Mundo tienen actualmente menos experiencia científica y capacidad reglamentaria para supervisar, evaluar y controlar las actividades con organismos manipulados mediante ingeniería genética, y por tanto son incluso más vulnerables a posibles impactos adversos.

32. Existe preocupación seria y justificable por la posibilidad de que las empresas de biotecnología, motivadas por la búsqueda de beneficios, no tengan en cuenta esta mayor vulnerabilidad, y en cambio traten de aprovecharse de esta carencia, llevando a cabo una gran parte de sus experimentos y procesos de ingeniería genética en el Tercer Mundo, convirtiendo a los países más pobres en campos de experimentación genética.

33. Otro riesgo ecológico es la posibilidad de que plantas de campo o forestales manipuladas mediante ingeniería para expresar sustancias tóxicas, como pesticidas o drogas de farmacia, puedan envenenar a otros organismos además de los que se pretendía combatir. Transgenes para la producción de compuestos fungicidas o insecticidas incorporados a los cultivos para control de plagas pueden, sin querer, matar insectos y hongos beneficiosos.
Los cultivos transgénicos utilizados para fabricar drogas o aceites industriales y productos químicos pudieran potencialmente dañar a animales, insectos, y microorganismos del suelo.

34. La reciente liberación de un “supervirus” en pruebas de campo en Oxfordshire en el Reino Unido es un ejemplo de dichos riesgos. Este virus manipulado mediante ingeniería genética contiene un gen tóxico derivado del escorpión, que se pretende mate a las larvas de la mariposa blanca de la col. Su eficacia agrícola no ha sido demostrada, pero se sabe que la gama de huéspedes del virus es muy amplia, y que incluye especies raras protegidas de mariposas diurnas y nocturnas. Este experimento podría provocar un desastre ecológico de forma inmediata al matar las especies raras, e indirectamente al alentar la evolución de nuevos virus, mas letales, por recombinación con los virus presentes de forma natural en el medio.

35. La posible contaminación química de las aguas superficiales y subterráneas por microorganismos o plantas con procesos metabólicos inusuales o acelerados es especialmente preocupante dado la importancia crucial del agua para la vida. Puede resultar imposible recuperar, y difícil controlar, los OMGs dañinos, en especial aquellos que pueden contaminar las aguas subterráneas.

36. Algunos rasgos de organismos pueden tardar décadas o aún mas en manifestarse. En la actualidad, las observaciones de OMGs cubren tan sólo unos años. Un organismo declarado “seguro” en base a este tipo de evaluación a corto plazo, pudiera en un futuro resultar peligroso. Además, la selección natural tenderá a mejorar el balance de genes con el paso del tiempo, de forma que la potencia ecológica de un OMG liberado, o de una especie silvestre a la que se han transmitido transgenes, puede no ser obvia durante muchas generaciones. Por ello, no se puede llegar a puntos finales “seguro-inseguro” con simples estudios de campo, y es preciso desarrollar criterios sofisticados para la elaboración de juicios bien informados. Sin dichos criterios sofisticados, los problemas potenciales pudieran acumularse y crecer hasta convertirse en múltiples “bombas de relojería” ecológicas.

RIESGOS PARA LA SALUD


37. Algunos OMGs han sido creados por medio de virus o vectores transposon desarrollados artificialmente de forma que su especificidad sea menor. Dado que los virus y transposon pueden causar o inducir mutaciones, la posibilidad de que los vectores desarrollados puedan ser carcinógenos para el ser humano, así como para los animales domésticos y salvajes, es motivo de preocupación.

38. La preocupación de las personas que sufren alergias por la posibilidad de que alimentos habituales se conviertan en alergénicos debido a la ingeniería genética, está justificada. Es más, caso de que en el etiquetado de los alimentos no figure que proceden de organismos manipulados mediante ingeniería genética, no podrán protegerse de posibles trastornos.
Los efectos alergénicos podrían derivarse de la presencia del transgene, o ser estimulados por desequilibrios en los procesos químicos de la planta u organismo huésped.

39. Otro problema es que los trabajadores del campo, y los vecinos de cultivos insecticidas transgénicos pueden desarrollar alergias a cultivos transgénicos insecticidas. Por ejemplo, puede ocurrir que un veneno de araña expresado en la caña de azúcar bloquee una vía metabólica sólo en los insectos, y no en el ser humano, pero que sin embargo las personas desarrollen graves alergias a algunos de estos venenos.

40. Los alimentos habituales, manipulados mediante ingeniería genética, podrían convertirse en sustancias peligrosas para el metabolismo, o incluso tóxicas. Incluso si el propio transgene no es peligroso ni tóxico, podría alterar sistemas bioquímicos complejos y crear nuevos compuestos bioactivos o cambiar las concentraciones de aquellos que normalmente están presentes. Además, las propiedades de las proteínas pueden cambiar en un nuevo medio químico, dado que pueden plegarse en formas nuevas.

41. La muerte de varias decenas de personas y la mutilación de cientos por una nueva enfermedad ligada a un producto alimentario elaborado mediante ingeniería genética, constituye un primer aviso que debiera alertar sobre los potenciales problemas para la salud derivados de la ingeniería genética.

Una epidemia de esta enfermedad, el síndrome de eosinofiliamialgia (EMS), cuyos síntomas incluyen un número anormalmente alto de glóbulos blancos, se extendió por Estados Unidos y otros países y, en Junio de 1992, se tenían informes de 1.512 casos, con 38 muertes. Las víctimas habían ingerido una tanda determinada de L-triptofan sintético, un amino-ácido que aparece de forma natural en numerosos alimentos. Una cepa del bacilo amiloliquefaciens, el organismo utilizado para producir L-triptofan, modificada mediante ingeniería genética, había sido introducida en 1988. Aunque no se ha podido determinar la causa exacta del incidente, éste es un ejemplo de los graves e imprevisibles problemas que pueden surgir por el consumo de alimentos producidos mediante ingeniería genética.

De ocurrir en un país del Tercer Mundo, un incidente así pudiera tardar en detectarse, matando y mutilando a muchas personas, en especial si la legislación sobre etiquetado alimentario no exige que figuren datos que faciliten a epidemiólogos independientes la determinación causa/efecto entre consumo y enfermedad.

RIESGOS FINANCIEROS



42. La biotecnología es una inversión financiera muy costosa e insegura, y el cumplimiento de casi todas sus promesas y proyectos lleva ya muchos años de retraso. Hay indicios de que prevalece una “mentalidad del jugador”, que lleva a la inversión de cantidades cada vez mayores (incluyendo recursos públicos), en la esperanza de cubrir pérdidas anteriores, con el consecuente aumento del riesgo.

43. También existe un alto riesgo en la actual asignación de recursos públicos preciosos, y de investigación y recursos humanos financiados con dinero público, a proyectos “espectaculares” de biotecnología con un elevado coste. Ello conlleva la detracción de fondos ya escasos de otros proyectos que podrían centrarse en soluciones más prácticas a los apremiantes problemas sociales.

44. Los supuestos beneficios sociales y financieros de los proyectos de investigación en ingeniería genética debieran sopesarse frente a sus riesgos ambientales, para la salud, y financieros. A menudo quienes propugnan la ingeniería genética afirman que sus riesgos son sólo hipotéticos. En realidad, sus pretendidos beneficios generalmente son más hipotéticos aún, mientras que hay un fundamento más solido para tomarse los riesgos en serio.


DIFICULTADES EN LA DETERMINACIÓN DE NORMAS DE SEGURIDAD



43. La complejidad de los organismos, la naturaleza fluida de los genomas, y la complejidad de las interacciones ecológicas, implica que en un número importante de casos la evaluación de riesgos requerirá un razonamiento científico extremadamente sofisticado. En la actualidad se cuestiona, incluso en los países industrializados, si la comunidad científica y los programas de investigación pueden afrontar adecuadamente este reto, incluso si todos los conocimientos y experiencia adquirida se ponen al servicio de las instituciones gubernamentales para ello, e incluso si en el diseño de los proyectos concretos los organizadores del proyecto han contado con los expertos adecuados.

46. A los problemas implícitos en la determinación de normas de seguridad y en la creación de una “cultura de seguridad”, hay que añadir la enorme influencia financiera y política que ejercen quienes propugnan la biotecnología en círculos oficiales y académicos. Por otra parte, en cuestiones relacionadas con riesgos y con la eficacia de los productos manipulados mediante ingeniería genética se da un conflicto de intereses significativo entre los propios biólogos, debido a que muchos de ellos en la actualidad trabajan en el desarrollo de la industria.

47. Gran número de biólogos moleculares tienen asimismo dificultades a la hora de abordar cuestiones de seguridad, debido a la especialización de su aprendizaje, a su aislamiento de los conocimientos actuales en otros campos de las Ciencias de la Vida, a inversiones financieras personales en biotecnología hoy extendidas, y a la convicción de que la biotecnología encontrará soluciones no-problemáticas a los problemas del mundo tal y como ellos les conciben.

DESCUIDO DE LAS CUESTIONES DE SEGURIDAD Y LA NECESIDAD DE CONSIDERAR UNA MORATORIA A LA LIBERACION DE OMG



Generalidades



48. La Unión de Científicos Preocupados (Union of Concerned Scientists) de Washington D.C., ha estudiado la cuestión de si debería permitirse la salida comercial de cultivos manipulados mediante ingeniería genética. Su estudio “Peligros en el seno de la Promesa”, de 1993, concluía entre otras cosas, lo siguiente:

- No debería permitirse la comercialización de cultivos transgénicos a ninguna empresa en los Estados Unidos mientras no se cuente con un programa gubernamental enérgico que asegure la evaluación de riesgos y el control de los cultivos transgénicos, y que tenga en cuenta adecuadamente los centros de diversidad de cultivos tanto en EEUU como en el resto del mundo.

- La institución de las Naciones Unidas apropiada debería desarrollar protocolos internacionales de bioseguridad, que son necesarios para asegurar que los países en desarrollo, especialmente aquellos que albergan los centros de diversidad genética de cultivos, puedan disponer de protección contra los riesgos de cultivos manipulados mediante ingeniería genética.

49. Esta llamada a una moratoria a la liberación comercial de OMGs debería tomarse muy en serio, dado que parece que el mundo de la ingeniería genética y los gobiernos de los países industrializados no están desarrollando una infraestructura de seguridad adecuada, ni una “cultura de seguridad”. Una cultura de seguridad incidiría en el desarrollo de los mejores conocimientos científicos posibles como base para el diseño de OMGs seguros, y en un examen selectivo que permita identificar aquellos que pudieran ser peligrosos para la salud o para el medio ambiente.

50. En verdad, hay base fundada para presumir que influyentes promotores de la ingeniería genética han seguido una política de “ignorancia estratégica”, que va más lejos del mero descuido de cuestiones de seguridad. Se hace caso omiso de determinadas consideraciones científicas, y otras se ocultan; se ha procurado manipular la percepción de la nueva tecnología mediante el control del lenguaje; y hasta la propia infraestructura que permitiría avanzar en conocimientos científicos en campos que no interesan a quienes propugnan la biotecnología, se halla marginalizada y amenazada de destrucción.

51. A continuación se incluyen algunos ejemplos de esta política de descuido y de ignorancia estratégica.

DESCUIDO EN TEMAS DE SEGURIDAD


52. Ni la industria, ni la comunidad investigadora han desarrollado normas internas para la liberación de OMGs, ni normas convincentes para los alimentos derivados de OMGs.

53. La formación de los ingenieros genéticos tiende a limitarse a los aspectos prácticos de la biología molecular, en lugar de basarse en aspectos más amplios de las Ciencias de la Vida. Es típico que los libros de texto destinados a ingenieros genéticos carezcan de una buena información que sirva de guía en cuestiones técnicas relacionadas con el tema de riesgos, y no hagan referencia adecuada a la voluminosa bibliografía sobre cuestiones de seguridad. Fracasan igualmente en la labor pedagógica de situar la adquisición de conocimientos de forma precisa en un contexto intelectual más amplio.

LA MANIPULACIÓN DE LAS PERCEPCIONES A TRAVÉS DEL LENGUAJE



54. Los esfuerzos para sustituir el término “manipulado mediante ingeniería genética” por “modificado genéticamente”, junto con esfuerzos destinados a dar la impresión de que la “nueva biotecnología” es tan solo una extensión de (y por tanto básicamente no diferente de) prácticas fitomejoradoras tradicionales, son intentos de ocultar el hecho de que las técnicas recombinantes entrañan un poderoso potencial totalmente nuevo, y por tanto son cualitativamente diferentes de las prácticas biotecnológicas tradicionales.

55. Este intento de utilizar un lenguaje determinado para ocultar el verdadero nuevo potencial de la ingeniería genética podría tener consecuencias graves, por ejemplo en lo que se refiere al diseño de políticas nacionales sobre biotecnología y bioseguridad, así como en el desarrollo de acuerdos en el seno de foros internacionales como la Convención de Biodiversidad que está considerando la necesidad de un protocolo internacional sobre bioseguridad.

56. Algunas instituciones han declarado igualmente que la ingeniería genética “es segura” dado que se han realizado cientos de “liberaciones” de OMGs en parcelas de “prueba” y que “no ha ocurrido nada peligroso”.

Esta forma de hablar encubre los siguientes datos: que las “liberaciones” no han sido reales, dado que se han hecho en parcelas confinadas; que no han sido verdaderas “pruebas” de seguridad dado que en una mayoría de los casos se ha tratado únicamente de estudios de características de interés comercial; y que en casi todos los casos los proyectos descritos se encuadrarían en una categoría que no sería motivo de preocupación por su seguridad, en cualquier caso.

57. Es más, en “pruebas” científicamente correctas se hubiera llevado a cabo una planificación y un seguimiento sistematizado del desarrollo de las pruebas durante un período adecuadamente largo. Los estudios del Profesor Sukopp en la Universidad de Berlín han demostrado que el impacto de la introducción de nuevas plantas en un ecosistema puede manifestarse en un período que oscila entre cinco y más de cien años. Esto da una idea del plazo apropiado requerido, en base a criterios científicos, para el seguimiento de liberaciones de OMGs.

a conclusión de que no existen impactos negativos, extraída de la afirmación de que “nada inesperado ha sucedido” es científicamente imprecisa y engañosa. No existe pues evidencia que pueda sustentar la afirmación general de que la ingeniería genética será siempre segura dentro de unos límites aceptables.

FALTA DE CONSIDERACIÓN DE LAS APORTACIONES CIENTÍFICAS



58. Los programadores genéticos y las instituciones responsables de su regulación parecen con demasiada frecuencia fundamentar sus estimaciones sobre seguridad, en teorías biológicas parciales y desfasadas, y no en un análisis científico comprensivo, que incorpore los conocimientos modernos de las diversas ramas de las Ciencias de la Vida. Por ejemplo, la normativa de EEUU sobre biotecnología se basa exclusivamente en leyes formuladas para sustancias químicas. Estas leyes difícilmente pueden ajustarse a, o regir en el caso de organismos manipulados mediante ingeniería genética.

59. A pesar de que se ha llevado a cabo una importante labor investigadora en temas de seguridad tanto en Estados Unidos como en Europa, y de que se han realizado numerosas reuniones de trabajo sobre evaluación de riesgos, en general la industria no ha apoyado estas iniciativas, ni ha tenido en cuenta adecuadamente sus resultados, por temor a una posible imagen negativa de la biotecnología. En lugar de reconocer que el tema de seguridad y riesgos es objeto de legítima preocupación, quienes propugnan la biotecnología continúan proclamando que estas preocupaciones son “a-científicas”.

60. Centros de estudio modestos, como los de la Agencia de Protección Ambiental de EEUU en Gulf Breeze (Florida) y Corvallis (Oregón), y un centro establecido en la Universidad del Estado de Michigan por la Fundación Nacional de la Ciencia de EEUU, están siendo utilizados para intentar persuadir a sectores bien informados de la comunidad científica de que el gobierno sí reconoce la existencia de ciertos peligros y está desarrollando la capacidad necesaria para su control. Pero los programas de estos centros no parecen tener gran influencia sobre otras instituciones gubernamentales, ni a niveles más altos de formulación de políticas, ni en la industria, que continúa proyectando una imagen de que “no hay nada que temer”.

61. Un estudio de Wrubel, Krimsky y Wetzler publicado en Biociencia en 1992, documentaba la falta de recogida sistemática de información científica útil de las pruebas de campo comerciales, por parte del Departamento de Agricultura de los EEUU (United States
Department of Agriculture, USDA). Por toda respuesta al estudio el USDA aseguró que estaba mejorando sus procedimientos. Sin embargo, una petición de estatus no-regulado muy cuestionable, formulada en 1994 para un calabacín manipulado mediante ingeniería genética, fue avalada por el USDA con un informe positivo. Distinguidos científicos que criticaron este informe positivo sugirieron que el informe no sólo era superficial, sino que el USDA carecía de personal con la formación apropiada para poder informar sobre este tipo de propuestas.

62. Los biotecnólogos han tendido a hacer caso omiso del detallado Informe de la Sociedad Ecológica de América de 1989 sobre “La Introducción Planificada de Organismos Manipulados mediante Ingeniería Genética”, de Tiedje et al., y obviado las secciones de los informes de la Academia Nacional de Ciencias y el Consejo Nacional de Investigaciones de los EEUU, que subrayan la necesidad urgente de contar con el asesoramiento de la moderna ciencia ecológica a la hora de planificar y evaluar proyectos de OGMs.

63. En la Comunidad Europea hay indicios de una tendencia a la desregulación, y a la erosión y abandono del enfoque de precaución. Por ejemplo, es posible que una variedad de COLZA resistente a los herbicidas obtenga la aprobación para su comercialización en breve, a pesar de la posibilidad científicamente plausible de que los transgenes de esta variedad manipulada se transmitan a parientes que son malas hierbas, con el consiguiente problema de potenciar su invasión en zonas en que se aplica herbicida. Durante 1994 las investigaciones llevadas a cabo en dos instituciones científicas de Dinamarca (Danish Agricultural College y el Instituto de Investigación Riso) aportaron una considerable evidencia en este sentido. Los Drs. Joergensen y Andersen han enviado un trabajo al Diario Americano de Botánica (American Journal of Botany) en el que presentan evidencia de un ritmo de transferencia genética entre distintas especies de la familia de las Brassicaceae mucho más rápido de lo que hasta ahora se pensaba, y que era el establecido para las evaluaciones oficiales de riesgos. La semilla de colza resistente a los herbicidas (Brassica napus) transmitía el transgene a malas hierbas emparentadas (Brassica rapa). En el transcurso de la primera temporada el gen responsable de la resistencia a herbicidas ya había sido asimilado por las malas hierbas. Estos descubrimientos podría hacer obsoleto incluso el propio concepto de cultivos resistentes a los herbicidas. Como mínimo, demuestran la necesidad, y la validez, de evaluaciones críticas.

ALIMENTOS TRANSGENICOS



ALGUNAS PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE ALIMENTOS MODIFICADOS GENETICAMENTE



Ante el gran interés que está despertando la cuestión de los alimentos modificados genéticamente, he considerado interesante reunir algunos datos para que cualquier persona pueda formarse su opinión personal sobre le tema.
En esta página puede encontrarse a continuación una pequeña revisión desde un punto de vista científico. Puesto que puede resultar un poco árida para personas sin conocimientos de bioquímica, he preparado también una serie de “preguntas frecuentes” y respuestas.


ALIMENTOS TRASNGENICOS. ESTADO ACTUAL


Algunos enzimas y aditivos utilizados en el procesado de los alimentos se obtienen desde hace años mediante técnicas de DNA recombinante. La quimosina, por ejemplo, enzima empleada en la fabricación del queso y obtenida originalmente del estómago de terneros, se produce ahora utilizando microorganismos en los que se ha introducido el gen correspondiente. Sin embargo, la era de los denominados “alimentos transgénicos” para el consumo humano directo se abrió el 18 de mayo de 1994, cuando la Food and Drug Administration de Estados Unidos autorizó la comercialización del primer alimento con un gen “extraño”, el tomate “Flavr-Savr”, obtenido por la empresa Calgene. A partir de este momento, se han obtenido cerca del centenar de vegetales con genes ajenos insertados, que se encuentran en distintas etapas de su comercialización, desde los que representan ya un porcentaje importante de la producción total en algunos países hasta los que están pendientes de autorización.
Existen diferentes posibilidades de mejora vegetal mediante la utilización de la ingeniería genética. En el caso de los vegetales con genes antisentido, el gen insertado produce un mRNA que es complementario del mRNA del enzima cuya síntesis se quiere inhibir.

Al hibridarse ambos, mRNA del enzima no produce su síntesis. En el caso de los tomates “Flavr -Savr” en enzima cuya síntesis se inhibe es la poligalacturonasa, responsable del ablandamiento y senescencia del fruto maduro. Al no ser activo, este proceso es muy lento, y los tomates pueden recogerse ya maduros y comercializarse directamente. Los tomates normales se recogen verdes y se maduran artificialmente antes de su venta con etileno, por lo que su aroma y sabor son inferiores a los madurados de forma natural. En este caso, el alimento no contiene ninguna proteína nueva. La misma técnica se ha utilizado para conseguir una soja con un aceite con alto contenido en ácido oleico (80 % o más, frente al 24% de la soja normal), inhibiendo la síntesis del enzima oleato desaturasa.
La inclusión de genes vegetales, animales o bacterianos da lugar a la síntesis de proteínas específicas. La soja resistente al herbicida glifosato, conocida con el nombre de “Roundup Ready” y producida por la empresa Monsanto contiene un gen bacteriano que codifica el enzima 5-enolpiruvil-shikimato-3-fosfato sintetasa. Este enzima participa en la síntesis de los aminoácidos aromáticos, y el propio del vegetal es inhibido por el glifosato; de ahí su acción herbicida. El bacteriano no es inhibido.

El maíz resistente al ataque de insectos contiene un gen que codifica una proteína da Bacillus thuringiensis, que tiene acción insecticida al ser capaz de unirse a receptores específicos en el tubo digestivo de deteriorados insectos, interfiriendo con su proceso de alimentación y causando su muerte. La toxina no tiene ningún efecto sobre las personas ni sobre otros animales. La utilización de plantas con genes de resistencia a insectos y herbicidas permite reducir la utilización de plaguicidas y conseguir un mayor rendimiento.

También se ha obtenido una colza con un aceite de elevado contenido en ácido laúrico, mediante la inserción del gen que codifica una tioesterasa de cierta especie de laurel. Los vegetales resistentes a virus se consiguen haciendo que sinteticen una proteína vírica que interfiere con la propagación normal del agente infeccioso. Estos vegetales contienen proteína vírica, pero menos de la que contienen los normales cuando están severamente infectados.
Los vegetales transgénicos más importantes para la industria alimentaria son, por el momento, la soja resistente al herbicida glifosato y el maíz resistente al taladro, un insecto. Aunque se utilice en algunos casos la harina, la utilización fundamental del maíz en relación con la alimentación humana es la obtención del almidón, y a partir de este de glucosa y de fructosa. La soja está destinada a la producción de aceite, lecitina y proteína.
Puesto que la harina de maíz, la proteína de soja y los productos elaborados con ellas contienen DNA y proteínas diferentes a la de las otras variedades de maíz, en la Unión Europea (no en los Estados Unidos) existe la obligación de mencionar su presencia en el etiquetado de los alimentos. Aunque no se ha detectado ningún caso, sería concebible la existencia de personas alérgicas a las nuevas proteínas. No obstante, en el caso de la proteína de B. thuringiensis, su amplio uso como plaguicida en agricultura ecológica permite asegurar su falta de alergenicidad.

El aceite de soja transgénica y la glucosa y la fructosa obtenidas del almidón de maíz transgénico no contienen ningún material distinto a los que contienen cuando se obtienen a partir de los vegetales convencionales. En la mayoría de los casos, ni siquiera las técnicas de PCR, que como se sabe tienen una sensibilidad extrema, son capaces de detectar material genético extraño, por lo que no existe ninguna obligación de etiquetado diferencial.
En el caso de los alimentos completos, o de partes que incluyan la proteína extraña, como podría ser la proteína de soja o la harina de maíz, hay que considerar el riesgo de la aparición de alergias a la nueva proteína. Este es el caso de la soja a la que se le había introducido el gen de una proteína de la nuez del brasil para aumentar el contenido de aminoácidos azufrados de sus proteínas y por ende su valor nutricional. La nueva proteína resulto ser alergenica, y esta soja no ha llegado a salir al mercado (47). Sin embargo, esto es absolutamente excepcional, y no existe ninguna evidencia de que las proteínas introducidas por medio de la ingeniería genética sean mas alergénicas que las naturales.

En el caso de la utilización de materiales procesados exentos de proteínas, como el aceite de soja o la glucosa obtenida a partir del almidón del maíz, no existe ningún material que no se encuentre en el producto convencional, y consecuentemente no existe ningún riesgo, ni siquiera hipotético, atribuible a la manipulación genética. Incluso en los casos en que existe alergia a una proteína de la semilla oleaginosa (convencional o transgénica), un aceite procesado no produce respuesta.

Son nuevos los alimentos modificados genéticamente?
Para que se obtienen vegetales transgénicos?
Cuantos alimentos transgénicos existen?
De donde se obtienen los genes que se introducen en los vegetales transgénicos?
Pueden producir alergias los productos transgénicos?
Son los productos transgénicos peligrosos para el medio ambiente?
Cuándo consumimos alimentos modificados genéticamente?
Por que los fabricantes se oponen al etiquetado de los productos transgénicos?
Pueden los alimentos modificados genéticamente hacer que las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos?
Quién ha preparado estas respuestas?


SON NUEVOS LOS VEGETALES MODIFICADOS GENÉTICAMENTE?



El hombre lleva varios miles de años modificando los vegetales que utiliza como alimento. Por ejemplo, las coles de Bruselas, la coliflor, el bróculi y el colinabo son variedades artificiales de la misma planta (aunque no lo parezcan). Lo mismo se puede decir de las decenas de variedades de manzanas, maíz, patatas, trigo, etc. Los antecedentes salvajes de muchas de estas plantas, cuando existen, son tan poco parecidas que no serían reconocidos como tales por alguien que no fuera experto.

En cuanto a la “mezcla de especies”, el triticale, un híbrido de trigo y centeno, lleva décadas prosperando en terrenos de mala calidad (útiles para centeno, pero no para trigo), pero con algunas buenas propiedades del trigo, lo que lo hace mucho mas valioso para alimentación humana.

Sin embargo, la ingeniería genética permite ahora llevar a cabo, en pocos años y de forma controlada, lo que antes podía costar décadas o siglos, o conseguir efectos que sólo estaban en los sueños de los agricultores, pero que eran imposibles con las viejas técnicas de cruce y selección.

La ingeniería genética se utilizó inicialmente (por su alto coste) para producir sustancias de usos farmacéutico, como la insulina, modificando genéticamente microorganismos. Con los posteriores desarrollos, se obtuvieron también enzimas para uso industrial, como la quimosina recombinante, utilizada, al igual que la obtenida de estómagos de terneros jóvenes (su fuente original, el “cuajo”), para elaborar el queso.

Posteriormente se han obtenido vegetales (y animales) modificados genéticamente para mejorar sus propiedades.


PARA QUE SE OBTIENEN VEGETALES TRANSGÉNICOS?



Actualmente existen, comercializados o en proceso avanzado de desarrollo, vegetales modificados para:

- Que tengan una vida comercial más larga.
- Resistan condiciones ambientales agresivas, como heladas, sequías y suelos salinos.
-Resistan herbicidas.
- Resistan plagas de insectos.
- Resistan enfermedades - Tengan mejores cualidades nutritivas

La modificación más interesante en animales sería conseguir vacas que incluyeran en la leche proteínas de la leche humana con efecto protector, como la lactoferrina.

CUANTOS ALIMENTOS TRANSGÉNICOS EXISTEN?



Depende de a lo que se llame “alimentos transgénicos”. Podemos considerar los siguientes grupos:

1. Sustancias empleadas en tratamientos de animales para mejorar la producción. Científicamente hablando, no deberían incluirse aquí, aunque sus detractores lo hacen. El mejor ejemplo es la hormona de crecimiento bovina recombinante utilizada para aumentar la producción de leche. Se utiliza en Estados Unidos, pero no en la Unión Europea.

2. Sustancias empleadas en la industria alimentaria, obtenidas en microorganismos por técnicas de DNA recombinante. Por ejemplo, la quimosina (cuajo) recombinante. Usada ya en la UE para fabricar queso. Tiene problemas burocráticos (denominaciones de origen) pero no es una fuente de problemas ecológicos, ni tiene riesgos para el consumidor.

3. Animales transgénicos que segreguen en su leche una proteína humana, o que tengan un contenido menor de lactosa, etc. No existen todavía nivel comercial.

Debe hacerse notar que en estos tres casos no se liberan organismos al medio ambiente. Una vaca no es un organismo que pueda “polinizar” sin control a nadie, y en los otros casos solamente se comercializan las sustancias puras obtenidas. No hay que considerar pues aspectos relacionados con la ecología, como transferencias de genes de resistencia, etc. Unicamente son importantes los aspectos relacionados con la seguridad de los consumidores, fáciles de examinar además en estos casos.

2. En este momento solamente se utilizan unos cuantos vegetales modificados genéticamente, que serían los auténticos “alimentos transgénicos”

1. El primer alimento disponible para el consumo producido por ingeniería genética fue el tomate “Flavr Svr”. Este tomate había sido modificado para que resistiera mas tiempo después de madurar, evitando que produjera un enzima esencial en el proceso de senescencia (”aprovechamiento”)

2. Otro producto importante es la soja transgénica. En este caso, lo que se ha hecho es introducir un gen que la hace resistente a un herbicida, el glifosato, conocido por su nombre comercial de Roundup (Monsanto).

3. El maíz transgénico se ha obtenido para que sea resistente a un insecto, el taladro del maíz, y a un herbicida, el glufosinato. Por lo que respecta al herbicida, vale lo dicho para la soja. En cuanto a la resistencia contra el insecto, se obtiene insertando en el maíz el gen de una proteína insecticida de una bacteria.

3. Esta proteína insecticida es perfectamente inocua, y su utilización está autorizada incluso en la llamada “agricultura ecológica”

Las perspectivas de esta tecnología son muy amplias. Ya existen varias docenas de plantas mas a punto de comercializarse, y en los próximos años sus numero ascenderá a centenares

4. Aunque todavía no existen, están ya en desarrollo los vegetales con un gen extra-o para consumo alimentario directo. Serian patatas, frutas, etc., con genes que les confirieran resistencia a insectos, heladas, salinidad, etc. Estos productos exigirían un examen minucioso en cuanto a seguridad (toxicidad a corto y largo plazo, alergias) antes de su comercialización.

4. También se pueden desarrollar bacterias, levaduras, etc., utilizables en la fabricación de alimentos (pan, cerveza, yogur etc.), modificando el genoma de las convencionales, introduciendo el gen de un enzima de otro microorganismo o induciendo la sobre expresión de un gen propio. Es un campo muy prometedor, donde están empezando a obtenerse resultados. También es uno de los campos en los que hay mayor porcentaje de investigación publica.

DE DONDE SE OBTIENEN LOS GENES QUE SE INTRODUCEN EN LOS VEGETALES TRANSGÉNICOS?



En el caso de querer conseguir una vida comercial mas larga, por ejemplo, en el tomate “Flavr Svr”, no se introduce un gen de otro ser vivo, sino un gen “antisentido”, artificial, que evita que se sintetice una proteína responsable de la senescencia (digamos, del “aprovechamiento”) del tomate.

En los demás casos, se introducen genes que codifican la síntesis de proteínas especiales. El gen que hace a la soja resistente al glifosato (un enzima que no es afectado por este herbicida) procede de una bacteria comen del suelo. El que codifica la resistencia a insectos se obtiene de una bacteria patógena para los insectos, pero totalmente inocua para los animales superiores


PUEDEN PRODUCIR ALERGIAS LOS PRODUCTOS TRANSGÉNICOS?


La alergia es la reacción exagerada del organismo contra una sustancia (normalmente una proteína) extraña a él. La soja (o cualquier vegetal) tiene miles de proteínas extrañas para el hombre, por lo que existen bastantes personas alérgicas a la soja, al cacahuete, a las fresas, etc. La soja transgénica tiene una proteína mas entre esos miles, por lo que el aumento del riesgo es minúsculo. Y naturalmente, el riesgo desaparece por completo cuando la soja se procesa para obtener aceite, lecitina, etc.

SON LOS PRODUCTOS TRANSGÉNICOS PELIGROSOS PARA EL MEDIO AMBIENTE?



Efectos sobre el medio ambiente

Efectos potenciales de la resistencia a herbicidas


Inconvenientes potenciales:



Uso exagerado de herbicidas por parte de los agricultores, afectando al medio ambiente.

Ventajas potenciales:

el glifosato es un herbicida es poco tóxico y fácilmente biodegradable, pero no es selectivo, por lo que no puede utilizarse con cultivos de soja “normal”
Evita la utilización de herbicidas más agresivos para el medio ambiente, pero más selectivos, en los cultivos de soja.

Efectos de la resistencia a insectos.

Inconvenientes potenciales:

educación de la población de insectos, afectando a animales insectívoros (aves, murciélagos) al privarles de sus presas.

Es un efecto muy poco importante, ya que solamente mata a aquellos insectos que pretenden alimentarse a expensas de la cosecha.
Ventajas potenciales: reduce el uso de insecticidas. Solamente afecta a los insectos perjudiciales para la planta concreta.


CUANDO CONSUMIMOS ALIMENTOS TRANSGÉNICOS?



La utilización de la soja como alimento, como tal soja, es puramente anecdótica. La soja se utiliza como materia prima para obtener aceite, que luego es procesado químicamente por hidrogenación, y lecitina. Ninguno de estos dos productos contienen la proteína que ha sido introducida para inducir la resistencia. Son por tanto idénticos en todas sus propiedades físicas, químicas, biológicas, nutricionales y toxicológicas, procedan de soja “normal” o de soja “transgénica”.

Casi lo mismo puede decirse del maíz. Sus aplicaciones fundamentales son la obtención de almidón y de glucosa a partir de ese almidón. Ninguno de estos dos productos contiene DNA ni proteínas, ni “normales” ni “transgénicas”

POR QUE LOS FABRICANTES SE OPONEN AL ETIQUETADO DE LOS PRODUCTOS TRANSGÉNICOS?



En el caso de productos como el tomate, es posible el etiquetado diferencial. De hecho, los tomates Flavr Svr suelen etiquetarse uno por uno. La compañía ganó en Estados Unidos el juicio contra los que querían obligarle al etiquetado individual. Pero después de esto, decidió libremente etiquetarlos, ya que consideraba (con razón) que su superior calidad debía quedar evidente para los consumidores.

En el caso de la soja, el etiquetado es casi imposible. La soja se manipula a granel, en cantidades enormes, y ya muchas granjas mezclan las distintas variedades nada mas cosecharlas. En los silos y barcos de transporte se mezcla todavía más. Además, en el caso de la soja que no se come como tal (casi, as, casi toda) esto no tiene la menor importancia, ya que como se ha dicho, el aceite que se obtiene no contienen material genético

En el caso del maíz transgénico, si se utiliza directamente su harina en la fabricación de alimentos, el etiquetado es obligatorio, ya que es, en cierta forma, diferente del habitual, al contener la proteína de Bt. Si el maíz se utiliza para obtener almidón, con el que luego se fabrica glucosa o fructosa, pretender el etiquetado de estos productos finales es absurdo, ya que son ABSOLUTAMENTE IGUALES, e indistinguibles por cualquier sistema, de los obtenidos del maíz “no transgénico”.





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