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Alimentos Transgénicos Ingeniería genética parte 2 - Monografía



 
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PUEDEN LOS ALIMENTOS TRANSGÉNICOS HACER QUE LAS BACTERIAS SE VUELVAN RESISTENTES A LOS ANTIBIÓTICOS?



Para modificar el genoma de la planta se utiliza el gen que se quiere insertar y otros genes auxiliares. Algunos de estos genes auxiliares confieren resistencia frente a determinados antibióticos, para poder seleccionar las células modificadas. Así, el maíz modificado genéticamente tiene también el gen de la beta-lactamasa, que confiere resistencia al antibiótico ampicilina.
Para que una bacteria patógena se volviera resistente a este antibiótico sería necesario:

-Que el gen de resistencia al antibiótico se mantuviera intacto. El procesado de los alimentos destruye el DNA. Consecuentemente sería necesario comer el maíz crudo. Esto descarta el problema en el caso humano, y lo reduce a los animales cuando se utiliza este maíz como pienso

-Que el gen pudiera transferirse a una bacteria. Aunque originalmente el gen de resistencia al antibiótico procede de bacterias, su situación actual dentro del genoma vegetal hace esto extremadamente improbable. Sería machismo más probable que adquiriera ese gen de otra bacteria de los muchos presentes en el tubo digestivo.

- Que existiera una presión selectiva a favor de la bacteria que ha adquirido el gen de resistencia, es decir, que el animal estuviera siendo tratado en ese momento con el antibiótico.

Como precaución adicional, no se utilizan generalmente genes de resistencia a antibióticos importantes en clínica humana o frente a antibióticos nuevos que pudieran tenerla en el futuro.
En todo caso, puesto que el gen de resistencia al antibiótico no juega ya ningún papel en la planta trangenica, si se considerara un riesgo, podría eliminarse.
Puesto que “mas vale prevenir que lamentar”, la petición de esta eliminación es bastante razonable

ALIMENTOS TRANSGENICOS - UN RIESGO SERIO PARA LA SALUD



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Nuevos y extraños alimentos jamás pensados por la naturaleza ya están apareciendo en tu supermercado. Los efectos de estos alimentos aún no se conocen completamente y algunos ya han tenido un efecto devastador en la salud. En un caso concreto en los Estados Unidos 37 personas murieron y 1500 resultaron incapacitados. Otros productos tuvieron que ser abandonados cuando salieron fuera de control. Pero no sabrás lo que estas comiendo porque el gobierno ha decidido que él etiquetarse de alimentos genéticamente modificados no es necesario. El valioso derecho de escoger lo que tú y tu familia come se ha perdido.


¿QUE ES LA INGENIERÍA GENÉTICA?



Los genes son los patrones para cada parte de un organismo. La modificación genética es el proceso de transferir artificialmente la información especifica de un tipo de organismo a otro, por ejemplo de un pez a un tomate, o de un animal a una planta.


¿PORQUE HACERLO?



Los científicos quieren transferir cualidades deseables de un organismo a otro - por ejemplo, la resistencia a un pesticida o a un insecto o organismo dañino.

¿ES NECESARIO?



Se puede producir suficiente comida buenísima sin recurrir a ello. Los motivos para la modificación genética son principalmente comerciales y políticos, sin tomar en cuenta la salud y la nutrición.

¿CUALES SON LOS PELIGROS?



Los peligros potenciales son enormes. Las estructuras genéticas existentes han evolucionado a través de millones de años formando un ecosistema infinitamente complejo e interconectado. Ahora los científicos están estropeando este equilibrio delicado con cambios que no podrían ocurrir naturalmente. Esto sé esta haciendo extremadamente rápido sin suficiente cuidado para las posibles consecuencias.

La ingeniería genética no es lo mismo que los cruces entre especies que se ha practicado durante muchos años. No es una ciencia exacta. Por ejemplo, podría resultar en algunos organismos peligrosos haciéndose resistentes a los antibióticos. Podría resultar en las malas hierbas y los insectos haciéndose resistentes a los pesticidas y a los herbicidas. Podría accidentalmente crear nuevos venenos y enfermedades. El alimento viene de la naturaleza. Si cambiamos la estructura fundamental de un alimento, podría crear enfermedad, justo como los pesticidas y los herbicidas hicieron en el pasado. Los alimentos transgénicos no tienen que someterse a pruebas antes de que se vendan en las tiendas.

Las plantas diseñadas para ser más resistentes a los herbicidas permitirán la aplicación de concentraciones mas altas en los cultivos, con el resultado de que los alimentos contienen mas química, y los ríos y los embalses se contaminarán más. La modificación genética del ganado lleva a animales enfermos y sufrieses y a un alimento de ínfima calidad. Ya se están criando animales con enfermedades para experimentos y una vida de sufrimiento.
Peces han sido modificados para crecer más grandes; vacas y cabras han sido modificadas para crear drogas. Estos animales frecuentemente son enfermizos y tienen una vida más corta. Compañías agroalimentarias occidentales están comprando compañías de semillas en países en vías de desarrollo para poder vender semillas genéticamente modificadas, haciendo peligrar la biodiversidad de los cultivos a través de la perdida de las semillas tradicionales.

La contaminación biológica puede ser el mayor peligro resultante de la ingeniería genética. Nuevos organismos vivos, bacterias y virus serán soltados para reproducir, migrar y mutar. Pasarán sus nuevas características a otros organismos y nunca se podrán recuperar o contener. Esto es una invitación a una alteración ecológica desastrosa.

¿CUÁL ES LA POSICIÓN AHORA?



Los alimentos transgénicos ya disponibles incluyen soya, (que se utiliza en el 60% de los alimentos procesados) tomates, levadura, productos lácteos y aceite de colza. Pero esto es solo el comienzo. En unos años, a lo mejor será casi imposible encontrar alimentos naturales. El gobierno está ignorando los peligros, al no apoyar él etiquetarse y la evaluación correcta de nuevos alimentos.

De todos los efectos secundarios venenosos de la tecnología moderna, los organismos genéticamente modificados son los más peligrosos. No se pueden contener y sus efectos son irreversibles. Los peligros de la ingeniería genética incluyen comida de calidad baja, animales enfermos, insectos, organismos y enfermedades más virulentas, una biodiversidad más reducida, mayor contaminación del agua, el alimento y la tierra, y la alteración del equilibrio de la naturaleza. Con una ya mayor intervención científica en la producción alimentaria, sé esta haciendo más común la comida no sana y tóxica. Nadie sabrá cuantos morirá de la enfermedad de las vacas locas, que sospechan que es el resultado de alimentar el ganado con alimentos totalmente innaturales pero científicamente aprobados. Pesticidas, fertilizantes, agua y aire contaminados están causando cáncer, defectos de nacimiento, una fertilidad decreciente, envenenamiento por salmonada, asma y leucemia. Estos existen en añadidura a las conocidas amenazas de contaminación de residuos nucleares, los efectos secundarios de drogas como la talidomida, la destrucción de la capa de ozono, y materiales tóxicos como el asbesto y el plomo en la gasolina.

¿Manipulación genética de los alimentos?



Más vale prevenir que curar


Alimentos obtenidos por manipulación genética son: (A) los organismos que se pueden utilizar como alimento y que han sido sometidos a ingeniería genética (por ejemplo, plantas manipuladas genéticamente que se cosechan), (B) alimentos que contienen un ingrediente o aditivo derivado de un organismo sometido a ingeniería genética, o (C) alimentos que se han producido utilizando un producto auxiliar para el procesamiento (por ejemplo, enzimas) creado por medio de la ingeniería genética.
Aunque sea menos preciso, resulta habitual referirse a este tipo de sustancias como alimentos transgénicos o alimentos recombinantes.. Para la introducción de genes foráneos en la planta o en el animal comestibles es necesario utilizar como herramienta lo que en ingeniería genética se llama un vector de transformación: “parásitos genéticos” como plásmidos y virus, a menudo inductores de tumores y otras enfermedades como sarcomas, leucemias…
Aunque normalmente estos vectores se “mutilan” en el laboratorio para eliminar sus propiedades patógenas, se ha descrito la habilidad de estos vectores mutilados para reactivarse, pudiendo generar nuevos patógenos. Además, estos vectores llevan genes marcadores que confieren resistencia a antibióticos como la kanamicina (gen presente en el tomate transgénico de Calgene) o la ampicilina (gen presente en el maíz transgénico de Novartis), resistencias que se pueden incorporar a las poblaciones bacterianas (de nuestros intestinos, del agua o del suelo).

La aparición de más cepas bacterianas patógenas resistentes a antibióticos (un problema sobre el que la OMS no deja de alertar en los últimos años) constituye un peligro para la salud pública imposible de ignorar o minimizar.

Si bien la ingeniería genética es una herramienta potentísima para la manipulación de los genes, actualmente existe un gran vacío de conocimiento sobre el funcionamiento genético de la planta o animal que se va a manipular. ¿Qué genes se activan y se desactivan a lo largo del ciclo vital de una determinada variedad de planta, cómo y porqué lo hacen? ¿Cómo influye el nuevo gen introducido en el funcionamiento del resto del genoma de la planta? ¿Cómo altera el entorno el encendido o el apagado de los genes de la planta cultivada? Actualmente, todas estas preguntas se encuentran, en gran medida, sin respuesta. La introducción de genes nuevos en el genoma de la planta o del animal manipulado provoca alteraciones impredecibles de su funcionamiento genético y de su metabolismo celular, y esto puede acarrear: i) la producción de proteínas extrañas causantes de procesos alérgicos en los consumidores (estudios sobre la soja transgénica de Pioneer demostraron que provocaba reacciones alérgicas, no encontradas en la soja no manipulada); ii) la producción de sustancias tóxicas que no están presentes en el alimento no manipulado (en EE.UU, la ingestión del aminoácido triptófano, producido por una bacteria modificada genéticamente, dio como resultado 27 personas muertas y mas de 1500 afectados); y  alteraciones de las propiedades nutritivas (proporción de azúcares, grasas, proteínas, vitaminas…).

Hay suficientes peligros reales como para afirmar que estos alimentos no son seguros. Hoy por hoy, la comercialización de alimentos transgénicos es un acto irresponsable que nos convierte a los consumidores en cobayas humanos. Las multinacionales agroquímicas (que desean que para el 2010 haya componentes transgénicos en un 60-70% de los productos comercializados) se prometen grandes beneficios económicos, pero el riesgo lo ponemos nosotros y el medio ambiente.

Las tristes experiencias pasadas con biocidas como el DDT -que se difundieron masivamente en su día, promocionándolos con promesas parecidas a las que ahora se emplean en relación con las biotecnologías, y hoy están prohibidos debido a los gravísimos problemas ambientales y sanitarios causados- aconsejan una prudencia extrema, aplicando la sabiduría contenida en el dicho “más vale prevenir que curar”.

Además de los riesgos sanitarios, los peligros para el medio ambiente son incluso más preocupantes. La extensión de cultivos transgénicos pone en peligro la biodiversidad del planeta, potencia la erosión y la contaminación genética, y potencia el uso de herbicidas (un importante foco de contaminación de las aguas y de los suelos de cultivo).

Según un informe de la OCDE, el 66% de las experimentaciones de campo con cultivos transgénicos que se realizaron en años recientes estuvieron encaminadas a la creación de plantas resistentes a herbicidas. Tal es el caso de la soja transgénica de Monsanto, resistente al herbicida Roundup, que produce la misma multinacional.
La Agencia de Medio Ambiente de EE.UU (US EPA) considera que este herbicida de amplio espectro es el responsable de poner al borde de la extinción una gran variedad de especies vegetales de EE.UU.; también se le considera uno de los herbicidas mas tóxicos para microorganismos del suelo como hongos, actinomicetos y levaduras. Otra de las preocupaciones fundadas acerca de los cultivos transgénicos es el posible escape de los genes transferidos hacia poblaciones de plantas silvestres relacionadas con estos cultivos, mediante el flujo de polen: ya ha sido bien documentada la existencia de numerosas hibridaciones entre casi todos los cultivos transgénicos y sus parientes silvestres.

La introducción de plantas transgénicas resistentes a plaguicidas y herbicidas en los campos de cultivo conlleva un elevado riesgo de que estos genes de resistencia pasen, por polinización cruzada, a malas hierbas silvestres emparentadas, creándose así “super malas hierbas” capaces de causar graves daños en cultivos y ecosistemas naturales. A su vez, estas plantas transgénicas, con características nuevas, pueden desplazar a especies autóctonas de sus nichos ecológicos. La liberación de organismos modificados genéticamente al medio ambiente tiene consecuencias a menudo imprevisibles e incontrolables pues una vez liberados (el animal o la planta) al medio ambiente, estos se reproducen y se dispersan por su habitat, sin que podamos hacer ya nada para controlarlos. Por no poner sino un último ejemplo: se ha documentado ya cómo plantas manipuladas genéticamente con genes virales para inducir resistencia a los virus originaban en poco tiempo, por recombinación, nuevas cepas virales más activas.

En Europa el debate está abierto. En diciembre de 1996 llegó a Barcelona el primer cargamento de soja transgénica procedente de EE.UU, entre las protestas de los grupos ecologistas. Encuestas realizadas en numerosos países han revelado un rechazo generalizado al consumo de alimentos transgénicos por parte de la población. Las autoridades de la UE están sufriendo una enorme presión por parte del gobierno de EE.UU y de las multinacionales agroquímicas para conseguir una legislación laxa que no ponga ningún tipo de restricción a los cultivos y a los alimentos transgénicos. Se intenta que países como Luxemburgo, Italia y Austria, que habían prohibido el maíz transgénico de Novartis, vuelvan atrás sobre su decisión. Los vegetales transgénicos se comercializan mezclados con los normales, y además las compañías se niegan al etiquetado distintivo, con lo que el ciudadano o ciudadana se encuentra totalmente indefenso y sin posibilidad de elección. El interés crematístico y monopolístico de las multinacionales agroquímicas no es el mejor seguro para nuestra seguridad alimentaria, nuestra salud ni la habitabilidad de la biosfera.

A menudo se evoca la necesidad de promover un amplio debate social acerca de los alimentos manipulados geneticamente. Es un propósito loable que compartimos desde el movimiento ecologista; pero se convierte en una sangrante tomadura de pelo si ya se han adoptado –sin participación democrática– las decisiones que introducen estos alimentos en nuestros mercados, nuestras cocinas y nuestros estómagos. Y precisamente eso es lo que está sucediendo hoy.

Venga el debate serio, profundo, riguroso, sin prisas, y al final del debate voten en referéndum todos los ciudadanos y ciudadanas (como se hará en Suiza la próxima primavera): pero pospónganse hasta entonces las decisiones, o se estará aplicando con cinismo la violencia de los hechos consumados.

Si no se acepta que el debate sobre las opciones tecnológicas debe preceder a la implantación de las tecnologías, paso que en las sociedades industriales modernas y para tecnologías como las que están en discusión es luego prácticamente irreversible, no se está obrando de buena fe.
Y demasiadas grandes opciones tecnológicas ya han mostrado, en el pasado reciente, su potencial de catástrofe como para permitirnos ninguna ingenuidad a este respecto: bastará seguramente con evocar las tecnologías de generación nuclear de electricidad o la agricultura espurreadora de biocidas. La OMS acaba de poner en marcha una investigación internacional para estudiar la relación entre la utilización de teléfonos móviles y el aumento de los tumores cerebrales, pero –otra vez– la investigación y el debate se hacen cuando ya se han tomado opciones tecnológicas irreversibles (o casi). Sería deseable que, al menos por una vez, en el caso de los alimentos manipulados genéticamente las autoridades de España y de la UE obraran de verdad de acuerdo
con el principio de precaución para que no pueda ocurrir ninguna nueva crisis de las “vacas locas” ni ningún Chernobil biotecnológico.

No lo decimos animados por ninguna intención anticientífica, sino exactamente al contrario: queremos más ciencia –pero también mejor ciencia, ciencia con conciencia que no puede ser sino ciencia con prudencia… y sobre todo más democracia, también para decidir sobre las políticas científicas y tecnológicas.

Normativas sobre “Alimentos nuevos”:

que los consumidores de la UE sepan qué hay en el menú
Marina Leonardi, ENEA; Marina Miraglia, Roberta Onori, Carlo Brera, Istituto Superiore de Sanità

El rápido desarrollo de las tecnologías alimentarias y especialmente de la biotecnología han introducido en el mercado para consumo humano ciertos alimentos e ingredientes que hasta ahora no eran de uso general. Aspectos importantes de seguridad alimentaria de los alimentos llamados “nuevos” se han reglamentado a nivel de la UE. Esto incluye protección e información del consumidor, principalmente mediante el etiquetado y explicación de los requisitos que han de cumplir los productores antes de obtener autorización para colocar sus productos alimenticios “nuevos” en el mercado.
Relevancia: Una de las características más importantes relacionadas con los alimentos nuevos en el debate actual sobre política alimentaria y en especial sobre la protección del consumidor, es la conexión, ahora más fuerte que nunca, con las cuestiones medioambientales. Sin embargo, la Normativa 258/97/EEC, se centra especialmente en los aspectos de la seguridad alimentaria y en los requisitos del etiquetado. Como consecuencia, las directrices específicas que se marcarán ayudarán probablemente a volver a enfocar la discusión hacia cuestiones prácticas importantes.

¿QUÉ SON ALIMENTOS NUEVOS?



El 5º Programa Marco de la UE (1998-2002) ha definido la “Salud y Alimentación” como tema prioritario de investigación entre las acciones clave a llevar a cabo en el programa temático Seres vivos y ecosistema. La calidad de la alimentación se percibe cada vez más como una cuestión social y a veces incluso como asunto de interés público. Al mismo tiempo, se considera la biotecnología como una herramienta para “la producción de alimentos seguros, sanos, equilibrados y variados”. Es importante que este punto de vista sea compartido por la investigación pública y privada, las instituciones gubernamentales y, finalmente, por los consumidores.
La reciente Normativa de la UE (258/97/EEC) da una definición estricta de alimento “nuevo” como aquel que, de alguna manera, se origina a partir de un organismo modificado genéticamente (OMG), -denominado a veces alimento transgénico - o que presenta una estructura molecular nueva o se deriva de fuentes alimentarias no usuales, que se presentan detalladas en el Artículo

1.En la actualidad se prevé la presencia de clases cada vez más prometedoras de alimentos nuevos producidos por microorganismos, hongos o algas, en “fábricas de células”, para la fabricación de metabolitos valiosos. Los tejidos animales o vegetales pueden utilizarse también para los mismos fines. Estos organismos viables pueden haber sido modificados genéticamente para mejorar, por ejemplo, el rendimiento del producto final. En este artículo, los autores se centrarán principalmente en el caso de los alimentos derivados de organismos modificados genéticamente (OMG). El concepto unificador en estas aplicaciones biotecnológicas es que las moléculas, estructuras, células o incluso el organismo entero derivado biológicamente se utilizan para llevar a cabo un proceso específico o para alcanzar un objetivo definido.
El alimento llamado “nuevo” puede no ser de hecho muy diferente, al menos en lo que se refiere a apariencia o a características organolépticas generales, de su homólogo tradicional.
Sin embargo, el alimento puede ser “nuevo” simplemente porque su proceso de producción “no es ninguno de los utilizados generalmente”. Los alimentos que han sido sometidos a un proceso tecnológico nuevo que ha afectado a su estructura o a su composición, por ejemplo, desde un punto de vista nutricional, se clasifican por lo tanto como nuevos.

El Marco normativo de la UE



La nueva Normativa reguladora de los alimentos nuevos y de los ingredientes alimentarios nuevos entró en vigor en mayo de 1997, permitiendo así la accesibilidad de los consumidores europeos a una nueva categoría de alimentos. Es el resultado de un trabajo preparatorio bastante largo realizado por la Comisión: varios borradores de las propuestas de la Normativa han sido recopilados y discutidos desde 1992.

El texto final pretende dar un marco legislativo a nivel de la Unión Europea, que responda a la rápida evolución mundial de las disciplinas científicas emergentes y de los procesos tecnológicos de reciente aparición. Como es usual, se establecen claramente los objetivos principales de los legisladores europeos, tales como la armonización de las diferentes legislaciones de los estados miembros de la UE para el funcionamiento sin problemas del mercado interno. Los alimentos llamados “nuevos” no deben representar peligro para los consumidores (punto crucial: la evaluación de la seguridad). Al mismo tiempo, los consumidores europeos tienen derecho a reconocer esta nueva clase de alimentos y a ser capaces de distinguirlos de los tradicionales, es decir, a no ser confundidos por una etiqueta no suficientemente clara. Además, si en casos específicos tienen que hacer uso de un sucedáneo (un producto alimenticio que sustituya al usual), no deben estar expuestos a un riesgo imprevisible, derivado, por ejemplo, de la presencia o ausencia de un componente particular en el alimento o en las formulaciones alimentarias normales.
Aún es pronto para ver cuáles serán los probables efectos principales de la nueva Normativa sobre el mercado alimentario interno. De todos modos, representa un paso enorme hacia adelante con respecto a ciertos aspectos generales de alimentos nuevos controvertidos.
Muchos puntos se han definido muy bien, como la base científica para el control de la seguridad alimentaria y cómo este punto se relaciona con otros problemas como las cuestiones medioambientales y la Directiva 89/397/EEC sobre Control Oficial. Quedan algunas cuestiones que tienen que ser respondidas o aclaradas, tales como el etiquetado y el solapamiento con el sistema HACCP (Punto de Control Crítico y Análisis de Riesgo).

Los productores alimentarios europeos pueden desear saber lo que realmente deben escribir sobre las etiquetas de sus productos alimenticios y cuál es la fraseología más clara y más correcta a utilizar. Además, otros puntos que se deben desarrollar son el perfeccionamiento de un banco de datos sobre la composición de los alimentos nuevos y sus homólogos tradicionales, así como el desarrollo de metodologías analíticas convenientes para identificar alimentos producidos por medio de ingeniería genética. La Comisión Europea está cofinanciando un trabajo de investigación en esta área, que está llevando a cabo un grupo de catorce participantes que representan a cinco estados miembros de la UE y otros dos países europeos. Se pretende desarrollar y evaluar métodos analíticos para identificar alimentos producidos por ingeniería genética.

EVALUACIÓN DE LA SEGURIDAD



Uno de los primeros congresos internacionales sobre las cuestiones principales de la seguridad de los alimentos transgénicos, tuvo lugar en Ginebra en 1990, organizado por la Organización de Agricultura y Alimentación y la Organización Mundial de la Salud (FAO/WHO). Uno de los objetivos principales era establecer principios científicos y desarrollar nuevas metodologías para la evaluación de la seguridad de los alimentos transgénicos. El principio de equivalencia sustancial fue establecido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en 1993.
Según este principio, “un organismo existente utilizado como alimento, o como fuente alimentaria, puede emplearse para la comparación cuando se evalúa la seguridad para el consumo humano de un alimento o componente alimentario que ha sido modificado o es nuevo”. Este concepto puede aplicarse a los diferentes productos alimenticios con la flexibilidad adecuada, considerando caso por caso. Los primeros elementos a tener en cuenta para los alimentos transgénicos son, la información básica sobre las características del organismo anfitrión, la modificación genética y el ADN insertado, junto con las características del organismo modificado, en especial las relativas a la estabilidad del material genético introducido. También deben investigarse los efectos imprevistos de la modificación genética. Esto último es, generalmente, más difícil, y a este respecto desempeÒan un papel crucial las características de la composición, que son esenciales para la definición de equivalencia sustancial. Los niveles de nutrientes, de factores antinutricionales y de sustancias tóxicas deben compararse con los márgenes naturales presentes en los alimentos tradicionales homólogos ; también puede ser útil la comparación de las características fenotípicas de las plantas modificadas genéticamente.
Sin embargo, debe observarse que la ausencia de equivalencia sustancial no implica “per se” que el producto alimenticio no sea seguro, incluso aunque su seguridad tenga que ser evaluada durante más tiempo y más cuidadosamente mediante estudios in vitro y en vivo.


LOS ALIMENTOS NUEVOS DEBEN SER FÁCILMENTE RECONOCIBLES POR EL CONSUMIDOR



Como se ha mencionado ya, las tecnologías de los alimentos han dado enormes pasos hacia adelante en las últimas décadas, y son parcialmente responsables de los cambios en los hábitos dietéticos de los consumidores, incluyendo la globalización alimentaria del consumo, citada tan a menudo.
En el caso específico de alimentos que se derivan de organismos modificados genéticamente, los nuevos procesos tecnológicos disponibles para los fabricantes de alimentos, se basan en el progreso continuo de la bioquímica, la microbiología y la ingeniería genética, con las que usualmente no están muy familiarizados los consumidores. La aplicación tecnológica final de este acervo científico puede conducir a modos de producción de nuestros alimentos diarios todavía menos conocidos. Como ejemplo, los consumidores, los políticos y los legisladores quizá hayan oído discutir a los tecnólogos sobre las ventajas de aplicar presiones elevadas a la conservación de los alimentos, pero no es muy probable que tengan una idea clara de en qué consiste este nuevo proceso.
La misma consideración se puede aplicar al uso de organismos modificados genéticamente en la cadena alimentaria: los riesgos y los beneficios deben discutirse claramente, la información es esencial, partiendo del etiquetado claro de los productos alimenticios. En el contexto de la necesidad de información y transparencia, es esencial la disponibilidad y fiabilidad de metodologías analíticas dirigidas a distinguir entre alimentos transgénicos y sus copias originales.
La presencia de una secuencia modificada de ácido nucleico en un alimento transgénico, y el conocimiento de esto hace posible desarrollar métodos analíticos para la identificación correcta de estos productos alimenticios con diferentes enfoques experimentales. Un esfuerzo coordinado en esta dirección es un proyecto de investigación, financiado por la Comisión Europea, que actualmente se desarrolla en el marco del Programa de Normas, Medidas y Ensayos. Al desarrollo de los métodos de detección seguirá su validación final, con ensayos en colaboración entre un grupo de laboratorios europeos experimentados. El objetivo final es convertir los métodos evaluados en normas CEN. Otro resultado será la preparación de una base de datos que recoja toda la información disponible sobre alimentos modificados genéticamente que ya están en el mercado, las secuencias modificadas y los ensayos convenientes para su detección.

Deberían dedicarse esfuerzos a mejorar el nivel de educación del consumidor en el campo de la producción de alimentos y en el de los hábitos dietéticos, con el fin de que la gente conozca mejor las opciones que se le ofrecen.

Los desarrollos de la tecnología alimentaria hacen cada vez más frecuente encontrar formulaciones donde un ingrediente común se ha sustituido por uno nuevo que proporciona mejores características tecnológicas o incluso nutricionales. En especial debe relacionarse este último aspecto con los aumentos recientes de alergias alimentarias u otras reacciones adversas a los alimentos. Si un consumidor es consciente de que sufre una alergia alimentaria específica, necesita asegurarse, por medio de la etiqueta del producto alimenticio hecho con ingredientes diferentes, de que ese producto está libre de su alergeno específico. Este factor es todavía más importante en el caso de los alimentos nuevos.

ALIMENTOS TRANSGÉNICOS Y ALERGIAS ALIMENTARIAS



La alergenicidad potencial de alimentos derivados de OMG es una cuestión crucial. La modificación genética de organismos hace posible la expresión de un alergeno (una proteína específica) en un organismo nuevo. La identificación de un alergeno de nuez del Brasil en soja transgénica constituye un ejemplo bien conocido de este riesgo. Sin embargo, desde una perspectiva más general, la misma tecnología que puede aumentar el riesgo de desarrollar reacciones adversas a los alimentos, paradójicamente puede ser útil para prevenir el problema de las alergias alimentarias. De hecho, los nuevos desarrollos en tecnología genética podrían conducir a “sustitución de genes” en la ubicación normal del gen. Mientras tanto se están utilizando otros medios para suprimir la expresión genética objetivo. Es posible incluso que los investigadores inhiban realmente la expresión de genes que codifican dando proteínas alergénicas.

La posibilidad de producir trigo deficiente en gliadinas en su origen, mejor que consumir fórmulas alimenticias sin gluten, podría abrir nuevas perspectivas a las personas que sufren la enfermedad celíaca. Estimaciones recientes del número de personas que padecen esta enfermedad tienden a presentar una cifra mucho más alta de lo que antes se pensaba, posiblemente de 300.000 a 550.000 personas sólo en Italia. øPor qué los investigadores, y posiblemente también los políticos, no consideran las posibles ventajas de explotar la conexión entre modificación genética y alergias alimentarias?
Un etiquetado claro es, obviamente, una herramienta efectiva para evitar el riesgo de provocar alergias insospechadas en el caso de alimentos que contienen proteínas exógenas capaces de inducir respuestas alergénicas en los consumidores. Sin embargo, puede que esto no sea suficiente. Hay siempre un riesgo de contaminación -un concepto asociado con más frecuencia a contaminantes microbiológicos o químicos- a lo largo de la cadena de procesado de los alimentos, especialmente si se utiliza la misma línea de producción para tratar materias primas diferentes y no se realiza una limpieza adecuada entre cada proceso. La posible solución de este problema radica en el solapamiento entre producción de alimentos nuevos y HACCP.

ALIMENTOS NUEVOS Y PRINCIPIOS HACCP



La Directiva 93/43/EEC sobre Higiene Alimentaria marca un hito decisivo al reconocer finalmente la necesidad de ofrecer al consumidor mayores niveles de seguridad. Como ya se ha indicado en las consideraciones sobre evaluación de la seguridad discutidas antes, los productores deben considerar muchos aspectos diferentes antes de usar alimentos transgénicos. Otra preocupación adicional se refiere a la posibilidad de que se introduzcan en la cadena alimentaria organismos modificados genéticamente que no han pasado una evaluación oficial de su seguridad. La Normativa sobre alimentos nuevos se refiere claramente a la directiva 89/397/EEC y esto implica indirectamente los principios de HACCP relativos a la protección de la salud, la calidad de los alimentos y los intereses del consumidor, incluyendo las necesidades de grupos especiales de población, el etiquetado y también posibles fraudes. Los problemas relacionados con los alimentos nuevos podrían incluirse en los sistemas HACCP y viceversa.

NOTA: El presente documento es un resumen del dossier original, que consta de 125 paginas, con fotos, gráficas y documentos de periódicos y revistas especializados.

PRESENTACION DOSSIER



El Dossier ” LOS ORGANISMOS GENETICAMENTE MANIPULADOS - O.G.M. ” está elaborado por la FEDERACION MUNDIAL DE TRABAJADORES DE LA AGRICULTURA, ALIMENTACION, HOTELERIA Y AFINES ( FEMTAA) , miembro de la CONFEDERACION MUNDIAL DEL TRABAJO (CMT).

El dossier tiene como objetivo fundamental ofrecer una serie de datos sobre los O.G.M. que sean de interés para el estudio, información y formación de dirigentes sindicales de organizaciones afiliadas a la FEMTAA, especialmente de Africa, Asia, América Latina y Europa del Este, para tener una visión sobre la realidad de los O.G.M.
Agradecemos a los diversos medios de comunicación que se han interesados en divulgar el tema de los O.G.M., tanto en sus publicaciones normales como por medio de INTERNET.En cada caso hacemos referencia a la fuente original.
La FEMTAA ha elaborado este dossier en tres idiomas: francés, inglés y español, sin embargo, el contenido de las informaciones es diferente, pero con el mismo fondo.

José Gómez Cerda
Secretario General FEMTAA

Bruselas, Bélgica, diciembre 1998.

UN PIONERO DE LA GENETICA :



JOHAAN MENDEL



La genética es una parte de la biología, que trata sobre los problemas de la herencia biológica. Uno de los pioneros de esa rama es Johaan Mendel.
Johaan Mendel, religioso Agustino y botánico , austríaco, nació en Moravia, en 1822 y murió en 1884.
Se ordenó sacerdote en 1848. Comenzó sus experimentos de hibridación vegetal en 1856. En 1866 anunció las leyes que fundamentan la ciencia genética, sin embargo, sus obras fueron conocidas por los biólogos sino en el año 1900.

Las Leyes de Mendel, que son tres (3). Tratan sobre la herencia de los caracteres de los seres orgánicos, derivados de sus experimentos sobre el cruzamiento de variedades de guisantes.
Durante muchos años él estuvo probando como podían modificarse el comportamiento de plantas.

PRIMERA LEY : PUREZA DE GAMETOS (ELEMENTOS SEXUALES MACHOS Y HEMBRAS) :



SEGUNDA LEY : LEY DE LA DOMINACION :



TERCERA LEY : LEY DE RECOMBINACION DE GENES.



LA GENETICA Y LAS NUEVAS TECNOLOGIAS


El proceso de globalización que vivimos actualmente está basado en las nuevas tecnologías, los beneficios en las inversiones financieras, la privatización, y la disminución del rol del Estado.

LAS NUEVAS TECNOLOGIAS

han revolucionado el mundo del trabajo y la producción. La más conocida es el campo de la informática, pero se está dando en los sectores de la agricultura, la alimentación y el medio ambiente, que en pocos años está cambiando las formas tradicionales de
producción y consumo de alimentos, que son los ORGANISMOS GENETICAMENTE MANIPULADOS (O.G.M. ). Durante toda la historia de la humanidad los hombres del campo, los productores y los investigadores, se han preocupado por mejorar las especies vegetales y animales ; conservar los buenos granos que servirán para sembrar la cosecha siguiente y mantener los animales que puedan ser más eficaces como reproductores.

EL ADN



La biología se ha revolucionado a partir del descubrimiento del ACIDO DESOXIDO NUCLEAR ( ADN), que ha permitido conocer todas las informaciones y secretos de como fabricar seres vivos.


¿ QUE ES UNA MANIPULACION GENETICA ?


De los millones de células que tiene un ser vivo, cada uno de su núcleo central forman los CROMOSOMAS portadoras de genes.
Utilizando una nueva técnica, los investigadores esperan que el ADN extraño,( el que ha sido injertado) penetre en cierta cantidad de células, pasando por el núcleo central, en el lugar adecuado. Uno o dos son
suficientes para obtener un organismo genéticamente modificado, pero no se puede predecir en que lugar quedará exactamente el nuevo injerto. Por lo tanto el código genético de la célula no es una ciencia exacta, sino experimental, los resultados pueden ser variados o imaginativos.
Las células son luego cultivadas en el patrimonio genéticamente modificado, una bacteria puede producir las hormonas crecientes, que por ejemplo puede producir un clonaje o una nueva variedad de animales, vegetales o seres humanos.
Hasta ahora estas investigaciones están limitadas a laboratorios muy especializados, en países desarrollados, sus costos son muy elevados.

MANIPULACION CON EL SER HUMANO.



El ser humano está formado de millones de células que en su núcleo central se encuentran 46 CROMOSOMAS, partículas que parecen pequeñas pelotas compuestas de largos filamentos envueltos en ellos mismos. Esos filamentos son el ADN, es un enrejado de elementos químicos, que forman EL GENE.
El patrimonio genético de un ser vivo es el conjunto de sus genes, en el desarrollo del organismo vivo.

El descubrimiento del ADN permite que en un laboratorio se pueda separar un pedazo del patrimonio vivo y reemplazarlo por otro diferente patrimonio vivo, sea de BACTERIA, ANIMAL , VEGETAL………..O DE UN SER HUMANO. Así se puede hacer cualquier combinación : es lo que se llama el GENIO GENETICO. La manipulación genética permitirá a cada pareja escoger el sexo de sus hijos, las características físicas y sicológicas, ” fabricar ” individuos de carácter preciso. El clonaje humano permitirá reproducir el mejor modelo… También se pueden eliminar los fetos que se hayan concebido diferente a los deseados.
Cuando la naturaleza sea sustituida por la manipulación, los hijos serán como desean sus padres , sin embargo, nadie asegura como será el comportamiento de esos futuros hijos.
No sabemos el peligro que estamos creando, ni que tipo de sociedad será formada por personas que sus orígenes han sido manipulados. ¿ Como serán los descendientes de las personas fabricadas con O.G.M. ?
Cuando se actúa diferente a la naturaleza debemos saber donde está la ETICA HUMANA.
A partir del clonaje de la oveja ” Dolly “, hecho en Escocia el pasado año 1997, muchos científicos están interesados en hacer lo mismo con SERES HUMANOS.

Clonar los seres humano no es imposible en la actualidad, aunque es muy diferente clonar un animal que a un ser humano.
El Papa Juan Pablo II, la Unión Europea y el Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, se han opuesto a éste tipo de experimento. Según el Papa la vida comienza en el momento de la concepción y debe defenderse la dignidad humana de cada individuo desde su gestación.
El 16 de marzo de 1998 en París, 19 naciones europeas firmaron un acuerdo que proscribe la clonación humana, un acuerdo para prohibir la réplica genética de seres humanos . Alemania e Inglaterra no firmaron el acuerdo.

CROMOSOMA HUMANO ARTIFICIAL.


Uno de los últimos descubrimientos científicos es el Cromosoma Humano Artificial.
El Dr . Huntington F. Williard, ha explicado su invento genético, hecho en la Facultad de Medicina de la Case Wester Reserve University, en Cleveland, Estados Unidos, que su experimento se basa en una “suposición “. En el laboratorio un cromosoma artificial entró en las células de cultivo, además añadió la proteína que caracteriza a los cromosomas normales, que es la ” cromatina “. El cromosoma artificial se incorporó como si fuera parte de él. Sin embargo, todavía no se sabe si éstos genes podrían funcionar correctamente en el SER HUMANO.


CIENTÍFICO PIDE PATENTE PARA IMPEDIR MEZCLA ENTRE HUMANOS Y ANIMALES



WASHINGTON (Reuters) — Un científico pidió en Nueva York la aprobación de la patente de un proceso para desarrollar criaturas que serían parte humanas y parte animales, informó el jueves el diario The Washington Post. El rotativo aclaró que Stuart Newman, un biólogo celular del New York Medical Center, en Walhalla, no pretende crear estos seres, sino evitar que alguien más lo haga.
“Va a obligar a la oficina de patentes a plantearse algunas preguntas algo incómodas”, dijo Newman, que colaboró en la fundación del Concilio de Genetistas Responsables.
Newman dijo al periódico que quería provocar un debate nacional sobre la creación de tales seres.
Lo cierto es que, técnicamente, ya existen ratones, conejos, ovejas y vacas que portan genes humanos para elaborar productos que van desde la alfa antitripsina, usada para tratar la fibrosis quística, hasta la
lactoferrina, que puede mejorar el sistema inmune. Ya hay patentes de tales criaturas, conocidas como quimeras. Lo que preocupa a Newman es que la técnica sea usada para hacer crecer a una quimera a partir de células de embriones humanos y animales. Su técnica, descrita en la revista científica Nature, implicaría mezclar células humanas y animales, quizás un chimpancé por su cercanía genética.

Métodos similares fueron utilizados para hacer “geeps”, un animal quimérico que es mitad oveja y mitad cabra. Newman dijo al Post que la gente y los simios están más relacionados genéticamente que las ovejas y las cabras.
“Creo que es muy razonable asumir que al menos algunos de ellos llegarían a ser un animal completo”, afirmó.
Copyright 1998 Reuters Limited Derechos Reservados

DOSSIER FEMTAA 1998
Los Organismos Genéticamente Manipulados.
Los O.G.M. y la alimentación Humana

LA ALIMENTACION HUMANA



LA ALIMENTACION HUMANA :

Es posible que cada día estemos consumiendo alimentos con O.G.M. sin saberlo,desconociendo los riesgos a que estamos sometidos.
Según Philippe Dejonghe, de ” Recherche et Developpement Vandemortele “, de Bélgica, dentro de 10 años entre el 80 al 90% de todos los alimentos humanos estarán compuestos con O.G.M.
Actualmente los O.G.M. están en tomates, maíz,las papas, el tabaco, algodón, la leche, soja, etc. pueden estar en la mantequilla,harina, margarina, el pan, los quesos, el jugo, la salsa, el chocolate, el dulce,
el aceite, alimentos para niños, comidas rápidas, platos preparados, en fin, en cualquier comida o bebida.
Hasta ahora las repercusiones de los alimentos con O.G.M. en la salud humana son desconocidas, sin embargo, los científicos reconocen que pueden producir varias alergias.
El 90% de las plantas son genéticamente manipuladas por razones puramente económicas, para el beneficio de sus productores, sin ningún motivo de mejorar la CALIDAD NUTRICIONAL.
El 85% de los europeos evitan consumir alimentos con O.G.M. sin embargo, ellos no saben cuando lo están consumiendo o no.

MANIPULACION VEGETAL.



La manipulación vegetal puede producir bananas con sabor a tomate, cultivar productos tropicales en lugares fríos, … también se pueden mezclar producción humana en plantas y animales, y viceversa.
Todas las plantas producidas por polen, como la colza ; y otras como el maíz y la soja , con los OGM pueden resistir la herbicida, se defienden de los insectos, son más fáciles para cultivar y dan mayores rendimientos. Hace más de 10 años que especialistas en biología molecular hacen pruebas en sus laboratorios, pero no han determinado cual es su comportamiento para convivir en el ambiente natural.

Las empresas multinacionales se han apropiado de éstos avances de la ciencia para sus lucros y beneficios económicos ; además están provocando una DESLOCALIZACION de la agricultura del tercer mundo a los países industrializados.
Estamos en la mayor revolución agrícola en los últimos siglos.
En Estados Unidos se plantaron 12 millones de hectáreas de agricultura transgenética sólo en el año 1997, que es 10 veces mayor que las plantadas en 1995.


ASPECTOS POSITIVOS



Los O.G.M. tienen aspectos positivos, entre los cuales se pueden citar :

Los productos agrícolas tradicionales que no pueden resistir los insectos, parásitos y plagas en general, serán remplazados por los O.G.M., que son más eficaces a estas calamidades naturales.
El maíz, la banana y otras frutas, podrán producir vacunas más fuertes contra las enfermedades.
Con precios controlados y los riesgos modificados, los productos alimentarios producidos con O.G.M. podrán enfrentar los problemas actuales de la seguridad alimentaria. La producción agrícola con O.G.M. podrá presentar nuevas variedades de productos alimentarios y con diferentes sabores.
Una manipulación genética es un procedimiento que modifica las semillas, puede transformar los productos, inventar nuevas variedades inimaginables , para que las plantas tengan resistencia a los pesticidas, reduciendo el consumo de éstos.

Productos agrícolas que hasta ahora sólo pueden cultivarse en zonas tropicales como las bananas,caña de azúcar,vainilla, coco, café, té y cacao, podrán ser cultivados en cualquier parte del mundo, eliminando así las riquezas naturales, y los ingresos de exportación de muchos países del tercer mundo como productores agrícolas serán sometidos a ser consumidores de artículos y productos a precios elevados, aumentado la pobreza y la miseria en esos países.
Entre las consecuencias que sufrirán los países pobres podemos citar :
La mayoría de las personas estarán obligados a consumir productos alimentarios con O.G.M . desconociendo el origen de esos productos , sin estar suficientemente orientados de lo que están consumiendo , pudiendo producirles enfermedades imprevisibles.
Millones de productores y trabajadores agrícolas perderán su trabajo, pues no podrán competir con artículos producidos con O.G.M. Desde hace varios años en Estados Unidos se produce maíz con O.G.M.
El jarabe de maíz se usa actualmente para endulzar refrescos, bebidas y otros productos que requieren dulces, han sustituido el azúcar de caña, industria que se ha arruinado en los países pobres y ha dejado a miles de trabajadores ” azucareros ” en el desempleo.
Los países desarrollados tendrán el monopolio de la producción agrícola.
JAPÓN Y Alemania pueden producir VAINILLA, de esencia de pino, lo cual deberá sin empleo a más de 50.000 trabajadores agrícolas de MADAGASCAR, que viven actualmente de esa producción.
Con la utilización de cacao con O.G.M. o con la grasa vegetal como sustituto del cacao natural para la elaboración de chocolate, quedarán sin trabajo más de 10.000.000 de trabajadores agrícolas de AFRICA DEL OESTE. Inglaterra está produciendo QUININA con O.G.M. lo que afecta a miles de trabajadores en INDONESIA. Varios productos agrícolas, como el cacao, hasta ahora sólo se pueden cultivar en el corredor de 10 grados al norte y el sur del Ecuador, donde está el clima y el suelo natural adecuado para su cultivo. Sin embargo, con los O.G.M. todos los productos podrán ser cultivados en cualquier parte del mundo. Las diferencias genéticas de las plantas sólo pueden ser conocidas en los microscopios, para poder identificar los eslabones del ADN, por lo tanto existe un margen más elevado para los errores experimentales.

MANIPULACION EN LOS ANIMALES.



Actualmente los Norteamericanos han invadido al mundo con leche de vaca con HORMONAS, que aumenta la producción en un 25%… pero arruina al 30% de los pequeños productores agrícolas.
Las vacas que son alimentadas con HORMONAS producen bacterias que luego son consumidas por los seres humanos . Aunque un Comité mixto de la FAO y la OMS han afirmado que la leche de vacas con HORMONA SOMOTOTROPINA BOVINA conocida como el BST, que sirve para aumentar la producción de leche , no hace daño a la salud humana.
El caso de las ” VACAS LOCAS “, es la consecuencia de los alimentos que consumen los animales, que luego son trasladados a los seres humanos.
Hay que tomar en consideración que los seres humanos consumimos tanto la leche y sus derivados como la carne vacuna.
170.000 ” vacas locas ” han aparecido en Inglaterra ; 251 en Irlanda, 78 en Portugal ; 33 en Francia ; 6 de Alemania . Ha pesar de todas las medidas de higiene que ha implementado la Unión Europea.


COMO AFECTAN AL MEDIO AMBIENTE ?



Una de las realidades de los O.G.M. es la comprobación de que esos productos degradan el medio ambiente y se presume por lo tanto que afectan al consumo humano.
Los efectos comprobados ante el medio ambiente son :

LAS MALAS YERBAS.

La diseminación del polen en las malas yerbas las hacen también más resistentes a los herbicidas y a los insectos, por tanto más resistentes a todos los tratamientos.

LAS ABEJAS

que consumen polen de plantas trasgenéticas disminuyen su vida a una tercera parte.
El 14 de marzo de 1998 la Federación de Sociedades Suizas de Apicultura ( FSSA ) denunciaron las consecuencias del genio genético, que modifican el equilibrio de la naturaleza, cuando afectan a las abejas, por la ” polinización ” de las plantas con O.G.M.

LAS SIEMBRAS.

Donde se ha sembrado una planta transgenética, se hace improductiva a otro tipo de cultivos.

LOS PECES.

Los peces transgenéticos son más PREDADORES que los otros, para alimentarse eliminan otras especies diferentes a las actuales.

LOS ANIMALES.

Todos los animales modificados genéticamente transforman el ambiente donde se desarrollan, es un atentado imprevisible contra la naturaleza.

EL ECOSISTEMA.

No existen predicciones sobre como pueden los OGM cambiar el ecosistema, sin embargo, ahora conocemos los efectos de ” EL NIÑO “, que está cambiando considerablemente el sistema natural, afectando personas y naturaleza, pero poco se ha estudiado a fondo sobre el origen de éste
fenómeno, que ha cambiado la climatología, y ha hecho daños a miles de personas, al ecosistema y a la producción agrícola.

EL 30% DE LAS ABEJAS QUE CONSUMEN POLEN DE PLANTAS CON ORGANISMOS GENETICAMENTE MANIPULADOS ( O.G.M.) MUEREN EN POCOS DIAS .



Apuntes Transgénicos



Riesgos de los alimentos transgénicos



1. SUSTANCIAS EMPLEADAS EN TRATAMIENTOS DE ANIMALES PARA MEJORAR LA PRODUCCIÓN.



Yo no las incluiría aquí, pero los ecologistas si lo hacen. El mejor ejemplo, muy usado en USA (no en la UE, mas por razones económicas que por otra causa) es la hormona de crecimiento bovina recombinante utilizada para aumentar la producción de leche. En este caso, deberíamos evaluar los
riesgos para el consumidor (paso de hormona a la leche) y para los animales en los que se utiliza. Yo los considero despreciables. No hay riesgos ecológicos.

2. SUSTANCIAS EMPLEADAS EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA, OBTENIDAS EN MICROORGANISMOS POR TÉCNICAS DE DNA RECOMBINANTE.



Por ejemplo, la quimosina (cuajo) recombinante. Usada ya en la UE para fabricar queso. Tiene problemas burocráticos (denominaciones de origen) pero no problemas ecológicos ni riesgos para el consumidor.

3. ANIMALES TRANSGÉNICOS QUE TENGAN EN SU LECHE UNA PROTEÍNA HUMANA, MENOS LACTOSA, ETC.



No hay ninguno aún comercial, que yo sepa. Ni riesgos ecológicos ni riesgos para el consumidor.
En estos tres casos no se liberan organismos al medio ambiente. Una vaca no es un organismo que pueda “polinizar” sin control a nadie, y en los otros casos solamente se comercializan las sustancias puras obtenidas. No hay que considerar pues transferencias de genes, resistencias antibióticas, etc.


4. VEGETALES TRANSGÉNICOS CON TECNOLOGÍA RNA ANTISENTIDO.



En este caso, el vegetal deja de fabricar una proteína suya, pero no fabrica nada nuevo. Por ejemplo, el tomate Flavr Savr, comercializado es USA, y creo que ya en Inglaterra también.

No hay riesgos ecológicos por el vegetal (sí pasara el gen a otra planta, no le serviría de nada, al no tener la misma secuencia de mRNA para hibridar, y aunque la tuviera, pues simplemente el fruto se aprovecharía más despacio). No hay riesgos para el consumidos, ni siquiera de alergias marginales.
En este caso solamente nos queda el asunto de los genes de resistencia a antibióticos. Hasta ahora tampoco veo yo ningún riesgo socioeconómico de monopolios, abusos multinacionalizaderos y demás.

5. VEGETALES CON UN GEN DE RESISTENCIA A HERBICIDA, QUE NO SE CONSUMEN DIRECTAMENTE POR LAS PERSONAS.



La soja de marras. Riesgos ecológicos teóricos de transmisión de la resistencia al herbicida sí:

a)- Donde se cultiva existen plantas semejantes
b)- Si tenía algún interés utilizar el herbicida para eliminar la planta salvaje.
La condición a) no se produce en Europa. La b) se les olvida, curiosamente, a todos los ecologistas que hasta hace unos días no querían ni ver a los herbicidas.
Nota: el gen no ha salido de la nada, sino de otra planta salvaje, creo que de las familia de las petunias.

6. VEGETALES CON GEN DE LA TOXINA DE BT, QUE NO SE CONSUMEN DIRECTAMENTE POR LAS PERSONAS.



El maíz de la guerra de Greenpeace. Riesgos ecológicos:

a) Transmisión de resistencia. Solo si donde se cultiva existen plantas semejantes, lo que no sucede en Europa.
b) Aparición de insectos resistentes a Bt. Posible, pero menos probable que con el uso indiscriminado de la toxina propugnado por la “agricultura biológica”
c) Destrucción de insectos beneficiosos. Escandalosa y malintencionada mentira. Esto si puede suceder si se usa la toxina de Bt a voleo. Si está en el maíz, hay que comérselo antes, y ningún insecto que come maíz es “beneficioso”, al menos para el agricultor.
d)Toxicidad para otras formas de vida. No, porque la toxina de Bt no afecta a aves, mamíferos, etc., que se puedan merendar el maíz, o los insectos afectados (lo que no se puede decir de los insecticidas convencionales, que de pronto pasan a ser los “buenos” de esta película.
e) Posible perjuicio a insectívoros (murciélagos, aves, etc.): Ninguno depende exclusivamente de los comedores de maíz, y los demás insectos se verán menos afectados que con sistemas químicos. Mas que perjudicial, beneficioso comparado con los plaguicidas químicos.

En los casos 5 y 6 no existe riesgo para el consumidor de ningún tipo. Lo que comemos es almidón, lecitina, glucosa, etc., que no contiene proteínas (no hay riesgo de alergias) ni DNA (ni de transmisión de resistencias a antibióticos). Existe el riesgo teórico de paso de resistencias a antibióticos en el tubo digestivo de los rumiantes cuando se utilizan como pienso.
Nota al margen. Las resistencias antibióticos, para trasmitirse eficazmente precisan dos condiciones:
1.    Que se trasmitan.
2.    Que exista una presión selectiva favorable, es decir, que esté presente ese mismo antibiótico. La segunda condición se olvida casi siempre.


7 VEGETALES CON UN GEN EXTRAÑO, EL QUE SEA, QUE SE CONSUMEN COMO TALES.


No hay ninguno comercial. Serían patatas, frutas, etc., con genes de cualquier tipo. Aquí, además de los riesgos ecológicos de transmisión del gen (con las debidas condiciones para que sea posible, no hay patatas salvajes en Europa), o de la resistencia a antibióticos (también ya en humanos)
deberíamos considerar.
a.    Aparición de alergias. Una proteína nueva aumenta la alergenicidad, teóricamente al menos. El aumento es en realidad casi despreciable (pongamos un 1 por mil mas de lo que ya existía), y solamente en alimentos crudos.
b.    Aparición de toxicidad. Puede ser importante, y exige un examen minucioso antes de comercializar el producto.
Son los que tienen mas riesgos, pero son también los mas prometedores, científica y socialmente, si se desarrollan adecuadamente.

INVESTIGACION PUBLICA YA!!!



8. BACTERIAS, LEVADURAS, ETC., UTILIZADAS EN FABRICACIÓN DE ALIMENTOS (PAN, CERVEZA, YOGUR ETC.), A LAS QUE SE LES COLOCA EL GEN DE UN ENZIMA DE OTRA.



Se está trabajando en ello, incluyendo grupos españoles. Creo que no hay ninguna todavía comercial. Antes de “soltarlas” deberían llevarse a cabo controles estrictos de seguridad. La mayor parte de este tema está en manos públicas, por lo que la sensatez parece estar garantizada.

Los casos 5 a 7 se prestan además a situaciones de abuso poder por parte de empresas multinacionales, especialmente en el caso de las parejas resistencia/herbicida. No creo que más que lo que sucede con el petróleo, pero eso es otra historia, y yo no soy economista.

POR ETIQUETAR QUE NO QUEDE



CONSIDERACIONES PREVIAS



La existencia del ser humano, como ente biológico, tiene únicamente dos fines: alimentarse y reproducirse. Y en rigor, solamente reproducirse. Lo que sucede es que le resulta indispensable alimentarse antes de hacerlo. En España al menos, estas dos premisas se han olvidado por completo, y así resulta que en las diversas etapas de la enseñanza en ningún momento se imparten “clases” ni de alimentación ni de reproducción. No puede negarse, pongamos por caso, que puede que sea importante saber que fue “El compromiso de Caspe”, pero sucede que el día tiene 24 horas. De ellas, algunas se destinan - en los niños/adolescentes- a enseñanza obligatoria. Pues bien; parecería lógico pensar que estas horas se distribuyeran comenzando por tener en cuenta lo “indispensable”, le siguiera lo “menos indispensable” y, finalmente “lo prescindible”.

Entre nosotros no se hace nada de esto. ¿Como se cambia una bombilla en casa?, ¿Que quiere decir margarina 3/4? ¿Es dañino el colorante E-123? ¿Es recomendable el parto bajo el agua?, y así mil preguntas mas de las que al terminar el bachillerato no se tiene ni idea.
Esto conduce, entre otras cosas, a que los “ciudadanitos” y los “ciudadanos” no sepan en su inmensa mayoría que las etiquetas de los productos alimenticios están ahí para algo, aparte de para reproducir falsas fotografías de lo que hay dentro del sobre, lata o envase. Ya no se trata de que sepan por que la “energía” que va a suministrar aquel alimento se expresa, a la vez, en kilocalorías y en kilojulios, por ejemplo, sino de que entiendan que “caramelo” en una coca-loca no es un caramelo, sino una definición técnica….. Pero ca… En España seremos/serán/son capaces de montar un cirio por un quítame allá esa “religión” y ponme una “ética” u otra alternativa en la enseñanza, pero en cambio se permite que la gente llegue a morirse sin saber, por ejemplo, que la miel es mas cariogénica que el azúcar, o que existe algo que se llama higiene de la reproducción.
En consecuencia, mi opinión es que la etiqueta de los productos alimenticios - y a las encuestas, todo y que no se hasta que punto son fiables, me remito- sirve actualmente para muy poca cosa.
¿Las lee el ciudadano? Y de hacerlo, ¿sabe lo que quieren decir? Por otra parte, la Administración se muestra cada vez mas tolerante en este asunto: productos importados de otros países de la UE (o de terceros, como Sudamérica o China) sin especificaciones en castellano; conservas y bebidas que transgreden aquello de que la información principal debe estar situada “en un mismo campo visual” (son infinidad los productos en los que se indica algo así como: “Fecha de caducidad y lote….. ver el tapón, el fondo de la lata, etcétera”). Otros que, incumpliendo flagrantemente el Código Alimentario en vigor “ayudan a cuidar tu colesterol” o que son una panacea porque “es agua ligera”, etcétera. La Administración prefiere no darse por enterada.
Por tanto, si el ciudadano - estoy hablando siempre del español, todo y que el caso puede extrapolarse con mayores o menores matizaciones a toda Europa, América, etcétera- ni sabe para que sirve una etiqueta, ¿que utilidad tiene que esta indique no se que de transgénicos, si solo ha oído/visto transgénicos al ver una foto en un diario que “explica” que los grinpises de turno han impedido la descarga de soja transgénica (”tenia un 2% de transgénicos” dicen los analfaecologistas…) en el puerto de Barcelona?. De todas formas, una cosa es lo que yo piense y otra la legislación en vigor. Por eso, allá vamos…

PRUDENCIA APROXIMATIVA



Meterse a saco en la legislación europea comunitaria es tanto como decir que uno puede morir en el intento, sobre todo si a este uno le repele la burocracia. De todas formas, en el caso concreto del etiquetado de productos alimenticios modificados genéticamente (atención: otra cosa, que va por su parte, es la legislación sobre organismos manipulados genéticamente y/o su liberación al medio ambiente), aun es posible conocer todo lo dictado sin caer en una depresión de la que ni los mas modernos ISRS pueden sacarte.

En efecto: hasta el día de hoy, 8 de mayo de 1999, al menos, sólo están en vigor dos Reglamentos. Había un tercero que, como se dirá, ha sido derogado.


DOS REGLAMENTOS “FETÉN”



Conscientes (es un decir) los miembros del Parlamento europeo, de la Comisión y del Consejo de ministros comunitarios de la importancia de etiquetar debidamente los “nuevos alimentos” (así en general), el 27 de enero de 1997, el Parlamento y el Consejo aprobaron el “Reglamento (CE) núm. 258/97 sobre Nuevos Alimentos y Nuevos Ingredientes Alimentarios” (Diario Oficial de las Comunidades Europea, DOCE, L-43, de 14 de febrero de 1997). Para resumirlo: se establecen las normas que deben seguir los “nuevos alimentos” (del tipo que sean, transgénicos o no), para poderse comercializar en la UE. Este Reglamento no es necesario que sea incluido - vía BOE- en la normativa española/otro pais, porque, automáticamente, su publicación en el DOCE lo hace entrar en vigor en el plazo que se indique.
Algunos meses después (19 de setiembre de 1997), se establecía otro Reglamento (1813/97) que “acondicionaba” el anterior, porque, lo cierto es que ni dios se entendía (no creo que actualmente lo hayan conseguido) en lo que a transgénicos se refiere. Mas aun: en virtud de otra normativa muy anterior ciertos alimentos transgénicos ya podían “circular” por Europa.

Finalmente, teniendo en cuenta este detalle que se les había escapado (¿?), y pensando, pensando, alguien de la Comisión dio en descubrir que el 1813/97 se “quedaba corto” y, de alguna manera, no “contemplaba” ni el maíz ni la soja que ya campaban legalmente por sus anchas en el mercado europeo (no necesariamente como alimento para personas). Así que, toma, otro Reglamento: el 1139/98, de 26 de mayo de 1998 (DOCE, L-159, de 3 de junio de 1998), para ceñirse mas a la realidad maicera y sojistica imperante. Y, además, para derogar el Reglamento 1813/97.
En definitiva, y para no matar de pena: en la actualidad son de aplicación, por lo que a etiquetado de alimentos transgénicos destinados al consumo humano se refiere, los 258/97 y 1139/98. Es este ultimo, por su propio diseño, el que más nos afecta. Y, en particular, lo que se establece en su articulo 2, aunque es recomendable leérselo todo, así como el 258/97. Debe tenerse presente que tratan, sobre todo, de lo referente a productos derivados del maíz y de la soja transgénicos.
En síntesis, el Reglamento 1139/98 viene a decir como es preciso etiquetar los alimentos transgénicos, y, a la vez, que no deben tener un “etiquetado especial” aquellos productos que si bien se han obtenido de algún vegetal transgénico, es técnicamente imposible que contengan ADN -”transgénico” o proteína/ proteínas -”transgénicas”. Seria el caso del aceite de soja, por poner un ejemplo que cito Miguel Calvo, de Zaragoza. Dice exactamente así el apartado 1 del articulo 2:
“Los productos alimenticios especificados (n de r: por tal deben entenderse los indicados en el punto 1 del articulo 1: “El presente Reglamento (1139/98) se aplicará a los alimentos e ingredientes alimentarios destinados a ser propuestos como tales al consumidor final - denominados en lo sucesivo “productos alimenticios especificados”- fabricados, total o parcialmente a partir de semillas de soja modificadas genéticamente contempladas en la Decisión 96/281/CE o maíz modificado genéticamente contemplado en la Decisión 97/98/CE)” estarán sujetos a los requisitos específicos adicionales en materia de etiquetado que establece el apartado 3
(y en ese apartado explica que debe decirse que se han obtenido de maíz o soja genéticamente modificados, etcétera), para añadir en el apartado 2 del articulo 2 que:
“No obstante, los productos alimenticios especificados en los que no haya presencia de ADN ni de proteína derivados de la modificación genética, no estarán sujetos a los requisitos específicos adicionales en materia de etiquetado”.
Es decir: no deben tener etiqueta “especial”/”complementaria” al no tener rastro de ADN- transgénico ni de proteínas - transgénicas. Es el caso de la lecitina indicada…
Y, como consecuencia, y para evitar malas interpretaciones y controversias, sobre todo porque los 15 de la UE tienen establecidos como “oficiales” sistemas a veces distintos entre sí para “descubrir” si un ADN o una proteína en concreto son transgénicos o no, en el propio articulo 2, apartado 2, punto 2, se agrega: “Se establecerá una lista de productos no sujetos a los requisitos específicos adicionales, conforme al procedimiento establecido en el articulo 17 de la Directiva 79/112/CEE, que tendría en cuenta los avances técnicos, el dictamen del Comité de Alimentación y cualesquiera otros informes científicos convenientes”.

Esta lista, que viene a ser la verdadera madre del cordero, NO ESTA TODAVIA REDACTADA (a 8 de mayo de 1999, al menos). Debe establecerse en base a lo que diga el Centro Común de Investigación que sobre estos temas tiene la Unión Europea en la localidad italiana de Ispra (”el Ispra” que suelen decir los euroburócratas).

EN DEFINITIVA Y COMO RESUMEN, que al final me voy a liar yo mismo:



1.- El etiquetado de los derivados de productos transgénicos, Y PARA TODA LA UNION EUROPEA, debe contemplar las normas generales de etiquetado de alimentos y, además, lo establecido en los Reglamentos 258/97 y 1139/98. No es preciso que existan normas legales nacionales especificas, porque esos Reglamentos son totalmente vinculantes.

2.- En algunos de esos alimentos ya se sabe que, técnicamente, no puede hallarse ADN ni proteínas transgénicos, mientras que en otros puede haber dudas. El articulo 2.2. del Reglamento 1139/98 establece que debe hacerse una lista con todos ellos, para saber quien es quien. Y, claro está, a los que resulten positivos, aplicarles el etiquetaje correspondiente…

3.- La lista no esta actualmente hecha. Por lo tanto, los industriales pueden hacer, hoy por hoy, lo que quieran. O casi… Esta claro que la Administración no les va a multar/sancionar, porque ella misma es la responsable de que desde el 3 de junio de 1998 en que apareció (el 1 de setiembre de 1998 entraba en vigor total) lo de la “lista” en el DOCE, aun hoy no se haya redactado. Se trata, por tanto, de confiar en la “buena voluntad” de los industriales. Por ejemplo: los de Artiach-Nabisco, y por aquello de curarse en salud, indican, en algunas de sus galletas, que contienen almidón de maíz transgénico. (Para mí que no deberían hacerlo, al tratarse de almidón seleccionado y muy purificado, hasta donde yo sé; pero no voy a quejarme porque lo hagan…).

4.- ¿Cumplen todos los industriales esta normativa sobre etiquetado? No lo se, pero me parece que si. Me explico: algunos grupos de la confederación conocida como “Ecologistas en acción” se han “especializado” en descubrir alimentos con derivados de maíz y soja transgénicos. Y, por el momento, solo han clamado contra Artiach-Nabisco (y eso que estos lo dicen en la etiqueta…). Si hacemos caso de esta fuente informativa/deformativa, solo se conoce este caso. Podría darse la circunstancia de que hubiera más, pero ya se ha dicho en que estado está lo del apartado 2 del articulo 2, lo que permite a todo quisque hacer lo que “buenamente entienda por adecuado” (!).

Control de calidad de alimentos y fármacos



Alimentos transgénicos:

las semillas de la ira

Defendidos por unos y odiados por otros, pronto serán inevitables

Hace apenas dos meses la prensa de todo el mundo se hizo eco de un alarmante estudio publicado la revista Nature: el polen de un tipo de maíz transgénico resultaba mortal para la mariposa monarca. Los biólogos de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, confirmaron que el polen del maíz transgénico Bt, resistente a la plaga del taladro, que se comercializa en

Estados Unidos y en Europa, no sólo resultaba mortal para los insectos dañinos: también lo era para las larvas de esta mariposa.
Un día después de que se conociera el asunto de las mariposas monarca, la Unión Europea decidió paralizar la aprobación de nuevos tipos de maíz transgénico debido a las dudas que se habían suscitado sobre su seguridad. Los ministros de Medio Ambiente de los países de la UE decidieron no autorizar la comercialización de nuevas sustancias modificadas hasta la entrada en vigor de normas comunitarias más estrictas para el control de este tipo de productos. El ministerio galo de Medio Ambiente fue más lejos y anunció que en dos años Francia abandonará definitivamente el cultivo de maíz transgénico por los peligros que estos productos pueden suponer para el medio ambiente y, en definitiva, para el ser humano.
La actitud de los países europeos contrasta con la de Estados Unidos, donde los alimentos derivados de la biotecnología están más desarrollados y son aceptados por la población. El sector agrario de aquel país ha acogido con los brazos abiertos este tipo de cultivos por las ventajas que suponen. El Departamento de Agricultura estadounidense calcula que el año pasado perdió 270 millones de dólares solamente en el comercio del maíz debido a los bloqueos europeos a la importación, y se espera que la medida adoptada por la Unión Europea supondrá pérdidas millonarias durante este año.
Teniendo en cuenta que una cuarta parte del maíz producido en Estados Unidos procede de cosechas modificadas, el asunto es preocupante. En un lado de la balanza se sitúa el beneficio que para la agricultura tiene el uso de estas semillas que evitan cuantiosas pérdidas por su resistencia a la plaga del taladro; y en el otro lado, figuran las dudas que existen sobre la seguridad de los alimentos modificados genéticamente, alentadas por este tipo de noticias.
Lo cierto es que los cultivos transgénicos son difíciles de controlar. Las empresas que compran semillas genéticamente modificadas suelen mezclarlas con las tradicionales -no modificadas-, con lo que distinguir entre unas y otras es casi imposible. Las empresas alegan en su descargo que es muy difícil mantenerlas separadas por el elevado coste en infraestructuras y en transporte que ello supondría. Por esta razón, los productos terminados generalmente contienen mezclas. La ambigüedad del etiquetado tampoco ayuda a saber cuál es el origen de los productos, con lo que el consumidor no sabe al final qué es realmente lo que está comprando.





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