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Adquisición de automotores parte 5 - Monografía



 
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15.2) Buques y aeronaves



Buques: es toda construcción flotante destinada a la navegación. Su régimen jurídico esta regulado por el Código de comercio y juegan en materia de adquisición de su dominio, los artículos 856, 857, 859, y 867, por su parte el articulo 1351 lo declara susceptible de hipoteca. En todas estas disposiciones se desprende con facilidad que si bien el buque es una cosa mueble, en muchos aspectos es similar al de los inmuebles. La doctrina sostiene de hecho que son muebles de naturaleza controvertida. Para la transmisión de buques se requiere documento escrito e inscripción en un registro especial, donde se hace constar el nombre del propietario y las sucesivas transferencias de dominio, es inaplicable el régimen del Art. 2412  del Código Civil. Al respecto la ley de navegación número 20.094 sancionada en 1973 determina  en su Art. 155 que “…los buques son bienes registrables”  y respecto de los actos, que constituyes, trasladan o extinguen derechos o la propiedad misma de un buque de mas de 10 toneladas deben hacerse por escritura publica  o documento privado autenticado, bajo pena de nulidad y para que sea oponible a terceros debe ser inscripto en el registro nacional de buques. Respecto de los buques de menos de 10 toneladas los actos mencionados con anterioridad deben  formalizarse en documento  privado con las firmas certificadas e inscribirse en el registro mencionado”.

Aeronaves:



El artículo 36 de la ley 17.825 código aeronáutico sostiene que “…se consideran aeronaves a los aparatos o mecanismos que pueden circular en el espacio aéreo y que sean aptos para transportar personas o cosas” y respecto de su dominio los artículos 49 y 50 de dicha ley. Las aeronaves son muebles registrables  pero con un estatuto jurídico particular similar al régimen que rige a los inmuebles.  Para su transferencia requiere un instrumento público o privado debidamente autenticado y para poder oponer la transferencia a terceros requiere su inscripción en el Registro Nacional de Aeronaves, por lo que es más que obvio que no se aplican al respecto lo normado en el 2412 de CC por ello el poseedor de buena fe no se convierte en propietario por el sólo hecho de serlo .

15.3) El caso Paraguay



En el vecino país ante la gran maza de automotores en estado irregular  se creo un ente descentralizado llamado “Registro Especial y Transitorio”, la ley paraguaya dice al respecto:

Artículo 18

.- Del Registro Especial y Transitorio. Créase un Registro Especial y Transitorio en el Registro de Automotores, dependiente de la Dirección General de los Registros Públicos, a los efectos de la inscripción de las unidades automotoras carentes de documentación legal, para tener un censo de los mismos, conocer a sus poseedores, reconocerlos en dicho carácter y someterlos a un régimen legal específico”.
El trámite que tiene como fin último el saneamiento del título automotor se planteó con la reglamentación de la citada del año 1995, la reglamentación dicha llegó en el año 1998. Consistió en crear un período donde todos los poseedores de automotores en estado irregular sometan el vehículo a  una verificación,

“Artículo 20.-

De la verificación previa. Para la inscripción en el Registro Especial y Transitorio se cumplirá con el requisito de la verificación específica previa, la cual podrá ser confiada a empresas privadas competentes. Si la numeración resultare dudosa deberá ser consignada con la siguiente leyenda: “Inscripción con numeración dudosa”.”
y de no constar en los registros con denuncias de robo proceder a su inscripción en el Registro Transitorio, este registro admitió la inscripción de vehículos por 6 meses.

“Artículo 19.-

Del plazo del Registro Especial y Transitorio. El Registro Especial y Transitorio estará abierto durante el plazo de seis meses, contados a partir de su funcionamiento, y en él se inscribirán todos los automotores indocumentados que circulan en el país y cuyo año de fabricación no sea posterior a 1995. Cumplido el plazo de inscripción no se admitirá en ningún caso, en el referido registro, la inscripción de automotor alguno.

Artículo 26.-

De la extinción del Registro Especial. El Registro Especial y Transitorio quedará cerrado a la hora 24 del último día del plazo señalado por el Artículo 19 de esta Ley. A tal efecto el Fiscal General del Estado concurrirá a la sede del registro y procederá al cierre de los libros de inscripción y a la inutilización de sus espacios en blanco.”
A su tiempo y pasados los 30 meses desde la inscripción del automotor en el Registro Transitorio el poseedor debe regularizar la situación fiscal del vehículo.

“Artículo 21.-

De la obligación del propietario. El propietario de un vehículo inscripto en el Registro Especial y Transitorio regularizará la situación fiscal del automotor una vez transcurridos los treinta meses a partir de su inscripción, salvo que se halle en proceso una acción reivindicatoria. Durante el plazo de 30 meses el vehículo no puede ser enajenado, ni subastado.

Artículo 24.-

De la prohibición de comercialización. Los automotores inscriptos en el Registro Especial y Transitorio no podrán ser objeto de comercialización, de medidas cautelares ni subasta pública, antes de la regularización a que se refieren los Artículos 21 y 23. Y plantea que todo automotor confiscado y que no se encuentra inscripto en el registro sea incautado por la policía y comunicada tal situación a la autoridad diplomática correspondiente

Artículo 28.-

De los automotores incautados. Las unidades automotoras secuestradas serán guardadas en custodia por la Dirección General de Aduanas, comunicando dicha circunstancia a la representación diplomática del país de origen.

Artículo 27.-

De los automotores no inscriptos. Los automotores no inscriptos en el plazo estipulado en el artículo anterior serán considerados ingresados al país de contrabando, autorizándose a las autoridades competentes a proceder a su secuestro, salvo lo dispuesto en el Artículo 15, última parte, de esta Ley Y finalmente si no hubiera ninguna persona que reivindique el bien pasados los 30 meses se procede a la inscripción del vehículo a nombre de quien lo inscribió en el registro provisorio.

Artículo 29.-

De la caducidad de la acción. Transcurridos treinta meses a partir de la comunicación a que hace referencia el artículo anterior, si no mediare reclamo alguno, se procederá a  la entrega al adquirente con un documento que avale la propiedad del mismo.”
Se debe aclarar que al ser Paraguay un país sin industria automotriz nacional todo su parque automotor es importado e incluso el vecino país tiene un política que estimula la importación de vehículos, pero el problema radica en que las fronteras tanto nacionales como de Paraguay son extremadamente permeables, motivo por el cuál, si bien esta ley parecería ser correcta, la verdad es que la mayoría de los vehículos en situación irregular son vehículos que fueron sustraídos desde la Argentina y desde el Brasil. Al respecto la república del Brasil suscribió un tratado con Paraguay para la devolución inmediata de todo automotor brasilero capturado en territorio del paraguayo y dice a grandes rasgos lo siguiente:

“En virtud del presente Acuerdo, queda establecido que el vehículo automotor terrestre originario o procedente de una de las Partes Contratantes, que haya ingresado en el territorio de la otra Parte Contratante, no acompañado de la respectiva documentación comprobatoria de su propiedad de origen, o que presente indicios de irregularidad en su entrada al país, será aprehendido y entregado dentro del plazo de 2 (dos) días hábiles a la custodia de la autoridad aduanera local.

Para los efectos del párrafo anterior la aprehensión del vehículo automotor originario o procedente de una de las Partes Contratantes se efectuará:

a) Como consecuencia de orden judicial requerido por el propietario del mismo, subrogatario o su representante;
b) De la acción de control de tráfico realizada por las autoridades policiales o aduaneras de la otra Parte Contratante; y,
Por solicitud formal de la autoridad consular del país donde el mismo haya sido robado o hurtado.

1. Toda persona física o jurídica que desee reclamar la devolución del vehículo automotor de su propiedad, que le fuera robado o hurtado, formulará el pedido a la autoridad judicial del territorio en que el mismo se encuentre, pudiendo hacerlo directamente, por su representante, subrogatario, procurador habilitado o a través de las autoridades competentes de la Parte Contratante de la cual sea nacional o en la que tenga su domicilio. El reclamo deberá formularse dentro del plazo de 20 (veinte) meses de efectuada la denuncia, ante la autoridad policial correspondiente donde ocurrió el hecho, plazo éste durante el cual el vehículo automotor no podrá ser rematado. Vencido dicho plazo, prescribe su derecho de hacerlo, de conformidad con lo establecido en este Acuerdo.”

15.4) El caso Primucci.



Haciendo mi investigación para el presente trabajo llego a conocimiento mío un caso de los más asombrosos que alguna ves existió en materia de automotores, es el siguiente:  El señor Jorge Primucci cuya actividad principal era la venta de automotores usados, se decide por la compra de un automóvil marca Peugeot, modelo 504, año 1998. Lo revisa y luego de llegar a un acuerdo con la persona que lo vendía entrega una seña ad referéndum del informe que emitiría el Registro del Automotor. Tramitado el informe del mismo surge que quién lo vendía no era su titular registral, por este motivo el nombrado exige a quién lo vendía que lo inscriba a su nombre. Previa verificación policial la persona inscribe el vehículo a su nombre e inmediatamente después suscribe el formulario 08 ante las autoridades del Registro a favor del nombrado. El señor Primucci verifica nuevamente el automotor y lo inscribe a su nombre. Siendo este ya titular registral de la unidad, procede a su venta como era su actividad habitual. Pasado alrededor de un mes desde la última transferencia realizada, logra concretar la venta de la unidad. Quién resulta comprador del vehículo lo hace con la intención de utilizarlo como servicio de taxi, por lo que pinta el automotor con los característicos colores amarrillo y negro, verifica nuevamente la unidad y presenta toda la documentación con el fin de lograr la inscripción a su nombre. En el momento de inscribir la transmisión del dominio el Registro Sectorial es intervenido por parte del Registro Central ante una serie de anormalidades en el común desarrollo de su actividad, por parte de quién resultaba Encargado de la citada unidad registral. Por este motivo se le vuelve a exigir al comprador último que verifique nuevamente el automotor y  es en esta instancia donde el automotor es secuestrado por parte de la gente de la Policía Federal, encargada de realizar este tipo de pericias.

Ante el reclamo del último comprador el señor Primucci procede, como es su responsabilidad a devolver en forma integra lo pagado por dicho automotor, más las mejoras realizadas ( pintura, tapizados, etc). Realizada esta acción a su tiempo el señor Primucci intenta obtener la misma actitud por parte de quién él obtuvo el vehículo, pero a esta altura de las circunstancias la persona no es posible de hallar. Y como si esto no fuera suficiente, con una persona que siguió al pie de la letra lo normado por el mismo Registro del Automotor, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le inició juicio por las patentes impagas desde el secuestro a la fecha. Estos hechos acaecieron hace alrededor de 5 años. El señor primucci es actualmente el titular de la unidad que resultó secuestrada pero existe un problema, la fiscalía interviniente no sabe dónde está el vehículo. Pedido un informe al Registro del Automotor el resultado es que el legajo del automotor esta extraviado.


Algunas cuestiones a considerar



El motivo por el cual el automotor resultó ser secuestrado fue una adulteración en el número de motor, el mismo tiene gravado el número mediante un RPA proveído por el mismo Registro. Ahora bien, este caso, por sus circunstancias particulares estaría plenamente amparado por el articulo 4016 bis del código civil,  y por el articulo 4 del decreto / ley  6582/58 por lo que intentar la entrega del automotor sería el camino mas lógico, puesto que esta persona es titular registral del automotor y su buena fe no puede dudarse. Pero que sentido tiene intentar realizar esta acción por un automotor que a su vez esta perdido. Aquí es dónde comienzan a jugar las responsabilidades por parte de quiénes verificaron el automotor (Policía Federal) tres veces antes de darse cuenta que tenía una adulteración del número de motor.

Y sobre todo la responsabilidad por la guarda del bien, ya que si la fiscalía no estaba en condiciones de realizarla, debería haber hecho entrega de la unidad, en calidad de depositario al señor Primucci. Quizás el señor Primucci preocupado por la eventual responsabilidad que le cabría frente a quién resultó ser su comprador se apresuró en entregar nuevamente la suma pagada más las mejoras realizadas en la unidad. Nada nos hace dejar de pensar que quizás esta persona fue quién adulteró la numeración con el fin de obtener un motor nuevo sin pagar su real costo. Es decir, una vez realizada la última verificación, se procedió a regravar el número de motor en otro de origen incierto y colocarlo en la unidad. Nada hacía pensar que el Registro sería intervenido y que le sería requerida una nueva verificación. Es extraño que una actitud así fuera llevada a cabo sobre un automotor que solo tenia un año de uso (el vehículo es 1998 y la venta fue en 1999). Durante la etapa instructiva del caso se descubrió, que el automotor habría sido robado a los pocos días de su patentamiento inicial, y que recuperado fue rematado por la fiscalía de la Provincia de Buenos Aires. Esto motivaba el regravado del número de motor en un automotor prácticamente sin uso. En la página oficial del Registro del Automotor se exhibe la siguiente recomendación:

Evite ser estafado cuando compre un automotor usado.

Sr. Comprador: ANTES de concretar la operación de compraventa de un automotor y de pagar el precio convenido, haga lo siguiente:
Exija al vendedor la exhibición del Título y la Cédula y anote:

Número de dominio (patente)



Número de Control del Título del Automotor



-    Número de Control de la Cédula de identificación (cédula verde).
-    Pida un informe de Dominio en el Registro de la radicación. Con este informe Ud. podrá conocer los datos del titular registral (el que debe firmar la Solicitud Tipo “08″ como vendedor), los de su cónyuge, los Números de Control del Título y la Cédula vigentes, los datos del automotor así como las afectaciones sobre éste o sobre el titular que debe conocer antes de comprar. Controle que los datos coincidan con lo que Ud. tomó. Esto impedirá que le entreguen informes falsos.

Verifique el automotor personalmente o por una persona de su confianza en Planta de Verificación habilitada aunque el vendedor le ofrezca realizarla él o entregarle una verificación ya realizada. Esto impedirá que le entreguen verificaciones falsas.
Al concretar la operación y salvo que concurran ambas partes al Registro a inscribir la transferencia de dominio le deberán entregar:

El Título del Automotor
La Cédula de identificación

La Solicitud Tipo “08″ firmada por la persona que según el Informe es el titular registral, por su cónyuge si correspondiere, y que las firmas estén certificadas.

IMPORTANTE: Si Ud. no sigue estos pasos, además de poder ser victima de un  delito, No podrá invocar su BUENA FE.
Y  como se ve todos estos recaudos no son suficientes, tendría que ser agregado que el informe, una vez decidida la compra del automotor, debería ser sacado por el titular, en presencia del comprador y el mismo debe ser el que se explica up supra es decir, el configurado como reserva de prioridad, que bloquea el dominio por 15 días hábiles permitiendo al adquirente inscribir el contrato con la seguridad de que el automotor se encuentra en la misma situación jurídica que cuando decidió su compra.

A modo de conclusión y propuesta



“La organización judicial que adoptaran las sociedades humanas en el futuro no esta escrita en ningún libro sagrado, ni determinada por ninguna ley histórica; Será la consecuencia de las decisiones que están adoptando en el presente un gran numero de individuos y grupos sociales. Muchos confiamos en que ese sistema futuro satisfaga nuestros mas íntimos anhelos de solidaridad, cooperación, y equidad que permita la desaparición del hambre, la miseria y la marginación y que todo eso sea compatible con el respeto a los derechos humanos y el impulso a la creatividad individual”

Y entonces, luego de ver como funciona el Registro del Automotor, los requisitos para la transmisión de dominio, la historia de cómo se llegó a ley que hoy rige el Régimen del automotor. ¿Cabe pensar que es necesaria una reforma al artículo 4º del decreto ley  6582/58?
Yo creo que es necesaria, no con el fin de, y citando las palabras de la doctora Pinese al referirse a “el caso Paraguay”, legalizar la delincuencia. Si no todo lo contrario, es reformar para que tengan una alternativa todas aquellas personas que, habiendo seguido al pie de la letra los lineamientos que da el Registro del Automotor al respecto, se hallen imposibilitados de llevar a buen puerto la inscripción de la transferencia automotor. Es necesaria, mas allá de existir la denuncia de venta como medio para que el titular registral se desligue de su responsabilidad por el automotor vendido y no transferido aún.  Elevando este criterio no se puede esperar el plazo de prescripción adquisitiva larga (20 Años) para los automotores. Lo acotado de este trabajo no deja espacio, pero existe una inmensa cantidad de casos en los que, sin que medie mala fe por parte de quién adquiere un automotor, éste no puede realizar los tramites pertinentes. Una salida debe existir para la persona que habiendo sacado a pagar un automotor en una concesionaria se encuentra que, una vez cancelada la totalidad de las cuotas, la concesionaria no existe más y la única documentación entregada fue la cédula de identificación.


La propuesta:



Es simplemente dar el paso que falta y modificar la ley en el sentido que, para presumir la buena fe no sea un requisito sinequanon la inscripción a nombre de quién intenta la acción de usucapir tanto sea como acción o como defensa. Como sostiene el doctor Moisset de Espanes “Debe reconocerse la buena fe del usucapiente contra tabulas, cuando hubiese recibido la posesión de manos del titular inscripto por un acto que tenía como fin la transmisión del derecho correspondiente”   a quién adquirió de titular y pagó el precio pactado, no puede negársele la buena fe. Y si hablamos en lo que a derecho registral de disposición de bienes se trata ya se tiene experiencia en el tema como lo es el caso de los motovehículos, un régimen que a pesar de tener inmensa cantidad de similitudes con el régimen del automotor de hecho, son las mismas oficinas las que llevan a cabo tal actividad, es decir, dentro mismo del Registro del Automotor, funciona también el Registro de Motovehículos, dónde un simple poseedor alegando su buena fe, con dos testigos que lo refrenden tiene la posibilidad de obtener el trámite inscriptorio a su nombre. Esto es siempre y cuando el motovehículo no sea robado, y no presente adulteraciones en la numeración.

Pero el trámite es por demás desprolijo, no se notifica al titular registral y sólo se verifica ante la policía a cargo de tal actividad pericial. Y dentro del mismo Régimen del automotor con un simple cruzamiento de denuncias compra-venta se llega a la inscripción del vehículo aún sin la firma del formulario 08 que es en realidad donde se refleja sin lugar a dudas la intención del titular registral de disponer del bien. La denuncia es simplemente un medio para desligar responsabilidad civil que de ninguna forma tendría que configurarse como una disposición del dominio. Entonces la eventual reforma del articulo y la posibilidad de adquirir el dominio del automotor con la iniciación de un juicio contencioso contra quién figura como titular de la unidad en el Registro del Automotor es la mejor solución, esto es, se abre una etapa probatoria donde no se deja lugar para dudar de la adquisición de buena fe, con actos realizados en tal sentido (pedido de informes, verificación, compra a su titular, etc), se prueba el plazo legal (2 años para el Régimen del automotor, 3 según el 4016 bis del código civil).

Se somete a una verificación la unidad para asegurarse que no se trata de un automotor con numeración adulterada, se cita al titular registral a absolver posiciones y si todos estos requisitos son realizados se obtiene una sentencia en la que se ordena la inscripción del dominio a nombre del usucapiente. Muchos autores se oponen a esta reforma mas por ejercicio de una dialéctica legal que nadie discute que por una real intención de llegar a una solución.
Otra solución posible pero en ninguna media recomendable es la emulación del sistema de transferencia mediante declaración jurada de las motovehículos para los automotores pero haciendo algunas reformas, léase, citación del titular a que se oponga con un plazo perentorio bajo pena de realizar la inscripción en nombre de quién intenta la acción pero, me parece infinitamente más acertado la apertura de un juicio contencioso.

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Autor:

Maxxi





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