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Adolescentes y Drogas parte 2 - Monografía



 
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“PORROS”,HACHÍS Y MARIHUANA.



El poder de la sustancia y el medio ambiente.



La cannabis constituye el prototipo de drogas en el que la respuesta psicológica es más variable según los usos y las personas. Los efectos pueden ser modificados por la influencia de las características y estado fisiológico del individuo. Por su constitución o por su estado psíquico, por la motivación que le impulsa a consumir la droga, por sus fantasías acerca del efecto de la experiencia que va a vivir y por factores físicos y sociales peculiares del ambiente.
La mayor parte de la literatura de los años 60 y 70 en torno al consumismo de  cannabis, era literatura militante.

Efectos de la cannabis.



Los efectos pueden ser de carácter fisiológico: aceleración del pulso y enrojecimiento de las pupilas. Se acepta que puede producir  también los siguientes efectos psicológicos:
- Una sensación de euforia inicial y bienestar acompañada de un cierto grado de trastornos de la coordinación.
- Tras estos efectos, produce una depresión generalizada del sistema nervioso central sedación y somnolencia.
- En dosis más altas puede afectar a la percepción visual y auditiva.
- A dosis mas bajas incrementa la velocidad de reacción intelectual y mejora el desarrollo de determinadas tareas cognoscitivas.

El mito de una droga.



La cannabis debe su fama y sus problemas a un contexto muy diverso del que preside la sociedad occidental de la década de los 90.
Parte de su fama en el mundo occidental no es entendible sin los movimientos contraculturales, de exaltación de otras formas de vida más humanizadas, que surcaron primero Estados Unidos y después Europa. Los movimientos contraculturales de los años 60 y 70 reivindicaban un orden social mas justo, rechazaban las guerras y sentían profunda atracción por el orientalismo.
Su uso estaba vinculado al retorno a la vida rural, la insistencia en problemas de medio ambiente, etc.

El rechazo de la sociedad.



En 1977, en Estados Unidos el número de consumidores habituales de marihuana superaba los tres millones.
A pesar de que los derivados de la cannabis han sido objeto de especial persecución legal, representan el prototipo de las llamadas “drogas blandas”.


La convivencia actual con la cannabis.



El hachís o la marihuana han ido perdiendo su importancia, hasta llegar en la actualidad a un consumo relativamente estancado.
Los “canutos” han llegado a una cierta institucionalización dentro del rollo del ocio, perdiendo parte de su aureola de droga. La presión comercial de los usos del alcohol y la difusión de ideas más atractivas en torno a otra drogas como la cocaína, hacen que su consumo vaya siendo sustituido en algunos grupos.

Uso adolescente: entre el “coloque” y la rebeldía.



Globalmente son bastantes los adolescentes que fuman, con regularidad diversa, porros. Muchos de los que toman éxtasis o speed toman también cannabis. Por el contrario muchos de los que  la fuman no tienen nada que ver con el ritmo frenético de los fines de semana.
Una parte de los grupos con estilos de vida radicales mantiene su uso como signo de oposición y rebeldía. Entre la cultura adolescente se considera a los porros como una manera  positiva de colocarse y sus efectos pueden ser vividos como complementarios a los del alcohol.
Su estatus de ilegalidad es en parte simbólico para los adolescentes. Muchos de ellos harán la prueba con esa intención pero no se convertirán en usuarios. En situaciones de especial conflicto con los padres se puede convertir en una fuente de provocación.

Toxicidad relativa.



La supresión hoy en día del consumo de cannabis después de largos periodos de uso intenso, no parece provocar síndrome de abstinencia.
A pesar de la variedad de estudios realizados, no se ha podido concluir que el consumo crónico de cannabis sea la causa de alteraciones psíquicas o físicas largo plazo.

EL ALCOHOL



Cuesta considerar al alcohol como droga, pero lo es, y además la de más uso en nuestra cultura. El alcohol es una droga legal, pero dicha legalidad no dice nada sobre la importancia de sus efectos y los problemas que ocasiona.
En la última década se han realizado estudios sobre el consumo de alcohol entre jóvenes y en todos se ha comprobado que tiene un gran peso en su vida.

Graduación Alcohólica. Absorberlo Y Eliminarlo


Se consideran alcohólicas aquellas bebidas que contienen alcohol etílico en diversa proporción. La graduación alcohólica es la proporción de alcohol que tiene una bebida, y la valoración de su acción tendrá que hacerse considerando en primer lugar sus grados.
No todas las bebidas alcohólicas se fabrican de la misma manera. En algunas, el alcohol se produce por simple o doble fermentación. En otras, el alcohol se obtiene por procesos de destilación.
Es necesario saber que el peligro del alcohol no se reduce tan sólo a su graduación, sino que también depende de la capacidad de absorción y eliminación de cada individuo.
El alcohol necesita llegar al torrente sanguíneo para empezar a producir sus efectos. Tras ingerirlo, la absorción es más fácil y rápida. Los alcoholes más concentrados se absorben con más rapidez que los de menor concentración.

Entre La Jovialidad Y El Sueño


El cerebro es el órgano más afectado por la presencia del alcohol, y debe ser considerado como un depresor de su actividad. El alcohol afecta al cerebro produciendo una reducción de su actividad normal y una alteración de sus funciones. Es decir, que al que está deprimido puede cogerle una llorera, y al que está animado le da por pasarse la gran juerga.
A dosis altas, el alcohol produce una depresión de las funciones de la corteza cerebral y, por lo tanto, altera sus funciones.

Una Droga Que Crea Dependencia



La ingestión de alcohol plantea dos situaciones problemáticas diferentes: por un lado está el abuso alcohólico en un momento determinado (la borrachera), por otro lado el alcoholismo o situación de dependencia vital del alcohol.
La intoxicación alcohólica se produce cuando se consume más alcohol del que el organismo es capaz de metabolizar y eliminar.
Nadie discute la existencia de un verdadero síndrome de abstinencia del alcohol. El problema está en las formas en las que se puede instaurar esa dependencia, así como en si sólo debe considerarse alcohólico al que depende físicamente del mismo.

Síndrome De Abstinencia



El síndrome de abstinencia se manifiesta mediante síntomas tales como temblores, nauseas, vómitos, nerviosismo y cansancio.

Alcohol Y Jóvenes Hoy



La principal diferencia entre los adultos y los adolescentes a la hora de consumir alcohol no es la cantidad consumida sino las formas de consumirlo.
Los jóvenes actuales tienen una forma de beber directamente relacionada con sus estilos de vida y sus inquietudes.

La Iniciación Precoz



Algunos jóvenes comienzan a beber pronto, lo hacen en lugares que viven como suyos, y generalmente durante los fines de semana.
Desde hace años, el inicio en el consumo de alcohol se va realizando en edades cada vez más tempranas. En la actualidad, la edad de inicio es entre los 12 y los 13 años. Esto coincide con la edad de salir por la noche, etc.
Tanto las chicas como los chicos beben lo mismo, y en condiciones similares.

El Alcohol En Las Salidas De Fin De Semana



Es muy común que los jóvenes consuman grandes dosis de alcohol los fines de semana, Salir y beber adquieren una estrecha identificación. Se bebe cuando se sale.
Además, parece que lo que actualmente buscan los jóvenes en el alcohol no es disfrutar de la bebida, sino los efectos que produce: euforia, etc.
Los jóvenes suelen consumir alcohol en territorios como discotecas, plazas públicas, zonas de bares…
Existe una predilección por la cerveza y los combinados. En la generación actual, se prefiere la cerveza, los combinados o las mezclas de licores al vino y el brandy.


¿Por Qué Beben Los Adolescentes?



Para los jóvenes, beber tiene que ver con la emancipación y la afirmación de su identidad. Beber, salir de noche o acceder y estar en determinados lugares tiene que ver con sus prácticas de transición, con la creación y la afirmación de la identidad en construcción.


COCAÍNA: LA DROGA DE LA GENTE GUAPA



La cocaína se obtiene de las hojas de la coca, que es una planta cultivada desde hace siglos. Esta planta, a los cinco años, cuando ha madurado, se recolectan tres veces al año las hojas, que constituyen la parte que contiene las sustancias farmacológicamente activas.
Las hojas de coca contienen seis grupos de alcaloides, entre los que destaca la cocaína pura o cocaína base que no es disoluble en el agua y sí en éter y en ácidos, con los que se forma sales que ya son hidrosolubles. Una de estas sales, el clorhidrato de cocaína, es la que comúnmente se usa, conocida como cocaína.
También es posible obtenerla con procedimientos semisintéticos.

Formas de ingerir la cocaína



Además del procedimiento tradicional de mascar hojas de coca empleado por los indígenas, la cocaína suele ser ingerida de diversas maneras. La inyección endovenosa supone la obtención máxima de efectos pero estos duran escasos minutos. Puede ser fumada, mezclada con el tabaco, pero tiene unos efectos de escasa intensidad.
La manera más difundida de administrársela suele ser esnifando, inhalándola por la nariz. Su paso a la sangre se produce mediante la absorción por la mucosa nasal y permite el máximo de efecto y de duración.

Muchos Y Muy Diferentes Consumidores De Cocaína



Se han identificado numerosos tipos de usuarios de cocaína, por ejemplo, el que sólo la consume en contextos de fiesta y siempre en relación con ella, el que la usa en contextos de fiesta pero especialmente para contrastar sus efectos negativos (cansancio, etc.), el que su principal consumo se produce en un ámbito laboral en el que está presente la cocaína, y el que la consume porque pertenece a ciertos ambientes en los que la droga está muy disponible y es signo de distinción.
Junto a estos tipos existen otros cuyo uso tiene que ver con la heroína. Algunos heroinómanos han sustituido el consumo de la heroína por el de la cocaína, que son sustancias con efectos opuestos.

Consumidores De Cierto Nivel Económico



La cocaína, debido a su precio, ha estado siempre asociada a consumidores de un alto poder adquisitivo, y todavía sigue asociada.

Acompañante De Otras Drogas Para Divertirse O Para Ser Alguien



En algunos grupos, su consumo se alterna y se complementa con cannabis, siempre en cualquier caso con el alcohol y en algún grupo con las diversas “pastillas” anfetamínicas. El objetivo es poder seguir bebiendo, por lo que hay que contrarrestar la bajada del alcohol con una nueva subida a base de cocaína que volverá a permitir seguir bebiendo. La cocaína cubre simultáneamente las funciones de contrarrestar los efectos del alcohol y dar un aparente brillo social y profesional.
Pero también hay que decir que la cocaína es una droga que tomada en dosis moderadas, puede no alterar la realización de las tareas habituales.

Los Inconvenientes. Necesidad De Aumentar El Consumo



La primera dificultad para establecer los límites y las contradicciones de la cocaína viene determinada por su gran compatibilidad social. Su uso, en la mayoría de los casos, es compatible con casi todas las actividades y situaciones de la vida cotidiana. Permite un alto grado de relación social, y es tomada para mantener el ritmo o incrementar la cualidad de una diversión colectiva.
La dosis letal de cocaína se sitúa en torno a 1′2 gramos que lleguen a la sangre de una sola vez.
La cocaína presenta un gran problema: es una droga con un alto riesgo de sobredosis debido a que no presenta síntomas de tolerancia en el organismo. No parece producirla, ni tampoco dependencia, pero los usuarios de cocaína tienden a pasar periodos en que buscan la sustancia desesperadamente.
La dependencia de la cocaína se caracteriza por un deseo incontrolable de consumirla cuando se tiene a mano, pero desaparece cuando se carece de ella.

Toxicidad


Al igual que en las “pastillas”, el principal problema de la cocaína tiene que ver con su toxicidad. Mucha cantidad o mucho tiempo de uso pueden provocar alteraciones psíquicas importantes.
La cocaína puede llegar a convertirse en un problema social similar al creado por la heroína en décadas anteriores.

El Crack Y Los Usos Marginales



En los países en los que se transforma la hoja de coca la cocaína para exportar tiene un alto precio. Por el contrario es fácil y barato tener pasta de coca, que es un producto intermedio, todavía no depurado. Ésta se consume en muchos países por resultar más barata que la cocaína. Pero, al fumar pasta de coca, se introduce también en el organismo los ácidos y disolventes empleados en su elaboración.
Además de esto, existe otra forma de abaratar el producto y ganar mercado: invertir la última fase de la producción de la cocaína, consiguiendo lo que se denomina “crack”. Mediante este procedimiento, se obtiene una mayor cantidad de droga.
El crack tiene un grave riesgo: dado que sus efectos son muy poco duraderos, se tiende a repetir el consumo con frecuencia para volver a experimentarlos.
Hoy por hoy, en España no está difundido el consumo de crack, pero puede producirse un cambio de esta situación.

LA HEROÍNA: UN CLÁSICO EN DSUSO


Desde mediados de los años 70 hasta la década de los 90, la heroína fue la droga por excelencia, pero en la actualidad su consumo se ha reducido de manera significativa, aunque el drama social generado por su consumo todavía es patente en las calles.
La heroína es conocida comúnmente por “caballo”.

Del Opio A La Heroína


El opio es la sustancia resinosa que se obtiene de la cápsula de la flor de una adormidera. Algunos de sus derivados son la morfina, la narcotina, etc.
Fue en la transformación de la morfina donde apareció la heroína, ya que ésta fue el primer derivado semisintético de la morfina.

La Droga Del Dolor



La heroína y demás opiáceos alteran la transmisión neuronal. Actúan en la medida en que poseen una estructura química similar a las sustancias propias del cerebro y en la media en que llegan a los receptores específicos para ellas.

Engancharse Al “Caballo”



La tolerancia es amplia e importante, dependiendo de la cantidad y frecuencia del consumo, y se instaura después de pocas semanas de uso continuado. En cuanto a la dependencia física, se trata de fármacos que producen importantes síntomas de abstinencia.

¿Estupor O Placer?



Parece tener poco sentido que numerosas personas tengan interés por mantener el uso de la heroína si se sabe que todos los efectos que produce sólo tienen que ver con el atontamiento  y la reducción de las sensaciones dolorosas. Su acción sobre el mundo interior puede ser potente y estar cercana a la de los tranquilizantes más fuertes.
La heroína es un analgésico. Por la diferencia que hay en su análisis científico y la experiencia de sus usuarios, se ha llegado a discutir sobre si se trata de tranquilizante o un euforizante.

La Heroína En La Última Década


Ha habido una disminución importante del número de heroinómanos, pero esa disminución no es del todo perceptible. Todavía persiste en las calles una parte de la generación destruida por esta droga.

La cocaína puede ser la nueva heroína de la adolescencia



Las drogas juveniles de hoy en día están alejadas de la imagen de decadencia que se asocia a los “enganchados al caballo”. La heroína es hoy una sustancia escasamente presente entre los chicos y chicas adolescentes, y tiende a ser la última en consumirse.

Diversidad, Mercado Y Moda



Entre los adolescentes de barrios con graves carencias, la heroína está presente tempranamente y los chicos y chicas se inician pronto en ella. En estos lugares, las prevenciones que la heroína ha ido creando en otros adolescentes por su impacto sobre la salud no tienen la misma influencia.
El mercado de la heroína es marginal. En él se adentran algunos adolescentes para adquirir sustancias o para venderlas, y suelen acabar probándolas.
La heroína sigue siendo una droga que puede encajar bien con las angustias de la adolescencia.


LA PREVENCIÓN



La prevención es indispensable para evitar que el consumo de drogas se convierta en un problema social de gran magnitud
Para poder llevar a cabo técnicas de prevención fectivas, hay que asumir que los adolescentes viven en un mundo en el que pueden encontrar facilmente el acceso al consumo de drogas.
Pretender que los adolescentes lleguen a ser ciudadanos adultos, supone facilitarles que aprendan maneras positivas de relacionarse con las drogas.
Prevenir es ayudar a saber decidir.


INFORMACIÓN Y CAMPAÑAS DE PUBLICIDAD



La reflexión y el trabajo en torno a la prevención ha tenido que resolver multiplicidad de cuestiones, sin que algunas se haya encontrado la fórmula adecuada.
La primera tiene que ver con el papel de la información. Ésta es necesaria, pero no suficiente, por eso la prevención tiene que ver con generar actitudes y posicionamientos personales con respecto a determinadas conductas.
Las campañas tan sólo pueden ser medianamente útiles si se dirigen a colectivos concretos y con objetivos concretos,. Las mejores acciones no abordan directa y principalmente el tema de las drogas.
Es fundamental enseñar a los adolescentes enseñándoles a resistir las posibles presiones que puedan recibir por parte de algunos amigos para comportarse de una forma determinada.
En la escuela se educa sobre las drogas, pero de forma normalizada y dentro de otros programas. La educación sobre las drogas forma parte de lo que se denomina áreas transversales.
Los adolescentes están en una edad en que suelen tender a hacer ver que lo saben todo; no quieren tener más conocimientos sólo quieren saber cómo actuar y cómo salir de dudasy por eso las respuetas que esperan de los adultos tienen que ver con sus angustias, con su necesidad de ser de una u otra manera.

La Cirrosis Está Muy Lejos



Los adolescentes sienten la vida y no piensan en el futuro. Sienten que tienen toda la vida por delante y se preocupan simplemente por un presente feliz. No ven la bronquitis crónica ni la cirrosis como un riesgo, por eso beben y fuman. Su idea de salud tiene que ver con los malestares del momento y no con las enfermedades hipotéticas del futuro por eso hay que hacer educación para la gestión de los riesgos más que educación para la salud, de esta manera se les conciencia más.

Acciones En Los Contextos De Diversión



Entre los adolescentes, hacer prevención es descubrir qué les atrae, capacitarlos para escoger y decidir, ayudarlos a aprender de sus esperiencias.
Se sabe que gran parte del fenómeno de usos de drogas entre los jóvenes tiene que ver con su especial manera de divertirse, concentrada en las actividades de fin de semana.

Los adolescentes aprenden a quedarse lejos o cerca de la drogas en la medida que aprenden a divertirse, a rebelarse o a sentirse libres.
Para la mayoría de los jóvenes, divertirse es salir, encontrarse, dar vueltas y tomar algo.
Una buena manera de prevenir el consumo de drogas entre los adolescentes es brindarles pautas para que sus modos de diversión sean diferentes y no estén concentrados exclusivamente en el fin de semana.

Se debe transmitir pautas de comportamiento para que los jóvenes aprendan a disfrutar la nocje y a divertirse sin consumir ni drogas ni alcohol.
Otra buena medida es valorar en los jóvenes la comunicación, las relaciones y el diálogo, que no tienen por qué estar relacionadas con deambular dechiringuito en chiringuito bebiendo alcohol.
La mejor prevención consiste en enriquecer a los jóvenes con experiencias vitales diferentes.
Es muy importante que ls jóvenes se sientan a gusto consigo mismos, que desarrollen su capacidad de autoaceptación, para que ellos mismos eviten aturdirse con las drogas y el alcohol.

“DROGARSE SANAMENTE”



Es importante que si se usan las drogas se haga sin correr riesgos añadidos.
Hay la obligación de enseñar la manera menos destructora del consumo de drogas. Se tienen que reducir al máximo los problemas añadidos por un uso inapropiado.

Como Informar Sobre Un Correcto Uso



A continuación, se reproducen algunas recomendaciones para un uso menos dañino de las drogas, elaboradas por distintos organismos.


RECOMENDACIONES PARA UN CONSUMO DE “PASTILLAS MENOS DAÑINO



-Beber suficiente cantidad de líquidos.
-Descansar a ratos para cuidar el agotamiento.
-Moverse en autobís, taxi o que te lleve el padre de algún colega.
-Nunca mezclar alcohol con otras drogas.
-Abstinencia si padeces del corazón, hígado o riñón.
-Si al día siguiente tienes “curro” pasa de ellas.
-No repetir, pues aumentan los efectos tóxicos.
-Acudir al médico al encontrarse mal.

Fuente: Comisionado para la Droga. Junta de Andalucía. 1995.

RECOMENDACIONES PARA UN CONSUMO DE ALCOHOL MENOS DAÑINO



-”Beber alcohol sin pasarse puede estar bien… Eso ya lo sabes. Tú mismo, a veces, te tomas algo con tus amigos o amigas.
-Saber beber no es saber aguantar sino evitar que el alcohol te deje hecho polvo… y nunca pasarse de ciertas cantidades… Por supuesto, cuanto menos te acerques a ese límite máximo, mejor para ti. Y cuanto más repartidas estén las tomas también: si bebes en una noche el cupo de una semana, seguramente lo pasarás muy mal”.
Fuente: Plan nacional sobre drogodependencias. Ayuntamiento de Gijón. 1995


CÓMO DISFRUTAR MÁS BEBIENDO MENOS



-Empieza más tarde.
-Bebe más despacio. Los tragos más cortos.
-Deja el vaso en la barra entre trago y trago.
-Bebe porque te guste, no porque te coloque.
-No bebas con el estómago vacío. Come algo antes.
-Alterna bebidas con alcohol y sin alcohol.
-No mezcles nunca bebidas alcohólicas.

Haz la prueba. Vive más, bebe menos
Fuente: Plan Nacional sobre Drogodependencias. Ayuntamiento de Gijón. 1995

A Modo De Conclusión


Los adolescentes no necesitan saber de todas las drogas y de todos los usos. Simplemente porque muchas veces o no están presentes en su medio o no tienen la mínima preocupación o interés por alguna de ellas. Pero, si no es así, las prevenciones no resultan preventivas.
Los miedos de los adultos les hacen correr más riesgos.
Si la heroína puede estar cerca de su mundo es necesario que sepan cualquier forma de usarla mejor que la inyección, o que en cualquier caso jamás deberán compartir jeringuillas.
Si usan un alucinógeno han de saber que es mejor hacerlo en compañía y que el ambiente ha de ser apropiado.
Si se enrollas col el “éxtasis” y un chico o una chica, ha de quedarles espacio para pensar en el preservativo.
Si beben no han de coger la moto, etc. Las drogas destruyen mucho más por falta de precauciones elementales.
Dado que los chicos y las chicas adolescentes no suelen ser muy precavidos y no están para consejos, es mejor inventir esfuerzos en conseguir que reduzcan algunos riesgos dañinos.

DEJAR LAS DROGAS Y LOS PROBLEMAS QUE CREAN.



Algunas personas, con algunas drogas, son capaces de mantenerse en usos no problemáticos o consiguen establecer controles o abandonos periódicos que les llevan a evitar destruirse y conseguir que su vida no gire en torno a ellas.
Otros muchos, sin embargo, entran tarde o temprano en un círculo infernal en el que los problemas son inmersamente mayores que los placres. Se plantea entonces la necesidad de possibilitar el inicio de un proceso de recuperación.


Los Procesos De Recuperación



Es importante evitar que identifiquemos los procesos de los procesos de recuperación por problemas derivados del uso de drogas con los procesos curativos de una enfermedad. En general, podemos decir que recuperarse no es curarse.

Lo factores que determinan la recuperación son la edad, la etapa vital determina los usos con las drogas, lo mismo ocurre con los intentos de consumir, la personalidad y los acontecimientos, que pueden provocar una necesidad de cambio.


Romper El Consumo Y Reconstruir La Vida



No hay una receta para la recuperación de adictoa a las drogas pero hay una pauta común:llegar a una situación límite que le hace sentir la necesidad de cambiar de vida. Esta situación puede ser el temor de ir a la cárcel, una enfermedad,…

Hay dos recursos terapéuticos principales para una recuperación: la atención ambulatoria y la comunidad terapéutica.
En uno y en otro se tiene que producir una situación de ruptura con el consumo que la persona practica. Tiene que pasar por un periodo en el que al individuo se le ayude a aislarse, a romper la cotidianeidad en la que se inscriben los usos de drogas.
La ruptura con el consumo compulsico suele requerir ayuda médica y farmacológica.
Algunos adictos que estén en proceso de recuperación acuden a centros médicos para que les proporcionen fármacos que eviten los síntomas del síndrome de abstinenencia.
En los procesos de recuperación se producen con frecuencia recaídas debido a que es difícil para los adictos abandonar lo que hasta ahora ha sido su única satisfacción: la droga.

La Reducción De Daños Y Los Programas De Mantenimiento



Programas De Mantenimiento



No siempre es posible ni objetivo plantearse la supresión absoluta del consumo de todas las drogas. Existe entonces la posibilidad de sustituir una droga por otra menos problemática. Entre las sustancias más conocidas está la metadona.
Usar la metadona u otros fármacos menos conocidos supone ayudarles a vivir usando las drogas de una manera menos destructora.

Programas De Reducción De Daños Y Riesgos



Hay que destacar que la primera ayuda a dar a una persona con problemas de drogas consiste en reducir los daños asociados.
La primera atención tiene que ver con que mejoren su calidad de vida.
Aparentemente son programas de poca exigencia, pero pretenden dar una primera ayuda y hacer posible que más adelante los objetivos que se plantee la persona  sean más ambiciosos.
No son propuestas del todo o nada que sólo conducen a que muchos no puedan cambiar su relación con las drogas.

RESUMIENDO



En este trabajo las únicas aspiraciones se centran en facilitar algunos objetivos, que al fina pudiera tener o completar la visión sobre el mundo de las drogas; que pudiera mirarse a los adolescentes sin demasiada acritud; que se planteara como ayudarlos, sin entrometerse  en sus relaciones con las dogas.
Cómo llevar a la práctica algo de lo leído tiene sus dificultades y sus atractivos (tanto como convivir con ellos como con ellas). Acabaremos con dos ejemplos prácticos de que decir y como decir algo sobre las drogas a los adolescentes que preguntan. El primero:
“Hablar de manera breve, sin matices sobre la bondad o maldad de las drogas que toma la gente joven no resulta ni fácil ni aconsejable, pero ahí van algunas sugerencias.
- De entrada, opinamos que es mejor vivir sin usar drogas que usándolas o usar pocas drogas que muchas.
- No solo hay que considerar solo la droga que se toma sino también la manera de tomarla (es mucho peor inyectársela que fumarla o esnifarla).
- Pocas veces podemos saber qué es lo que tomamos exactamente. Igual que cuando te dan Ginebra de garrafa como si fuera de marca, con frecuencia te venden productos que no tiene nada que ver con lo que te dicen ser. En algunos casos como en el de los “tripis” o las “pastillas” puedes estar tomando sustancias adulteradas verdaderamente muy peligrosas.
- Con los porros no hay que exagerar en ninguno de los sentidos. Ni se trata de una droga peligrosa ni es agua bendita. Es posible usarlos de forma controlada pero también es cierto que hay quién se pasa y quién le parece que no esta bien sino” va fumado”.
- Con cualquiera de las drogas, pero especialmente con las “pastillas” hay que tener en cuenta que afecta al funcionamiento de nuestro cerebro: como dicen los expertos: matan neuronas. Es decir, por su uso, por tomar demasiadas o por tomarlas a menudo, pueden dejarnos afectados, alterar nuestra manera de ser y nuestras capacidades.  En algunos casos pueden despertar alguna enfermedad mental que teníamos oculta.
- Un problema general a casi todas las drogas es que además de estar adulteradas son caras y hay que pensar si vale la pena gastar tres mil pesetas por una “pastilla” que no vale ni cien.
- De tanto hablar de las otras drogas tendemos a olvidarnos de la droga alcohol. Igual que cualquier otra requiere aprender a saber usarla de manera controlada. Hoy por hoy es con lo que más se pasa la gente.
Y para acabar: no es necesario tomarse nada para pasarlo bien.
Algunas veces ayuda pero no siempre.”
El segundo:
“Que cada uno decida qué es lo que quiere hacer al respecto: lo único que se puede pedir es que seáis honestos con vosotros mismos y que no deleguéis vuestra responsabilidad (en lo que se refiere a su consumo como a la de no consumirlas) ni en posibles personas interesadas en que toméis drogas (dealers, traficantes, “soberanos”, etc.) ni en las que piensan lo contrario.
A la hora de valorar no estaría de más que tuvierais en cuente lo siguiente: de ciertas drogas un único uso ya es un sí polémico por su peligrosidad y consecuencias (heroína, LSD…) Con otras (cannabis, alcohol…) hay que ir con especial cuidado en ciertas situaciones: encima de un coche o moto, cuando se trabaja, si se está embarazada…
Un buen argumento para no tomar drogas(mejor que el” no me gustan”) será: “a pesar de que me gustan prefiero otra historia, en mi vida no me limito a lo que me gusta”.Y por último, quémate los cascos un poco cuando estés en una mala época, tiempos de situación ideal para “escaparse”con las drogas y empezar relaciones de dependencia. También cuando la fiesta no venga precedida de un “curro”/esfuerzo previo que le da sentido: las películas de “fiesta-por-la-fiesta” suelen tener finales dolorosos aunque vayan vestidos “de-puta-madre…”
A mí no me líes: la conclusión es tuya. La honestidad y la escucha cariñosa que os dice vuestro cuerpo son buenos criterios de decisión. ¿Y mientras tanto? La prudencia es una compañera de viaje”.

CONCLUSIÓN



Hemos elegido el trabajo entre estas tres adiciones (alcohol-alcoholismo, tabaco-tabaquismo, drogas-drogadicción) porque pensamos que es uno de los temas que menos información tienen la mayoría de las personas.
Nos hemos centrado en los adolescentes, porque pensamos que son los más influyentes y también porque, en cierta manera, convivimos con ello.
Es cierto que los jóvenes son (o mejor dicho, somos) más inconscientes y más influenciables. Es posible que esto sea debido a nuestra corta edad y falta de experiencia y también, a que no tenemos la personalidad, del todo definida.
Pero hay una cosa que no encontramos correcta; siempre que se habla de los jóvenes, se dice que son personas impulsivas, maleducadas y no se nos toma en serio, es decir, servimos para divertir, pero no para opinar. No todos los jóvenes nos dejamos llevar por el momento, algunos razonamos, deliberamos lo que es mejor.
No podemos negar que cada vez, hay más gente de nuestra edad que cae en las drogas. Eso lo vemos, lo vivimos.
Cuando somos más pequeños (preadolescentes) y vemos que algunos de nuestros amigos fuman, pensamos “yo no fumaré”, y nos damos cuenta de que otro amigo piensa lo mismo que tú. Luego, cuando pasan los años (pocos, 2 ó 3) vemos que ese amigo que compartía nuestra opinión ha caído en el hábito del tabaco. Nos preguntamos ¿por qué? ¿qué es lo que le lleva a caer en ese absurdo vicio?. Entonces reflexionamos y nos damos cuenta de que nuestros amigos han cambiado, todo ha cambiado, e incluso nosotros. Aquellos amigos que decían que no fumarían, y fuman, lo hacen porque se sienten inseguros y creen que de esa forma encajarán mejor en el grupo de amigotes. Otros piensan que parecerán mayores y los que quedan (los que no fuman), que poco a poco se van convirtiendo en minoría, pero se sienten bien porque no han caído y siguen sus ideales.
Vamos creciendo y empezamos a salir por la noche. Primero encontramos emocionante el hecho de ver la gente diferente, más arreglada, explorar nuevos terrenos. Luego eso se vuelve rutina y que remos más emociones. Siempre se siente curiosidad por lo prohibido y cambiamos los refrescos por bebidas alcohólicas. Al principio se toman porque nos gusta su sabor. Después algunos piensan que beber es lo que va a hacer que te diviertas, que te va a dar el “subidón” y vas a estar toda la noche en un idilio y te lo vas a pasar muy bien. Cuando llegas a la zona de “pubs” preguntas: ¿qué hacemos? y tus amigos te contestan:¿ vamos a beber!. La noche va avanzando, cada vez la noche está más borracha y en lugar de darte un “subidón” te da un “bajón” y los que están más sobrios se pasan la noche consolando a los borrachos.
Beber, empieza a convertirse en la diversión del fin de semana. Algunos lo hacen por evitar sus problemas, otros porque creen que no van a aguantar toda la noche, y otros por no sentirse desplazados del grupo.
El alcohol ya no es suficiente emoción y se busca algo más excitante, probar algo que está prohibido, como las drogas.
Muchas de las causas de los adolescentes, para tomar pastillas, son que realmente no saben el porqué las toman, algunos dicen que es por aguantar la noche y pasarlo bien, otros dicen que es porque quieren desconectarse de sus problemas. (Generalmente lo toman por probar, para tener una experiencia más en la vida, y muchos de ellos acaban viciados).
Mucha gente opina que la vida de los adolescentes es fácil, tenemos la necesidad de decir, que eso es totalmente falso, la mayoría de la gente que dice esto, es porque no está en estrecha relación con los jóvenes. Los adultos nos bombardean constantemente con su prepotencia, creen que han sufrido más en su infancia, que nosotros en la nuestra- ¡será porque no nos pregunta como nos siente todo!- Siempre nos comparan con lo que ellos han pasado, sin tener en cuenta de que las cosas han cambiado, pero no por eso los problemas desaparecen. Simplemente quieren hacernos creer que tienen razón y nosotros, no.
A veces la necesidad de emanciparse contra esta situación, lleva a algunos jóvenes a caer en el “vicio”, por así decirlo, de la droga.
Pasan los años y esos jóvenes que empezaron tomando drogas esporádicamente están completamente “enganchados” y, cuando se dan cuenta y quieren “desengancharse” ven que es muy difícil.
Después de todo esto podríamos llegar a la conclusión de que las drogas son malas, que perjudican a la salud y que no hay que tomarlas. También se puede caer en la cuenta de que, en cierta manera, no son malas, porque te ayudan a evadirte de algunos problemas, aunque si lo piensas bien, luego, cuando  se pasa el efecto de pasarlo bien, viene el momento en el que se pasa mal, ya que empiezas a deprimirte por todo.
No podemos controlar lo que toman otras personas, pero sí lo que tomamos nosotras. Tenemos que aprender a ser fuertes y no caer en lo que ya han caído muchas otras personas.
En definitiva; ser nosotros mismo, esforzarnos para saber que podemos hacer llegar a lo que nosotros queramos sin ayudas externas, de este tipo.

BIBLIOGRAFÍA



Drogas y adolescentes
Editorial Aguilar

Autor:

Xtina





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