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Concepciones sobre energía nuclear Parte 2 - Monografía



 
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2.2. PLAN ENERGÉTICO ALTERNATIVO



Este Plan Energético Alternativo (PEA) fue redactado por miembros de Aedenat y de Izquierda Unida. Los objetivos que pretenden alcanzarse se centran en entender las necesidades energéticas de un país industrializado al tiempo que se minimiza el impacto medioambiental, se abandona la energía nuclear y se asientan las bases para el desarrollo de las energías renovables.

A diferencia de otros planes energéticos alternativos, éste se basa en la filosofía de “gestión de la demanda”. Se basa en una ampliación de ciertas políticas (de precios, medidas administrativas, incentivos fiscales, ayudas a la investigación y a la demostración…) para modificar la demanda de energía y que no dependa de las condiciones económicas de un país y su entorno.
En otros planes energéticos se aceptaban con pequeñas correcciones a la baja las cifras de demanda, sugiriendo estructuras diferentes de oferta energética para satisfacerla, poniéndose énfasis o que se podía consumir la misma energía y renunciar a la energía nuclear.

El nuevo PEA nace por la preocupación por otros problemas ambientales (sobre todo el efecto invernadero) que ha obligado a radicalizar posiciones: Ya no es posible seguir con el despilfarro de energía si se quiere ser respetuoso con el medio ambiente, por lo que el esfuerzo se contra en probar que es posible consumir menos energía sin que esto implique una grave recesión económica.

En cifras, el consumo estimado por la LE en España en los amos 1990 y 2000 que son un 20% mayores de lo que prevee el PEA. Este ahorro energético, junto a una estructura distinta de oferta permiten eliminar la producción nuclear y reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 12%. La introducción de otros sistemas (desulfuración, reducción catalítica selectiva de óxidos de nitrógeno, anticontaminantes…) permitiría reducir en un 80% las emisiones de óxido de azufre y en torno al 60% de los óxidos de nitrógeno. Se plantea así la posibilidad de abandonar la energía nuclear, reducir las emisiones ácidas y contribuir a una disminución importante del efecto invernadero, todo ello de forma simultánea. Estos objetivos son más que una alternativa, una necesidad.

La estrategia para alcanzar los objetivos previstos se basa en una política de precios energéticos altos. Se pretende con ello disuadir el consumo innecesario de energía a la vez que una parte de fondos recaudados se dirige a la mejora de la eficiencia, desarrollo de energía renovables. Esta política debe mantenerse incluso en circunstancias internacionales de bajos costes de producción de recursos para garantizar su eficiencia.

Esta política general se complementaría con medidas en distintos sectores: en el caso de la industria implicarían normas medioambientales y de eficiencia energética más estrictas; en el sector edificios se mejorarían las normas de edificación y se garantizarían el cumplimiento de las existentes y la creación de un tejido industrial que proporcionara servicios energéticos a un precio razonable; en el sector transporte las medidas son más difíciles ya que la movilidad de personas y mercancías tienden a convertirlo en el principal consumidor de energía en el año 2000. La estrategia pasaría por impulsar motores más eficientes, el transporte colectivo y normas restrictivas.

Al ser el ahorro la fuente de energía más barata, este PEA también comporta ventajas económicas a medio plazo. El problema radica en que todo el programa de actuaciones requiere elevadas inversiones iniciales, de las cuales algunas se destinan a paliar daños medio ambientales -eliminación de contaminantes ácidos. o a promocionar energías que, como las renovables, todavía no son plenamente competitivas. En cifras: el periodo de retorno de inversiones de ahorro en la industria es por término medio de un año y medio, 1-5 años para el sector residencial y 2 para el transporte.

Evidentemente hay dificultades en llevar este plan alternativo adelante y grandes.
La más importante está no en vencer la oposición de quienes obtienen beneficios del actual despilfarro de energía, y en convertir la planificación en beneficio de los intereses de unos pocos en otra que atienda a satisfacer las necesidades básicas de la mayoría y que además sea compatible con el medio ambiente.

Será también necesario presionar a los empresarios industriales, acostumbrados al beneficio inmediato y a preferir parar las multas por agresiones al medio e implantar mejoras.

Pero requiere además una difícil tarea de educación pública para modificar los actuales comportamientos. Es preciso que todo el mundo aprenda y quiera ahorrar. Como demuestra el ejemplo de Dinamarca, el país con mayor renta per cápita de la CE, el ahorro no es sinónimo de penuria. Allí se consumió en 1990 un 13% menos de energía que en 1972 y se prevé ahorrar 15% más antes del 2005.

También existen otros problemas técnicos, que no son ni mucho menos importantes. Para instalar equipos anticontaminantes hay que detener las plantas durante largos periodos mientras se realiza el acondicionamiento, lo que significa que los ciudadanos, deberían estar a oscuras, lo que no aceptarían de buen agrado.

También ha de tenerse en cuanta el hecho de que para las tecnologías anticontaminantes que se plantea, hoy por hoy no existe una estructura industrial capaz de producir y mantener esos equipos. Esta estructura puede crearse si se crea la demanda, pero esto también requiere tiempo. Lo más razonable parece ser la importación de equipos en una primera fase para proceder a la asimilación tecnológica posterior, pero esto tampoco es fácil porque los productores de otros países se encuentran saturados atendiendo a la demanda en sus lugares de origen.

Además se plantea el problema de las energías renovables. Los planes oficiales prevén instalar un número determinado de MW (megavoltios), pero se cree insuficiente para cumplir los objetivos.

También debe calibrarse el ritmo de aplicación de las medidas, ya que un ritmo demasiado rápido provocaría una gran recesión y haría imposible la instalación de otros sistemas anticontaminantes por falta de inversores.


2.3. LA SITUACIÓN MUNDIAL DE LA ENERGÍA NUCLEAR



El cierre definitivo de la central nuclear de Vandellós I ha reanudado el debate sobre este tipo de energía. Pero esta tendencia al abandono de la energía nuclear parece ser denominador común en todo el Mundo.( Ladislao Martínez de AEDENAT-FOE pasa revista a la situación mundial de la energía nuclear)

Pocos se sorprendieron cuando se anunció el cierre definitivo de Vandellós I. La magnitud del accidente, los problemas asociados de compra de combustible nuevo, la antigüedad de la central, y sobre todo la presión popular lo convirtieron en un “cierre anunciado”.

Más sorpresa ha causado el anuncio de que se mantendrá la moratoria nuclear. Esta decisión se remonta al Plan Energético Nacional actualmente vigente (PEN/84) en el que entre otras cosas se decretó que 5 centrales nucleares no producirían electricidad en un futuro inmediato: Los dos grupos de Lemoriz, el 2º de Trillo y los 2 de Valdecaballeros.

Nadie reprodujo las palabras del entonces Secretario General de la Energía -Martín Gallego-, ante el congreso de los Diputados, donde reconoció que el óptimo económico hubiera sido el cierre de una Central Nuclear más. Y por supuesto nadie hizo eco de las críticas de los antinucleares señalando que 10 centrales en funcionamiento eran una barbaridad y que era una exageración hablar de la moratoria nuclear de centrales que nadie quería construir (Trillo II y Lemoriz I y II).


Lo que lleva al gobierno a mantener la moratoria son las siguientes razones:



- A pesar de un aumento en el consumo de electricidad mayor que el previsto en el PEN-84, la potencia instalada sigue siendo mucho mayor que la demanda (el doble de la máxima demanda histórica que tuvo lugar en el ´82).

- La difícil situación financiera de las compañías eléctricas, caracterizada por una deuda mayor que la de toda Venezuela; una deuda que se resiste a bajar y ello a pesar de la racionalización del sistema de explotación, los intercambios de activo financiero, los apoyos fiscales directos e indirectos.. etc. Esta deuda ha hecho más recelosas a las compañías a la hora de invertir en abandonando las prácticas manirrotas de épocas anteriores. Por contra proyectos abandonados (Valdecaballeros) o cerrados (Vandellós) les serán generosamente compensados por el gobierno vía de tarifas eléctricas.

- Un movimiento antinuclear irregular pero potente que salió fortalecido de la tragedia de Chernobyl y de la ola de reformas que provocó en todo el mundo. Las victorias de numerosas acciones populares contra el cementerio de residuos radiactivos de Arribes de Duero (Salamanca), el almacén de residuos de alta actividad de Trillo o las movilizaciones pontorescas contra los almacenes de Pararrayos, refuerzan esta tendencia. Este movimiento con excelente criterio, sigue afirmando que la batalla de Valdecaballeros no está ganada tanto no esté claramente recogida su exclusión del Plan Energético Nacional,, ya que de experiencias anteriores los antinucleares se han vuelto recelosos y exigen meter el dedo en la llega antes de hacer.

Pero, una mirada al panorama internacional nos hace ver las cosas más claras. En las previsiones de la Agencia Internacional de Energía Atómica del año 1975 puede leerse que “la energía nuclear suministrará un 5o% de las necesidades mundiales de electricidad en el año 2000″. Se pensaba para ello que la potencia nuclear mundial sería para entonces el equivalente a 4500 grandes reactores. Cuando el tiempo que resta para el fin del milenio es menor que el necesario para construir una central nuclear se puede ver lo disparatado de este pronóstico.

A mitad del 89 funcionaban en el mundo 429 grupos nucleares. El porcentaje de la electricidad producida fue ligeramente superior al 15% en 1988. Por tanto en el año 2000 la potencia instalada será 11 veces menor que lo previsto hasta hace 21 años y sólo en torno al 10% de la electricidad mundial se producirá por esta fuente. Si se considera toda la energía primaria este porcentaje se reduce al 3 ó 4%. Lo que se preveía que fuera una gran alternativa energética se convierte en algo que podría eliminarse con moderados programas de ahorro.

Si observamos la tendencia de los países más avanzados, sólo dos países económicamente punteros (Japón y Francia) siguen apostando por esta fuente de energía. Por el contrario 6 países de la UE no la usan. Entre estos están Dinamarca que además de poseer la renta per cápita más alta de la Comunidad produce la energía más barata, e Italia que consume 1,5 veces la energía de nuestro país y que cerró sus centrales en 1987 tras un referéndum nuclear. No son casos únicos, Austria y Noruega tampoco tienen nucleares e igual ocurre con países similares al nuestro como Australia y Nueva Zelanda.

Los restantes países avanzados oscilan entre programas de cierre acelerado de sus instalaciones como es el caso de Suecia, o por concluir los proyectos muy avanzados y esperar a que las centrales acaben su vida útil, pero sin iniciar nuevas plantas (España).

La mayor incertidumbre se da en países donde existe una nuclearización importante y planes ambiciosos para el futuro, pero donde los nuevos tiempos que corren hacen predecir un cambio de tendencia como ya ha ocurrido de manera clara en la URSS.

De alto valor simbólico son los casos de EE.UU. y el Reino Unido;En el primero no se solicita la contratación de ninguna planta nuclear desde 1979 y el número de proyectos abandonados (110) igual al de las que funcionan. En el segundo caso, Reino Unido, la privatización del sector eléctrico hizo concebir esperanzas a los pronucleares, pero que se vieron frustradas rápidamente cuando los nuevos propietarios se negaron a hacerse cargo de las centrales nucleares existentes e hicieron público su deseo de no construir ninguna nueva.

Por todo eso el movimiento antinuclear del Estado Español no puede sentirse satisfecho con la propuesta del gobierno y ha decidido para a la acción. Para ello piensa utilizar la legislativa popular recogida en la Ley Orgánica 3184 que permite a cualquier grupo social presentar ante el congreso una ley si éste viene avalada por 500000 firmas. La ley tiene un artículo único en el que se solicita el abandono de todas las centrales nucleares en construcción y que se decrete un plan acelerado de cierre de las que ahora funcionan.

2.4 LOS RESIDUOS RADIACTIVOS: LA PELIGROSA HERENCIA DE LA ENERGÍA NUCLEAR



Las centrales nucleares no sólo son peligrosas sino que son una de las formas de generar electricidad menos rentables que existen.

El tiempo revoca el gran fracaso económico de una de las energías más caras y subvencionadas que existen, por toda la serie de costes externos que conllevan: gestión de residuos radiactivos, responsabilidades caso de caso de accidentes, . tratamiento y compensación a los afectados-, daños a actividades económicas (agricultura, ganadería, turismo…) y al medio ambiente, etc., entre otras.

Por otra parte las centrales nucleares son muy contaminantes y durante su funcionamiento normal polucionan el medio ambiente con emisiones radiactivas y producen una gran cantidad de residuos radiactivos, generando un problema que no tiene solución.

Los residuos radiactivos se pueden clasificar de muy diversas maneras: en función de su estado físico, tipo de radiación que emiten, actividad específica, etc.
Lo normal es verlos clasificados en residuos de baja, media y alta actividad.

Los de baja y media actividad emiten radiactividad durante periodos de tiempo que pueden alcanzar los centenares de años. Existe una gran diversividad de materiales que pueden llegar a ser residuos de este tipo: guantes, ropa, herramientas, etc.. que hayan estado en contacto con material altamente radiactivo, hasta materiales procedentes de la clausura de instalaciones nucleares.

Los residuos de alta actividad son mucho más peligroso. Emiten radiaciones durante miles de años (hasta millones de años) y tienen una toxicidad muy elevada. En España son generados en las centrales nucleares principalmente, ya que el combustible de Uranio se convierte a su utilización, en residuo radiactivo de alta actividad.

Entre estos residuos se encuentra el Plutonio-239, de una tremenda toxicidad, un gramo de este elemento es capaz de causar cáncer a un millón de personas. Además emite una radiactividad durante 2500000 años (50 veces más tiempo que la historia conocida de la Humanidad) lo cual hace pensar en las muchísimas generaciones, aún por venir, que tendrán que soportar el legado irresponsable de los residuos radiactivos.

La industria nuclear no sabe qué hacer con estos letales residuos que se van acumulando en las centrales y hasta de resolver su problema procurando “sobre todo” solucionarlo de la manera más barata para ellos, aunque resulte perjudicial para el medio ambiente.

Durante muchos años la industria nuclear estuvo vertiendo residuos nucleares al mar, lo que llevó al Greenpeace a oponerse a tal contaminación del medio marino de forma activa, durante largo tiempo hasta que en 1983 se logró imponer una moratoria internacional para este tipo de vertidos (generalmente aceptada, aunque ha sido violada por algunos países). Otra práctica irresponsable es exportarlas a los países del tercer Mundo.

A excepción de ciertas cantidades que enviaran a reprocesar al Reino Unido en los años 70, y del combustible utilizado por Vandellós I . cerrada definitivamente tras el accidente. que también se enviaba a Francia, los residuos de alta actividad, se almacenan de momento en las propias centrales nucleares en las “piscinas de residuos”.

La industria nuclear quiere librarse del problema de sus residuos de alta actividad construyendo cementerios nucleares en formaciones geológicas profundas.

En España la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) planea construir en un futuro cercano, instalaciones para el almacenamiento definitivo en profundidad de residuos radiactivos, es decir, cementerios nucleares.

El plan de estudios elaborado para el almacenamiento definitivo de residuos se compone de diversas fases. Actualmente se encuentra la fase de Búsqueda de Emplazamiento, realizando un estudio de Áreas Favorables, que posteriormente daría paso al Estudio de Zonas Favorables (proyecto ZOA), en el cual, de un número muy restringido de lugares se escogería uno donde insertarían emplazar el cementerio de residuos.

Un cementerio en profundidad de residuos radiactivos es una instalación que se construiría a varios centenares de metros se profundidad en una formación geológica (granito, sal o arcilla) donde se encerrarían los residuos radiactivos, lo cual no es un método seguro ni fiable de inmovilizar y aislar los residuos nucleares del medio ambiente.

En un almacenamiento de residuos nucleares de este tipo aparecerán una serie de graves problemas, por ejemplo el de los gases (algunos explosivos, como el hidrógeno) que los residuos generan en un depósito subterráneo. No se conoce la forma de ventilar los gases sin que se produzca simultáneamente una vía de escape para las sustancias radiactivas.

Por otro lado, las rocas situadas bajo cualquier formación geológica tienen un gran número de fallas y nunca será posible identificarlas todas, con lo que es imposible comprender con exactitud como circula el agua subterránea o predecir como saldrán fuera del depósito las sustancias radiactivas.
La idea básica sobre el almacenamiento será un vertido hermético, que una vez cerrado no requiera posterior intervención humana. Sin embargo de esta manera sería imposible recuperar un contenedor que tuviese fugas.

“No se podrá evitar la contaminación radiactiva de la zona”.

La industria nuclear no puede ofrecer garantías de la conveniencia de ninguna formación geológica para el proyecto que tienen en mente. La industria admite libremente que todas las barreras construidas por el hombre para este tipo de almacenamiento fallarán con el tiempo. No pueden ofrecer garantía alguno de que la roca que los rodea puede contener la radiactividad emitida por los residuos, e impedir que ésta contamine el ambiente. No ofrecen garantías de que si algo va mal serán capaces de solventarlo.

Pero los riegos anteriormente mencionados no son los únicos que existen. Aunque la radiactividad de los residuos enterrados pueda tardar tiempo en alcanzar el medio ambiente, existen otros riesgos mucho más inmediatos: Los derivados del transporte de los residuos, sin preparación y los relacionados con el vertedero en sí mismo.

Al decidirse por un cementerio nuclear, el Gobierno tendrá que autorizar el movimiento de enormes cantidades de residuos a través de las carreteras de todo el país. Ya han ocurrido numerosos accidentes con este tipo de materiales en muchas partes del mundo. Es inevitable que las carreteras que lleven al cementerio nuclear se conviertan en lugares de alto riesgo.

Ningún vertedero nuclear es seguro. Al menos tres cementerios para estos residuos de baja actividad ya establecidos en los Estados Unidos han sufrido fuerte fugas.

El cementerio nuclear de Carlsbas, en Nuevo México, construido por del Departamento de Energía de Estados Unidos ha experimentado problemas geológicos, incluso antes de ser abierto.

2.5 LA RADIACTIVIDAD: DOSIS RADIACTIVAS



¿No es cierto que la industria nuclear es responsable sólo de una pequeña parte de la radiactividad ambiental?



A esta pregunta AEDENAT responde:

Pocos temas científicos están tan llenos de equívocos o verdades medias como los riesgos para la salud derivadas de pequeñas dosis de radiaciones ionizantes. Intereses creados, prestigios tecnológicos y estrechas relaciones militares han permitido que la industria nuclear haya llegado a autoregularse.

El establecimiento de normas protectoras para trabajadores, público y medio ambiente han sido confiadas a organismos como la COMISIÓN INTERNACIONAL DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA (ICRP), que dependen económicamente y personalmente de la industria nuclear. Gracias al trabajo de estos organismos la simplicidad del tema ha sido enturbiada mediante la desinformación pública.

A pesar de algunas informaciones de la industria nuclear, nunca ha sido científicamente demostrada la inocuidad de ninguna dosis radiactiva, por baja que sea. En otros términos: No existe un nivel de exposición radiactiva que pueda considerarse seguro. Como ejemplo, la radiación natural de fondo de zonas de roca granítica, que suele ser superior a la normal, se supone causante del incremento de ciertas enfermedades. No es difícil deducir que cualquier incremento a esta radiación natural inevitable no puede producir más que riesgos añadidos. Cuando la industria nuclear afirma que escapes nucleares no afectan a la salud, está simplemente, saltando a la verdad.

Los modelos utilizados por la industria nuclear para estimar el impacio sanitario de las radiaciones pasen de un cierto nivel de daño permitido. El uso del término “nivel de seguridad” por la industria nuclear no supone niveles de exposición inocuos para la salud, sino a partir de los cuales las inversiones en prevención exceden a los gastos de curación. Es más: recientes estudios sobre poblaciones “supervivientes a la bomba” muestran que la exposición a ciertas radiaciones puede ser mucho más peligrosa de lo propuesto en dichos modelos oficiales.

Con frecuencia se intenta minimizar el impacto de la radiactividad artificial comparándola con el nivel de radiación ambiental natural.

Este enfoque de la cuestión ignora las diferencias existentes entre algunos importantes radioisótipos artificiales y los de origen natural. El comportamiento químico y biológico de dichos radioisótopos artificiales es tal que se concentran en la cadena alimenticia, ó en ciertos órganos, en mayor grado que los naturales.

Los organismos vivientes nunca tuvieron que evolucionar para soportar tales substancias. Por tanto, su presencia podría suponer un riesgo mucho mayor de lo que puede dar a entender una simplista comparación de su radiactividad.

Además existe otra diferencia entre la radiactividad artificial y la natural. Mientras que las fuentes de ésta se encuentran en cierto modo uniformemente repartidas, la radiactividad artificial se genera de forma puntual. Las informaciones sesgadas sobre dosis promediadas sobre la población, no dan idea de las situaciones locales, del mismo modo que las cifras de promedios de lluvia caída no permiten predecir la distribución de lluvias en los próximos días.

A pesar de que sólo una pequeña parte de la dosis promedio individual pública tenga origen en la industria nuclear, entre los miembros de ciertos “grupos de riesgo” (personas que por su lugar de trabajo vivienda, ó por alimentos que consumen, son más susceptibles de esta sometidas a radiaciones), las dosis de origen artificial pueden estar muy por encima de la media. Las dosis individuales de este origen pueden doblar, permisivamente, las de origen natural (aunque estas cifras pueden quedar diluidas dentro de los promedio sobre el total de la población). Así el riesgo de enfermedades inducidas por la radiactividad puede incrementarse hasta un 50%. Naturalmente no se incluyen los efectos de escapes radiactivos a gran escala como los ocurridos en Windscale en 1957 y en Chernobyl en 1986.

El hecho básico es que la radiactividad produce riesgos reales par la salud, las fugas rutinarias por vía aérea o acuática de las instalaciones nucleares incrementan estos riesgos, mientras que las propias instalaciones son una permanente amenaza de accidentes y de proliferación de materiales nucleares.

2.6 LA CRÍTICA NUCLEAR



Cabe buscar los orígenes de la energía nuclear en el interés militar por disponer de gran poder de destrucción (M. Grodzins, Ribinowitch et al 1966).

Con la perspectiva de más de 45 años, se puede afirmar que los denominados “usos pacíficos” de la energía nuclear no fueron más que una necesidad política y psicológica para conseguir la aceptación generalizada de la continuación de los programas militares armamentistas basados en la fisión y fusión nucleares (Puig, 1986).

El hobby nuclear surgido entorno a los programas atómicos militares impuso a la sociedad civil mundial el denominado “uso pacífico de la energía nuclear (Embajada de los EE.UU., en 1953). Y lo hizo bajo el lema de “Átomos para la Paz”, que prometía ser la solución a todos los males que hasta entonces habían aquejado a la humanidad.

De hecho pocas tecnologías . como la nuclear . se han asociado ampliamente con los avances sociales y económicos. Después de la Segunda Guerra Mundial eran comunes profecías que no sólo preconizaban que la energía nuclear proporcionaría electricidad gratuita (”energía demasiado barata para medirla”), sino que también auguraban que la energía nuclear acabaría con el hambre, las enfermedades,
el envejecimiento, la contaminación del aire, el chabolismo e incluso la guerra. También prometían centrales eléctricas móviles, pequeñas y compactas, “mini reactores” en cada hogar y en cada fábrica, “motores atómicos” en cada automóvil familiar, en cada camión, en cada barco y en cada avión y “fertilizantes radiactivos” para la agricultura. Incluso se soñó en “explosiones nucleares controladas” para abrir nuevas vías de navegación y para facilitar nuevos proyectos de regadío (Marcur y Segal, 1989).

De todas estas promesas y de otras tantas especulaciones que se quedaron en el baúl de la historia (Por ejemplo el proyecto PACER), la única aplicación que se desarrolló fue la generación de electricidad a partir de reactores nucleares vinculados a la producción de combustible para fines militares (Ayres y Scarlott, 1952).

Ello se vio confirmado cuando 14-9-1977 un diario de Los Ángeles revelaba que los EE.UU. habían hecho explosionar en 1962, bombas equipadas con Plutonio obtenidas tras procesado de combustibles de las Centrales nucleares comerciales. Esto fue reconocido al cabo de pocos días por la Administración norteamericana y en 1981 (5 de Septiembre) fue fabricado por el Secretario de la Energía de los EE.UU.

La utilización de la fisión del átomo para la producción de energía eléctrica se basó en el desarrollo de los reactores de neutrones lentos, transitoriamente a la espera de los de neutrones rápidos, que teóricamente deberían producir más combustible del que consumen.Pues es sabido que si los reactores de neutrones lentos se introdujeran con la máxima velocidad posible, la energía eléctrica producida sería, en el 2030 aproximadamente el doble de la producción de energía procedente de todas las fuentes, pero se habrían agotado todas las reservas de Uranio con contenido de 1000 ppm o con costos de extracción inferiores a $ 130/Kg.

Pero la realidad de los hechos ha sido implacable con la energía eléctrica generada mediante reactores nucleares.

2.7 “AHORA TU PUEDES CERRAR LAS CENTRALES NUCLEARES”



A finales de 1990 Greenpeace puso a disposición del público un boletín informativo en el que se pedía a socios y no socios la recogida de firmas para la campaña “Vivir sin nucleares”.

Se necesitaban 500000 firmas para introducir en el Parlamento español una propuesta de Ley en contra de la energía nuclear:

ARTICULO PRIMERO


Se renuncia a la producción e importación de electricidad de origen nuclear en todo el territorio del Estado Español. Por consiguiente.
1. No se iniciará la construcción de ninguna nueva central nuclear.
2. Se renuncia a obtener electricidad de origen Valdecaballeros I y II, Trillo II, sometidas actualmente a moratoria.

ARTICULO SEGUNDO



Queda prohibida la importación, exportación y tránsito de sustancias y equipos de generación de electricidad de origen nuclear tanto si están producidos en este Estado como en otros.


DISPOSICIÓN ADICIONAL PRIMERA


El Gobierno presentará al Parlamento, en el término máximo e improrrogable de seis meses, un plan de cierre y desmantelamiento urgente de todas las centrales nucleares que se iniciará con las de primera generación . Zorita y Garoña . y continuará con las restantes.

DISPOSICIÓN ADICIONAL SEGUNDA



Se autoriza al Gobierno para que el término máximo e improrrogable de seis meses dicte las normas necesarias para el cumplimiento de lo que dispone esta Ley y para la sanción de sus infractores.

DISPOSICIÓN ADICIONAL TERCERA



Para llevar a cabo el plan de cierre y desmantelamiento se creará una comisión de seguimiento de las que se formará parte entidades ecologistas y asociaciones ciudadanas.

DISPOSICIÓN DEROGATORIA



Quedan derrogadas aquellas disposiciones de igual rango o inferior que se opongan a lo que disponga esa ley.

Actualmente el proyecto sigue en marcha, centrado en el problema de la central nuclear de Almaraz, pero con el propósito de desmantelar todas las centrales en general.

2.8 INSTITUCIONES



La energía nuclear es un fenómeno que bien sabemos ha sido aprobado por el Gobierno. Las únicas instituciones que encontramos en contra de este tipo de energía son ONGS (organizaciones no gubernamentales) como:
ALA, ANDA, COAG, CODA, CEIDER, EHNE, FPNE, GRAIN, PLATAFORMA RURAL, WWF/ADENA, AEDENAT, GREENPEACE.
(En España).

3. DOS PUNTOS DE VISTA ANTE UN CASO CONCRETO: CHERNOBYL



La central nuclear de Chernobyl se terminó de construir en Diciembre de 1983 y está formada por cuatro reactores de tipo BRMK. Los números 1 y 2 siguen funcionando hoy en día, el tercero fue cerrado en 1992 después de un incendio y el reactor 4 fue en el que se produjo el accidente.

Actualmente existen en los países del Este 15 reactores como el de Chernobyl, del tipo BRMK, y tienen como ventajas el bajo grado de contaminación radiactiva en operación normal y el uso de el agua como refrigerante y el grafito como moderador. Pero estos dos aspectos favorables han sido los que han llevado a dos decisiones que han influido negativamente en las consecuencias de un accidente, que no había sido postulado en la forma en que se ha desarrollado.

- El accidente



Las primeras noticias de que había ocurrido un accidente nuclear de importancia se tuvieron días más tarde como consecuencia de la detección en Suecia de niveles anormalmente altos en la medición de la radiación ambiental.

La primera hipótesis que se apuntó fue que los soviéticos habían realizado en secreto la explosión de algún arma nuclear, pero se descartó, ya que los sismógrafos no habían detectado ningún movimiento anormal y el análisis del aire anunciaba la presencia de isótopos de cobalto, yodo y cesio, que no se encuentran en las armas nucleares y si en las centrales nucleares. Se realizó un análisis meteorológico para prevenir de donde podía venir la nube radiactiva y se vio que casi con total seguridad provenía de alguna de las centrales soviéticas instaladas en Ucrania. La radioactividad había volado casi 2000 Km. antes de ser detectada, cuando normalmente la nube radiactiva se extingue en 100 o a la sumo 200 Km.

El suceso ocurrió en la noche del 25 al 26 de Abril de 1986. Entonces y con motivo de una revisión ordinaria de mantenimiento, los técnicos pretendieron realizar una experiencia, en el cuarto grupo de la central nuclear, que tenía como objeto comprobar cuanto tiempo podía generar electricidad una turbina a la que se hubiese cortado la afluencia de vapor. Para ello, los técnicos bajaron la potencia del reactor. Dicha bajada de potencia conlleva la posibilidad de que los sistemas automáticos de protección del reactor entraran en funcionamiento y detuvieran la experiencia, por lo que los operarios de la planta desconectaron sistemas vitales de seguridad.

En medio de la experiencia se produjo una súbita elevación de potencia que provocó fragmentación del combustible, una generación masiva de vapor y la reacción del agua de refrigeración con el circonio de las vainas de combustible produciendo un gas inflamable: el hidrógeno. La presión rompió el reactor y el hidrógeno reaccionó con el oxígeno, provocando una tremenda explosión.

Se tardaron 4 días en apagar el incendio de la instalación y evitar que se propagara hasta la unidad 3 de la central nuclear. Después de eso se resolvieron las tareas más urgentes: atajar el incendio que dispersaba más y más materiales radiactivos, evitar que el núcleo fundido entrara en contacto con aguas subterráneas y multiplicara la dimensión de la tragedia y atajar en lo posible la contaminación de las aguas de bebida. En todo esto tardaron casi 25 días.

- Situación actual



La situación actual de la seguridad de la planta plantea serias preocupaciones. Por un lado la seguridad de los reactores tipo BRMK está seriamente en cuestión, incluso por los organismos más pronucleares. Por otro el estado de las construcciones hechas para evitar la extensión del accidente son catastróficas, ya que se construyeron con precipitación y en un ambiente muy radiactivo.

Además existen en un radio de 30 Km. en torno a Chernobyl unos 800 almacenes de residuos radiactivos, que están mal controlados y vigilados.

El coste total hasta la fecha se ha estimado de unos 38 billones lo que incluye: tratamiento médico (2.6 billones); limpieza de las zonas afectadas, movimientos de población, evacuaciones y realojos (otros 2.6 billones) y la descontaminación (33 billones, todavía por invertir).

- Consecuencias sanitarias



Las cifras oficiales del gobierno ucraniano se cifraban en más de 100000 las víctimas mortales, sin embargo la conferencia de la OMS considera que la cifra de muertos se encuentra entre 8000 y 10000 personas.

La OMS distingue 3 tareas de trabajo para mitigar en lo posible los efectos del accidente:
1. Problemas psicológicos por el cambio de vida y el temor a las consecuencias de la radiación.

2. Cánceres infantiles de tiroides, que se han revelado como uno de los efectos más claros, más dolorosos y más intensos.

3. Los cánceres futuros en niños y adultos y enfermedades debidas a la radiactividad.


- Situación radiológica actual de las zonas afectadas



En el presente, los niveles de radiación en la zona de Chernobyl son enormes. Se han registrado mutaciones en algunos animales como vacas y ratones de campos. En el caso de estos últimos se han encontrado cambios en el ADN que habrían tardado unos 10 millones de años en producirse de forma natural. El material genético de un ratón normal se diferencia del de estos ratones mutantes más que del de las ratas. Hay que tener en cuenta que los ratones y las ratas divergieron en la evolución hace unos 15 millones de años.

Las razones de exclusión y control situadas a radios de 30 y 120 Km. respectivamente en torno a la central, se han revelado insuficientes al encontrarse concentraciones de radioisótopos superiores a las previstas.

El número de ciudadanos considerados oficialmente como víctimas asciende a más de 3 millones de personas, de las cuales 350000 son liquidadores (las personas que trabajaron con la descontaminación) y 900000 niños. En la actividad todavía viven en zonas contaminadas dos millones y medio de personas de las cuales un 22% eran niños.

En general, la gente ha sufrido mucho, no sólo por las consecuencias del accidente en sí, sino también por el proceso de control radiológico, descontaminación y evacuación, que les ha obligado a abandonar sus casas y sus formas de vida.

- El próximo cierre


A pesar de que el Parlamento ucraniano tomó la decisión de que se cerraran en 1993, los reactores números 1 y 2 siguen funcionando hoy en día. El gobierno de Leiev incumplió el mandato parlamentario para usar Chernobyl como moneda de cambio en sus negociaciones con los 7 países más industrializados. Las negociaciones entre estos 7 estados, Ucrania se convirtió en realidad en un regateo en que el gobierno de Leiev intentara conseguir más dinero, el G-7 intentaba que el cierre de Chernobyl saliera lo más barato posible. El G-7 consiguió que Ucrania se comprometiera a cerrar antes del año 2000.

- Defensores y detractores



Los pronucleares justifican sus posturas afirmando que el accidente fue la culminación de un estado de carencia de información de la campaña de programa nuclear en la URSS, y que accidentes como éste sólo ocurren y ocurrirán en estas centrales nucleares, ya que las occidentales son más seguras y modernas.

Desde el punto de vista de los detractores el accidente de Chernobyl es el más grave pero no el único: Sosnovi Bor, Harrisburg, Windscale, .. y Valdellós. La energía nuclear tiene poco más de 50 años y los residuos de alta actividad serán peligrosos durante más de cien mil años. No creen que haya valido la pena el cambio de estos cien mil años a cambio de 50 de obtener energía, que además se podría obtener por medios más limpios.

4. ENTREVISTAS



4.1. ENTREVISTA REALIZADA A AEDENAT (ASOCIACIÓN ECOLOGISTA DE DEFENSA DE LA NATURALEZA)



- ¿Es necesaria la Energía nuclear?

“Por fortuna es posible prescindir fácilmente de la energía nuclear puesto que existen ya tecnologías para hacer un uso más eficaz de la energía (congeneración, lámparas fluorescentes, motores de alto rendimiento…) y otras fuentes más rentables, limpias y seguras, como la energía solar, eólica, geotérmica, biomasa.. Por todas estar razones, las centrales elevarían ser cerradas ya, y con ello lograríamos dejar de producir residuos”.

- ¿Quién paga la gestión de los residuos radiactivos?

“Tú. Todo el mundo debería saber que desde 1983, a través de la factura de la luz, está pagando de su bolsillo los errores de la industria nuclear”.

- ¿Cuánto supone esto?

“Cada uno de nosotros dedica, entre otros porcentajes de la factura eléctrica, un 1.7% a costear el stock de uranio, un 3.5% a pagar la moratoria nuclear nuclear y un 1.4% a la gestión de los residuos radiactivos. Este último porcentaje va a parar a las arcas de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA), para que lo deposite en un fondo que usará para construir el cementerio de residuos radiactivos”.

- Para el emplazamiento de un cementerio de residuos radiactivos, ¿cómo se deciden por uno o por otro?

- De los seleccionados por ENRESA en el Tercer Plan General de Residuos Radiactivos elaborado en Julio de 1991, si son por ejemplo 3 (A, B y C) y en el punto A hay 300 manifestantes, en el B hoy 1000 manifestantes, y en el C hay 3 manifestantes, se llega a la conclusión de que el más adecuado es el punto C, y eso ¡has cuidadosos estudios de impacto ambiental!”.

- ¿Existe una solución de tipo técnico al problema de los residuos radiactivos?

“No existe solución técnica adecuada para este problema. La única respuesta es no producir más residuos”.

- Pero la producción de residuos es inevitable…

“¡Claro! Dejad que os lo explique con un ejemplo fácil: ¿qué harías tú si llegaras a casa y encontrases que tu cuarto de baño se está inundando porque has dejado abiertos los grifos de la bañera? Lo más absurdo sería tratar de achicar el agua mientras los grifos permanecen abiertos.

Lo más lógico sería cerrar primero los grifos y buscar luego la manera de eliminar el agua del suelo.

De igual modo hay que atajar el problema de los residuos radiactivos: puesto que no se sabe realmente qué hacer con ellos ni como hacerlos inofensivos cualquier solución que se tome debe empezar por cerrar “el grifo” de los residuos”.

- ¿Cómo se encuentra España dentro de los países con mayor producción de energía nuclear?

“El problema que provocan los residuos radiactivos fue la causa de que diversos países adoptaran una política energética no nuclear. Si en el Estado Español ya no puede ser tan responsable como otras naciones en este tema, puesto que nos ha convertido en uno de los diez países más nuclearizado del mundo, y por lo tanto con uno de los mayores stocks de residuos radiactivos, si se puede avanzar en ese sentido al paralizar su producción”.

- ¿Son realmente tan peligrosos los cementerios nucleares?

“Recordad que la comunidad científica nunca ha encontrado una dosis segura de radiación. Cualquier dosis puede provocar graves daños a la salud. Incluso una corta exposición a la clase de residuos de alta actividad que se verterían en un cementerio nuclear resultaría fatal. Cánceres, mutaciones y una gran gama de enfermedades son el resultado seguro que pagará cualquier comunidad que acepte un cementerio nuclear”.

- ¿Qué puede realmente hacer yo?

“Si vives en una comunidad, o cerca de ella, donde ENRESA está evaluando la posibilidad de emplazar un cementerio nuclear, tienes una solución: organizarte y movilizarte. Contacta con organizaciones preocupadas por el medio ambiente y la salud pública, y con todos los que tengan las mismas preocupaciones y decidles a los líderes locales que no queréis ese cementerio. ¡No os quedéis parados!”.

Guadalupe Martín

Miembro y encargada de la biblioteca de AEDENAT


4.2. ENTREVISTA A UN FÍSICO NUCLEAR



- ¿Qué opinas de los antinucleares?

“El sentimiento antinuclear concretamente en España comenzó a manifestarse en los 70 justo cuando el optimismo oficial era más elevado, de modo que las primeras observaciones serias surgían acerca de la necesidad de una versión tan optimista. Aunque las actividades nucleares se empiezan a concretar en libros en el año 1976, las manifestaciones antinucleares, aunque siempre apasionadas y con frecuencia videntas, no comenzaron a tener importancia hasta después del accidente TMI-2. Los medios de comunicación transmitieron información exagerada, y no verificada, con ocasión del accidente, como ocurrió también tras el accidente de Chernobyl y esto volvió a repetirse tras el incendio de la Central Vandellos I en 1989.

Actualmente el resultado del debate nuclear se ha concretado en la moratoria nuclear que establece el Plan Energético de 1983, que ha cancelado 5 unidades en construcción y clausurado Vandellós I. Esta situación, se suma a la presión sobre ENRESA y las centrales en explotación. Por ello, la Sociedad Nuclear Española debe estar preparada para discutir el tema desde todos los puntos de vista . científico, técnico, económico, social y ético . y con todos los estamentos sociales: público, pensadores, expertos y autoridades”.

- La central de Vandellós I, se dice que era anticuada y con problemas de instalación. ¿Son anticuadas las Centrales Nucleares españolas?

“Cuando se decide construir una central se elige una “central de referencia” como ejemplo; una central aprobada pero que no puede estar en funcionamiento todavía . A la central contratada se le incorporan todas las inmovaciones que puedan hacerse en la de referencia y con los criterios de seguridad recogidos en la última normativa vigente del país de origen. Por eso cada nueva Central en España es plenamente actual”.

- ¿No es peligroso el almacenamiento definitivo de los residuos de alta actividad?

“Los desechos de alta actividad se almacenan mediante un proceso de vituficación (se les incorpora vidrio muy resistente al calor), y esos bloques se almacenan muy bien, resisten perfectamente la humedad y la corrosión y ocupan poco espacio”.

- Si la energía nuclear no es tan peligrosa ¿Cuál es el motivo del medio a esta energía que se percibe en la Sociedad?

“El Secreto (en particular los secretos parcialmente guardados, alimenta el miedo y ha habido mucho de ello en el pasado. Ha habido también muchas certezas establecidas y advertencias que los expertos conocen bien. Las certezas han resultado ser poco sólidas y los expertos a menudo no tienen un punto de vista, suficientemente amplio, por lo que se ha producido una importante pérdida de la credibilidad.

El público debe estar más implicado en el análisis y enjuiciamiento de los riesgos que se le va a pedir sobrellevar”.

- Pero la energía nuclear supone unos altos riesgos…

“Resulta que los riesgos que el público entiende como más elevados no son siempre los que causan mas muertes. Hace unos años se pidió a tres grupos norteamericanos (miembros de la Liga de Votantes Femeninos, estudiantes universitarios y miembros del Club de profesionales y ejecutivos) que valoraran la importancia de 30 riesgos. Estos riesgos se analizaron y se vio lo siguiente: el número de fallecimientos al año era de mayor a menor: Tabaco, bebidas alcohólicas, coches, pistolas, motocicletas, natación, cirugía, Rayos X.. y así hasta 30, donde la energía nuclear ocupa el lugar 20. Bueno pues el grupo de personas estimó que la energía nuclear se encontraría entre el primer y octavo lugar; cosa que no es realmente cierta”.

- ¿Piensa que las actuales centrales nucleares son realmente seguras?

La seguridad que existen en una central nuclear es mucho mayor que la de cualquier otra central. Se tienen en cuenta muchos factores a la hora de elegir el lugar de construcción como por ejemplo el que sea una zona estable sísmicamente, muy vigilada o en la que la radiación no se pueda transmitir por aire o por agua, además de la seguridad en las instalaciones.
También es verdad que unas centrales son más seguras que otras. Las centrales de la ex Unión Soviética o de países en vías de desarrollo tienen menos medidas de seguridad que las occidentales y podemos poner como ejemplo el accidente de Chernobyl.

- ¿Cree que las energías renovables están a la altura de las que no lo son?

Está claro que no. No hay forma de producir toda la energía que necesita un país industrial con energías renovables, las cuales representan porcentajes muy bajos de producción (por ejemplo la hidráulica 15%).

- Pero ¿no cree que utilizamos más energía de la que necesitamos?

Por supuesto que si, pero ni consumiendo solo y únicamente aquella energía que necesitamos podríamos utilizar solo energías renovables.
La Revolución Industrial hizo que los países industrializados necesitaran más energía y, como consecuencia, que se consumiera más carbón, petróleo y hasta hace algunos años, energía nuclear.

- ¿Donde cree que está el futuro?

Desde mi punto de vista, el futuro de la humanidad está en la energía de fusión: la que se obtiene del hidrógeno del agua del mar. Se conseguiría una inmensa cantidad de energía, de una fuente disponible y además in contaminar el medio ambiente. Pero aún está en escala experimental.

Jose Mª Novoa

Ingeniero Industrial especializado en Energía Nuclear.

5. CONCLUSIONES



Tras un análisis objetivo de las 2 visiones de la Energía Nuclear hemos llegado a la conclusión de que hay una gran falta de información hacia el público de un tema sumamente importante.

La opinión pública se inclina hacia una u otra postura sin saber exactamente a qué está diciendo sí y a qué está diciendo no.

Sin embargo está falta de información no viene por culpa de los organismos (ya sean pronucleares o antinucleares) sino, creemos, por la falta de interés a la hra de informarse

Con este trabajo hemos intentado transmitir una información lo suficientemente objetiva, para que cualquier persona de cualquier nivel o situación sea capaz de adoptar una postura razonada sin dejarse persuadir por lo primero que le digan o lea.

Nosotras no vamos a decir si estamos a favor de una u otra visión, pues ese no es el objetivo de nuestro trabajo, sin embargo tras la realización del este trabajo; con todo lo que hemos leído y hemos escuchado, nos encontramos ahora más informadas para poder discutir el tema con argumentos suficientes.


6. BIBLIOGRAFÍA



Las energías renovables y medio ambientes (MOPU)
Tratamiento y Gestión de Residuos Radiactivos (Gonzalo Echagüe Méndez de Vigo, presidente del Colegio Oficial de Físicos)
La energía nuclear en España: Respuestas a unas preguntas (Forum Anatómico Español)
The anti-nuclear Game (Gordon Sims; ed. Otawa)
La energía ¿qué es y para qué sirve? (EA: empresarios agrupados del Foro Nuclear)
La protección ambiental: Una responsabilidad compartida (Dirección General de Información, Comunicación, Cultura y Sector Audiovisual)
Los residuos radiactivos (S.M. Colección Tierra viva)
El cementerio de Residuos Nucleares (Greenpeace antinuclear: Greenpeace)
El problema de los residuos radiactivos (Greenpeace antinuclear: Greenpeace)
revistas Greenpeace nº18, nº9
revistas Hiedra nº10, nº12, nº24, nº26, nº8
revistas Gaia nº9
revista de la Sociedad Nuclear Española nº146 : Comunicación
Radiación; Dosis, Efectos y Riesgos (CSN: Consejo de Seguridad Nuclear)
Artículos de revistas: Nuclear España
Asociación Central Trillo I (Unión eléctrica-Fenosa. Iberduero)
¿Energía o Extinción? (Fred Hoyle)
Trabajar en la Industria Nuclear (Adolfo Rodríguez)
La energía nuclear en sus aspectos básicos (Sociedad Nuclear Española)
La energía nuclear en España (FAE)
El cuaderno de la energía (FAE)
Enciclopedia Visual (Tomo 1)

Autor:

Carmina Rodríguez





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