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Drácula Bram Stoker Parte 2 - Monografía



 
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Los saltos, tanto de tiempo como de lugar, que se producen a lo largo de la novela son a causa de la forma en que ésta se narra (mediante diarios, cartas, grabaciones, telegramas…), que hace que sea difícil escribirla de forma lineal ya que, si se hiciera, se producirían numerosos cambios de narrador que la harían bastante cargante.


2. La película de F.F. Coppola.



2.1 El cine americano.



Terminada ya la parte que podríamos denominar más literaria, pasaremos a examinar la cinematográfica, empezando por buscar en qué clase de cine se podría incluir la película de Coppola y la encontramos en el famoso cine americano.

Aquí se nos explica que el cine también está sometido a las modificaciones del mercado. Ya desde 1989, Hollywood, ciudad cinematográfica por excelencia, está en manos de los japoneses, pues estos han invertido allí gran parte de su patrimonio. Además, los representantes de algunos actores verdaderamente famosos, se podrían llegar a considerar los dueños del mercado internacional.

El cine hecho en Norte América suele tener una clara predilección por algunos estilos, así como el fantástico, la comedia o el policíaco; si bien los Oscar son para los melodramas y .los westerns pacifistas.

En la década de los noventa este cine ha mejorado mediante la unión de las productoras con la televisión. Sin embargo, el cine hecho en los EUA sigue siendo el más visto mundialmente, cosa que repercute en el mercado europeo.

Pero no todo lo producido allí tiene éxito: de cada diez películas, un promedio de seis o siete no producen las ganancias necesarios y, por lo menos una, es un gran fracaso. Por ejemplo: 1994, las películas estadounidenses estrenadas mundialmente consiguen unos 19 billones de dólares pero Waterworld, de Kevin Reynolds, costó unos 200 millones de dólares y tan sólo obtuvo 175 en su propio país de origen; fue gracias al mercado internacional que pudo llegar a recobrar su gasto. Con esto se puede ver que Hollywood necesita del mercado extranjero para salir adelante; por ejemplo, las películas de Woody Allen suelen tener más aceptación en Europa que en los propios EUA.

Una de las causas de los elevados costes de producción de estas películas son los honorarios de sus actores; Demi Moore y Sylvester Stallone cobran 20 millones de dólares por película. Aunque esto no es símbolo de calidad pues películas como The Scarlet Letter (1995), de Roland Joffé con D. Moore o Juez Dredd (1995), de Danny Cannon con S. Stallone, han llegado a ser grandes fracasos en su país de origen. Por otro lado están las películas que han llegado al éxito, entre otras cosas, gracias al ahorro de contratar actores que aún no han llegado a la fama; un ejemplo de esto sería Independence Day (1996), de Roland Emmerich.
Las últimas películas rodadas suelen usar bastantes los efectos especiales, como ejemplos están Jurassic Park y The Lost World.

Este cine americano normalmente suele ir unido al cine comercial, que es aquella clase de cine que se ha creado con el propósito de ganar más dinero y/o gustar al gran público.

2.2 Las obras de F.F. Coppola.



Una vez dicho esto, hablaremos sobre las producciones de Coppola.

Hemos de empezar diciendo que Coppola nació en Detroit (Michigan) en 1939 y que es un gran realizador, productor y guionista cinematográfico norteamericano.

Después de una larga carrera como estudiante dirigió películas como You’re a big boy now (Ya eres un gran chico), en 1966, y The rain people (Llueve sobre mi corazón), en 1969. La fama, pero, le llegó con The godfather (El padrino), rodada en dos partes, la primera en 1971 y la segunda en 1975. Esto le dejó grabar otra película en 1973 llamada The conversation (La conversación), que obtuvo un premio en el festival de Canes.

Ya con la narración vietnamita Apocalypse now (Apocalipsis ahora), de 1979, y el musical de 1981 One from the heart, llegó a formar ser uno de los más grandes productores del moderno cine norteamericano. A partir de aquí realizó otras películas como The Outsiders, en 1983; The Cotton Club, en 1984; Peggy Sue Got Married, en 1986; Gardens of Stone, en 1987; Tucker, en 1988, película con un claro matiz autobiográfico; en 1990 acabó su trilogía sobre la mafia con The Godfather III; en 1992 hizo una nueva versión de la novela de Drácula y en 1996 realizó una película sobre un niño que crecía cuatro veces más rápido de lo normal llamada Jack.


2.3 Bram Stoker’s Dracula.



2.3.1 Actores.



La película a la que a partir de ahora nos referiremos, como hemos dicho al principio, es Bram Stoker’s Dracula y, lo primero que haremos, será mencionar el reparto de actores que en ella intervino; que es el siguiente:

- Gary Oldman: Drácula.
- Winona Ryder: Mina Murray/ Elisabetha.
- Anthony Hopkins: profesor Abraham Van Helsing.
- Keanu Reeves: Jonathan Harker.
- Richard E. Grant: Jack Seward.
- Cary Elwes: lord Arthur Holmwood.
- Bill Campbell: Quincey P. Morris.
- Sadie Erost: Lucy Westenra.
- Tom Waits: Renfield.

2.3.2 Secuenciación temporal.



Después de fijarnos en esto, haremos la secuenciación temporal de la película, al igual que hicimos con la novela en su tiempo, para así poderlas comparar.

El relato de Bram Stoker’s Dracula (Drácula de Bram Stoker) es lineal. Esto lo consigue suprimiendo bastantes fragmentos de la novela original, que presenta numerosos saltos en el tiempo, y dejando sólo los que al guionista le parecen más relevantes para su particular versión de esta. Por el contrario, también hay agregados algunos fragmentos que no figuran en la novela para hacerla más interesante de cara al público y, por lo tanto, más comercial, como sería la introducción que se nos presenta al iniciarse la película, con todas las transformaciones que acarrea, por ejemplo, el final, que no es el mismo ni se asemeja al de la novela.

Como es natural en cualquier película de nuestra época, predominan los diálogos y, sobre todo, las imágenes. Aunque, para seguir más el estilo de la novela a partir de la que ha sido creada, introduce algunos fragmentos narrados por diversos personajes de la película. Estos fragmentos suelen coincidir con los momentos en que plasman sus ideas en un papel, las graban en un magnetófono, leen un escrito, etc. El narrador que surge en estos breves momentos es siempre un narrador objetivo, tanto si es en primera (lo más habitual) como en tercera persona.

También hay, a lo largo de la película, escasas anotaciones en la parte inferior de la pantalla que nos sitúan en el contexto en que ocurren los hechos (época, localización…).


3. La película de F. W. Murnau.



3.1 El expresionismo.



Terminado el análisis de esta película, nos decidimos a compararla con la primera película que se hizo de Drácula: Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (Nosferatu, una sinfonía del terror), para ver sus diferencias principales.

Antes de todo, buscamos información sobre la época en que había estado rodada y encontramos que fue en pleno expresionismo.

El expresionismo fue una revolución que apareció en la Europa central entre 1905 y 1933 y, mediante su inclinación por los temas fantásticos y de terror, mostraba la inestabilidad y el temor que ocasionaban los eventos que allí estaban transcurriendo en la población; es también, principalmente, una actitud fundamentalmente estética que nos conduce hasta el arte aborigen.

Surge del Barroco y del Romanticismo alemanes, aunque se encuentra más próximo del Sturm und Drang. El artista pretende convertirse en amo de la realidad ubicándola en medio de un cúmulo de abstracciones que intentan interpretar el universo sin hacer uso de lo que nos aportan los hechos existentes. El nombre “expresionismo” ya insinúa el alma manifestada en la distorsión de las imágenes y de los contextos para exteriorizar toda la tensión del mundo en que vivían y convertir el arte en una forma de acusación a la sociedad donde también se veneraban la locura, la muerte y la desesperación.

Cinematográficamente, la primera proclama expresionista fue Das Kabinett des Doktor Caligari (”El gabinete del doctor Caligari”, 1920), de Robert Wiene, predecesor de un estilo caracterizado por la trascendencia que adquirieron los decorados, los juegos de luces, unas interpretaciones muy características y unos argumentos centrados en lo terrorífico y lo fantástico donde predominaban vampiros, locos, asesinos, monstruos y fantasmas.

Los más célebres directores expresionistas fueron F. W. Murnau, con Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (”Nosferatu, una sinfonía del terror”, 1922) y Der letzte Mann (”El último hombre”, 1924), y Fritz Lang, con Der müde Tod (”La muerte cansada”, 1921) y Die Niebelungen (”Los Nibelungos”, 1923-24). Después de estos se encontrarían Arthur Robinson, con su película Schatten (Sombra, 1923), y G. W. Pabst, con Der Schatz (El tesoro, 1923).

Aunque duró relativamente poco (desde 1920 hasta 1924), el expresionismo alemán fue uno de los más grandes pronunciamientos de toda la historia del cine.

Volviendo a Das Kabinett des Dr. Caligari, descubrió una especie de nueva dimensión cinematográfica, y esta llevaría el expresionismo hacia un rechazo de la movilidad “excesiva” y de los paisajes de todo tipo. En este entorno de caprichosas figuras desencajadas no era sencilla la aparición de la persona humana. Esta integración podía realizarse tan sólo mediante una gran interpretación y un perfecto maquillaje.

A través de esta película empezaron los intelectuales a interesarse por el cine.

Como se ha mencionado anteriormente, la película más aclamada de F.W. Murnau fue Nosferatu, eine Symphonie des Grauens, grabada en 1922, basada en la novela de Bram Stoker, Drácula. Al contrario de lo que predicaba el expresionismo, Murnau decidió rodar en el exterior, y con la inserción de factores reales logró que una película fantástica adquiriera un cierto tono de veracidad. Además, el empleo que hizo de los nuevos recursos técnicos hizo que esta película se alejara aún más del corriente expresionista.

Der letzte Mann es una de las primeras grandes obras de la época de paso del expresionismo al realismo social. Para aligerar una historia que sucedía en un espacio relativamente cerrado, Murnau y Karl Freund utilizaron una cámara adicional dinámica. Esta cámara produjo impresión en la creación de películas de todo el mundo.

Metropolis, de Fritz Lang, analizada desde su lado más técnico, es también un claro ejemplo de la vertiente arquitectónica de este movimiento.

3.2 Nosferatu, eine Symphonie des Grauens.



Esta película alemana fue rodada en 1922 teniendo, como director, a Friedrich Wilhelm Murnau, como guionista, a Henrik Galeen y, como fotógrafo, a Fritz-Arno Wagner. Está inspirada en la novela de Drácula, de Bram Stoker. La película está protagonizada por Max Schreck, Gustav von Wangemhein, Greta Schroeder y Alex Granach. Aquí se pretende representar la victoria del amor, personificado en la mujer, por encima del despotismo y el miedo, personificados en el vampiro. Aunque el razonamiento es expresionista, la grabación ofrece escenas rodadas en exteriores y el decorado utilizado es más realista que simbolista.

4. Conclusiones.



La obra de Bram Stoker, Drácula, se sitúa a finales del Romanticismo. Anteriormente había habido un período de cierta decadencia en la literatura a causa del aumento del público lector que duraría hasta la llegada de Scott.

Todo y que Drácula fue publicada en 1897, creemos que sería más adecuado incluirla dentro de este período, que transcurrió entre 1770 y 1800, pues sus características le son afines. La mayor parte de literatura publicada en esta época, o más concretamente la que se pudiera englobar dentro de los géneros que en este período predominaron (el de terror y el pseudohistórico), tiende a ser considerada por los críticos como insignificante, sobre todo al lado de las obras de grandes escritores del Romanticismo como Coleridge, Wordsworth, Byron, Keats, Shelley, Southey, Moore, Campbell, Hazlitt, Leight Hunt, Savage Landor, Lamb, de Quincey, Scott… entre otros. Pero no podemos negar que obras como Drácula e incluso Frankenstein han tenido una fama tal que ha llegado casi intacta hasta nuestros días.

La obra de Drácula, exactamente, se incluye dentro de lo que sería la novela de terror y en una época en que predominaba el gusto por el documento narrado, es decir, obras formadas por colecciones de cartas, memorias, biografías, etc. que hacían el escrito más personal e íntimo, factor que debió influenciar al autor a la hora de empezar a escribir la novela. A causa de este tipo de narración, pero, como mínimo cada vez que se cambia de narrador, se producen saltos en el tiempo y en el contexto en el que se encuentran los personajes.

Antes de ponerse a escribir, Stoker se inspiró en obras de diversos autores que trataban el tema del vampirismo desde distintas vertientes. Además, se informó sobre los orígenes de la leyenda, procedente del folklore transilvánico, de donde sacó las cualidades principales del vampiro (sed de sangre, múltiples transformaciones, neutralización que sufre durante el día y nulidad ante el ajo o la cruz). Los rasgos psicológicos dicen que los extrajo de un tiránico actor amigo suyo llamado Henry Irving.

La película de Coppola, Bram Stoker’s Dracula (Drácula, de Bram Stoker), tal como su propio nombre indica está basada en la novela de Stoker. Al contrario de lo que la gente cree, pero, no le es demasiado fiel.

A favor de ella hemos de decir que respeta a todos los personajes (cosa que otras versiones de la novela no hacen) y que se puede ver claramente que en qué obra está basada ya que muchos fragmentos de la película son casi idénticos a los de la novela. En contra, sin embargo, está que, al añadir al principio de la película una supuesta introducción basada en el mito transilvánico de Drácula (surgido de un antiguo señor feudal llamado Vlad el Empalador), cambia completamente el enfoque que Stoker le da a su novela (la victoria del amor por encima del mal, donde el amor representa a la mujer y el mal al vampiro) y la convierte en una historia de amor.

Pero, a la hora de adaptar la novela para su película, Coppola se encontró con algunas dificultades. Como se ha mencionado con anterioridad, toda la novela de Stoker esta narrada mediante diarios, grabaciones, cartas, telegramas… y ofrece numerosos saltos en el tiempo, pero, cuando se mira la película se puede observar que se ha conseguido un relato lineal.

Lo que aquí simplemente se ha hecho ha sido suprimir algunos fragmentos de la novela original, dejando sólo los que parecían más relevantes para la trama de la película y ordenándolos cronológicamente, aunque así se produjeran numerosos cambios de escenario. Respecto a la forma de narrar la historia, como es natural en cualquier película de nuestra época, predominan los diálogos y, sobre todo, las imágenes; aunque, para seguir más el estilo de la novela a partir de la que ha sido creada, introduce algunos fragmentos narrados por diversos personajes de la película.

Estos fragmentos suelen coincidir con los momentos en que plasman sus ideas en un papel, las graban en un magnetófono, leen un escrito, etc. El narrador que surge es siempre objetivo, tanto si es en primera (lo más habitual) como en tercera persona. También hay, a lo largo de la película, escasas anotaciones en la parte inferior de la pantalla que nos sitúan en el contexto en que ocurren los hechos (época, localización…).

Finalmente, la película de Coppola resulta ser, básicamente, comercial, al contrario de lo que él pretendía hacernos creer incluyendo el nombre de Stoker en el título mismo de la película. Esto se puede ver, principalmente, en el reparto de actores que intervino en ella, la mayoría con unos honorarios bastante elevados.

Al comparar esta película con la de Murnau, Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (Nosferatu, una sinfonía del terror), vemos que, en algunos aspectos, podríamos considerar más fiel ésta que no la de Coppola. Sí que en esta película no se respetan los personajes (en realidad, prácticamente no se respeta ningún fragmento de la obra) pero el tema es exactamente el mismo que el de la obra de Stoker, y esto, mirándolo objetivamente, es lo fundamental.

Al igual que le pasó a Coppola, Murnau tiene que adaptar los saltos en el tiempo y lugar de la obra a un relato lineal para hacer su película y, prácticamente, sigue el mismo método antes nombrado. Al ser una película muda, las imágenes y los gestos tienen un papel principal; se encuentran, como es habitual, algunas aclaraciones sobre los diálogos y hay, también, fragmentos narrados mediante la muestra de cartas o libros para simular el estilo de la novela.

Aunque las películas de Murnau son, principalmente, expresionistas (estilo caracterizado por la trascendencia que adquirieron los decorados, los juegos de luces, unas interpretaciones muy características y unos argumentos centrados en lo terrorífico y lo fantástico), en esta decidió rodar en el exterior. Además, con la inserción de factores reales logró que una película fantástica adquiriera un cierto tono de veracidad. El empleo de los nuevos recursos técnicos la alejó aún más del corriente expresionista y podemos decir que empezó ya a adentrarse en lo que se llama realismo.


5. Bibliografía.



La bibliografía utilizada al hacer este trabajo es la que se adjunta a continuación ordenada alfabéticamente por el primer apellido del autor de artículo/libro.

CRUSELLS VALETA, MAGÍ. Cinematografía. En Gran Enciclopèdia Catalana, tomo 19, Barcelona, 1997, págs. 139-140.
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GUBERN, ROMÁN. El “Sturm und Drang” alemán. En Historia del Cine, tomo 1, Barcelona, 1971, págs. 225-241.
HAUSER, ARNOLD. Historia social de la literatura y el arte, 2 (The social history of art). Tovar, A.; Varas-Reyes, F.P. Ediciones Guadarrama, S.A. .- Madrid .- 12 1974 .- 420 págs. .- 10,9 x 17,6 cm.
LORMAN, JOSEP. Expressionisme. En Gran Encioclopèdia Catalana, tomo 7, Barcelona, 1974, págs. 244-245.
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RIAMBAU I MÖLLER, ESTEVE. Francis Ford Coppola. En Gran Enciclopèdia Catalana, tomo 17, Barcelona, 1989, pág. 233.
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MURNAU, F.W. Nosferatu, eine Symphonie des Grauens, 1922.
COPPOLA, FRANCIS FORD. Bram Stoker’s Dracula, 1992.

Autor:

Zoé





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