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Leyendas y mitos en Asturias parte 1 - Monografía



 
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Xanas. Ninfas. Hadas. Genios. Duendes. Trasgu. Demonios. Sirena. Apariciones nocturnas. Monstruos. Fantasmas infantiles y cocos. Noche de San Juan



 NINFAS O HADAS: LAS XANAS



Las xanas alcanzaron una enorme popularidad en Asturias quedando atestiguadas por la abundancia de topónimos registrados. Así, existen cuevas de las xanas en Colunga, Caravia, Proaza, Aviles y Nava; fuentes de las xanas en Llanes, Somiedo, Candamo, Aller, Grado, Quiros, Mieres y Caso; hay un prado de la xana en Payanedi (Laviana); un monte de la xana en Berbes (Rivadesella) y Caravia; y un arroyo y un desfiladero de las xanas entre los concejos de S.Adriano y Quiros. Por otra parte son muy numerosos los lugares en que habitan o han sido vistas las xanas, así como los sitios en que la imaginación popular sitúa tesoros escondidos pertenecientes a ellas.
Las xanas son unas ninfas benéficas de agua dulce que tienen el mismo lenguaje que utilizan los humanos. De pequeña estatura, de extraordinaria belleza física y larga melena rubia, visten habitualmente el traje típico regional y son cristianas. Habitan en las fuentes, en las cuevas y en las riberas de los ríos.

Algunas xanas están encantadas y poseen grandes tesoros. Delante de sus moradas extienden en ocasiones ruecas y ovillos de oro o plata, puesto que una de sus actividades principales es hilar, y de los mismos preciosos metales son los peines, tijeras, pollos y gallinas, bolos y bolas con que juegan en la mañana mágica de S. Juan. Estas hadas sólo son visibles al amanecer y no siempre resultan huidizas, ya que a veces mantienen relaciones amistosas con los pastores y campesinos, a quienes regalan objetos de oro o plata en agradecimiento a algún favor prestado.

Pueden tener hijos, los xaninos, a los que suelen a veces cambiar por los niños de los campesinos para que sean alimentados e incluso bautizados. Los xaninos se distinguen por ser extraordinariamente velludos, aunque en ocasiones es preciso recurrir a otras artimañas para descubrir al impostor y obligar a la xana a que vaya a recoger a su hijo y devuelva el niño raptado. Esta conducta de las Xanas se debe a que tanto ellas como las brujas carecen de pechos y no pueden amamantar a sus hijos.
Para desencantar a una Xana, la costumbre más común era entregarle un bollo de pan.
Los nombres de las xanas, varían según la zona: en Llanes, Injanas, en Ponga, Xianas, en Cudillero y Muros del Nalón Xanías.
El mito actual sobre las xanas, es una deformación lejana de un antiguo mito celta, recuerdo de una antigua divinidad que era conocida en Asturias.

Leyendas de las Xanas:



- Oye, mujer

“Una mujer de la parroquia de Cardo, del concejo de Gozón, venía del molino con el follicu sobre la cabeza, y al llegar junto a la fuente, puso su carga sobre una muria y sentóse a descansar.
Cuando se levantó para continuar su camino, vio que por el ojo de la fuente asomaba un rosario blanco y exclamó:
- ¡Ave María Purísima! ¡Qué rosarín más guapu sale por el ojo de la fuente; voy llevalu pa la mio fía!
Y al momento de cogerlo, salió una Xana y le dijo:
- Oye, mujer: si me quitas el rosario, ¿cómo me arreglo para rezar?
Y la mujer dejó allí la prenda y marchó avergonzada”.

- Cien años va que nací


Una Xana cambió a su hijo por el de una salladora para que ésta diera de mamar al xanín. La salladora quiso asar manzanas para cenar y las puso en el llar alrededor del fuego; después sacó al niño de la cuna y lo sentó detrás de la lumbre; el niño al ver las manzanas dijo:
-    Cien años va que nací y nunca tantos pucheros vi.
Entonces, la salladora se dio cuenta de que su hijo había sido sustituido por el de una Xana.

- Toma el tu mocosín



A una vecina de La Canga, concejo de Colunga, mientras iba a trabajar al campo, dejaba a un hijo suyo acostado en el trubiecu.
Un día, cuando regresó del campo, encontró en el sitio de su hijo un niño muy pelosu. Y la mujer dijo para sí:
-    Alguna Xana llevó el nenu míu y dejó el suyu porque ella non trae llechi y quier que yo i dé de mamar; pero aunque llore de fame tres meses seguidos, la teta mía non la chupa. ¡Non, madiós!
Al poco tiempo, el niño comenzó a llorar fuertemente. Y cuando la Xana le oyó, dijo a la mujer:
-    Amamanta y ania a ese nenu, bien se conoz que tuyu non é.
Y viendo que la mujer no le hacía caso, acercóse a ella diciendo:
-   Toma el tu mocosín y dame el mió pelosín.

- La Xana del Castiellu de Aguilar



En al cueva del monte de Castiellu que está junto a la playa de Aguilar en Muros de Pravia, vive una Xana encantada. La encantaron sus padres y no podía salir de su encantamiento hasta que no se presentara un hombre valiente que la bajara en sus brazos, desde la cueva hasta la playa, sin detenerse en el camino ni dejarla caer al suelo. El hombre que hubiera hecho esto, se haría dueño de todas sus riquezas, porque la Xana le regalaría el tesoro que guarda en la cueva envuelto en un pellejo de buey pinto. La Xana jugaba en la playa a los bolos con bolera de oro. Devanaba ovillos con el hilo de la fuente y tendía su colada en la falda del monte. La Xana esperaba un año tras otro, pero no llegaba un hombre que se atreviera a desencantarla. Un día que estaba guareciendo el dengue a la puerta de la cueva, pasó por allí un mozo que le preguntó quién era y qué hacía allí; la Xana le contó todo lo que debía hacer para desencantarla, y el hombre cogióla en brazos y se la llevó a la playa. A medida que se alejaban de la cueva, la Xana fue desencantándose, por lo que iba aumentando de peso y tamaño. Pero cuando iban llegando a la playa, se desató una gran tempestad, y el caballero, entre los truenos, relámpagos, las fuertes olas y el peso de la Xana que cada vez aumentaba más, se asustó y la dejó caer al suelo. La Xana entonces se alejó llorando porque habíase quedado hechizada para siempre. Desde entonces no se ha vuelto a ver a la Xana jugando a los bolos en la playa del Castiellu de Aguilar.


GENIOS DE LA NATURALEZA:



1)    El Nuberu:



Es uno de los seres míticos más importantes de la tradición Asturiana. Este personaje mitológico es conocido en toda la región Asturiana y se le suele asociar con el agua. Hay constancia de las apariciones del Nuberu prácticamente en casi todos los concejos Asturianos, aunque con más frecuencia en las zonas montañosas.
La tradición popular afirma que el Nuberu bajó a la tierra en diferentes zonas de Asturias: Faro y el Monte Naranco, en Oviedo; Taja, S. Salvador y el Monte de la Magdalena, en Teverga; S. Martín de Luiña y S. Juan de Piñero, en Cudillero; El Fresno, en Grado; El Bao y Saliencia, en Ibias; Celón, en Allande; Aciera, en Quirós; el monte de Moreda, en Llanes; una majada de Cabrales; y la majada de Merguyines, en el Sueve.
El Nuberu es el genio de las tormentas. Es un ser maléfico, que causa grandes destrozos en los campos cuando hace chocar los truenos y descargar trombas de agua y granizo sobre ellos, aunque en ocasiones, se porta bien con quienes le ayudan cuando baja a la tierra. Es casi negro de una fealdad monstruosa, de estatura elevada, anchas espaldas, brazos musculosos y fuerza colosal. Viste traje de pieles, usa grandes barbas, se cubre con un sombrero negro de anchas alas y viaja cabalgando sobre las nubes. Según la leyenda se llama Juan Cabrito, y habita, junto con su mujer y sus hijos en la cumbre de un monte cubierto de niebla, en Egipto.
El Nuberu recibe también los nombres de Nubeiru, en Quirós, Teverga y algunos concejos limítrofes con Galicia; Renubeiru, en Somiedo, Cangas del Narcea e Ibias; y Escolar, en S. Martín de Luiña (Cudillero), Allande, Grandas de Salime y las brañas vaqueiras.
La mejor manera de conjurar contra el Nuberu consiste en hacer sonar las campanas de las iglesias. Según creencia popular recogida en Grandas de Salime, las campanas, al ser tañidas, lanzan este conjuro:

-    Detente nube y nublado,
Que Dios puede más que el Diablo.
Detente nube,
Detente tú;
Que Dios puede más que tú.
Esta costumbre de hacer repicar las campanas para alejar al Nuberu viene desde el año 1922. Otra fórmula muy eficaz para alejar al Nuberu, consistía en que este conjuro lo lanzara el cura de la parroquia del pueblo, quién muchas veces tenía que ser sujetado por dos hombres fuertes para que el Nuberu no se lo llevara. Otra costumbre menos frecuente era que el cura lanzara el bonete o un zapato para “romper la nube”.
Otra forma, era encender velitas benditas o “tenebrarias”, quemar romero y laurel bendito y repetir varias veces la entonces conocidísima oración de Sta. Bárbara. También se ponía a la puerta de las casas la pala de enformar. Asimismo, daba excelentes resultados colocar el carro al revés, es decir, con las ruedas hacia lo alto. En algunos pueblos del concejo de Ibias, para cruzar la nube”, un vecino sacaba el ara de la iglesia y trazaba con ella una cruz en el aire.

La procedencia de este mito podría ser líbica o asiática. ¿Qué en qué nos basamos? La morada de este mito es Egipto, y su existencia en Asturias se debe a la admiración en la parte occidental de Asturias de mercaderes fenicios u orientales, hacia toda la riqueza minera de Asturias.


Leyendas del Nuberu:


- Descárgalo allí:
Un día se presentó el Nuberu en el concejo de Grado, sobre la parroquia de S. Martín de Ondés, y en cuanto inició la truena, se reunieron los vecinos y comenzaron a decir:
-    ¡Probes de nosotros si el cura no echa de aquí al Nuberu!
Y fueron corriendo hacia la casa rectoral. El cura al oír a los vecinos, lanzó varios conxuros; después descalzó un zapato y lo tiró a su huerta diciéndole al Nuberu:
-    Descárgalo allí.
El Nuberu descargó sobre el zapato una pila de pedral que tardó más de quince días en derretirse. Así, el cura estropeó su huerta, pero salvó la cosecha de los vecinos.
- ¿Qué haces ahí Pedro?
Un día fueron unos vecinos de Vidiago, concejo de Llanes, al monte de Moreda al ver el ganado que tenían allí veraneando.
Entre ellos iba con ellos iba un viejo que se llamaba Pedro. Y como no podía caminar tanto como sus compañeros quedóse descansando al pie de la fuente de Joyubardal.
Se puso a envolver un cigarrillo, y de pronto apareció el Nuberu dando saltos por el aire y le preguntó al viejo:
-    ¿Qué haces ahí, Pedro?
-    Voy al monte a ver mi ganado.
-    Mejor das la vuelta para tu casa, porque de ramas arriba voy a soltar una nube como no se ha visto otra y te mojarás.
Pedro dio la vuelta por (sic) su casa, y en cuanto llegó a la arboleda que cubre la falda del monte, el Nuberu descargó una nube muy grande.

2)    El Busgosu:



Este personaje se caracteriza por tener rostro, torso y brazos humanos; también lleva cuernos y tiene patas de cabra. Según la leyenda, anda por nuestros bosques persiguiendo a las mujeres jóvenes para llevarlas a su caverna…
Pero estamos en el mismo caso que antes; no hay leyendas ni escritos ni testimonios de gente asturiana que demuestre lo anteriormente dicho. Si que después de mucho investigar, hemos llegado a la conclusión de que este mito no es Asturiano, sino Vasco, pero algún autor para darle más importancia a la mitología Asturiana se le ha ocurrido incluirlo…

3)    Los Ventolines:



Son más pequeños que los Nuberus; De día, por lo general, están en la región del fuego; por la noche, flotan en el espacio a través de rayos de luna, por lo cuál a veces es posible distinguirlos. Tienen un tono de voz como el de los amantes y es capaz de dormir a un niño en su cuna.
Son hermosos y de facciones proporcionadas; cantan sobre la atmósfera en la noche de S. Juan, al ritmo que danzan las Xanas.
Son los responsables del rocío y de las lluvias de verano, vuelan con alas de gasa y con ellas pasan rozando las olas y levantando con su soplo esas neblinas blancas y transparentes, a través de las cuáles suelen verlos los niños, porque sólo se  muestran a éstos.
Sin embargo, creemos importante destacar que no forma parte de la mitología asturiana, ya que, por una parte, no es nada popular, por otra, no existen testimonios ni fuentes que demuestren todo lo dicho anteriormente, por otra, parece casi probable que este mito fuera invención de alguno de los primeros autores especializados en mitología Asturiana, como por ejemplo Constantino Cabal, Aurelio de Llano, o Tomás Cipriano Agüero.

DUENDES Y ESPÍRITUS FAMILIARES:



1)    Los Trasgus:



Son unos personajes mitológicos que tienen un origen céltico - romano, proceden de los gnomos, silfos, kobolds,,, que surgieron como antiguas mitologías en las tierras del Norte de Europa cuando las viejas divinidades célticas fueron siendo arrinconadas por el cristianismo.
El trasgu es de figura diminuta y simpática, viste de blusa de bayeta colorada y cubre su cabeza con un gorro del mismo color. Por el momento, nadie se ha fijado si gasta o no pantalones o si anda descalzo o no. Por las noches penetra en las casas cuando los moradores están durmiendo y se entretiene en hacer las labores domésticas, pero si está de mal humor rompe cuantos cacharros hay en la casa, revuelve la ropa de las arcas, trasiega el agua de una herrada a otra, saca el ganado del establo y lo lleva al abrevadero dando voces y gritos que espantan a las reses…
De todas estas travesuras, no resulta daño material alguno, puesto que, al levantarse los dueños de la casa, encuentran todo intacto. El Trasgu, tiene un agujero en la palma de la mano izquierda y por eso, cuando se pone muy pesado, uno puede deshacerse de él mandándole hacer una de estas tres tareas: Traer un paxu (cesto) lleno de agua del mar; Coger del suelo medio copín de linaza; o blanquear una pelleja de carnero negro. Está claro que traer agua en un paxu no es posible, así como tampoco lo es recoger la simiente de lino con las manos, puesto que a medida que la va recogiendo le vuelve a caer por el agujero de la mano izquierda. En cuanto a blanquear la pelleja, tampoco lo puede lograr, aunque ande con ella lavándola por los ríos. Mientras canta:
-    Aunque gaste más jabón que de Madrid a Valencia,
No se me ha de poner blanco este pellejo o pelleja.
Ante la imposibilidad de realizar estas tareas, el Trasgu, picado en su amor propio, abandona la casa para no volver.
Leyenda del Trasgu:
- ¡Ux, que me quemé!
Vivía en Duyos, concejo de Caravia, un matrimonio sin hijos. En las noches de invierno, después de tomar la cena, el marido se iba a conceyar a casa de un vecino, y mientras tanto su mujer amasaba una torta y la ponía a cocer en el llar. Durante la cocedura de la pasta, la mujer acurrucábase sobre un riestru y comenzaba a hilar copos de lino.
Cuando la torta estaba en su punto de cocción el Trasgu bajaba por las calamiyeres, cogía la torta y se alejaba diciendo: ¡Ja, ja, ja, te la llevé! Y esto ocurría una y otra noche sin que la mujer se atreviera a decir nada al bromista. Pero una noche se puso de acuerdo con su marido para que éste se quedara hilando, vestido con la ropa de  ella, y colocara una piedra en el llar, en vez de una torta.
A la hora acostumbrada asomóse el Trasgu a la baranda de la cuña y quedó sorprendido al ver que la hilandera tenía barba. Sin atreverse a entrar, dijo ahuecando la voz:
-    Oye, ¿Tienes barbes y files?
-    ¡Sí!
-    ¿Files y non salives?
-    ¡Sí!
-    ¿Quieres que coja la torta?
-    Cógela si quieres.
Entonces el Trasgu bajó muy contento, pero en vez de la torta cogió la piedra ingrienta y soplando las manos subió por las calamiyeres diciendo:
-    ¡Ux, que me quemé!

DEMONIOS:



1)  El Diañu:



Es un mito que está muy extendido por  el occidente Asturiano. Dicen de él que construye puentes de una noche para otra, aunque quizás esta creencia esté relacionada con la de que, cuando muere una persona, el alma tiene que atravesar un puente guardado por el diablo; para poder pasar, es necesario que el alma sepa recitar las doce palabras retornadas, a cuyo conjuro desaparece el diablo y puede aquélla seguir su camino hacia el cielo.


2)  Los Malinos:


Son demonios que habitan dentro del cuerpo de las personas y que les ocasionan grandes daños de todo tipo.
Se dice que una persona tiene un pauto cuando recibe ayuda del malino que lleva en su interior y éste le da capacidad para hacer infinidad de trabajos con gran rapidez y a la perfección.
Era muy habitual en los pueblos cuando se encontraba un tesoro en las profundidades avisar al párroco. Si opinaba que el tesoro estaba endemoniado o poseído, se debía rociar la tierra que cubría el tesoro con agua bendita, con un humazo de una olla grande, con mirra e incienso, laurel, hierbas de S. Juan, romero, piedra de azufre, y ruda, todo esto bendito, se dejaba unos cuántos días. Luego según fuesen cavando, se iba echando agua bendita para quitarle la pestilencia.

3)  El Diañu Burlón:



Es un espíritu maligno que disfruta mofándose de las personas. Siempre hace sus travesuras por la noche, se ríe de su víctima a grandes carcajadas y desaparece raudamente. Se le suele reconocer por su capacidad para aumentar y disminuir su peso y tamaño a su antojo, y por orinar frecuentemente sobre sus víctimas antes de reírse de ellas.
Se aparece preferentemente en caminos y montes. Rara vez se encuentra en las casas. Suele adoptar la forma de un humano, (aunque nunca de una mujer), pero también puede parecer un animal cualquiera según su conveniencia. Para ahuyentarlo, sólo es necesario pronunciar el nombre de Dios o la Virgen.
En Caravia se le espantaba con este conjuro:
- Jesús, María y José, si eres el diablu, de ti reniego; mierda del gatu pal diablu, vete pa la peña.
Y en Allande…
- Jesús, María y José, si eres el Diablu, de ti reniego, mal añu pa ti, doite mierda de gatu negru, la cruz te fago, veite pa las peñas de Fontoira.
Leyendas del Diañu Burlón:

- ¡Cucurucú!


Tres mozas del concejo de Allande, fueron una noche al molino a moler maíz.Y como la operación duraba hasta el dia siguiente por la mañana se acostaron cerca del banzal y escuchando el ruido de los molinos quedáronse dormidas.
Al amanecer, cuando ya los paxarinos cantaban a la orilla del rio, las mozas oyeron llorar a los pies de ellas un recien nacido.
Una de las mozas sentóse encima de un follicu y al mismo tiempo que se restregaba los ojos pregunto:
-    ¿Cual de vos pariu esti nenu?
-    Serias tú que fuiste la primera que le oiste tchorar.
-    Serias tú.
-    O tú.
-    O esta.
Y las tres armaron gran riña sobre cual de ellas era la madre del niño. Por fin, una de las mozas compadecida del recien nacido que lloraba y “espernesaba” furiosamente, le cogio y dijo:
-    Mientras parece la madre, fágome yo cargo del nenu.
-    ¡A!-dijeron sus compañeras.
Cuando la moza llego a su casa encendio un buen fuego, calento el agua y con ella lavo alñ rapaz.
Despues le secó cuidadosamente y llenándole de caricias le puso pañales limpios y le envolvió en una manta.
-    ¡Probin! - le decia la moza - catcha que te vou a preparar tchechina caliente y mientras tanto voy a poneti aquí xuntu al fuego. Así, ¡ajajá!
Cuando la moza estaba cogiendo un cazo para calentar la leche, el nenu subió por la garmayeira hasta el guindaste y desde allí dijo:
-    ¡Cucurucú! amantásteme, calentásteme y secásteme el cu.
- Ya pagaste las maquilas:

Una mujer de Bada, concejo de Parres, por no pagar la maquila iba de noche al molino de Sopereda a moler su maíz sin que lo supiera el molinero. Una noche, al acabar de moler el grano, se presentó un perro negro en el molino, metióse en el “banzal” y no la dejaba recoger la harina.
La mujer pudo echar al perro fuera, recogió el producto de la molienda en un cesto y en un follicu (saco que se usa para la harina), y marchó con ello para su casa. Cuando iba por un prado, el perro se acercó a ella y para que no la mordiera le dio un puñado de harina. Ycomo todavía trataba de “calcái” los dientes le dio otro puñado, y otro y otro hasta que acabó lo que llevaba en el cesto.
Después echó mano de la que llevaba en el follicu y poco a poco se lo dio todo al perro. Éste se puso delante de la mujer, soltó una carcajada y le dijo:
- Ya pagaste las maquilas que debías al molinero.

4)  El pesadiellu:


Los pocos datos que se poseen acerca del pesadiellu nos lo proporcionan las leyendas.
Es un espíritu maligno que se aparece por las noches, tiene el aspecto de un macho cabrío que aumenta sin cesar de peso. Es bastante mas terrorífico que el diañu burlon y carece casi absolutamente de sentido del humor.
Para librarse de él es necesario rezar, invocar el nombre de Dios o, al menos, mostrarle algun símbolo cristiano.
En ocasiones adquiere el aspecto de una enorme mano humana, muy fuerte y belluda.

Leyenda del pesadiellu:



- Un peso encima exagerado



Llano, que ta vive’n Les Cuerries, Fresnosa, diba una vez a cortexar dempués de haber dichu que non tenía mieu ni al diablu. Al pasar co la juente San Pedru acomenzó a sintir un pesu’ncima desagerau; ya non era pa’andar, cuando llegó a cas adaba unos pasos de a polgada. Echóse’n’ a cama y el pesu siguía; temblaba la cama con elli. Sintiólo so padre desde’l otru llanu y preguntoi:
-    Entós, ¿qué te pasa, qué te pasa?
Era el pesadiellu y hubo abrucar de mieu por haber hablau más  de la cuenta.

- El peso encima del alma



A Ramiro de La Carrera, le faltaba de su rebaño de ganado vacuno una añoja que pastaba suelta por el puerto de La Boya debajo de Currietsos - cosa que era frecuente - porque los vecinos de Pendiella, en la Tercia de Argüello, “prindaban” las vacas que pasaban de la raya y él, no quería pagar la prindada. Fue a buscar la res, subió al puerto, se hizo de noche, y se acostó en su cabaña pastoril de la majada de La Boya. Sería hacia la media noche cuando comenzó a sentir encima de sí, u  peso que cada vez se hacía mayor. Él ya conocía el mal del Pesadiellu y enseguida diagnosticó su padecimiento. Aplicó el bálsamo milagroso a aquél mal, y comenzó a rezar hasta que le pasó del todo y además dio gracias a Dios y rezó aún más. Se levantó de la camera y tenía el cuerpo totalmente resentido, no sabía si era el peso que soportó, o del mal colchón de su humilde cabaña pastoril, o de todo ello. Era el amanecer, más de noche que de día y salió fuera de la cabaña, a la majada, dónde las vacas bramaban… El susto fue gordo; la añoja que buscaba, estaba allí entre las otras vacas. Quedó contento, porque no tenía que pagar el derecho de la prindada, pero al mismo tiempo, confuso, porque no sabía si el rezo le había traído la añoja al redil, o si la trajo el Pesadiellu.





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