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Flamenco Danzas tradicionales Parte 1 - Monografía



 
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Música popular española. Baile. Toque. Cante. Baile tradicional. Aragón. Compositores destacados. Bailarines



FLAMENCO



INTRODUCCIÓN



Flamenco, acervo de cantes y bailes españoles de muy antigua procedencia y variopinta estirpe étnica - árabe, judía, gitana y del África negra - , que se consolida, en el transcurso de los últimos 150 años, como forma artística individual y diferenciada.

ORÍGENES



Sus raíces son inciertas; aunque las primeras manifestaciones conocidas surgen a finales del siglo XVI, se supone que ya existía mucho antes. El arte flamenco nació en Andalucía en el seno de una comunidad marginal, intercultural y hostigada, en la que convivían judíos, árabes, cristianos y gitanos, y a la que se sumaron, durante el siglo XVI, los ritmos de la población negra, que hacía escala en el puerto de Cádiz,antes de partir hacia las plantaciones americanas.

Tradicionalmente aparece asociado al pueblo gitano o romaní por haber sido éste su principal difusor e intérprete, así como el que mejor supo fundir en un solo crisol musical brotes de raíces tan diferentes como las melodías árabes, los cantes judíos de la sinagoga, remotos fragmentos de la liturgia bizantina y aportaciones de la cultura musical andaluza.

Del carácter marginal y acosado de sus etnías de origen procede el elemento de extremo dolor que generalmente proclama, y de la riqueza y variedad de ritmos y culturas musicales emana tanto la trascendencia de sus cantes y bailes como la contagiosa y explosiva forma en que expresa sus alegrías.

Los verdaderos artífices del cante y bailes flamencos iniciaron el desarrollo de su arte en su versión moderna en las últimas décadas del siglo XVIII, periodo en el que coinciden en su normalización con otras artes de procedencia popular, como, por ejemplo, las corridas de toros. Durante ese siglo, el pueblo andaluz tenía un comportamiento privado muy particular; a través de sus reuniones en mesones y tabernas, donde el baile, el cante y la guitarra eran el principal motivo, se fue forjando un género musical, literario y coreográfico que hoy responde universalmente al nombre de flamenco.

Esta célula embrionaria tuvo su asentamiento en los barrios más pobres y artesanos, coincidiendo con el nacimiento y exaltación del “majismo”, es decir, el gusto por lo plebeyo, con una personalidad y unos comportamientos propios. En esa época ya existen obras que recogen formas andaluzas de baile y cante, tales como tiranas, seguidillas, fandangos, cachirulo, playeras, chadé, zapateado, zorongo y olé.

Con motivo de la guerra de la Independencia española (1808-1814) y los acontecimientos políticos siguientes, surgieron numerosas canciones, coplas y bailes como aportación artística que se manifestó en los teatros y en numerosas manifestaciones populares.

Todo este material tuvo una influencia positiva en la formación del flamenco. En 1856 ya existían academias que acostumbraban a contratar, para animar ciertos bailes, sobre todo los llamados jaleos, a cantaores profesionales.

Así se fueron configurando unos espectáculos de baile en salones a medio camino entre la academia y el café cantante. La denominación de flamenco a este tipo de espectáculo, como género específico, apareció en abril de 1866, al anunciar el Salón de Oriente un gran concierto “de bailes del país con cantos y bailes flamencos” en lugar de la habitual de bailes del país y cantes andaluces.

La música y la danza flamenca se introdujeron en las clases sociales altas a principios del siglo XIX como un entretenimiento de café.

EL BAILE, EL CANTE Y EL TOQUE.



En un principio todo giraba en torno al baile. En el naciente espectáculo romántico, la voz ocupó de un modo paulativo el sitio de honor, haciendo del flamenco una historia cantada narrada en primera persona. Era frecuente entonces que el propio cantaor o la cantaora se acompañara con la música de la guitarra.

El toque de ésta también creció y, en su madurez, el guitarrista reclamó un lugar proporcionado a sus logros individuales.
Baile, cante y guitarra se juntaron de nuevo, con cada elemento más pulido y perfeccionado, hasta hacer del arte flamenco patrimonio de la humanidad y parte esencial de la cultura universal.

El cante es el corazón del flamenco y, como el baile, tiene tres formas: grande o jondo, cantos intensos y profundos en tono trágico e imbuidos por el duende (encanto misterioso), es la transformación del músico por la profundidad de la emoción; intermedio, moderadamente serio, a veces cargado de reminiscencias orientales; y pequeño, cantos ligeros, llenos de exuberancia, al amor y la naturaleza.

Hay muchos géneros individuales, como las alegres bulerías; las más serias soleares y su descendiente, más festivo, las alegrías; los fandangos grandes, adaptación seria de género no- romaní más ligero; las malagueñas, rama de los fandangos; y los cantes grandes, como las seguidillas gitanas y las saetas.

Tanto el texto como la melodía de estos cantos, al igual que la danza flamenca, se improvisan sobre unas estructuras tradicionales de acordes y un ritmo característico.El zapateado, juego de pasos de planta y tacón, caracteriza la danza de los hombres.

La forma tradicional de danza en las mujeres se basa más en la gracia del cuerpo y en los movimientos de las manos. Se cree que, especialmente, el baile grande retiene elementos de danzas indias, donde tienen su origen los gitanos. Las castañuelas, que se encuentran en la danza andaluza, no son tradicionales en el flamenco.

El cante y el baile pueden estar acompañados por el jaleo, toque rítmico de dedos, palmas y gritos. En el siglo XIX, el acompañamiento de guitarra se hizo común en muchos géneros y, por eso, aparecieron los solos de guitarra. Entre las grandes figuras de la danza flamenca destacan Vicente Escudero y Carmen Amaya.

LA GEOGRAFIA DEL FLAMENCO



La geografía española puede recorrerse como una geografía flamenca, definiendo sus características y peculiaridades, así como los cantes y bailes en cada enclave o aquellos más populares.

CÁDIZ



El cante jondo procede de Cádiz y de los puertos de la costa gaditana - Sanlúcar de Barrameda, El Puerto de Santa María, San Fernando, Chiclana de la Frontera, Puerto Real- , lugares en los que se conserva el más rico yacimiento de los antiguos romances de los que nace “lo jondo”.

Fragmentos de estos romances o corridos constituyen la expresión básica del cante por tonás. La toná, que viene de tonada, se interpreta siempre sin acompañamiento alguno. De la treintena que se conoce en la historia, tan sólo se conservan tres: la chica, la grande y la del Cristo. De las tonás derivan los martinetes - o cantos de fragua- , la carcelera, la debla y las saetas flamencas.

También proceden de Cádiz los primeros grandes nombres históricos que recoge el cante flamenco: el Fillo, el Planeta, tatarabuelo de Manolo Caracol, y sobre todo Enrique el Mellizo, que creó algunas de las principales variantes de los estilos básicos del cante: siguiriyas, soleares, malagueñas y tangos. Los cantes gaditanos se destacan del resto por su vibrante ritmo y compás. Los más significativos son las alegrías, las rumbas, los tanguillos y las bulerías.

JEREZ DE LA FRONTERA



El cante jerezano, de Jerez de la Frontera, está a medio camino entre la desbordante alegría gaditana y la seriedad de Sevilla. Jerez ha sido cuna no sólo del mejor vino fino andaluz, sino también de la cantera más fecunda de artistas flamencos.

En el siglo XVIII destacan una larga serie de intérpretes de tonás, y en el XIX aparecen los siguiriyeros más representativos. Los jerezanos crearon además un estilo de cante corto por bulerías que define toda su vocación interpretativa.

SEVILLA



Sevilla, y en Sevilla el barrio de Triana, fueron el foco que atrajo a cantaores y bailaores de muy distintas procedencias, pero en especial profesionales de Cádiz y de Jerez, que se asentaron en la ciudad y fundaron las primeras academias de baile y los primeros cafés cantantes.

De este modo, muchos de los cantes tenidos por sevillanos son simples derivaciones de los estilos gaditanos.
Silverio franconetti, que bien puede ser considerado como el verdadero creador del género flamenco que hoy conocemos, nació y se formó en Sevilla. De Triana procede su cante más característico, la soleá.

OTRAS REGIONES



Los cantes del resto de las provincias andaluzas - Huelva,Málaga,Granada,Córdoba,Almería y Jaén- tienen todos un tronco común: el fandango. La música que en ellas se ha generado arranca de los fandangos moriscos. Éstos poseen un ritmo especial que, desprendiéndose poco a poco de su sometimiento al baile, ha generado, limitándonos tan sólo a la provincia de Huelva, más de 32 variantes distintas. En Málaga también ha originado otros ritmos, como los verdiales, las jaberas, las rondeñas, el cante de jabegotes y las malagueñas; en Córdoba ha dado lugar a los fandangos de Cabra y de Lucena , y los del zángano de Puente Genil; y en Granada a los fandangos de peza y de Guejar Sierra.

En Almeria y Jaén, las raíces mineras de algunas de sus fórmulas han originado las tarantas y tarantos mineros. Las tierras del Levante español, primordialmente Murcia y Cartagena, han sido tierras de cantes.

La decadencia de las minas almerienses llevó a muchos trabajadores a La Unión, y con ellos sus cantes procedentes del fandango. Se abrieron bastantes cafés cantantes y en ellos actuó Antonio Chacón, uno de los grandes patriarcas flamencos, que dio forma a los estilos propios de la zona: la cartagenera chica y grande y las mineras.

En el extremo contrario, en las tierras de Extremadura, los gitanos pacenses aportaron nombres históricos al flamenco - por sólo mencionar uno, Porrinas de Badajoz, el primero de una extraordinaria estirpe flamenca- y un par de estilos propios: los jaleos y los tangos.

MADRID Y BARCELONA



De Madrid puede decirse que es la capital y el centro económico del flamenco desde hace muchisimos años; en un periódico de la capital apareció por primera vez escrita la palabra flamenco como tal, allá por 1853. Los cafés cantantes, los tablaos y los teatros madrileños han contado en sus programaciones con las principales figuras del cante y el baile a lo largo de su historia. Entre sus figuras señeras están Ramón Montoya, el llamado “Papa de la guitarra”, así como Angelillo, el Güito, Martín el Revuelo, Lebrijano o Curro Fernandez.Dos estilos pueden considerarse madrileños: las antiguas soleares apolás y las jotillas madrileñas.

Barcelona, tierra de arribada de trabajadores andaluces y extremeños, es depositaria de una tradición y una personalidad propias. En la larga tradición flamenca de la Ciudad Condal están escritos nombres insustituibles, como el de la bailaora Carmen Amaya, y el desarrollo de un género propio, la rumba.

Aunque ya hemos mencionado a algunos, cabe establecer también una cierta progenie, no fisiológica pero si real en los grandes cantaores. Empezando por Enrique el Mellizo y Silverio Franconetti, maestros a su vez de las dos figuras cumbres del arte flamenco: Antonio Chacón y Manuel Torre. El primero engrandeció el cante y dignificó la figura del cantaor; el segundo representa la bohemia visceral y anárquica del género. La cantaora más grande de todos los tiempos es seguramente Pastora Pavón, la Niña de los Peines, discípula de Torre y de Chacón.

EL FLAMENCO EN EL SIGLO XX



En la década de 1920 empiezan a desaparecer los cafés cantantes y comienzan las emisiones en radio y las primeras grandes programaciones en teatros. Tras la Guerra Civil española, en los años de 1940, brillan las figuras de Juanito Valderrama, Pepe Marchena, Pepe Pinto, Manolo Caracol y Lola Flores.

Llegada la década de 1950, se inició una cierta “intelectualización” del flamenco - quizás porque la autarquía impuesta por la dictadura del general Franco hacía del flamenco el género nacional por excelencia- y también su difusión internacional.

A mucho de este intelectualismo de lo popular contribuyó la veneración que despertaba un inmenso cantaor, Antonio Mairena, en cuyo entorno surgió “el mairenismo”, compendio neoclásico de buenos modos y nefastos abusos. El mairenismo, y su oposición a cambios y desarrollos no establecidos en un canon ya olvidado por las jóvenes generaciones, ha sido la causa de que algunas de las grandes figuras heterodoxas de los últimos años hayan sufrido mayores dificultades de las necesarias para imponer su propia personalidad. Ejemplo de esto son los guitarristas Paco de Lucia, tomatito y Manolo Sanlúcar, el bailaor Mario Maya y los cantaores Enrique Morente y Camarón de la isla.

De los festivales y concursos que se convocan en esos años salen las que serán las figuras de la década de 1960: Juan Talega, Bernarda y Fernanda de Utrera, Perla de Cádiz y José Menese. En las décadas de 1970, 1980 y 1990, serán los tablaos y los festivales los centros de la actividad flamenca. Por los tablaos de Madrid pasaron todas las figuras del cante y el baile; Manolo Caracol, Antonio Mairena, La Paquera de Jerez,La Peria, Fosforito, Fernanda y Bernarda de Utrera, José Menese, Pansequito.

Lebrijano, Enrique Morente, Carmen Linares, Chano Lobato, Paco Toronjo, Terremoto, Naranjito de Triana, Rancapino y Camarón.

En la actualidad existen grandes artistas del baile y del cante flamenco que mantienen la tradicional riqueza y originalidad de este estilo de danza española. Entre ellos se encuentran Antonio Ruiz Soler, Antonio Gades o Cristina Hoyos.

Bajo la denominación de “nuevo flamenco” se engloban una serie de intérpretes y compositores surgidos en las últimas décadas del siglo XX que han incorporado ritmos procedentes de otras músicas a la tradición flamenca con la intención de enriquecer y hacer evolucionar este estilo musical. En este fragmento se mencionan algunos de los máximos representantes de esta corriente.

El baile asistirá a una renovación esplendorosa de la mano de dos bailarines y coreógrafos. Antonio Gades y Mario Maya imponen a partir de los años setenta una nueva mirada sobre el baile flamenco, que hasta entonces se cortaba con patrones clásicos y manieristas. La propuesta de ambos combinan elementos propios del baile flamenco con el ballet clásico, dotándolos de cierta teatralidad y de un lenguaje coreográfico contemporáneo.

La puesta en escena de bodas de sangre supuso la consagración de Antonio Gades y también el espaldarazo necesario para un tropel de nuevos bailaores y bailaoras que, a juzgar por el número de seguidores que irrumpieron de pronto, parecían haber estado esperando a que ocurriera el milagro de ver sobre un escenario nuevos movimientos que pusieran por encima de las manos la fuerza de los pies y el coraje de la cintura. A estos dos hombres hay que añadir el brío y la fuerza de una mujer, Manuela Carrasco, que vendría a rubricar con su movimiento una nueva manera de decirse con el cuerpo.

LA DANZA TRADICIONAL.



Existe tal variedad de formas en la Danza Tradicional, son tantas las diferencias y similitudes que en ella existen que llenaríamos varios volúmenes, solamente en tratar de mencionarlas. Con el fin de facilitar esta labor trataré de clasificarlas cronológica y socialmente.

Cronológicamente, distinguiremos entre:



- Danzas Perromanas.
- Danzas que nos han legado los romanos.
- Danzas Góticas.
- Danzas de la Edad Moderna, y
- Danzas Actuales.

Socialmente, tendríamos que distinguir entre:



- Danzas Religiosas, y
- Danzas Profanas.

Las Danzas Religiosas las subdividiríamos, a su vez en:



- Danzas de Velatorio o Funeral.
- Danzas Gremiales.
- Danzas Guerreras, y
- Danzas que se interpretaban simplemente como diversión, o como juego amoroso.

Una vez hecha la clasificación anterior y basándonos en ella es necesario, para mejor comprensión del tema hacer una breve historia de nuestra Danza Tradicional; y más, teniendo en cuenta que sin contar las que se han perdido coreográficamente pero que tenemos conocimiento de su existencia por los actores clásicos, con las danzas que conservamos podemos reconstruir la historia de nuestro país.

Si pensamos que el hombre, en un principio, expresó sus sentimientos por medio de ademanes o gestos, y más tarde lo hizo por medio de la palabra, creo que podemos llegar a imaginarnos cómo pudieron ser los inicios de la danza.

Existen muy diversas definiciones de la danza: Ignacio de Beryes nos dice “La Danza es el arte de expresar los diversos estados de nuestra alma por medio de movimientos acordados y acompasados conforme a un ritmo” Adolfo Salazar dice de ella que es “una coordinación estética de movimientos corporales” Trini Burrul dice que es ” un movimiento instintivo del hombre que se presenta expresando reacciones del alma”,…

Se cree que las primeras danzas tuvieron un carácter religioso y que más tarde fueron surgiendo otros estilos de danzas, tales como las que eran interpretadas en los nacimientos, bodas, consagración de los jóvenes, enfermedades, tormentas, guerras, fases de los astros… Estos tipos de danzas se mantuvieron hasta la Edad Media; es más, algunas, aunque modificadas, se han mantenido hasta hoy día.

En la península tenemos muchas ejemplos; en especial de adoración al fuego, al sol, a la luna ( es decir, a los astros) y de culto a los muertos. El sentido rural de las mismas se puede percibir perfectamente aunque hayan sido modificadas estructuralmente y también se les haya cambiado el simbolismo. Fue la religión cristiana la que realizó, por medio de sus sacerdotes, este cambio en los primeros tiempos del cristianismo.

En las tribus primitivas que todavía existen en el mundo podemos ver que, aún bailando al mismo tiempo, los danzantes son independientes; es decir, cada uno baila por separado sin tener en cuenta a los demás, ejercitando su sentido de la improvisación olvidándose de toda clase de movimientos de conjunto o dirección.

Poco a poco fueron apareciendo nuevos tipos de danzas tales como las circulares, asiéndose los danzantes de las manos. Conservamos de este tipo de danzas la Danza Prima, bailada tanto en Galicia como en Asturias; la Sardana herencia de las danzas que en la antigua Grecia las sacerdotisas interpretaban en honor a la luna…Algunas de estas danzas se interpretaban alrededor del fuego, unas veces tomando a éste como representante del Dios Sol y otras como si el fuego fuese por si mismo un Dios.

Este tipo de danzas se conservaron hasta la cristianización de los pueblos, tal como habían sido creadas.Los sacerdotes cristianos intentaron hacerlas desaparecer, lo cual no lograron; por ello, les cambiaron el carácter religioso por otro de tipo simbólico permitiendo que se siguiesen interpretando.

Son muchos los autores que dudan de que en la Península Ibérica existiesen danzas con anterioridad a la dominación romana. Pero, no podemos olvidar que Estrabón nos habla de los pueblos celtas y celtíberos diciéndonos que bailaban en el plenilunio a un Dios sin nombre. Por otra parte, y como ya he citado anteriormente, han llegado hasta nosotros aunque algo modificadas un gran número de danzas en las que perfectamente se pueden apreciar su origen y simbolismo por sus evoluciones y gestos. Podemos citar como ejemplo santa María de Róo, San Julián de Mercurín..

Quizás a muchas personas les extrañe que cuando hablamos de danzas antiguas nos referimos siempre a la zona norte de España; más, esto es natural ya que la península fue un puente de paso entre Europa y Africa, lo cual motivó que las costumbres de la zona centro y sur de España sufriesen influencias y modificaciones llegando a perderse la pureza de estilo y hasta las mismas danzas. Sin embargo, en la zona norte, quizás por la falta de comunicaciones, por la dificultad de llegar hasta ella o por su configuración orográfica, ha permanecido encerrada en sí misma, manteniendo sus costumbres, creencias, ritos, leyendas y por lo tanto, sus danzas.

Al ser conquistada la Península por el pueblo romano, este acervo artístico se enriqueció con el número de danzas introducidas por este pueblo junto con sus costumbres en todos los sentidos, bien fuera artísticas, religiosas, sociales….Hasta hace muy poco tiempo, en el norte se utilizaba el arado romano en las faenas de labranza.

Muy importante fueron las danzas traídas por los primeros sacerdotes de la Iglesia Cristiana, las cuales se ejecutaban en los templos. Al no poder estos primeros sacerdotes hacer desaparecer las antiguas danzas de carácter profano procuraron buscarles otro significado y, así, pudieron seguir interpretándose.

De este tipo de danzas tenemos muchos ejemplos, tales como “A cadea do espantallo”, cuyo origen fue de adoración al sol y luego se dedicó al “espantallo”,espantapajaros en castellano, como símbolo de protección de la cosecha. Entre las danzas introducidas por los primeros Padres de la Iglesia Cristiana debemos destacar ” O ensayo”, denominada así por la costumbre que tenían los frailes de Sobrado de los Monjes de reunir a los danzantes y ser ellos los que dirigían el ensayo.

Para hacernos idea de la importancia que la danza tenía en los primeros tiempos del cristianismo debemos de recordar las palabras de san Basilio exhortando a los cristianos,más como generalmente suele ocurrir, estas danzas dieron lugar a abusos siendo causa de que el Papa Zacarías prohibiese bailar en el interior de los templos.Pero a pesar de las prohibiciones, se siguió bailando en las iglesias, procesiones y festividades religiosas, costumbre que, aún se conserva hoy en día en España.

La Edad Media toma alma en el cristianismo.Los ideales de las culturas o civilizaciones anteriores que se complacen en la vida regalada y sensual ceden su puesto a los de austeridad y contención. Mas a pesar de esto, el arte no desaparece sino que, por el contrario, toma nuevos alientos y llega a alcanzar épocas muy florecientes debido a que el sentir del pueblo le es favorable.

En los siglos XIII y XIV tuvieron gran apogeo las Danzas de la Muerte que, a la vez, tienen un carácter religioso y profano y están basadas en aquellas danzas antiguas que se bailaban no en los templos, sino en los cementerios y acompañando a los cadáveres.

A esta época pertenecen la mayoría de las danzas que en España conservamos., palos cintas, arcos, pañuelos…

En la Danza, tal como el pueblo lo interpreta, podemos apreciar una gran espontaneidad, falta de escolástica y ensayos, y con gran facilidad se puede apreciar la personalidad de los bailarines. Estos son mucho más creativos, tanto hombres como mujeres que tenían unas facultades excepcionales para la danza y que tenían fama de ello, los cuales en su afán de ser considerados los mejores, no cesaban de crear nuevos pasos cada vez más difíciles tanto en su ejecución como en su arte y fueron una de las bases en las que se apoyó la Danza Tradicional para su evolución.

OBJETIVOS



Una de las manifestaciones artísticas más antiguas y de mayor riqueza de nuestro país es la danza; hasta el punto de que no existe ningún otro país en el mundo que tenga tal variedad y número de danzas como en el nuestro existen. Por ello, la enseñanza de esta disciplina artística es muy difícil y generalmente, los maestros se especializan solamente en las danzas de su autonomía, en especial en las de su provincia, dada la gran diferencia de estilos y formas de hacer que entre las provincias de una misma autonomía existen. Por ejemplo, Salamanca,Zamora,León,Valladolid…

Esta diferencia es mucho mayor entre unas y otras autonomías, hasta el punto que la danza entre dos autonomías limítrofes es completamente distinta. Fijémonos en Aragón y Cataluña o entre Andalucía y Extremadura o Castilla- La Mancha. Por todo lo anteriormente dicho, podemos afirmar que uno de los objetivos de esta disciplina es la conservación y difusión de estos estilos tan representativos del carácter y forma de comportamiento de los habitantes de la piel de toro que es nuestra tierra.

De unos años a esta parte, ya se ha conseguido el que las compañías profesionales de danza se preocupen de buscar la verdad en sus números de Danza Tradicional, conservando y respetando los estilos y acoplándolos a las exigencias de los espectáculos profesionales. Hasta los años sesenta, estas compañías llevaban en sus espectáculos unos sucedáneos de nuestra Danzas Tradicionales mal llamados Fallegada,Asturianada…ridiculizando por medio de pantomimas a los habitantes de nuestros pueblos, tratándolos de retrasados mentales, lo cual llenaba de vergüenza a unos y producía la hilaridad de otros, según perteneciesen o no, a la autonomía que se representaba en escena.

Lo que sí podemos decir es que el parecido con la realidad brillaba por su ausencia, tanto en estilos, pasos indumentarias, así como en la intención de nuestras danzas.

Por todo lo expuesto, podemos decir que, aparte del ya citado de buscar la verdad, los objetivos más importantes en la enseñanza de la Danza tradicional son:

1. La conservación de las Danzas Tradicionales.
2. La difusión de las mismas.
3. Dar a conocer esta forma de cultura al pueblo.
4. La investigación de las mismas.
5. su utilización como medio de mantenimiento físico.
6. Conseguir que el pueblo disfrute interpretándolas y viviéndolas, tal como hicieron nuestros mayores .

LA CONSERVACIÓN DE LAS DANZAS TRADICIONALES



Aunque muchas veces no es así, el objetivo principal de la enseñanza e interpretación de la Danza Tradicional debiera ser la conservación de la misma, de sus diversos estilos, de respetar su pureza y las grandes diferencias que existen, no sólo entre las provincias, sino también de comarca a comarca, en su forma de hacer la misma. Esto debiera de hacerse no sólo por respeto a las costumbres de nuestros mayores, sino también por el mantenimiento de la gran variedad y riqueza de bailes que, como anteriormente hemos citado, hacen que España sea el país más rico del mundo en ese tipo de arte.

Es tan grande la variedad y son tan grandes las diferencias que éstas se dan no sólo entre las provincias, sino entre las diversas zonas o comarcas de entre una misma provincia, hasta el punto de que en una distancia de pocos kilómetros la forma de hacer la danza es completamente distinta. Por ello, creo que es de la mayor importancia y un deber el que aquellas personas que nos dedicamos a la enseñanza de la Danza Tradicional y a la recogida, investigación y conservación de la misma, respetemos al máximo la pureza de estilos, pasos y en aquellas danzas que la conserven, de las coreografías. Nos referimos a las coreografías al tener en cuenta que en la danza popular tenemos que hacer una distinción entre los tipos de danza. Estos son:

1. Danzas Gremiales
2. Danzas de carácter religiosos
3. Danzas Festivas

O sea, aquellas que el pueblo interpretaba como medio de diversión y de acercamiento al sexo contrario. Las Danzas Gremiales y Religiosas, generalmente, tenían coreografía; es decir, una serie de movimientos coreográficos realizados casi siempre con los mismos pasos los cuales se trasmitían de padres a hijos y la dirección de las mismas era privilegio de una determinada familia que era la encargada de dirigir los ensayos, y por lo tanto, la danza.- De este tipo de danzas conservamos muchas en España; algunas de ellas desvirtuadas, ya que al tener noticias de la existencia de las mismas por hablarnos de ellas determinados autores y al no tener una idea clara de la estructura coreográfica de las mismas, han tenido que invent´arsela dando lugar al nacimiento de unas danzas, la mayoría de las veces de una gran belleza y que son las que en muchos pueblos se interpretan en recuerdo de las que se han perdido. Por el contrario, las Danzas Festivas no tenían coreografía; eran bailes de pareja, bien se bailasen formando calle, bien se interpretasen siguiándose las parejas en forma desordenada, aunque hoy en día , a estas Danzas Festivas se les haya creado coreografía por una necesidad de acercamiento al público.

LA DIFUSIÓN DE LAS MISMAS



Es un deber que tenemos los amantes de la Danza Tradicional el de enseñar, transmitir y difundir estas danzas con el fin de conservarlas, procurando que sean conocidas por el máximo número de personas con el fin de que no se pierdan y puedan ser interpretadas por la mayor cantidad de personas posible para lograr que no se repita la situación de los años sesenta y setenta, en que el pueblo se avergonzaba de todo aquello que tenía sabor a tradición.

Es decir, danzas, trajes, costumbres, música y canciones, hasta el punto de que los trajes tradicionales se utilizaban para disfrazarse en carnavales y las costumbres, música y canciones, hasta el punto de que los trajes tradicionales se utilizaban para disfrazarse en carnavales y las danzas se interpretaban como cosa graciosa en las bodas ridiculizando y mermando la verdadera importancia y sabor que nuestra tradición tiene. Es tanta esta importancia que con nuestras danzas podemos reconstruir la historia de nuestro país.

DAR A CONOCER ESTA FORMA DE CULTURA AL PUEBLO



Si, como hemos mencionado, con nuestras danzas podemos reconstruir la historia de nuestro país, esto por si solo nos indica el valor cultural que las mismas tienen, ya que aquella persona que de verdad se dedica a la enseñanza de este tipo de danza tiene la obligación de dar a conocer no sólo los pasos de la misma, sino también su historia, orígenes y significado, y todo aquello que la rodea, como vestuario, utensilios, épocas del año en que deben interpretarse, significado de sus movimientos, causas que motivaron su estilo, relación con otras danzas, evolución de las mismas, causas que motivaron esta evolución, un sinfín de detalles que hacen que las danzas se diferencien unas de otras y que tengan un porqué dentro de nuestras vidas.

INVESTIGACIÓN DE LAS MISMAS



Para la conservación de la Danza Tradicional es de sumar importancia la investigación de la misma, materia muy difícil más de lo que muchas personas se creen. Hoy día han surgido una serie de investigadores que lo único que hacen es desplazarse un día a determinado lugar y decir a las gentes, las cuales les han proporcionado el nombre que bailen. Y sin tratar siquiera de imitar la forma de hacer de esas personas aprenden los pasos, sin tener en cuenta su edad y que cuando eran jóvenes, bailarían con mucha mayor agilidad.

El recoger una danza significa recoger la historia de la misma y todo aquello que rodeaba la interpretación de la danza. No es suficiente con un día, son necesario muchos días, ya que siempre van surgiendo nuevas facetas y elementos que, la mayoría de las veces no pertenecen a dicha danza, pero que haciendo una labor de ariel, podemos llegar a reconstruir con cierta verosimilitud la danza que se trata de recoger.

SU UTILIZACIÓN COMO MEDIO DE MANTENIMIENTO



Dada la fuerza que tiene este tipo de danza es muy importante su difusión como medio de mantenimiento físico, como si fuese un nuevo tipo de gimnasia de conservación beneficiosa para la buena salud corporal y regulación del peso de las personas. También supone una ayuda para la mente sirviendo de relax en aquellos momentos de tensión en que se siente la necesidad de quemar energía, sirviendo como terapia en nuestras penas y alegrías.

CONSEGUIR QUE EL PUEBLO VUELVA A DISFRUTAR INTERPRETÁNDOLAS,TAL COMO HICIERON NUESTROS MAYORES.



Si; es muy importante logra revivir el deseo de interpretar este tipo de danzas en cualquier fiesta, bien sea la patronal de cualquier pueblo, bien sea en bodas o bautizos, de la misma forma que se interpretan los pasodobles, boleros, tangos… sin pensar en que son danzas exclusivas para aquellos momentos en que los ánimos se encuentran acalorados por el ambiente y el exceso de bebidas alcohólicas. Dado su valor cultural debemos acostumbrar a las gentes a que las utilicen, pero de una forma más seria y con el respeto que se merecen no sólo por su valor, sino por el recuerdo de las gentes que en otros tiempos pasados supieron disfrutarlas al máximo, ya que era el más importante medio de diversión de que podían disponer.

INDUMENTARIA



Para hablar de la indumentaria con que se interpretan las Danzas Tradicionales tenemos que distinguir entre que sean interpretadas como medio de diversión en las fiestas de los pueblos o que sean interpretadas por los Grupos de Danzas como espectáculo, como elemento amenizador de las citadas fiestas; que sean interpretadas en los exámenes de las Escuelas Nacionales de Danza o Conservatorios, o por las compañías de profesionales.

En el primer caso, al ser interpretadas en las fiestas, cada uno asiste con las ropas que marcan las modas actuales, salvo que sean Danzas Gremiales y determinadas Danzas Religiosas que exigen atuendos tradicionales como pueden ser los Paloteos, Danzas de la Carrera, del Cordón…

En algunos pueblos se mantiene la costumbre de interpretar jotas bailando delante del Santo en las procesiones y durante todo el recorrido de las mismas; pues bien, aún siendo una Danza de la Carrera, se interpreta con vestimentas actuales más o menos ajustadas a las modas del momento y según el gusto de la persona que las luce.

Cuando son los Grupos de Danza los intérpretes de las mismas, entonces se exige que se utilicen las indumentarias apropiadas teniendo en cuenta la variedad de las mismas, no sólo con respecto a las diferencias según las comarcas, provincias o autonomías, sino también el carácter y motivo de dicha danza, ya que no se debe de vestir de igual forma una Danza Religiosa que una Danza de Boda o una Danza Festiva y una Danza de Labor.

Para hablar de las diversas indumentarias de cada autonomía llenaríamos varios volúmenes, lo cual no podemos hacer aquí por falta de tiempo; per, resumiendo, podemos decir que las prendas más usuales en la mujer son los refajos, rodaos, chambras, jubones, delantales, mantones, pañuelos de cuello , corpiños, dengues, pañuelos de bobiné, pañuelos de cabeza, cofias, bancales, o mantillas, lazos de cabeza, cintas culeras, zapatos o botines, alpargatas… Para los hombres, pantalones a media pierna, camisas, chalecos, fajas, chaquetas, pañuelos de cabeza, sombreros…Varían según las zonas y épocas.

SU DIDÁCTICA COMO DISCIPLINA



Hasta no hace mucho tiempo, la Danza Tradicional no era tratada como disciplina. Cada persona la interpretaba de una forma espontánea, sin reglas, dejándose lleva con naturalidad por la música. Fuer con la creación de los Grupos de Danzas que surgió la necesidad de disciplinar la enseñanza de esta materia y, en especial , la de preparar a las personas encargadas de la misma, Aún hoy en día en que todos los grupos tienen escuela de danzas en la que preparan niñas y niños desde temprana edad, lo único que hacen es enseñarles bailes sin hacer ejercicios de ningún tipor para obtener una preparación artística y muscular de los alumnos.

Si tenemos en cuenta que muchas veces estas personas son bailarines, más o menos buenos, a los cuales lo único que se les pide es que tengan tiempo libre para poder dedicarse a esta enseñanza, pero no a la preparación para la misma, podemos imaginarnos los resultados. En cuanto a la teórica de las danzas, explicar a los alumnos los orígenes de tal o cual baile, motivos de los mismos, indumentaria apropiada… a todo eso nunca le han dado importancia; es más creo que, la mayoría de las veces , ni siquiera los maestros se han preocupado de aprenderlo.

Felizmente, ya estamos empezando a tratar la Danza Tradicional como una disciplina. Ya, en los cursos de folklore se está iniciando a los alumnos en clases de ejercicios de suelos, centro, brazos, pasos, forma de desmenuzarlos y evolucionarlos y, lo que es más importante, se les enseña la forma de escribir las danzas con vista a su conservación y difusión y la nomenclatura de los pasos de Danza Tradicional, haciéndoles ver que un mismo paso recibe distinto nombre según la provincia en que interprete.

Si tenemos en cuenta el que los pasos base son los mismos para toda España, ya que todas las jotas tienen como base los pasos de vascos, paseos castellanos, puntas de jota, cambiamentos bajos, embotados… hasta el momento, lo que los distingue es el estilo de interpretación; si lo unificamos, como antes decíamos, perdemos la riqueza de nuestra Danza Tradicional.

Por todo lo anteriormente citado, podemos darnos cuenta de lo necesario que es disciplinar nuestra Danza Popular y tratar de conservarla de una forma académica, pero sin que se pierda la personalidad que caracteriza a cada zona, comarca, provincia o región.

Es nuestro deber luchar por ello, pero haciéndolo con la cabeza, procurando que no se pierda la libertad, personalidad e ingenuidad que caracteriza a este tipo de danza, ya que es más importante la diversidad y universalidad de la misma que el encuadramiento dentro de unos estudios académicos rígidos que la cohartarían haciendo que cada vez menos personas se atrevan a bailar por temor a hacer el ridículo, cosa que en tiempo de nuestro abuelos no sucedía.

LA DANZA ESTILIZADA



MARIEMMA



Mariemma es hoy la realidad viva, fuerte y arrolladora de un arte personal, en el que intuición se alia con el sentimiento del ritmo. Nos hallamos, pues ante una bailarina que estiliza, como posiblemente no ha estilizado ninguna otra, los pasos populares, sin que pierdan la frescura de costumbrismo tradicional al ser tocados por la vara de la sabiduría.

La Danza es, sin duda, la expresión plástica de la fantasía. Quizá en ninguna otra actividad humana se hagan tan evidentes los valores del tiempo y del espacio. El bailarín corresponde a una astronomía humana que nos muestra el canon, el ritmo y el destello de un cuerpo dentro de una órbita. No es arbitrario el nombre de estrellas que se da a bailarinas.

Ahora bien; el baile, que procede directamente del pueblo, va adquiriendo categorías superiores en esa evolución que pasa de la fiesta al espectáculo, y ya en la última etapa la danza de depura de la manera, que llega a constituir una obra de arte por sí misma y una actividad de creación personal, que podemos situarla equidistante entre la música y la poesía. La Danza convierte en concreto lo abstracto y aplica al movimiento humano todo un metro, un ritmo y una rima. Cuando una danzarina como Mariemma llega a una fórmula de depuración como la que ella posee, la música pierde su realidad propia para fundirse en un cuerpo y conversirse de sonido en movimiento.

Es ese instante sublime en que la música deja de oirse para para verse. El bailarín no llega a la meta sino cuando consigue que la música deje de ser acompañamiento. En este aspecto Mariemma escamotea el sonido fundiéndose con él hasta conseguir que el oído del espectador descanse y no tenga la emoción otro camino que el de los ojos.

En ningún momento Mariemma es la bailarina espectacular, ni tiene nada que ver con este falso casticismo de castañuela y mirada fatal. Todo en ella es sencillo, natural, espontáneo, y su misma figura menuda la favorece para que en su creación no pueda admitirse el truco de la prestancia. Sur arte consiste en bailar, y en esta difícil facilidad se halla el secreto de su sugestión, pues en virtud de esta actividad perfecta, su figura y su rostro se transfiguran y llega a desaparecer todo lo que hay en ella de mujer para quedar flotando lo que hay de bailarina.

Y ésta es la palabra que mejor se ajusta a su creación: flotar,flotar mejor que volar. La tierra no la sirve sino de un apoyo sutilismo para el salto, y después la vemos ingrávida, aún mejor que en el aire, sobre las ondas. Mariemma, al crear sus danzas , no se conforma con resolverlas coreográficamente, sino que ha de dramatizarlas, es decir, ha de infundirlas carácter humano, expresión vivida y, en cierto modo argumento.

ESTILIZACIÓN Y FANTASÍA



La originalidad no es un acto de voluntad, si no que surge de todos los conocimientos que se poseen, fundiéndolos y amalgamándolos para conseguir un modo español más personal.

ESTILIZACIÓN



La danza española estilizada, es la libre composición de pasos y de coreografías, basadas en bailes populares, en flamenco y en la escuela bolera.
La composición de estas danzas, si se hace sabiamente, con la sensibilidad musical y con un conocimiento profundo de las tres formas básicas del baile español, esto es: la Escuela Bolera, la Escuela Flamenca y los bailes regionales, constituye la cuarta forma y puede ser la más alta manifestación artística del baile español.

Dígase lo que se quiera, la danza estilizada ha sido entre todas las formas españolas la primera en abrir caminos y en conquistar los públicas más exigentes, llevada de la mano de Antonia Mercé “La Argentina”. Esta gran bailarina consiguió que el baile español dejase de ser considerado como un arte exótico, pintoresco y superficial.

Para bailar la música de Falla, hay que componer una coreografía basada en la técnica universal de la danza.Puede hacerse danza española, pero danza culta, igual que Falla compuso música españolísima pero música culta. En ese paralelismo debemos fijar nuestra atención para comprender bien lo que es la danza estilizada.

En las danzas estilizadas, es de capital importancia la fidelidad a la música sobre la que se crea la coreografía. El coreógrafo, está obligado a respetar esa música en toda su intención, extensión, movimiento y matices. Jamás debe modificarse por conveniencia de determinado efecto coreográfico. Como tampoco debe estorbar nunca a la música el sonido que produzcan los biles (zapateo, castañuelas, palmas…) y mucho menos taparla, ahogarla.
El abuso del ruido en el baile, es gravísimo en las danzas estilizadas. El ruido que se produzca en escena deberá estar dosificado, de forma que acompañe a la música fundiéndose con ella, nunca imponiéndose.

La creación coreográfica estilizada debe hacerse con aportaciones técnicas y estilísticas que pongan de relieve el arte, la imaginación y la musicalidad del coreógrafo. Los paladines de esta forma de danza fueron: La Argentina. La Argentinita y Vicente Escudero. El camino que abrió la Argentina.en las estilizaciones de carácter andaluza, es muy cómodo y revela una gran falta de imaginación, bailar por derecho , bailes populares. Para marcarse unas bulerías se saca a escena un cantaor y un guitarrista y se deja quieta a Falla.

FANTASIA



Otro concepto distinto que me interesa aclarar es lo que ha venido en llamar danza española sin los condicionantes, de lo que significa la danza española etilizada;Fantasia, es decir danza clásica clásica o contemporánea con un atisbo de españolismo, sea por su música española, sea por el atuendo. Eso nunca puede ser danza española, si no una fantasía sobre la danza española. Aborda lo superficial de nuestra danza danza con un conocimiento sólo parcial de ella, es crear una fantasía.

Todo lo que sea desconocimiento de lo que se va estilizar es pura fantasia.Por eso, podemos permitir que un extranjero fantasee sobre lo español, pero al coreógrafo nuestro no debemos permitírselo porque puede contribuir a deformar la auténtica y rica danza, danza española.

Nuestra danza no es sólo folklore. Somos poseedores de la danza más rica donde se reúnen, el más rico folklore del mundo; el más exótico, el flamenco, el más académico, la bolera y por añadidura, las más actual, culta y elevada, la estilización de esas tres formas, esto es un tesoro que con orgullo tenemos que cuidar, conservar y valorar.





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