Monografías
Publicar | Monografías por Categorías | Directorio de Sitios | Software Educativo | Juegos Educativos | Cursos On-Line Gratis

 

Historia del fotoperiodismo Incidencias en Catalunya parte 2 - Monografía



 
DESCARGA ESTA MONOGRAFÍA EN TU PC
Esta monografía en formato html para que puedas guardarla en tu pc e imprimirla.



Vínculo Patrocinado




Aquí te dejamos la descarga gratuita
Nota: para poder abrir archivos html solo necesitas tener instalado internet explorer u otro navegador web.




El comienzo de los años 70 viene marcado por declive del aparato franquista, con una sociedad que empieza a querer más libertad y reivindica tímidamente sus problemas. Muchos profesionales del periodismo se agruparon y trabajaron en temas concretos como los movimiento estudiantiles o las huelgas obreras, enviando después sus trabajos a publicaciones extranjeras. El fotógrafo Jordi Socias fundó, junto con otros compañeros, la clandestina Agencia Popular Informativa (API). Otra asociación, la llamada Grup de Producció cercana al clandestino PSUC, la formaron el núcleo de reporteros que protagonizarían la renovación del fotoperiodismo español en el camino a la democracia. Entre estos fotógrafos se encuentran Pepe Encinas, hoy redactor jefe del Periódico de Catalunya; Jordi Soteras, fotógrafo del mismo diario; Pérez Barriopedro, fotógrafo de EFE, y un extenso número de profesionales que aún ejercen su labor en los más importantes medios de comunicación impresa del país.

No obstante, el trabajo de estos fotoreporteros continuaba siendo despreciado en las redacciones del país, como ocurría durante la época de la dictadura. Sin embargo, pese a las limitaciones, estos nuevos fotoreporteros adquirirían un compromiso de lucha por las libertades democráticas, produciendo un nuevo fotoperiodismo renovado y  profundamente reivindicativo con su tiempo. El trabajo de estos fotógrafos no estaba exento de riesgo y debía unirse a su extrema precariedad  laboral, dada su condición de free-lances, la total indefensión legal frente a las empresas y las propias autoridades políticas y gubernativas.

El 20 de noviembre de 1975 muere Franco y dos meses después Barcelona vive la manifestación más importante desde la Guerra Civil pidiendo el Estatuto de Autonomía. Los nuevos fotógrafos están en la calle para recoger esos momentos pero ninguna publicación del país publica las fotografías, sólo los diarios extranjeros. No pasará mucho tiempo hasta que nazcan nuevos diarios como el Periódico de Catalunya, El Punt Diari o el Avui. El mercado del trabajo fotoperiodístico se amplia notablemente y revistas de otras provincias, principalmente Madrid, contratan a fotógrafos catalanes para que les sirvan material gráfico. Los años 70 suponen un cambio radical; al margen del número de fotógrafos que logran trabajar establemente en algún medio, aparecen  cambios técnicos en cuanto a material - cámaras electrónicas - y también en las técnicas de impresión de los diarios. Es el momento en que el color irrumpe en los diarios y los sistemas de telefoto se imponen en las agencias de prensa.

Pese a estos cambio tan favorables, la prensa española continuó infravalorando la información gráfica, a excepción de contadas publicaciones como Cuadernos para el Diálogo, Cambio 16 o Primera Plana. Pese a la evidente dignificación de la edición gráfica, muchos de los problemas de la fotografía de prensa se mantuvieron en plena democracia y  se han ido arrastrando e incluso agravando hasta nuestros días, a las puertas del siglo XXI.

Hoy se da un hecho muy curioso referente  al tratamiento que los responsables de la prensa dan a los fotógrafos free-lances. Antes estos reporteros mantenían la iniciativa en sus trabajos y cuando habían desarrollado  un tema lo vendían al medio informativo; hoy el término free-lance ha cambiado su significado y únicamente se  refiere a una situación laboral del fotógrafo en la cual trabaja para una publicación como un fotógrafo de plantilla, sometido a sus horarios, guardias, utilizando el material de la empresa y a las órdenes del responsable gráfico de la publicación que le ordena el acontecimiento a cubrir. La empresa le paga por foto publicada o cualquier otra fórmula pactada de antemano y la vinculación con la casa editora es en muchos casos total. En resumidas cuentas lo que el diario hace es tener fotoreporteros en dedicación exclusiva pero sin unirle ninguna vinculación contractual con ellos.

A esta situación hay que añadirle la tradicional falta de colectivismo de esta profesión, en la cual las organizaciones y asociaciones de fotógrafos están diseminadas por especialidades y muchas veces los motivos de lucha comunes en todas. A este respecto cobra una importancia alarmante los problemas referentes al copyright de las fotografías y a los derechos de autor de las mismas. Diariamente aparecen imágenes en la prensa con la ausencia no sólo de la procedencia de la fotografía sino también de los créditos de la misma. Con este panorama, en el cual las imágenes circulan libremente sin ningún control, la situación del fotógrafo es de total indefensión: no puede controlar su producción y además no obtiene beneficios por su labor, rentando únicamente a las empresas editoras, que a menudo llenan sus páginas con las tan atractivas imágenes, ocupando éstas un espacio que el texto de calidad no ha sabido  o podido tomar. A esta situación se ha unido el desarrollo de la informática y del tratamiento digital de la imagen, con el cual la fotogría ha sufrido unas posibilidades de manipulación  al alcance de todo el mundo.

Para tratar de poner remedio a esta  situación de “descuido gráfico”, los responsables fotográficos de la prensa del país, entre los cuales se encuentran los editores de los principales diarios catalanes, pusieron en circulación en el ámbito de la prensa un manifiesto en pro del buen uso y tratamiento de la imagen en los medios de comunicación.  Uno de sus párrafos refleja la situación perfectamente:

“Creemos en la veracidad como principio rector de nuestra actividad de periodistas y por la tanto consideramos que no es correcto alterar el contenido de una fotografía noticiosa en forma tal que engañe al público o tergiverse la voluntad de su autor.”

El marco actual del fotoperiodismo podríamos decir que se encuentra marcado por el estereotipo de la imagen, dominando todos los medios de comunicación impresa. La situación en Barcelona, ciudad en la que se elaboran dos de los diarios de mayor difusión del país además de otras importantes publicaciones, resulta frecuente encontrar en las páginas de sus diarios las mismas fotografías de agencia o casi la misma fotografía de la rueda de prensa que dio el político ayer por la tarde. Se está dando la situación en la que muchos redactores de texto realizan ellos mismos la fotografía que ilustrará su artículo. Este hecho no seria negativo si no fuera por que la formación que se recibe en las facultades en cuanto a cultura gráfica no es todo lo buena que cabria esperar.

El futuro del fotoperiodismo en Cataluña, y en general en el país, es bastante incierto. Por un lado el creciente auge de publicaciones locales a las cuales las agencias de prensa no pueden dar cobertura debido a la falta de rentabilidad, es una buena base para la continuación de una profesión que  de por sí está unida a los acontecimientos que más cercanos se encuentran al lector; pero estas publicaciones, a menudo sin mucho presupuesto, únicamente servirán de “aula de prácticas” de jóvenes estudiantes o aficionados al reportaje.

Por suerte, o por desgracia según quien lo valore, el fenómeno de los  paparazzi no ha encontrado salida en el territorio catalán como lo ha hecho en la capital española. Este tipo de fotografía, en pleno auge como lo demuestran el número de publicaciones que se editan, a cobrado un gran impulso llegando a tener cabida, en alguna de sus páginas, en los diarios tradicionalmente serios.

Por otro lado, se está dando un fenómeno que ha descrito  perfectamente el periodista François Hébel. Él lo denomina el nuevo documentalismo:

“Se trata de los reporteros menos hostigados y menos interesantes para la mayoría. Son un puñado que, después de una docena de años, emprenden proyectos a largo plazo, consagrando de cinco a siete años a una serie de reportajes sobre un mismo tema. Afirman un estilo fuerte y un punto de vista interesante, rechazan una pretendida objetividad y desarrollan una gran proximidad con sus historias.”

Al margen de la noticia de actualidad, parcela como ya hemos visto ampliamente cubierta por las agencias de prensa, se está desarrollando un nuevo fotoperiodismo de reivindicación y denuncia, a menudo vinculado a las actualmente tan en boga Organizaciones No Gubernamentales (ONG), que pretende dar a conocer las desigualdades humanitarias en esta teórica aldea global. En esta línea se encontraría el brasileño Sebastián Salgado, que empezó haciendo reportajes para Médicos sin Fronteras y acabó en la americana agencia Magnum, trabajando en total libertad durante años sobre temas de pobreza en el mundo.

Este tipo de fotoperiodismo, destinado a menudo a ilustrar las páginas de los suplementos dominicales de los grandes diarios, tendría su máximo exponente en Barcelona a Kim Manresa, habitual colaborador de La Vanguardia, que ya ha obtenido varios premios por su reportaje sobre la ablación de una niña de una tribu africana y que continua desarrollando actualmente el tema de la cultura africana. No obstante, este patrón de fotoperiodismo no está al alcance de la mayoría de profesionales, puesto que requiere una infraestructura en la cual el fotoreportero funciona como una gran empresa, con grandes gastos que cubrir por adelantado y grandes riesgos a correr. Es por ello que la astucia y el olfato de la noticia o del tema caliente que pueda ser interesante para la opinión pública, es una de las cualidades que ha de tener el profesional que quiera dedicarse a este tipo de fotoreportaje.

Para la “resaca gráfica” vivida en Barcelona después de las Olimpiadas de 1992, tras la cual muchos profesionales se encontraron en la calle, no parece que halla una solución previsible. Por un lado el aumento de academias y escuelas, junto con el título de Graduado en Fotografía de la Universidad de Terrassa, fruto de la creciente demanda, no parece corresponderse con las expectativas laborales que se auguran a esta profesión. La solución sólo podría venir por un auge de las revistas ilustradas de calidad, que en Cataluña tuvieron su apogeo en los años 60 con cabeceras como Serra d’Or, Presència o Tele/Estel.


BIBLIOGRAFIA



Agenda d la Comunicación. Secretaria General del Portavoz del Gobierno, Madrid, 1999.
Alcoba López, Antonio: Periodismo gráfico: fotoperiodismo, Ediciones Fragua, Madrid, 1988.
Barrera, Carlos: Periodismo y franquismo, Eiunsa, S. A., Barcelona, 1995.
Català-Roca, Francesc: Impressions d’un fotògraf. Memories, Edicions 62, Barcelona, 1995.
Colbert, Pascal: Así se crean fotografías, editorial Rosaljai, Barcelona, 1995.
Costa, Joan: L’expressivitat de la imatge fotogràfica, Col·lecció Estudis i recerques, Generalitat de Catalunya. Barcelona, 1989.
Entrevista a Colita [programa de TV], Barcelona Televisió (BTV), febrero 1999.
Erausquin, Manuel A.: Fotoperiodismo: formas y códigos, Editorial Síntesis, Madrid, 1995.
Fabre, Jaume: Història del fotoperiodisme a Cataluya, Ayuntament de Barcelona. Barcelona, 1990.
Fernández Areal, Manuel: La libertad de prensa en España, 1938-1971, Cuadernos para el diálogo, Madrid, 1971.
Fontcuberta, Mar: La Noticia: Pistas para percibir el mundo. Papeles de comunicación 1, Paidós, Barcelona, 1998.
Fundació Caixa de Catalunya: 200 Anys de Premsa diària a Catalunya, Barcelona, 1995.
Freund, Gisele: La fotografía como documento social, Ediciones G. Gili. Colección Mass Media, Barcelona, 1997.
Gubern, Romá: La mirada Opulenta, Ediciones G. Gili. Barcelona, 1998.
Hébel, François: “Fotoperiodismo: del declive al nuevo documentalismo”. Dentro de Le Monde, París, 11 de septiembre de1 996.
Huertas, Josep M: “Periodista el Pare. Periodista el fill”, en: Capçalera: revista del Col·legi de Periodistes de Barcelona : Col·legi de Periodistes de Catalunya, marzo de 1992, pág.5.
Hueck Condado, Rafael M.: La fotografía en el periodismo, Universidad Central de Venezuela. Ediciones de la biblioteca, Venezuela, 1982.
Infoto: Guía del Free-Lance, Bilbao, 1999.
Keene, Martin: Práctica de la fotografía en prensa: Una guía para profesionales, Ediciones Paidós, Barcelona, 1996.
Loosley, A. E. :The business of Photojournalism, Focal Press, Londres, 1970.
López Mondéjar, Públio: Historia d la fotografía en España, Ediciones Lunwerg. Madrid, 1997.
Manifiesto sobre la edición fotográfica en la prensa. Circular de los editores gráficos españoles, 1994.
Miserachs Ribalta, X.: Profesiones con futuro: Fotógrafo, Editorial Grijalbo, Barcelona, 1995.
Olmos, Víctor: Historia de la Agencia EFE: El mundo en español, Editorial Espasa Calpe, Madrid, 1997.
Revista Pro40, nº6, Pro40,Barcelona, 1999.
Sanchís, Ima: “Carta abierta de Sebastián Salgado a los jóvenes fotógrafos que quieren comprometerse”, en: Capçalera: revista del Col·legi de Periodistes de Barcelona, marzo de 1995, pág 13, Col·legi de Periodistes de Catalunya, 1995.
Sinova, Justino: La censura de prensa durante el franquismo, Espasa Calpe, Madrid, 1989.
Timoteo Álvarez, Jesús (y otros): História de los medios de comunicación en España, Ariel Comunicaciones, Barcelona, 1989.

ANEXOS



Manifiesto sobre la Edición Fotográfica en la Prensa



- Los editores fotográficos, como responsables de la calidad y el correcto uso profesional de las imágenes que aparecen en la prensa, queremos hacer públicas las siguientes consideraciones:

- El encargo, selección y puesta en página de imágenes en la prensa requiere una formación y una responsabilización aplicada a la enorme variedad de usos en que la imagen de prensa viene desdoblándose.

- Querernos hacer notar la diversidad de imágenes que hoy componen un producto periodístico (informativas, ilustrativas, etc.).y la necesidad de un tratamiento específico y diferenciado para cada uso,

- Manifestarnos la necesidad de elaborar, en colaboración con otros colectivos profesionales, un código deontológico respecto a los límites de la intervención y manipulación de las imágenes, de forma que los lectores conozcan exactamente lo que se les ofrece.

- De acuerdo con este planteamiento, reivindicamos la riqueza de posibilidades que ofrece el desarrollo y aplicación de las nuevas tecnologías en la creación de imágenes y consideramos que la regulación de su uso debe basarse en la clarificación y no en la desconfianza. Queremos imágenes nuevas e imaginativas sin que la virtualidad comprometa la permanencia de las imágenes que parten de la realidad, porque defendiendo la calidad y credibilidad defendemos también la viabilidad de la prensa como producto.

- Creemos en la veracidad como principio rector de nuestra actividad de periodistas y por la tanto consideramos que no es correcto alterar el contenido de una fotografía noticiosa en forma tal que engañe al público o tergiverse la voluntad de su autor.

- La Edición Fotográfica no puede seguir siendo desatendida o ejercida aleatoriamente por colectivos periodísticas que comparten esta función con otra prioritaria para ellos, como la redacción de textos o el diseño de páginas. Instamos a las empresas periodísticas a atender con equipos de especialistas el cuidado de esta función pues es la única vía hacia una prensa con perspectivas de futuro.

- Nos planteamos como objetivo prioritario evitar la proliferación en la prensa de imágenes insignificantes o recurrentes. Para ello se hace indispensable que la Edición Fotográfica participe en la creación y desarrollo de los nuevos proyectos periodísticos, que tan a menudo son elaborados de espaldas a quienes tienen la cultura específica para asesorar respecto al uso de las imágenes.

- Hacemos constar asimismo la necesidad de analizar las relaciones entre textos e imágenes, en muchas ocasiones inadecuadas como consecuencia de la discordancia o de la excesivo redundancia de significados. Defendemos la construcción de un significado global, que no oculte la autonomía de los respectivos mensajes. Mención especial merece el estudio y potenciación de los pies de foto como textos de referencia directa, que son sistemáticamente desatendidos e incorrectamente utilizados en la concepción de casi todos los modelos de prensa.

- Asumimos los valores indiscutibles de autoría de las imágenes en su aplicación profesional. Nos inclinamos siempre por la defensa de la visión subjetiva del fotógrafo, pues es nuestra función evitar las imágenes anónimas y estereotipadas en la prensa, haciendo compatible este planteamiento con la línea de nuestras publicaciones.

- Consideramos que la Edición Fotográfica debe enriquecerse con las aportaciones de personas que no provengan de los colectivos tradicionales de la prensa.
- Desde el ámbito profesional hacemos también hincapié en el vacío académico en cuanto a la formación específica de profesionales periodistas con una cultura visual gráfica. Por lo tanto, reivindicamos una mayor presencia de dicha materia en los planes de estudios universitarios.

- Los editores gráficos nos dirigimos a todos los colectivos que participan en la prensa: lectores, autores, directores, empresarios, compañeras de otras áreas y docentes para pedirles que analicen   y en su caso, asuman   el presente manifiesto, que parte de la necesidad de potenciar el buen uso de las imágenes en la prensa.

Entrevista a Francisco Alguersuari realizada el 23 de marzo de 1999 en la sede de la Agrupació Fotográfica de Catalunya, calle Duc de la Victòria, 14.


Nombre: Francisco Alguersuari Duran.
Fecha de nacimiento: 9 de octubre 1919.
Lugar: Sabadell, Barcelona.

¿Cuándo surgió en usted el interés por la fotografía?

Tenia 16 o 17 años, antes de la guerra; mi padre hacia fotografías para una empresa textil y siempre había alguna cámara por casa.

Así, ¿empezó a hacer fotografías antes de la guerra?

No, cuando vine de la guerra. Comencé a jugar a hockey sobre patines en el Club de Hockey Sabadell y curiosamente la primera foto que publiqué en El Mundo Deportivo, en el año 1943, es la del equipo de hockey  en la cual salgo yo también.

¿Siempre hizo fotografía deportiva?. ¿No hubo algún momento en el cual se interesara por algún otro tema, como ocurrió con alguno de sus contemporáneos?.

Siempre me ha gustado el deporte y por aquel entonces cualquier otro tema podía ser más comprometido. Además, el tipo de fotografía que yo hacia tenia también su mérito como así me lo han reconocido los premios que me han dado y el hecho de que lograba vender todas mis fotos incluso fuera de España.

¿Tuvo algún problema con el régimen?. ¿Se le censuró alguna fotografía o recibió algún encargo específico por parte del ministerio de información  de la época?.

No, nunca. Mis fotografías no trataban temas comprometidos para terceras personas ni yo tampoco hacia que beneficiasen o perjudicasen a  alguien.

¿Se define políticamente de alguna manera?.

Nada, yo no quiero saber nada de política, lo mismo me llevo bien con Pujol que con Felipe González, al cual por cierto también le hice fotografías. También les hice fotos a los nietos de Franco aquí en Pedralbes y tampoco soy franquista. Yo me he llevado bien siempre con todo el mundo.

¿Estará conmigo en que en esta profesión mantener un buen circulo de contactos es primordial?.

Eso y además demostrar que se tiene calidad. Yo con 6 olimpiadas cubiertas sin carnet de prensa y sin trabajar para ningún medio, si no hubiese demostrado que soy bueno no las podría haber hecho.
Pero es cierto que usted es un gran amigo del señor Samaranch.
Si, nos conocimos jugando a hockey y desde jóvenes hemos mantenido una buena amistad, pero eso no quiere decir que halla tenido algún trato de favor hacia mí.
El hecho de no trabajar para ningún medio de forma fija, ¿no le producía cierta ansiedad?.
Para nada, yo siempre he trabajado así. Si eres bueno, y además en mi época no había tanto fotógrafo como ahora, no tienes problema para vender tus fotos. Yo hacia las fotos del Tour de Francia, por ejemplo, y se las daba a alguna persona en la estación de tren que me inspirara confianza para mandarlas a Madrid. Desde Efe o desde El Mundo Deportivo me preguntaban cuanto quería por ellas y yo siempre les decía que lo que quisieran darme. Cuando volvía me daban mucho más de lo que yo podía imaginar.
Ahora es diferente, el fútbol lo mueve todo, pero a mi no me gusta. No hay más que ver cómo trabajan los reporteros en los campos de fútbol, todos apelotonados en las bandas, haciendo todos las mismas fotografías a 6 fotogramas por segundo y con cámaras supermodernas.
Usted es contemporáneo de Xavier Miserachs, Oriol Maspons o Colita. ¿Cómo ha sido su relación con ellos?.
La verdad es que no nos hemos tratado mucho. Hemos coincidido alguna vez como por ejemplo el día que el alcalde Maragall nos reunió a todos en el salón de crónicas del Ayuntament para reconocernos la labor por la ciudad. Por cierto que yo soy el más viejo de todos y muchos de ellos han fallecido. La verdad es que yo conozco a muchos compañeros de profesión y me levo bien con todos, pero hay muchos que me tienen envidia por todos los sitios en los que he estado y por tener dos hijos también fotógrafos de prestigio, uno José María que es redactor jefe de fotografía de La Vanguardia y Carlos, editor del grupo editorial Solo Moto.
Por último señor Alguersuari, ¿le gustaría estar en las próximas Olimpiadas de Sydney, aunque sea de espectador?
Si no puedo hacer nada prefiero no ir y quedarme a verlas en casa sentado en  el sillón.

Autor:

Desiderio Estevez





Creative Commons License
Estos contenidos son Copyleft bajo una Licencia de Creative Commons.
Pueden ser distribuidos o reproducidos, mencionando su autor.
Siempre que no sea para un uso económico o comercial.
No se pueden alterar o transformar, para generar unos nuevos.

 
TodoMonografías.com © 2006 - Términos y Condiciones - Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. Creative Commons License