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Institución Muchachos y Muchachas con Don Bosco parte 3 - Monografía



 
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Los Menores de la Calle


Los menores de la calle, popularmente conocidos como “Palomos” o “Huele Cementos”, son niños y adolescentes entre 7 y 17 años que por distintas razones, han abandonado el ambiente familiar y han hecho de la calle su habitad.

El programa Yo También por cierto tiempo ayudaba a los muchachos en la calle, pero después se llegó a la convicción de que más que hacerles bien, se les hacia mal, pues, era una forma de resolverles, los problemas en la calle, lo que prolongaba su permanencia en ese ambiente, pues, veían que sus problemas de supervivencia se resolvían y además, gozaban de libertad sin control.

La marginalidad, producto de la miseria, la falta de educación y la crisis han dado lugar a éste fenómeno social que afecta al país.

Como se señaló para sobrevivir en medio de la dureza de la calle, los muchachos generalmente adoptan conductas que crean conflictos sociales: roban, huelen cemento, manifiestan actitudes de violencia.

El primer seminario latinoamericano sobre alternativas comunitarias para niños de la calle, celebrado en Brasilia, señala una serie de características como propias de los muchachos de la calle.  Entre ellas señala las siguientes:

- Son prematuramente adultos y buscan cómo sobrevivir en la calle, a consecuencia de un sistema social que los margina.
- Adoptan permanentemente una actitud defensiva frente a las personas, como respuesta al maltrato físico de que son objeto.
- Satisfacen sus necesidades básicas y reales en la propia calle donde duermen, comen y trabajan.
- Son producto de la carencia de afecto familiar y social, que influye negativamente en su crecimiento armónico e integral.
- Los muchachos de la calle son fuertes y astutos dentro de su propio medio.

Son temidos, odiados, perseguidos, despreciados por la mayoría de la población y las autoridades. En la calle aprenden de todo, especialmente las cosas malas, sometiéndose así a un proceso de degeneración humana y espiritual, que se percibe en la misma forma antihigiénica y desaliñada como se presenta.

En la calle duermen, comen, hacen sus necesidades, realizan actividades licitas e ilícitas y son considerados como parias, a los que todos desprecian y de los que todos huyen.

La Situación en la Calle



La calle era la casa de estos muchachos cuando se integraron al programa.  En la calle comían, dormían, desenvolvían su vida diurna y nocturna.

Para poder comer y vivir, mendigaban, recogían y vendían botellas, recogían y botaban basura por paga, trabajaban en los mercados, limpiaban zapatos.

La mayoría robaba con mucha destreza, a veces solos o en compañía.  Para esta actividad utilizaban generalmente la violencia y eran perseguidos por la policía y por los particulares, también con mucha frecuencia.

Para sobrevivir también se prostituìan y hacían de “mulas” en el mercado de las drogas.

El consumo de drogas, especialmente del cemento carpintero, era generalizado.  Eran frecuentes también las actividades heterosexuales y homosexuales, a causa del clima de promiscuidad en que vivían.

Muchos pasaron por las cárceles, encarcelamientos temporales y persecuciones de policías y civiles.  Estas persecuciones no pocos recibieron heridas y algunos también murieron a manos de las autoridades, de particulares, o de otros “palomos”.

El Nombre del Programa



Como sucede con todo nacimiento, en un primer momento, en el 1990 cuando nació, no se encontraba un nombre adecuado para un programa que estaría dirigido a la atención de los muchachos de la calle.

Entre variadas propuestas surgió el nombre “Programa Yo También”.  Se llama de esta manera para indicar el valor y la dignidad personal del muchacho:

- Yo también tengo derechos.
- Yo también soy persona.
- Yo también merezco una familia.
- Yo también soy amado.
- Yo también soy importante.

Se encierra en este nombre una mística de integración e inclusión humana muy cercana a la propuesta que la Pastoral Juvenil le hace a la juventud, la de construcción de la civilización del amor.

En los últimos siete años (1996-2003) este programa ha atendido 724 muchachos.

Objetivo del Programa



El programa Yo También tiene como objetivo: “Impulsar un proceso de valorización de la propia persona del menor de la calle, de manera que pueda realizar una opción para encaminarse a regresar a su familia, a una familia sustituta o a una institución educativa”.

La finalidad primordial del programa es liberar al muchacho de la calle, porque esta es su primer enemigo.  Como segundo momento, se trata de ponerlo en condiciones de reintegrarse a un núcleo de vida de mayor estabilidad.

La casa de acogida no es ni quiere ser un internado, sino un hogar transitorio, en el que los muchachos encuentran acogida y un ambiente de familia hasta tanto puedan ir a otro espacio vital que les proporcione las condiciones familiares y educativas que necesita todo ser humano.

La Casa de Acogida nació como una medida de emergencia para permitirles a los muchachos salir de la calle, mientras se iniciaba con ellos un proceso de reorganización de sus vidas y se hacían los contactos para buscar una solución sostenible a su situación.  Este ha sido y es la meta del programa.


2.4. Visión Mundial



Es una organización cristiana de socorro y desarrollo que promueve el bienestar y crecimiento de comunidades.  Nació en 1950 con el propósito de ayudar a los niños y las niñas que quedaron huérfanos como consecuencia de la guerra de Corea.

Hoy ha crecido hasta convertirse en organización cristiana de desarrollo, socorro y defensoria de justicia más grande del mundo, a través de su misión de crear un futuro sostenible para los niños, las niñas, sus familiares y sus comunidades.

En República Dominicana labora desde 1989 contribuyendo a producir cambios integrales a través del desarrollo transformador.  Este es un proceso en el que las comunidades luchan por una vida más digna.  También promueve los valores cristianos para la construcción de relaciones humanas, familiares y sociales basadas en la dignidad, la solidaridad, la libertad, el respeto mutuo y la igualdad.

Visión



Seguir a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, trabajando con los pobres y oprimidos para promover la transformación humana, buscar la justicia y testificar de las buenas nuevas del Reino de Dios.

Nuestra visión para cada niño y niña, vida en toda su plenitud, nuestra oración para cada corazón la voluntad para hacer lo posible.

Visión Mundial está comprometida con la promoción integral del ser humano centrando sus esfuerzos en las personas empobrecidas, siguiendo el legado de compasión y justicia de nuestro Señor Jesucristo.  Sirven a los pobres a través de los proyectos de Desarrollo de Área (PDA).

Estos proyectos integran varias áreas cercanas de una zona rural o urbana y buscan promover el desarrollo local de la misma por medio de programas orientados a fomentar el liderazgo, la microempresa, la educación formal e informal y la participación de la mujer en el desarrollo comunitario.  Todos los programas están centralizados en la niñez, sus familias y sus comunidades.

El PDA es un medio o método de organizar el trabajo, los procesos y las relaciones entre los actores del desarrollo de una comunidad.

Toda PDA tiene un proceso de planificación y una estructura organizacional y administrativa mediante la cual Visión Mundial trabaja conjuntamente con la comunidad para mejorar y sostener la calidad de vida de sus miembros.

El trabajo de Visión Mundial se enfoca en las necesidades de niños y niñas y sus respectivas comunidades.  El punto clave del Desarrollo transformador está en producir cambios en la vida de esos niños y niñas de las comunidades empobrecidas, lo que repercutirá en la transformación de sus padres y comunidades.

Valores



- Cristianos.
- Están comprometidos con los pobres.
- Valoran a las personas.
- Son mayordomos, socios, sensibles.

Visión Mundial lleva a cabo desde abril del año 2004 el proyecto de derecho a nombre y nacionalidad, una iniciativa que surge por la preocupación de la organización ante las elevadas cifras que hay en el país de niños, niñas y adolescentes sin declarar.

La declaración de nacimiento es la inscripción de los niños en la Oficialía del Estado Civil, porque los niños tienen derecho a tener nombre y una nacionalidad.

En relación con la incidencia en políticas públicas, Visión Mundial ha jugado un papel protagónico en la redacción y aprobación de la Ley 136-03, sobre todo, a través de la coordinación de la coalición de ONGs por la infancia bajo la dirección de desarrollo integral del Niño, Niña y Adolescente. Asimismo, en el Plan nacional para Garantizar los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes que prioriza las acciones para erradicar el subregistro de nacimientos, el abuso y la explotación sexual así como la adecuada atención a los adolescentes infractores.

El papel jugado por Visión Mundial en la aprobación de la Ley 136-03 y en la Coordinación de la Coalición, fue reconocido por las ONGs del sector al seleccionar a la institución como una de las representantes en el Directorio del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI).

Visión Mundial junto a muchachos con Don Bosco están incidiendo en el directorio, planteando propuestas, tanto en el directorio mismo como a través de su comité técnico asesor.

También está incidiendo en la elección de los Directorios Municipales que se están conformando en el Sur gracias al fundamento de Redes Locales de protección de Derechos promovidos por la institución con el apoyo de UNICEF.

En relación con la prevención y atención del abuso y la explotación sexual comercial, la institución ha desarrollado actividades de capacitación dirigidas a docentes a nivel nacional en coordinación con UNICEF y la Secretaría de Estado de Educación.  Para dar respuestas al trabajo infantil agrícola, en coordinación y apoyo de la OIT/IPEC ejecutan un programa de erradicación del trabajo infantil a través de la educación y la participación de los niños, niñas y adolescentes en 5 comunidades de la provincia de Azua.


La legislación que protege los derechos de los niños, niñas y adolescentes



La República Dominicana firmó y ratificó la Convención de los Derechos del Niño de 1989.  Para sentar las bases de la aplicación de esta ley internacional en el ámbito local, en 1994, se aprobó un Código de Niñez que estableció un sistema de protección encabezado por un organismo rector que trazaba las pautas y regía las políticas públicas a favor de los niños, niñas y adolescentes.  Asimismo, esta ley estableció la jurisdicción especializada de niños, niñas y adolescentes compuestas por Tribunales y Cortes de Apelación.

En el 2004 los sectores con responsabilidad en el quehacer con la infancia plantearon una modificación de la Ley 14-94 por entender que mecanismos de protección de derechos de la niñez creados en este mecanismo legal, o no eran suficientes o tenían reminiscencias, de la doctrina de la situación irregular superada por la Convención 1989.  Concretamente la Ley 14-94 tenía las siguientes debilidades estructurales:

a)    La funcionalidad del organismo Rector del Sistema de Protección a niños, niñas y adolescentes: la Ley 14-94 creó un sistema de protección encabezado por un organismo rector que nunca funcionó.  Quien precedía este organismo era el Secretario de Salud Pública.  Para este funcionario era difícil asumir sus funciones por competir las mismas con las propias de la cartera que tenía que dirigir.

b)    Limitaciones en el derecho a la defensa de los adolescentes infractores: Esto se reflejaba en la duplicidad de funciones del Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes, la del Ministerio Público (acusador) y la defensor técnico.

c)    Existencia de lagunas y contradicciones que hacia imposible la garantía de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en el país: La Ley tenía lagunas en materias como: la asignación de presupuesto y la falta de mecanismos de protección a nivel local que hacían poco efectiva su aplicación.

Por las razones señaladas anteriormente, fue necesario reformar la Ley 14-94.  En el proceso de reforma estuvieron involucrados todos los sectores vinculados al sector niñez: gobierno dominicano, UNICEF, coalición de ONGs y Suprema Corte de Justicia.

Características Esenciales de la Nueva Ley



La Ley 136-03 tiene como fin principal garantizar los derechos fundamentales a todos los niños, niñas y adolescentes en todo territorio nacional, aplicando los principios y lineamientos de la doctrina de la protección integral e involucrando a todos los sectores responsables de la garantía de estos derechos: el Estado, la sociedad, la familia y todos los individuos.


Las características de la Nueva Ley son las siguientes:


- Se adecua a la doctrina de protección integral de los niños, niñas y adolescentes propuesta en la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989.
- Crea un sistema de protección al que tendrán acceso los sectores más desfavorecidos de la población en los niveles municipal, regional y central: La Ley 136-03 crea un Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) como entidad que dirige, formula, aprueba, evalúa, fiscaliza, coordina y da seguimiento a las políticas públicas en materia de niños, niñas y adolescentes.
- Establece por Ley los recursos destinados a las políticas de infancia: El 2% del Presupuesto Nacional será destinado al Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia.
- Establece mayor responsabilidad de los padres en el cuidado y protección de sus hijos y en la garantía de sus derechos: La Ley 136-03, recoge las disposiciones legales y relativas al derecho de familia, regulando la filiación, la autoridad del padre y la madre, los alimentos y la adopción.
- Incorporación de derecho penal juvenil: La nueva ley regula la justicia penal de la persona adolescente.  Establece las garantías procesales, regula el proceso penal y consagra mecanismos de protección de derechos fundamentales como el habeas corpus y el recurso de amparo.
- Amplia y reconoce la participación de la Sociedad Civil como corresponsable de la garantía de los derechos de los niños, niñas y adolescentes: La Sociedad Civil no es una simple colaboradora sino corresponsable.

Los Principales Derechos de la Niñez



- Igualdad: Todos(as) los niños, las niñas y los jóvenes son iguales.
- Protección: Los niños, las niñas y los jóvenes deben ser protegidos(as).
- Nombre y Nacionalidad: Los niños, las niñas y los jóvenes tienen derecho a un nombre y una nacionalidad.
- Salud: Los niños, niñas y los jóvenes tienen derecho a crecer sanos(as), a disfrutar de buena alimentación y a tener casa para vivir.
- Atenciones Especiales: Los niños, niñas y adolescentes con limitaciones físicas o mentales tienen derecho a tratamientos y cuidados especiales.
- Amor y Comprensión: Los niños, niñas y los jóvenes necesitan mucho amor y comprensión, por eso deben crecer al cuidado de sus padres y madres, preferiblemente.
- Paz: Los niños, las niñas y los jóvenes tienen derecho a vivir en un ambiente de paz, amistad, comprensión y solidaridad entre los pueblos.
- Educación: Los niños, niñas y los jóvenes deben recibir educación gratuita.
- Primeros Auxilios: En caso de emergencias o peligros, los niños, niñas y los jóvenes deben ser atendidos primero.
- Protección Laboral: Los niños, las niñas y los jóvenes deben ser protegidos(as) contra el abandono, la crueldad y los trabajos dañinos para la salud física y mental.

2.5. Consejo Nacional para la Niñez (CONANI)



El Consejo Nacional para la Niñez (CONANI) es una organización normativa y asistencial, con atribuciones específicas, orientadas a la niñez, familia y comunidad, adscrita a la Secretaría Administrativa de la Presidencia de la República, creado mediante Decreto 426 del 23 de Noviembre del año 1978.

El CONANI tiene como finalidad promover la participación racional y sistemática de los sectores públicos y privados, en la búsqueda de una adecuada solución a la problemática social de la niñez dominicana.

Como institución especializada en las acciones de bienestar de atención a la niñez, es miembro del Organismo Rector de Sistema de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes.  La ejecución de sus funciones están distribuidas en sus programas Centros Infantiles de Atención Integral (CIANI), programa Ayúdame a ser Niño (PANS), Programa Educación Masiva (PEM), Departamento de Prevención de Abuso y el Proyecto Centros de Desarrollo Infantil (CEDI), orientadas en sus cuatros áreas básicas: Educación, Psicología, Salud y nutrición y Trabajo Social sustentado en la Ley 14-94.

Centro de Desarrollo Infantil (CEDI)



El gobierno Dominicano ha creado el proyecto Centros de Desarrollo Infantil (CEDI), el cual tiene como propósito fundamental garantizar el desarrollo integral de los niños(as) dominicanos y al mismo tiempo, contribuir a la disminución del impacto de los niveles de pobreza en la población dominicana.

La responsabilidad de ejecución del proyecto, se asignó al Consejo Nacional para la Niñez (CONANI), dada su misión de atender integralmente a la infancia y su implementación se hará en coordinación con la Secretaría de Estado de Educación (SEE), Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS), Secretaría de Estado de la Mujer (SEM), así como también con otras instituciones gubernamentales, no gubernamentales y la sociedad civil.  El desarrollo de los centros de Desarrollo Infantil es parte de la construcción de un sistema nacional de atención a la primera infancia, el cual se inicia con los Centros de Desarrollo Infantil (CEDI), que atenderá niños(as) de 3 meses hasta 2 años de edad, continúa con los Centros Infantiles de Atención Integral (CIANI) del Consejo Nacional para la Niñez (CONANI) que atiende niños(as) de 2 a 5 años con las Casas Infantiles Comunitarias (CIC) de la Secretaría de Estado de Educación (SEE) que atienden niños(as) de 3 a 5 años de edad, para terminar insertándose en la educación formal a partir de los 6 años.


Naturaleza y Alcance del Proyecto



Meta



- Ofrecer atención integral a 36 mil niños(as) de 3 meses hasta 2 años de edad.
- Crear 2,000 centros de Desarrollo Infantil en todo el territorio nacional.
- Integrar entre 35 a 36 mil familias al trabajo comunitario a través de los centros de desarrollo infantil para garantizar la sostenibilidad del proyecto.
- Definir un marco técnico y normativo de trabajo dirigido al segmento poblacional especificado que sirva de referencia a otras iniciativas de atención dirigidas a esta población.

Naturaleza y Alcance de los Centros de Desarrollo Infantil



Son espacios comunitarios organizados en comunidades marginadas cercanas a zonas francas, áreas turísticas y concentraciones laborales e industriales, donde se ofrece orientación a las familias, la comunidad y se brinda atención integral a la población infantil de 3 meses hasta 2 años de edad, para facilitar el desarrollo de las capacidades y potencialidades físicas, socioafectivas y cognitivas en un ambiente de ternura, afecto, respeto y amor.

Cada CEDI es responsable de la atención, cuidado y protección de 15 a 18 niños(as) en un horario de 7:30 a.m. a 5:30 p.m. de lunes a viernes.

Misión



Ser un espacio que propicie el desarrollo integral de niños(as) conjuntamente con sus familias y la comunidad, de manera estimulante, sensible, culturalmente relevante y respetuosa de sus características y diferencias individuales, fomentando el bienestar, el desarrollo de valores, capacidades y la socialización para el mejoramiento de la calidad de las(os) niños(as), la vida de la familia y la comunidad.

Creado mediante el Decreto 426 de 23 de Noviembre de 1978, el Consejo Nacional para la Niñez (CONANI) asumió como institución las siguientes funciones:

- Promoción del bienestar infantil.
- Investigación.
- Recomendación de Políticas al Poder Ejecutivo.
- Prestación de Servicio.
- Coordinación

A nivel organizativo, su accionar se estructuró desde un directorio integrado por una presidenta, vicepresidente, secretario general y dos miembros designados por el presidente de la República.

A nivel operativo, la Dirección Ejecutiva asumiría la responsabilidad de impulsar las acciones tendentes a cumplir la misión del CONANI.  De la misma dependería la estructura gerencial y administrativa para ofrecer soporte técnico al quehacer de los programas y departamentos.

Desde sus orígenes, el CONANI fundamentó la prestación de sus servicios en un modelo de intervención sistémico que integra la familia, la comunidad, la escuela y garantiza un personal multidisciplinario ideal para la atención de la niñez.

De acuerdo con lineamientos del UNICEF, se diseñan y ponen en funcionamiento cuatro centros pioneros, ubicados en Santo Domingo (Capotillo y Villas Agrícolas), Santiago (Pekín) y El Seybo (Ginandiana), con el propósito de brindar atención integral a niños(as) entre 2 y 6 años de educación en áreas de salud, educación no formal, psicología y trabajo social. (Doña Dulce Gómez de Lois Directora Ejecutiva del CONANI), Isabel Mejìa de Grullón, Presidenta del CONANI).

Las actividades educativas de los CIANI empezaron a apoyar el desarrollo intelectual, emocional y psico-motor de la población infantil, aún escasamente trabajado en el país desde la denominada educación pre-escolar.  Como complemento, los CIANI fueron pioneros en el seguimiento de la situación de salud de la niñez, inaugurando la articulación con SESPAS para proveer a los centros del personal y directrices necesarias.

Por su parte, el programa “Ayúdame a ser Niño” (PASN), sería la respuesta del momento a la explosión social protagonizada por la niñez excluida, identificada, en palabras del asesor del Programa Rubén Farray (1980), como “Niño marginado deambulante” y “Niño marginado con Escolaridad”.

Debilitamiento Institucional en el Marco de la Era de la Convención y de la Ley 14-94.
A pesar del notable impulso institucional de sus orígenes, el CONANI desde la mitad de los años 80 no será ajeno al complejo devenir político del país, así como la crisis de las finanzas públicas, que afectó a la inversión social.

Se entiende, que una apuesta de tan largo alcance como planteó el CONANI en su fundación, quedó relegada, de este modo, a la ejecución de un programa más de la Presidencia de la República, centrada en otras prioridades.  Esta voluntad poética, haría premonitorias las palabras de la fundadora y primera presidenta del CONANI, doña Renèe Klang de Guzmán: “el Consejo Nacional para la Niñez no es patrimonio de un gobierno, un partido, ni de la primera dama de turno, sino que desarrolla un trabajo que involucra a toda una generación que debe mirar el futuro de nuestro país con optimismo, pero con preocupación y responsabilidad.

Esta tendencia hacia la mera prestación de servicios, con una débil articulación a alto nivel con otras instancias del estado vinculados a la niñez del país, relegó al CONANI a un puesto decorativo.  Precisamente en el momento en que República Dominicana entraba a formar parte de las iniciativas que motorizó la promulgación (1989) de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, el documento de Derecho más universalmente extendido.  En 1991 República Dominicana sería signataria de este protocolo, que compromete a los Estados en el bienestar de la niñez, y se inician los pasos para ajustar la legislación nacional al nuevo marco de Derecho que cristalizaría en la Ley 14-94.

A pesar de que el CONANI anticipó la visión integral y sistemática del bienestar de la niñez que universalizó la convención, ni en su ratificación, ni en el diseño de la Ley 14-94, vio el CONANI relanzado su papel rector de la política nacional de niñez, así como reforzada su estructura institucional.  De este modo, los logros para la infancia durante la década de los 90 tienen un marcado sello de las iniciativas desde el UNICEF, así como el impacto de las movilizaciones de las ONGs.  Al final de los 90 el UNICEF diseña diversos planes de acción con el gobierno dominicano, que elaborará su primer informe de rendición de cuentas al comité de Derechos del Niño de Ginebra, en el año 2000, sin que el CONANI sea más que una cita puntual en esos documentos.

Previamente la Ley 14-94, o Código para la Protección de Niños(as) y Adolescentes, a pesar de sus logros para unificar la legislación de niñez existente, consagró la duplicidad institucional de servicios a la niñez, y el rezago del CONANI en el diseño de políticas públicas de la infancia.

En su artículo 320 se le otorga al CONANI representación en el Organismo Rector del Sistema de Protección ANNA, para afirmar en el artículo 321 que “El organismo Rector… deberá desempeñar las funciones que hasta el momento desempeñar… el Consejo Nacional para Niñez” (1998), entre otras instituciones.  El artículo 322 de la citada Ley establece 17 atribuciones al Organismo Rector referidas a la definición de políticas de niñez, así como a velar por su cumplimiento, que en origen fueron patrimonio del CONANI.

Con todo, la inoperancia de este nuevo organismo rector, confundido en su accionar por el desempeño de servicios desde su propia Dirección técnica Ejecutiva, sería uno de los factores que desencadenaría el reclamo de diverso sectores sociales e institucionales para la Reforma de la Ley 14-94, coyuntura que sería aprovechada por el CONANI a partir del 2000 para su reposicionamiento.





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