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Desarrollo de la UE Unión Europea Parte 8 - Monografía



 
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FINLANDIA



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Finlandia (en finés, Suomi, que significa ‘país de los lagos’), república situada en Europa septentrional, limita al norte con Noruega, al este con Rusia, al sur también con Rusia y el golfo de Finlandia, al suroeste con el mar Báltico y al oeste con el golfo de Botnia y Suecia. Aproximadamente un tercio del país queda más al norte del círculo polar ártico. La extensión de Finlandia, incluyendo los 33.145 km2 de aguas continentales, es de 338.145 km2 de superficie. Helsinki (en finés, Helsingfors) es la capital y la mayor ciudad de Finlandia.

Población



La población de Finlandia es de origen escandinavo-báltico. Más del 93% de la población habla el finés y un 6% habla sueco, principalmente en las islas Åland. El extremo norte está habitado por unos 2.500 saamis; otros grupos minoritarios suponen menos del 1% de la población total. A pesar de que la minoría sueca está descendiendo en número, los suecos en Finlandia tienen su propio partido político, sus propias escuelas y otras instituciones propias.

Finlandia cuenta con aproximadamente un 60% de población urbana. El finés y el sueco son los idiomas oficiales. El finés es una lengua ugrofinesa. El sueco se habla principalmente en los distritos del oeste y suroeste, así como en las islas Åland.

El idioma sami o lapón se considera un dialecto del finés. La Iglesia evangélica luterana de Finlandia es el principal culto del país y sus miembros suponen alrededor del 90% de la población; en cualquier caso se garantiza la libertad de culto. La Iglesia ortodoxa, todavía considerada como culto nacional, ha sufrido un fuerte descenso en el número de sus fieles desde finales de la II Guerra Mundial.

Características de la población



Según estimaciones de 1993, Finlandia tenía una población de 5.054.982 habitantes, lo que supone una densidad de algo menos de 15 hab/km2 y hace de Finlandia uno de los países de Europa con mayor índice de dispersión poblacional. Más de dos terceras partes habitan en el tercio sur del país. La esperanza de vida es muy alta; a principio de la década de 1990 era de alrededor de 73 años para los hombres y de 81 años para las mujeres.

Divisiones administrativas



Finlandia está dividida en 12 provincias, cada una administrada por un gobernador designado por el presidente. Las provincias son Uusimaa, Turku Ja Pori, Aland, Häme, Kymi, Mikkeli, Pohjois-Karjala, Kuopio, Keski-Suomi, Vaasa, Oulu y Lappi. Åland disfruta de una considerable autonomía y posee su propio Parlamento.

Ciudades principales



La población de Helsinki, según estimaciones realizadas para 1991, era de alrededor de 497.600 habitantes. Helsinki es el centro cultural, industrial y comercial más destacado de Finlandia, y sede del gobierno. Las dos ciudades más importantes, después de Helsinki, Tampere (Tammerfors), con 173.797 habitantes según estimaciones para 1991, y Turku (Abo), la antigua capital, con 159.403 habitantes, son también notables centros industriales.

Cultura



Después de la conquista de las tribus finesas por parte de los suecos a comienzos del siglo XII, la cultura indígena fue dominada en gran medida por influencias suecas, que se han mantenido hasta nuestros días. Entre los campesinos se siguieron cantando los tradicionales poemas épicos acompañados por un instrumento similar a la cítara llamado kantele; asimismo, se siguió practicando la talla de la madera y la decoración de las alfombras con formas tradicionales en espiral y con sencillos motivos geométricos. Sin embargo, entre las clases cultas predominaba la cultura sueca; se hablaba el sueco y, salvo raras excepciones, era la lengua literaria.

Debido a que los estilos artísticos y arquitectónicos suecos tuvieron varias procedencias, muchos edificios y obras de arte finlandeses reflejan influencias italianas, flamencas, alemanas y de otras partes de Europa. En el siglo XIX, las clases cultas finesas comenzaron a restablecer las tradiciones populares de su país. Al mismo tiempo, reapareció el idioma nacional finés como lengua literaria y los estilos artísticos y arquitectónicos se vieron enriquecidos con la aparición del estilo tradicional finés. La sauna es un invento finés y todavía constituye uno de los focos de la vida social en Finlandia.

Economía



El producto nacional bruto de Finlandia, según estimaciones del Banco Mundial (1991), era de 122.000 millones de dólares, lo que da una media de ingresos por persona de aproximadamente 24.400 dólares. La riqueza actual de Finlandia y la naturaleza de su economía altamente industrializada contrastan marcadamente con la situación de 1945. La II Guerra Mundial dejó Finlandia con importantes problemas económicos, en especial una elevada inflación, desempleo y una desfavorable balanza comercialh.

Posteriormente, el sector industrial se expandió rápidamente, en particular para satisfacer la demanda de la antigua Unión Soviética. A finales de la década de 1960 la industria utilizaba más empleados que la agricultura y la silvicultura juntas, aunque la industria de transformación de la madera sigue siendo la espina dorsal de la economía, aportando alrededor del 40% de los ingresos por exportación. La balanza comercial mejoró significativamente en el periodo de tiempo transcurrido hasta 1989. Excepto las empresas destinadas para el uso público, la industria y los negocios son de propiedad privada. Sin embargo, el gobierno ejerce un control considerable sobre la economía a través de numerosas regulaciones. El gasto medio presupuestado para el periodo 1990-1994 fue de 36,4 mil millones de dólares; y los ingresos, para el mismo periodo, de 35,9 mil millones de dólares.

Agricultura



La agricultura en Finlandia está limitada principalmente a las fértiles regiones costeras; sólo el 9% de la superficie total de tierra está cultivada. Casi el 80% de las explotaciones agrarias tienen menos de 20 hectáreas. No más del 20% de los propietarios de las explotaciones emplean regularmente mano de obra remunerada. En 1993, la producción anual aproximada (en toneladas) de los principales cultivos fue la siguiente: cebada, 1,7 millones; remolacha azucarera, 1,1 millones; avena 1,2 millones; patatas (papas), 770.000; y trigo, 358.000. La cabaña ganadera está compuesta por unos 5,5 millones de aves de corral, 1,2 millones de cabezas de ganado caprino, 1,2 millones de cabezas de ganado porcino, 107.000 cabezas de ganado ovino y 413.000 renos.

Silvicultura y pesca



Aproximadamente el 60% de los bosques de Finlandia son de propiedad privada. El gobierno central controla alrededor de una cuarta parte y la mayoría de los bosques restantes pertenecen a municipios y corporaciones locales. A principios de la década de 1990, la tala de madera alcanzó los 35 millones de m3. La captura anual de pescado supone un total de 97.400 de toneladas, de las cuales un quinto se obtienen en aguas continentales. Los controvertidos planes para incrementar la tala de árboles y los problemas de contaminación en las aguas costeras del Báltico han concienciado a la población sobre los temas medioambientales.

Minería



Finlandia es un productor significativo de cobre; a principios de la década de 1980 obtuvo alrededor de 15.300 toneladas (contenido metálico) al año. La producción anual de zinc fue de 33.000 toneladas (contenido metálico). La explotación de los yacimientos de plata supone unas 26.600 toneladas al año. Otras producciones mineras destacadas son el cromo, el plomo, el níquel y el oro.

Industria



Las industrias productoras de pulpa de papel, las papeleras y las madereras dominan el sector industrial finlandés. A principios de la década de 1990 se produjeron 1.300 millones de toneladas anuales de papel continuo. La producción de madera cortada supone unos 7.400 millones de m3 al año. Otras industrias importantes son la producción de maquinaria pesada, metales básicos, embarcaciones, productos de ingeniería, alimentos y bebidas, productos textiles, químicos, cristal y cerámica, materiales de imprenta y publicaciones.

Banca y moneda



La unidad monetaria básica es el markka, dividido en 100 penniä (4,72 markkaa equivalían a 1 dólar estadounidense en 1995). El Banco de Finlandia, establecido en 1811, es el banco central y el único que puede emitir moneda. En 1992, Finlandia tenía 10 bancos comerciales con 882 sucursales, 41 cajas de ahorro con más de 885 sucursales y 318 bancos en régimen de cooperativa con 1.006 filiales. Desde 1976 el gobierno ha mantenido un riguroso control del mercado financiero como parte de los exitosos esfuerzos por controlar la inflación.

Comercio exterior



El papel, la pulpa de papel, el papel continuo y las industrias madereras suponen aproximadamente el 40% de las exportaciones anuales. Entre las importaciones destacan el petróleo, productos químicos, equipamiento de maquinaria y transporte, productos de hierro y acero, alimentos y productos textiles. Finlandia realiza las transacciones comerciales principalmente con Suecia, Gran Bretaña, Alemania y otros países de la Unión Europea (antes conocida como Comunidad Económica Europea), con la que en 1972 negoció un tratado de comercio; en 1991 la UE supuso el 51% de las exportaciones y el 41% de las importaciones. Otros países con los que Finlandia mantiene buenas relaciones comerciales son Estados Unidos, Japón, Dinamarca y Noruega.

El comercio con la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en el pasado, supuso alrededor del 30% del comercio exterior finés. Sin embargo, esta relación comercial se cerró en 1989, contribuyendo a la precipitada recesión de principios de la década de 1990. En 1992, las importaciones anuales del país fueron de 21.200 millones de dólares y las exportaciones de 24.000 millones de dólares. Finlandia ingresó como miembro asociado en la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) en 1961 y como miembro propiamente dicho en 1986. En mayo de 1994, el Parlamento Europeo ratificó a Finlandia como miembro de la Unión Europea. Los finlandeses aprobaron su ingreso en la Unión Europea tras un referéndum celebrado el 16 de octubre de 1994.

Transporte



Un sistema de canales, que conectan los lagos entre sí y con el golfo de Finlandia, proporcionan un transporte barato y eficaz para la industria maderera; unos 6.600 km de vías de agua interiores son navegables. El Estado es el propietario y utiliza unos 5.884 km de vías férreas. Finlandia posee aproximadamente 133.631 km de carreteras, de las cuales están pavimentadas un 54%. Las líneas aéreas nacionales, Finnair, ofrecen vuelos nacionales e internacionales; Karair y Finnaviation cubren el servicio con varias ciudades del país.


Comunicaciones



El gobierno controla los servicios telegráficos nacionales y dirige la Compañía de Radiodifusión Finesa, que todavía domina la difusión local de radio y televisión, a pesar de que hay más de veinte estaciones comerciales de radio y una estación privada de televisión. La importancia de la televisión por cable está creciendo; a principios de la década de 1990 había más de cien redes privadas utilizables en Finlandia. También son de propiedad estatal aproximadamente un tercio de los servicios telefónicos. A principios de la década de 1990 se estima que se usaban unos 3 millones de teléfonos, 4,9 millones de receptores de radio y 1,9 millones de receptores de televisión; además, unos 800.000 hogares tenían televisión por cable. En Finlandia se editan 103 diarios y diversas publicaciones periódicas; nueve de cada diez fineses leen el periódico a diario, lo que supone una de las proporciones más altas del mundo.

Trabajo



La fuerza laboral finlandesa es de unos 2,5 millones de personas. Los trabajadores están representados por varios sindicatos. Una gran federación, la Organización Central de Sindicatos Finlandeses, agrupa a la mayoría de los sindicatos industriales; los sindicatos del sector terciario tienden a actuar independientemente. El desempleo ha sido el mayor problema de principios de la década de 1990. De un 3,5% de desempleados en 1990, se ha pasado a un 20% en 1993, uno de los porcentajes más altos de Europa occidental.

Gobierno



Finlandia es una república, con una forma de gobierno democrática que combina el sistema parlamentario con el presidencial. El país es gobernado según la Constitución adoptada el 17 de julio de 1919.

Poder ejecutivo



Finlandia está gobernada por un presidente, que es elegido por un periodo de seis años por votación popular directa. Si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta, es elegido por un colegio electoral compuesto por 301 miembros elegidos por votación popular según un sistema de representación proporcional. El presidente nombra un gabinete denominado Consejo de Estado, sujeto a la aprobación del Parlamento y encabezado por el primer ministro. La edad mínima para ejercer el derecho a voto es de 18 años.

Poder legislativo



El Parlamento finés, conocido como la Eduskunta, es unicameral y está compuesto por 200 miembros elegidos por sufragio popular y directo para un periodo de cuatro años basándose en la representación proporcional.

Poder judicial



El sistema judicial local de Finlandia está dividido en tribunales municipales en las ciudades y en tribunales de distrito en las áreas rurales. Los tribunales de apelación están localizados en Turku, Vaasa, Kuopio, Kuovola, Rovaniemi y Helsinki. El Tribunal Superior, establecido en Helsinki, es el último tribunal de apelación para los casos civiles y criminales.

Gobierno local



Un prefecto o gobernador, elegido por el presidente del país, ejerce el poder ejecutivo en cada una de las 12 provincias finlandesas. Por debajo del nivel provincial, la unidad de gobierno local es el municipio o la comuna, con potestad recaudatoria. Hay 102 comunas urbanas y 353 rurales. Los residentes de las islas Åland, a los que se les ha garantizado una amplia autonomía, eligen a los 30 miembros de su Parlamento, los cuales a su vez nombran una asamblea ejecutiva que comparte el ejercicio del poder con el gobernador.

Partidos políticos



La representación proporcional permite la existencia de coaliciones en el gobierno, normalmente dominado por el Partido Social Demócrata Finés (SDP) o el Partido de Centro Finés (KESK). El SDP, de carácter moderado y de centro izquierda, formado en 1899, defiende la estatalización de ciertas industrias esenciales, mientras que el KESK, fundado en 1906, consigue apoyo de las áreas rurales conservadoras. Otros partidos importantes son: la Alianza de Izquierdas, que incluye al Partido Comunista; el Partido de la Coalición Nacional (1918), defensor de la empresa privada; y el Partido Popular Sueco (1906), que representa a la minoría sueca en Finlandia.


Salud y bienestar social



Finlandia goza de un vasto sistema de asistencia social que proporciona subsidios por desempleo, enfermedad, incapacidad y jubilación, ayudas familiares e infantiles, y compensaciones a inválidos de guerra. La recesión de principios de la década de 1990 provocó recortes en las ayudas sociales. La atención médica se recibía en los lugares de trabajo, pero la Ley de Salud Nacional de 1972 regula el establecimiento de centros de salud en los municipios y la eliminación de los honorarios médicos.

Defensa



El servicio militar de 11 meses es obligatorio para todos los varones mayores de 17 años. El Ejército finlandés cuenta con secciones de tierra, mar y aire, pero el número de miembros de las Fuerzas Armadas están limitadas por el Tratado de Paz de París (1947) a un máximo de 41.900 soldados; en 1993 había 32.800 soldados en servicio, contando con 24.100 reclutas. En la reserva hay unas 700.000 personas.

SUECIA



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INFORMACIÓN GENERAL



Nombre oficial: Konungariket Sverige (Reino de Suecia)

Capital: Estocolmo

Bandera



La bandera sueca se basa en el diseño de la cruz escandinava adoptado inicialmente por Dinamarca hace 800 años. La versión sueca data de 1520, cuando los nacionalistas suecos se rebelaron contra el dominio danés. Los colores fueron tomados del campo de armas sueco, en el que se describen tres coronas doradas sobre fondo azul. Las dimensiones de la bandera han variado a lo largo de los años; la enseña actual se adoptó en 1906.

Himno


“Du Gamla, du fria, du fjallhöga Nord” (”Tu, viejo, libre y montañoso Norte”)

Suecia, monarquía constitucional del norte de Europa que ocupa el sector oriental de la península Escandinava. Limita al norte y al oeste con Noruega, al noreste con Finlandia, al este con el golfo de Botnia y el mar Báltico y al suroeste con los estrechos de Öresund (Øresund), Kattegatt y Skagerrak. Posee las islas de Gotland y Öland en el mar Báltico. Suecia, con una superficie total de 449.964 km2, es el cuarto país europeo por extensión. Estocolmo es la capital y la ciudad más grande del país.

Población



La población de Suecia está compuesta principalmente por descendientes de escandinavos y germánicos y la mayoría tienen la piel blanca, ojos azules y pelo rubio. Alrededor de 17.000 samis viven en la Laponia sueca, en el sector septentrional del país. La población inmigrante aumenta rápidamente, con unos 500.000 habitantes (1992) procedentes de Finlandia, Yugoslavia, Irán, Noruega, Dinamarca, Turquía y Chile entre otros países; muchos de ellos llegan a Suecia a trabajar, otros como refugiados. La cifra de inmigrantes se ha incrementado por los refugiados de la guerra de Bosnia-Herzegovina; Suecia ocupa el segundo lugar de asilo de refugiados procedentes de esa región después de Alemania.

Características de la población



Suecia tiene una población de 8.745.109 habitantes (según estimación para 1993), lo que supone una densidad de 19 hab/km2. La esperanza de vida es de 74 años para los hombres y de 81 años para las mujeres (según datos de las Naciones Unidas para 1990), una de las mayores del mundo. La gran mayoría de la población vive en la mitad meridional del país, especialmente en las tierras bajas centrales, en las llanuras de Escania y en las tierras bajas costeras. En las montañas del norte la población está muy dispersa. Aproximadamente el 84% de la población es urbana.

Divisiones administrativas



Suecia está dividida en 24 condados: Älvsborg, Blekinge, Gävleborg, Göteborg och Bohus, Gotland, Halland, Jämtland, Jönköping, Kalmar, Kopparberg, Kristianstad, Kronoberg, Malmöhus, Norrbotten, Örebro, Östergötland, Skaraborg, Södermanland, Estocolmo, Uppsala, Värmland, Västerbotten, Västernorrland y Västmanland. Cada condado tiene un gobernador nombrado por el gobierno central y un consejo elegido democráticamente.

Ciudades principales



Las ciudades más destacadas de Suecia son Estocolmo, capital y mayor ciudad, con una población de 684.576 habitantes (estimaciones de 1992); Göteborg (433.811 habitantes), centro industrial y puerto marítimo; y Malmö (236.684 habitantes), centro comercial y puerto marítimo. Otras ciudades importantes son Uppsala, Linköping, Örebro, Norrköping y Västerås

Religión



El luteranismo es la religión de casi el 88% de los suecos. La Iglesia evangélica luterana es la confesión estatal de Suecia. Los niños adquieren la pertenencia a la Iglesia al nacer, pero no se requiere la participación activa. Desde 1952, se permite la renuncia a la Iglesia sin más obligación religiosa. Suecia está dividida en trece diócesis luteranas; cada una dirigida por un obispo. Otras confesiones protestantes en Suecia son la baptista, la metodista, la Iglesia mission covenant de Suecia, el Movimiento Pentecostal y el Ejército de Salvación. Hay pequeños grupos de católicos, musulmanes y judíos.

Economía



El producto interior bruto de Suecia es de 196.600 millones de dólares (según estimaciones para 1994). Esta economía urbana e industrializada se basa principalmente en los bosques extensivos, en los ricos depósitos de mineral de hierro y en los abundantes recursos de energía hidroeléctrica. Aunque más del 90% de la industria sueca es de propiedad privada, el gobierno ejerce un control sustancial sobre la economía para moderar las fluctuaciones económicas. El presupuesto nacional anual estimado en 1992 establecía unos ingresos alrededor de 70.400 millones de dólares y unos gastos de 82.500 millones de dólares aproximadamente. Aunque Suecia goza de uno de los niveles de vida más altos del mundo, el país ha experimentado una acusada recesión económica durante el principio de la década de 1990.

El gobierno respondió con medidas de austeridad y una reestructuración de sus cometidos tradicionales para mejorar el empleo y el Estado del bienestar. Los pasos que se dieron fueron reducir el 10% del número total de funcionarios, recortes en los programas de bienestar social y la privatización parcial del sector estatal, entre los que se encontraban los sectores de telecomunicaciones y electricidad. A principios de 1991 se reformó el sistema fiscal, con reducciones en los impuestos por ingresos para todos los ciudadanos excepto para los que reciben mayores salarios y un incremento en los impuestos por bienes y servicios.

Agricultura



Suecia es casi autosuficiente en productos agrícolas, aunque sólo se cultiva el 9% de tierra. El abonado y la mecanización intensivos mejoran las producciones de las cosechas a pesar de la pobreza de los suelos de muchas áreas, de una topografía accidentada y de una estación de crecimiento corta. En particular, la agricultura se desarrolla intensivamente en las tierras bajas del sur, especialmente en las llanuras fértiles de Escania.

El tamaño de los campos agrarios varía desde las grandes haciendas hasta las pequeñas propiedades familiares; en época reciente muchos campos pequeños se han integrado en unidades mayores. La mayoría de la producción agrícola se dedica al consumo interior. Alrededor del 3% de la población se dedica a la agricultura, a la silvicultura y a la pesca. Después de la II Guerra Mundial la industria láctea, tradicionalmente importante dentro del sector primario sueco, declinó en relación con la producción de cereales y verduras; los principales productos agropecuarios continúan siendo el ganado y los productos derivados, especialmente los lácteos. Los cultivos más destacados (con cifras de 1992) son trigo (1.406.000 t), cebada (1.261.000 t), remolacha azucarera (2.136.000 t), patatas o papas (1.253.000 t), avena (807.500 t) y las semillas de colza (284.000 t). La cabaña ganadera (cifras de 1992) cuenta con 1,8 millones de cabezas de vacuno, 2,1 millones de porcino, 447.000 de ovino y 6,7 millones de aves de corral, aproximadamente.

Silvicultura y pesca



Suecia tiene la mayor reserva de madera de Europa occidental y es uno de los mayores productores madereros del mundo; los productos forestales suponen una parte sustancial de la producción y de la exportación anuales de Suecia. La producción anual de madera en 1992 fue de 24,6 millones de m3 de troncos para serrar y unos 24,5 millones de m3 de troncos para fabricar papel. Las áreas de bosque más productivas son las laderas bajas de las tierras altas del norte y la región de Småland. Las plantas de tratamiento de madera se concentran a lo largo de la costa del golfo de Botnia; muchos de los ríos que se dirigen hacia el golfo se utilizan para transportar los troncos hasta las fábricas, a las que también aportan energía.

La captura anual de pescado de Suecia es de unas 300.000 t. El arenque supone alrededor del 25% de las capturas; también destacan el bacalao, la platija y el salmón. Göteborg es un destacado puerto pesquero.

Minería



La producción minera es muy importante para la economía sueca. En el centro y norte del país, en especial alrededor de Kiruna y Malmberget, se encuentran importantes depósitos de mineral de hierro de gran calidad. La producción mineral anual comprende alrededor de 12,4 millones de t de mineral de hierro (contenido metálico), 207.000 t de mineral de plomo y plata, y 74.000 t de concentrados de mineral de cobre (cifras de 1990). También se producen cinc, oro, petróleo crudo, uranio y piritas de hierro; se estima que Suecia tiene el 15% de las reservas mundiales de uranio conocidas.

Industria



La industria ha experimentado un importante crecimiento en Suecia desde 1880. El valor de la industria ha ascendido más del 2% anual desde mediados de la década de 1960 y, en la actualidad, Suecia es uno de los países más industrializados de Europa, aprovechando la existencia de materias primas de alta calidad en su territorio y de una mano de obra especializada.

A principios de la década de 1990, aproximadamente el 26% de la mano de obra se dedicaba a la industria, que contribuía con un 20% al producto interior bruto. La mayoría de las plantas industriales son de propiedad privada y muchas son de pequeño tamaño; especialmente importante es la producción de acero de alta calidad; la producción anual de acero crudo fue de 4,5 millones de t en 1990. Otras industrias importantes son las dedicadas al aluminio, plomo, cobre, vehículos de motor, maquinaria, equipamiento eléctrico y electrónico, madera, papel, cemento, mobiliario, vidrio y cristalería, productos químicos, petróleo refinado, textiles y ropa, aviones, barcos y alimentos transformados. Los principales centros industriales son Estocolmo, Göteborg, Linköping, Malmö y Trollhättan.

Energía



Los ricos recursos de agua de Suecia se dedican casi exclusivamente a la producción de energía; en 1992, las instalaciones hidroeléctricas producían el 46% de la electricidad; las centrales nucleares generaban más del 30%. La producción total de electricidad es de aproximadamente 146.500 millones de KWh (1993). Debido a la rigurosa legislación medioambiental, a la carencia de más recursos hidroeléctricos y a la política gubernamental de reducir progresivamente la energía nuclear, Suecia está desarrollando energías alternativas.

Moneda y banca



La unidad monetaria básica de Suecia es la krona, o corona, dividida en 100 öre (7,44 kronor equivalían a 1 dólar estadounidense en 1995). El Banco Central, que también es el banco emisor, es el Sveriges Riksbank, o Banco Real de Suecia (fundado en 1668), que determina la política monetaria de acuerdo con los planes gubernamentales. Suecia tiene además 16 bancos comerciales con muchas sucursales, alrededor de 90 cajas de ahorros y otros tipos de bancos y de organizaciones financieras. La Bolsa tiene su sede en Estocolmo.

Comercio exterior



El comercio exterior está muy desarrollado; Suecia es miembro de la Asociación Europea de Libre Comercio y desde el 1 de enero de 1995 ha ingresado en la Unión Europea. Suecia mantiene relaciones comerciales con Alemania, Gran Bretaña, Noruega, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Francia, los Países Bajos, Italia, Bélgica y Luxemburgo. A principios de la década de 1990, las exportaciones anuales reportaron unos ingresos de aproximadamente 44.000 millones de dólares y las importaciones, un desembolso de alrededor de 40.000 millones de dólares. Sin embargo, tanto la cuenta corriente de la balanza de pagos como la balanza de pagos total han sido deficitarias desde principios de la década de 1990. Las principales exportaciones de Suecia son productos forestales, maquinaria, vehículos de motor, hierro y acero, productos químicos y barcos; las principales importaciones son de maquinaria, petróleo, equipamiento de transportes, productos químicos, ropa y textiles, alimentos, hierro y acero.

Transportes



Los más desarrollados sistemas de transporte se concentran en el tercio sur del país. Suecia tiene alrededor de 135.860 km de carreteras, de las que más del 70% están pavimentadas. Se utilizan más de 4 millones de vehículos de motor, que engloban unos 3,6 millones de turismos. Hay aproximadamente 11.202 km de vías ferroviarias, prácticamente todas de propiedad privada; de éstas el 74% están electrificadas. Entre las vías de agua interiores destaca el canal de Göta, que conecta las costas oriental y occidental de Suecia; aunque el canal es importante sobre todo como ruta turística, también se utiliza para el comercio local. La marina mercante sueca tiene un desplazamiento total de 3,2 millones de toneladas. Estocolmo y Göteborg son los principales puertos marítimos.

El Sistema de Líneas Aéreas Escandinavas (SAS; Scandinavian Airlines System), que opera junto a Dinamarca y Noruega, proporciona servicios internacionales. En noviembre de 1993 fracasaron los intentos de intensificar la competitividad de esta compañía aérea a través de una unión con la KLM holandesa Royal Dutch Airlines, la suiza Swissair y la austríaca Austrian Airlines que hiciera frente a compañías alemanas, británicas y francesas. La compañía aérea Linjeflyg oferta vuelos interiores en Suecia. Los principales aeropuertos internacionales se encuentran en Arlanda (cerca de Estocolmo), Landvetter (en las proximidades de Göteborg) y Sturup (cerca de Malmö).

Comunicaciones



En 1992, los 174 periódicos diarios de Suecia tenían una circulación total de 4,8 millones de ejemplares aproximadamente. Alguno de los diarios más destacados eran el Expressen, el Aftonbladet, el Dagens Nyheter y el Svenska Dagbladet, todos publicados en Estocolmo, y el Göteborgs-Posten. La Administración de Telecomunicaciones Sueca se encarga de los servicios telefónicos y telegráficos y dirige las redes de radio y televisión. El país cuenta con más de 8,2 millones de teléfonos, 7,5 millones de aparatos de radio y 3,3 millones de receptores de televisión.

Trabajo



En 1992, la mano de obra empleada era de 4,2 millones de personas distribuidos como sigue: alrededor del 26% se dedicaban a la industria y el 62% a los servicios comunitarios, sociales y personales, un 9% trabajaba en el sector financiero y de negocios, y sólo el 3% se dedicaba a la agricultura, a la silvicultura y a la pesca. A principios de la década de 1990, el 81% de los trabajadores suecos estaban afiliados a algún sindicato, la mayor proporción de trabajadores sindicados de cualquier país industrializado. Las condiciones de trabajo y las relaciones laborales son en general excelentes y las huelgas son excepcionales, a pesar de lo cual el país experimentó varias revueltas laborales a principios de la década de 1980.

Gobierno



Suecia es una monarquía constitucional; el monarca actual es el rey Carlos XVI Gustavo, que subió al trono en 1973. La Constitución vigente se aprobó en 1975 y sustituyó a la ley Constitucional de 1809 y a la ley Parlamentaria de 1866; con su aprobación se eliminaron los últimos vestigios de poder que el rey tenía en el gobierno del país; el monarca sigue siendo la cabeza del Estado, un cargo exclusivamente protocolario, pero ya no es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas y, además, ya no preside las reuniones del gabinete. La Constitución establece que todo el poder emana del pueblo y recoge una extensa declaración de derechos. En 1980, se permitió la sucesión al trono a las mujeres; la actual heredera es la princesa Victoria, que nació en 1977.

Poder ejecutivo



El gabinete, responsable ante el Parlamento (el Riksdag), posee el poder ejecutivo en Suecia. Está compuesto por el primer ministro, el consejo de ministros y los ministros sin cartera. Además de los ministerios del gabinete, 50 agencias centrales supervisan los servicios dependientes del Estado, como el sistema telefónico y los ferrocarriles nacionales. Estas agencias, cuyos directores son nombrados por el gobierno, están subordinadas nominalmente al gabinete de ministerios, pero en realidad funcionan independientemente.

Poder legislativo



En 1971, el Riksdag, antiguo cuerpo bicameral, pasó a formar una sola cámara legislativa con 350 miembros elegidos de forma democrática; la Constitución de 1975 redujo el número de miembros a 349, para evitar posibles empates en las votaciones parlamentarias. Los miembros del Riksdag son elegidos para periodos de más de tres años por sufragio universal de las personas mayores de 18 años según un sistema de representación proporcional.

Poder judicial



La judicatura sueca es independiente de las otras ramas del gobierno y comprende un sistema de tres niveles de tribunales: el Tribunal Supremo, seis tribunales de apelación y tribunales de distrito y ciudad. El Tribunal Supremo es el tribunal de apelación final en todos los casos y también puede establecer nuevas sentencias. Los tribunales de apelación, además de los aspectos jurídicos que su nombre indica, son los responsables de la administración jurídica en sus áreas territoriales y de la instrucción de los jueces. Los tribunales de distrito y ciudad son tribunales de primera instancia que están presididos por jueces auxiliados por un jurado elegido popularmente, normalmente compuesto por tres o cinco personas profanas en temas jurídicos. Los jurados populares se forman solamente en pleitos por difamación.

Una característica especial del sistema judicial sueco, copiado recientemente por otros países (como España), es el cargo conocido como el defensor del pueblo. Su deber oficial es controlar cómo los tribunales y las administraciones observan y aplican las leyes. El defensor del pueblo debe investigar las quejas de cualquier ciudadano, iniciar investigaciones y llevar las evidencias de equivocación judicial o de delito ante el tribunal. El Riksdag nombra un defensor del pueblo para un periodo de cuatro años; a principios de la década de 1990 Suecia tenía cuatro de estos cargos.

Gobierno local



Cada uno de los 24 condados (län) de Suecia está gobernado por un consejo administrativo nombrado por el gobierno central, junto a un consejo del condado elegido por votación popular. Poblaciones, ciudades y distritos rurales dentro de los condados constituyen communes (municipios) y también tienen consejos elegidos por el pueblo.

Partidos políticos


La política sueca ha estado dominada tradicionalmente por el Partido Social Demócrata, que ha gobernado casi de forma continua desde la década de 1930; sólo estuvo ausente del poder en los periodos de 1976-1982 y 1991-1994. Una multitud de partidos de centro y de derecha operan en contra de los socialdemócratas y a menudo forman grupos de coalición, como el Partido Moderado, el Partido Liberal y el Partido de Centro. Otros grupos influyentes son el Partido Demócrata Cristiano, los Verdes, el Partido de Nueva Democracia y el Partido de Izquierda. También hay dos pequeños grupos de extrema derecha.

Salud y bienestar social



Históricamente, Suecia ha tenido posiblemente el mejor y más amplio sistema de Seguridad Social del mundo. Todos los ciudadanos reciben pensiones de jubilación, seguro médico y beneficios compensatorios por incapacidad para trabajar, y el gobierno aporta un plan de seguro de desempleo, que administran los sindicatos. Otros beneficios sociales son las ayudas a las familias que tengan niños, a las parejas de recién casados, por maternidad, vacaciones gratis para madres y niños con ingresos familiares bajos y subvenciones gubernamentales para viviendas. Sin embargo, el contrapunto de este sistema son unos niveles de impuestos muy elevados y en respuesta a la recesión económica de principios de la década de 1990, el gobierno estableció reducciones en el nivel y en la extensión de los programas de bienestar social.

Defensa



Las Fuerzas Armadas suecas están encabezadas por un comandante supremo y por un departamento de Defensa que coordina las actividades del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. El servicio militar de 15 meses es obligatorio para los varones comprendidos entre los 18 y 47 años. Un importante componente de las fuerzas defensivas del país es la guardia interna compuesta por 125.000 miembros, un servicio voluntario organizado durante la II Guerra Mundial. En 1993 las Fuerzas Armadas contaban con un Ejército de Tierra de 43.500 personas, una Armada de 9.800 y unas Fuerzas Aéreas de 11.500. En respuesta a la inestabilidad de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), especialmente en Rusia, el gobierno de Suecia ha anunciado planes para incrementar los gastos defensivos en 1996. Con unas destacadas fuerzas militares a pesar de su tradicional neutralidad durante la guerra fría, desde 1989 Suecia ha mostrado también buena voluntad para cooperar con el resto de los países europeos en asuntos de seguridad.

Noticias



Sábado, 2 de enero de 1999



La UE afronta este año la moneda única, la batalla por el reparto de 100 billones de presupuesto y la última gran reforma antes de ampliar al Este



En Bruselas se organizan a veces ciscos monumentales entre unos y otros socios, pero, como suele decirse, ya sin el armamento pesado de hace 60 años y con la convicción de que el futuro sólo es brillante si siguen unidos. En este año, llega la revolución del euro, el tercer intento en los últimos 2000 años de dotar a esta zona del mundo de una moneda única. Antes, lo intentaron Carlomagno y, sobre todo, el Imperio Romano.
Las consecuencias del paraguas euro ya se han empezado a notar, y de qué modo, en la economía, con los tipos de interés más bajos que se recuerdan y con los 11 países del club a salvo desde el verano de crisis financieras como la asiática. Pero, en 1999, empezará a notarse el efecto también en la vida política europea y en el funcionamiento de las distintas instituciones.

La política económica seguirá siendo competencia nacional, pero, en la práctica, los ministros de Hacienda se concertarán para, por ejemplo, no fijar impuestos diferentes, ni subidas dispares de sueldo a sus funcionarios.

Llamada al orden

Y, poco a poco, quizá se llamará al orden a un ministro de Defensa que ataque un país petrolífero cuando no convenga a los demás socios. De hecho, el que atacó alegremente en 1998 fue Reino Unido, que se quedó inicialmente fuera de la moneda única. El bienestar del euro será una prioridad por encima de intereses nacionales. Lo que sea bueno para el euro, será bueno para todos.

De momento, las tres grandes tareas que aguardan este año a los arquitectos de la moneda única son asegurar la coordinación de políticas económicas y presupuestarias, estrenar el sistema de representación de la zona euro en el exterior y la campaña de acercamiento de la nueva realidad a 210 millones de ciudadanos, que tendrán que comenzar a olvidar sus pesetas, francos, marcos o liras, porque dejarán de existir en el 2002. Hasta ese año, los billetes y monedas de euro no estarán aún físicamente en los bolsillos de los ciudadanos, pero, fuera de eso, todo tipo de transacciones podrán ya ser realizadas en la nueva unidad monetaria.

Pero, por si fuera poco, 1999 será el año de la batalla infernal, como definió en el último Consejo Europeo de Viena, el primer ministro irlandés Bertie Ahern. Los Quince pretenden alcanzar un acuerdo el 25 de marzo y por unanimidad sobre nada menos que el programa presupuestario para el periodo 2000-2006, que va a repartir más de 100 billones de pesetas. El Gobierno encargado de presidir la UE en estos primeros seis meses del año es el alemán de Gerhard Schröder, que ha anunciado ya que va a intentar arrimar el ascua a su sardina y que en el nuevo presupuesto haya reformas que ahorren a Alemania parte de sus dos billones de pesetas de contribuciones anuales a Bruselas.

Con objetivos contrapuestos afronta la negociación el Gobierno español, que reclama mantener su saldo anual de un billón de pesetas gracias a los fondos estructurales y de cohesión, con el argumento de que ni una sola de las 17 comunidades autónomas ha conseguido aún el nivel de riqueza medio comunitario tras 12 años de adhesión a la UE.

A por otro tratado

En 1999, entrará en vigor el Tratado de Amsterdam, una Carta Magna continuista que apenas modifica el texto acordado en Maastricht en diciembre de 1991. Aunque, en sintonía con la creciente mayoría socialista en el Consejo Europeo, incorpora por primera vez un capítulo dedicado al empleo. Pero la minireforma de Amsterdam no es suficiente para adaptar las instituciones de la UE a lo que será una Europa no ya de 15, sino de 27 Estados en dos oleadas sucesivas (los del Este y bálticos más Malta y Chipre).

El Gobierno finlandés, que toma el relevo del alemán a partir del 1 de julio al frente de la UE, ya ha anunciado que impulsará la creación del grupo de expertos que comenzará a preparar la reforma del Tratado de Amsterdam, pese a que éste entrará en vigor en esas fechas. La próxima reforma se centrará sobre todo en la cuota de poder. Los países más poblados pretenden ganar votos y peso en las instituciones para no verse en minoría frente a un número creciente de pequeños países. Aznar intentará aprovechar la refriega para equiparar el número de votos de España (ocho actualmente) a los de los otros cuatro grandes Estados de la UE (Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, cuentan ahora con 10 votos cada uno).

Sábado, 2 de enero de 1999



EUFORIA CONTINENTAL EN EL NACIMIENTO DE LA MONEDA UNICA EUROPEA



El valor del euro queda establecido para siempre en 166,386 pesetas

MADRID.  El euro es ya la moneda oficial de once países de la Unión Europea, entre ellos España, que esta vez logra ser fundador de un proyecto internacional histórico. La peseta ha dejado de cotizar en los mercados internacionales como moneda independiente tras 130 años, pero será aún el medio de pago en efectivo en España hasta el año 2002. Muchos ciudadanos no notarán a primera vista en 1999 la revolución que comienza, pero la peseta se ha convertido en una mera fracción del euro.

El cambio final e irrevocable para siempre entre la vieja y la nueva moneda es de 166,386 pesetas por cada euro, según las paridades definitivas aprobadas el pasado 31 de diciembre por los ministros de Hacienda de la Unión Europea (UE).

Los poseedores de títulos y fondos de inversión empezarán a ver sus inversiones cotizadas ya en la nueva moneda a partir del lunes, primer día laborable. Y el que quiera cambiar pesetas por marcos alemanes deberá pasarlas antes a euros. Para calcular, por tanto, de cuántos euros se dispone, habrá que dividir la cantidad de pesetas entre esas 166,386. El resultado es que 1.000 pesetas son seis euros y un céntimo.

Fortaleza.  La conversión es mucho más que un cambio de nombre. La unión hace la fuerza y los 291 millones de ciudadanos de los 11 países fundadores del euro recibirán probablemente en el futuro, por ejemplo, más dólares que hasta ahora cuando quieran cambiar su dinero a la divisa estadounidense y gozarán de tipos de interés más bajos cuando pidan préstamos. Por otro lado, las empresas españolas ya no se beneficiarán de una peseta débil para exportar. La razón es que, según los expertos, el euro va a ser más fuerte que las actuales 11 divisas que lo integran, incluidos el marco alemán y el franco francés.
“Será una de las monedas de referencia del planeta”, afirmó el vicepresidente económico, Rodrigo Rato, en la histórica reunión del miércoles que no fue televisada en directo por ninguna cadena española, salvo Antena 3, que la emitió unos minutos.

Los fundadores.  Alemania, Francia, Italia, España, Holanda, Bélgica, Finlandia, Portugal, Irlanda y Luxemburgo forman el núcleo fundador del euro, que se convierte en la única moneda en un vasto territorio desde Canarias hasta las costas finlandesas del Círculo Polar Artico.

Los otros cuatro países de la Unión Europea que quedan fuera, Reino Unido, Suecia, Grecia y Dinamarca, terminarán ingresando a medio plazo.
El primer ministro irlandés Bertie Ahern manifestó ayer que la ausencia del Reino Unido en la Unión Económica y Monetaria europea (UEM) es una de las mayores preocupaciones de su Gobierno.

El primer ministro danés, Poul Rasmussen, dijo ayer que, para su país, era mejor unirse a la zona euro para mantener su estado de Bienestar.
Por su parte, el ministro francés de Hacienda, Dominique Strauss-Kanh dijo: “Europa es ya más fuerte que en el pasado”. En su opinión, “el euro es una conquista de soberanía e identidad”. Frente a los que opinan que integrar el franco es una cesión de soberanía sin precedentes, Strauss-Kahn cree que, al contrario, “crear el euro es rechazar la sumisión a los movimientos de los mercados financieros, que son a veces irracionales y afirmar la fuerza de Europa frente al mundo”.

“Hemos llegado al sitio adecuado en el momento adecuado”, dijo Rato, que recordó que España no había llegado a tiempo desde el principio a ningún gran proyecto europeo. El vicepresidente no elogió en su discurso la labor de los sucesivos gobiernos que han hecho posible este éxito, sino que lo atribuyó al esfuerzo de la sociedad española en su conjunto. Según un informe de la Comisión Europea, los españoles han realizado en los últimos años el mayor esfuerzo de moderación salarial de los 11 países fundadores, una obra decisiva para el cumplimiento de los criterios de convergencia de Maastricht.

Manda Francfort.  “El euro será una moneda estable, tengo gran confianza”, afirmó el presidente del Banco Central Europeo, Wim Duisenberg, que ya es el máximo responsable de la política monetaria en 11 países, desde su despacho, en Francfort. El Banco de España se convierte en una sucursal del BCE.

Prosperidad.  “Se dan todas las circunstancias para que los europeos extraigan las máxima ventajas. La inflación controlada [0,9% de media y 1,5% en España], los tipos de interés bajos [3%] y los limitados déficits públicos (2,3% de media y 2,1% en España) forman un círculo virtuoso”, afirmó el presidente de la Comisión Europea, Jacques Santer.

SME.  Los ministros de Hacienda han creado un nuevo Sistema Monetario Europeo llamado SME bis que reemplaza al actual y en el que se obliga a mantener una relación de cambio estable la corona danesa y el dracma griego con el euro. La ministra de Hacienda de Dinamarca, Marianne Jelved, ha querido diferenciarse de su colega griego y se ha comprometido a mantener su divisa en una banda no superior a 2,25% con el euro. El dracma podrá fluctuar hasta un 15%.

Sábado, 2 de enero de 1999



DEL EURO EN MARCHA, LA UNIFICACION POLITICA PENDIENTE



Ni siquiera el más adverso a la tópica tendencia a calificar de histórico todo acontecimiento que se tercie podrá en esta ocasión objetar nada al empleo del adjetivo: sin lugar a dudas, la fecha de ayer marca un hito en la Historia de Europa. El hecho de que 11 países del Viejo Continente hayan pasado a adoptar la misma unidad monetaria está llamado a tener repercusiones muy hondas. No sólo financieras -y económicas, más en general- sino también políticas, sociales e incluso culturales, en el sentido más amplio del término.

Parecía imposible. El ex premier británico John Major comparó en su día con ironía el coro de voces en favor de la unión monetaria con los bailes rituales de los hechiceros invocando la lluvia. Y les auguró el mismo éxito. Erró. Es cierto que el camino del euro ha sido tortuoso: Gran Bretaña logró permiso para posponer su decisión; Suecia quedó fuera; el referéndum de Dinamarca dio resultado negativo; el de Francia salió adelante por bien poco… Pero ya está aquí.

Y, aunque de momento no entre en el bolsillo de los ciudadanos en forma de billetes y monedas, es ya bien real. Que lo digan, si no, los bancos, que vieron ayer cómo desaparecía una de sus más tradicionales fuentes de ingresos -las comisiones cobradas por el cambio de divisas- y que afrontan un panorama de competitividad enorme, con márgenes de intermediación cada vez más restringidos por la bajada de los tipos de interés, favorecida por el estricto control de la inflación que ejerce la autoridad monetaria común de la UE.

La repercusión del nacimiento del euro será inicialmente mayor para las empresas de más envergadura, para las financieras y para las más volcadas en el comercio exterior. Pero también afectará al conjunto de la economía española. Para España, la entrada en la moneda única supone abandonar su papel periférico para integrarse en una de las tres grandes potencias mundiales, por detrás de los EEUU pero, en muchos conceptos, por delante de Japón. Pasa a formar parte de un ámbito común de credibilidad y de estabilidad realmente sólido. Y ése no es un título para colgar en la pared: es un respaldo económico clave para la actividad internacional de nuestras empresas, liberadas de los riesgos del tipo de cambio.

El uso del euro se convertirá en exclusivo a partir del 2002. El plazo puede parecer largo, pero sería un error tomarlo como tal. Los informes comunitarios señalan que las pymes españolas llevan con mucho retraso su preparación para ese momento. Y no olvidemos que las pymes absorben más del 60% del empleo existente en España. Su choque contable con la realidad del euro puede ser realmente traumático. También hay que lograr que la población de a pie asimile ese futuro inevitable. Sobre todo teniendo en cuenta el fuerte apego que muestra el pueblo español -el que más en todo el mundo, según The Economist- al uso de billetes y monedas.

Estamos ya, pues, dentro de una realidad cualitativamente nueva, por lo general estimulante y prometedora. Pero tampoco falta de incertidumbres y problemas. Algunos los estamos viendo ya: los gobiernos de Alemania y Francia no ocultan sus reticencias ante ciertos aspectos del proceso en marcha. Se muestran especialmente críticos con la independencia total acordada al Banco Central Europeo y con el estrecho corsé que el Pacto de Estabilidad impone a sus políticas sociales. No les falta razón.

Decía Rodrigo Rato el miércoles pasado en EL MUNDO: “Los gobiernos europeos han querido garantizar que nunca volverán a hacer las cosas que hacían los partidos socialistas en los años 70 y 80″. Es un modo de admitir que la construcción europea se ha autoimpuesto un modelo liberal -de derechas, si se quiere- que excluye toda posibilidad de reorientación básica. Pero ese planteamiento no se ajusta a los principios democráticos: si los ciudadanos respaldan a quienes defienden una política económica diferente, ¿quién puede negarles el derecho a que se ponga en práctica? El Tratado de Maastricht fue fruto de una correlación de fuerzas en la UE netamente favorable para las fuerzas conservadoras. En este momento, los dos principales polos de referencia de la UE, Alemania y Francia, están en manos de socialistas, que denuncian la rigidez del marco que les ha venido dado. Es lógico.

El problema, de todos modos, es más de fondo: apunta al llamativo déficit democrático del que adolece la UE. Se ha avanzado enormemente en la unificación económica, pero muy poco en su control político refrendado por las urnas y dependiente de ellas. Se ha creado una grave contradicción entre el nuevo sistema económico y las viejas formas de representación democrática. Pero no hay que excluir en absoluto que la propia agudización de esa contradicción contribuya a resolverla. Porque la Europa que ayer abrió sus puertas está abocada a ser transitoria: o cristaliza en una unión política o no podrá ser. La fuerza de lo ya construido empujará a favor de ese deseable desenlace.

Domingo, 3 de enero de 1999



EL NACIMIENTO DEL EURO



El mundo admira y envidia el nacimiento de la nueva moneda

El esperado nacimiento de la nueva moneda única europea, el euro, ha provocado reacciones de admiración y envidia en todo el mundo. Desde La Habana hasta Riad, todos consideran positiva la creación de la nueva moneda.

Polonia y Hungría, dos de los países europeos que están fuera de la Unión, han reaccionado de forma similar. El diario polaco Gazeta Wyborcza ha destacado el vento como el “acontecimiento económico del siglo XX”, aunque afirma que “la nueva moneda servirá para distanciar a Polonia del resto de los países europeos”.
Un portavoz del Gobierno de Hungría ha afirmado, por su parte, que su país espera sustituir su moneda, el forinto, por el euro en el 2004.
El presidente cubano, Fidel Castro, ha sido otra figura política internacional que ha hecho pública su opinión respecto al euro. Castro afirmó que, “frente al mundo unipolar” (en referencia a Estados Unidos), la UE “ha dado un buen ejemplo de lo que puede lograr la inteligencia y la racionalidad”. Para el cubano, el euro es un “adversario con perspectivas” frente al dólar.

El mundo árabe ha reaccionado de forma positiva también. En primer lugar todos coinciden en destacar que ha nacido una oposición fuerte contra la hegemonía de la moneda de Estados Unidos, el dólar, según recogen varios diarios iraníes y egipcios.
Además, los rotativos de estos dos países dejan patente su esperanza de que con la nueva moneda se intensifiquen las transacciones comerciales entre los países europeos y los países árabes.

La prensa tunecina y de Arabia Saudí destacó que el mundo árabe nunca podría realizar una unión semejante, y dejó patente su envidia respecto al logro obtenido por los 11 países integrantes del euro.

El diario saudí Al Medina elogió el nacimiento de la moneda única europea, y aseguró que el euro, además de suponer un paso más en la unificación del Viejo Continente, suscita la “envidia” del mundo árabe, incapaz de unirse de forma similar.

Martes, 5 de enero de 1999



Las Bolsas reciben el euro con euforia



Espectaculares subidas en las Bolsas de los países del euro y revalorización de la recién nacida moneda frente al dólar y al yen. El primer día de funcionamiento real de la flamante divisa europea no pudo ser más completo, hasta el punto de que se superaron las previsiones de los más optimistas. Los mercados de valores de la zona euro -París, Francfort, Milán- subieron en torno a un 5%. La Bolsa de Madrid alcanzó incluso un histórico 5,8% de subida, la mayor desde 1991. Queda claro que el mundo financiero apuesta claramente por el euro. A ello hay que sumar la caída de la Bolsa de Londres, hasta ahora la más importante de Europa. Aunque un día aún es muy poco para hacer un diagnóstico de futuro, está claro que los mercados depositan más confianza en la nueva moneda que en las antiguas divisas, como la libra inglesa. Gran Bretaña no ha querido sumarse al grupo de cabeza de la Unión Monetaria, pero a lo mejor tiene que reconsiderar su decisión para no quedarse al margen de un proceso que todos los expertos coinciden en calificar como histórico. Y si en Europa las cosas fueron bien, otro tanto cabe decir de la relación de cambio que el euro ha establecido con las mayores divisas del mundo. La moneda europea se revalorizó en un 1% frente al dólar y en un 0,7% frente al yen japonés. Es una buena noticia en cuanto que demuestra que la confianza en el euro es mundial y que se puede codear sin complejos con el dólar y el yen. Pero, ojo, si las cosas continuaran así, y nuestra divisa se revalorizara mucho más en los próximos meses, las economías europeas podrían perder competitividad a la hora de exportar.


Jueves, 18 de marzo de 1999



La Comisión Europea pide su relevo inmediato y dice que no tomará más decisiones



BRUSELAS.  El presidente de la Comisión Europea, Jacques Santer, renunció ayer a su poder de iniciativa y pidió su relevo inmediato. El canciller alemán, Gerhard Schröder, que preside la Unión Europea (UE) hasta el próximo mes de julio, busca activamente un sustituto para dirigir el Ejecutivo comunitario hasta el año 2005.

El calendario se acelera tanto que, si prospera el propuesto por el Parlamento Europeo, quedan descartadas las posibilidades de que el actual secretario general de la OTAN, el español Javier Solana, pueda reemplazar a Santer.

Todo se aceleró en la mañana de ayer, cuando Santer rectificó y aseguró que ya no está dispuesto a continuar hasta final de año, cuando vence su mandato.
“Hemos dimitido y no tenemos ni el deseo ni la intención de seguir en funciones más tiempo del que debemos. El Tratado, sin embargo, requiere que nos quedemos hasta que llegue una nueva Comisión. Pedimos por tanto a los estados miembros que se designe una nueva Comisión sin demora”, afirmó ayer su portavoz en nombre de Santer y de sus 19 comisarios.

Mientras tanto, y aunque el Tratado les permite mantener plenos poderes, los comisarios aseguraron: “Hemos decidido hacer un uso restrictivo, sólo trataremos los asuntos corrientes y urgentes […], pero no tomaremos nuevas iniciativas políticas”.

Santer dijo el martes que estaba dispuesto a continuar, pero se vio obligado ayer a rectificar ante la amenaza de verse expulsado en abril sin remedio por una nueva moción de censura. Los presidentes de los grupos políticos de la Eurocámara estaban dispuestos a forzar la salida definitiva con este mecanismo si prosperaba la idea del presidente del Gobierno, José María Aznar, entre otros, de prolongar a los dimitidos durante nueve meses. [Aznar conversó ayer mismo telefónicamente con el propio Santer y le animó a continuar al frente de la Comisión].

Carta a Aznar



“No tendría sentido ni sería explicable para los ciudadanos mantener nueve meses más a una Comisión cesante o a la misma con un nuevo presidente”, señaló ayer por carta el presidente del Parlamento Europeo, José María Gil-Robles, a Aznar y al resto de jefes de Gobierno de la UE.

Schröder, que continuó ayer su gira para preparar la Cumbre de Berlín, descartó que Santer pueda sustituirse a sí mismo y se inclinó por nombrar ya una nueva Comisión no simplemente provisional hasta final de año, sino ya válida para el mandato 2000-2005. Legalmente, sólo se podría elegir una nueva Comisión Europea hasta final de año y, posteriormente, designar la misma u otra a partir del año 2000. Pero Schröder busca una fórmula para que el designado ahora tenga garantías de continuar el año que viene.

En su carta, escrita en nombre de los presidentes de los grupos de la Eurocámara, Gil-Robles plantea que los Quince designen ya al sustituto de Santer en la Cumbre de Berlín para que éste pueda someterse a investidura los días 13 o 14 de abril en Estrasburgo. Si resulta elegido, dispondría de dos semanas para buscar comisarios que comparecerían ante el Parlamento a finales de abril y principios de mayo.

Posibles andaduras

Si son todos ellos aceptados por la Eurocámara, la nueva Comisión Europea empezaría a funcionar el 10 de mayo y seguiría en su puesto no sólo hasta diciembre de 1999, según da a entender Gil-Robles, sino en el siguiente mandato, aunque ya dependería de la nueva Eurocámara que comience su andadura tras las elecciones del 13 de junio.

Este calendario puede ser asumible para el candidato italiano, Romano Prodi, pero es fatal para Solana, que no estará en el mes de abril como para comparecer ante la Eurocámara y buscar equipo. El día 25 del próximo mes se celebra en Washington la gran cumbre de la OTAN, que, además, se prepara para desplegar tropas de pacificación en Kosovo. “Está totalmente volcado en la OTAN y no tiene tiempo para pensar en otras cosas”, dijo ayer un portavoz de Solana.
La única opción que mantendría a Solana en la carrera, es que los líderes europeos aceptaran nombrar una Comisión provisional hasta final de año, presidida por alguno de los comisarios que han salido mejor parados. El portavoz de Schröder no descartó esta última opción, pero el Parlamento Europeo la rechazaría.


Sábado, 20 de marzo de 1999



¿COMO ELEGIR NUEVA COMISION?



Cada día que pasa desde que la Comisión Europea presentó su dimisión va quedando más claro que hay que renovarla pronto, aunque la forma de hacerlo está suscitando divisiones en la Unión Europea (UE).

El estupor que provocó la mayor crisis institucional de la UE pudo hacer pensar en un primer momento, como defendió Aznar, en la conveniencia de mantener a la Comisión dimisionaria hasta diciembre. Pero la insistencia de los comisarios en abandonar sus cargos y lo desaconsejable de que permanezcan cuando han salido, sobre todo algunos, bastante mal parados del informe de los expertos, obliga al Consejo Europeo (jefes de Estado o de Gobierno de los Quince) a tomar una decisión.

No se hará nada hasta que se celebre la cumbre de Berlín, los días 24 y 25, ya que lo más inmediato ahora es sacar adelante la Agenda 2000. Después, el Consejo Europeo deberá abordar el nombramiento del presidente de la Comisión. El problema que se les plantea a los gobiernos es que su elección tiene que contar con el visto bueno del Parlamento, y éste cambiará su composición tras las elecciones del 13 de junio. Habría, por tanto, que ratificar al nuevo presidente dos veces: antes y después de las elecciones, con el riesgo de que el Parlamento renovado rechazara al candidato. Romano Prodi, uno de los que más suena, ya dijo ayer, con razón, que aceptaría el cargo sólo si se le garantizan cinco años de mandato.

La otra opción -que defiende España- es mantener a los actuales comisarios hasta después de las elecciones europeas. Por un lado, es lo más sensato, porque las aguas quedarían en calma por el momento y solventaría el problema en una sola vez, ya con el nuevo Parlamento. Pero, a la vez es difícil sostener a la Comisión dimisionaria, vapuleada y desacreditada, hasta bien entrado el verano, especialmente cuando sus miembros han dicho que sólo acometerán los trabajos urgentes. El Consejo Europeo se enfrenta a un grave dilema.

Jueves, 25 de marzo de 1999



ROMANO PRODI / PRESIDENTE DE LA COMISION EUROPEA



BERLIN.  Romano Prodi es, desde ayer, el hombre en el que todos los ojos se posan a la espera de que consiga salvar el prestigio y devolver el esplendor de tiempos pasados al órgano motor de la Unión Europa: la Comisión. No será tarea fácil para este italiano nacido en Scandiano (Reggio Emilia) y que cumplirá 60 años el próximo mes de agosto.

Sin embargo, de Prodi, quienes le han tratado, cuentan maravillas: que es un humanista convencido, que siempre hace gala de moderación y tolerancia, que sabe buscar vínculos e intersecciones donde otros sólo Hencuentran vacíos y, además, que es un mago de los números.

De todo ello tendrá que echar mano il professore si quiere ocupar hasta el 2005 el despacho del último piso del edificio Breydel, sede de la Comisión Europea.
Romano Prodi es un corredor de fondo y así lo ha demostrado a lo largo de su vida política, en la que ha sorteado múltiples escollos. No en vano, una de sus aficiones favoritas es el ciclismo, deporte que practica a menudo en compañía del campeón italiano Gianni Bugno.

En su amplio currículo, Prodi luce los títulos de licenciado en Jurisprudencia por la Universidad Católica de Milán, en Economía por la Escuela Londinense de Economistas y en Ciencias Políticas por la Universidad de Bolonia.

De todo ello, lo que más le gusta a Prodi es trabajar con cifras. Siempre se destacó por su habilidad a la hora de cambiar el color de las números: del rojo al negro. Ahora, al frente de la Comisión tiene el terreno abonado para dedicarse a ello.

En su haber económico figura el haber sido, en 1981, uno de los fundadores de Nomisma, instituto de investigación en la que participa el Banco Bilbao Vizcaya y cuyos análisis sobre la economía italiana gozan de enorme prestigio.

Además, Prodi ha ejercido como asesor económico del Papa Juan Pablo II en las cuestiones relacionadas con la Europa del este. Su trabajo para la Santa Sede le será ahora de gran utilidad, ya que uno de sus primeros cometidos como presidente de la Comisión será conducir el costoso proceso de las nuevas adhesiones a la UE.

Experto en finanzas

Cuentan de Prodi que cuando ocupó por primera vez la presidencia del Instituto para la Reconstrucción Industrial (IRI), algo así como el antiguo INI español, y revisó sus desastrosos balances, exclamó: “Tengo más deudas que Argentina”. Apenas siete años más tarde, en 1989, cuando abandonó el cargo, el IRI contaba con unos activos que superaban el billón de liras.

En 1995, il professore se dejó convencer por el entonces presidente del Partido Popular, el centrista Giovanni Bianchi, para probar suerte en el terreno de la política pura. Antes, había ocupado como independiente un cargo gubernamental: fue ministro de Industria entre los años 1978 y 1979 con el Ejecutivo de Giulio Andreotti.

Su primera empresa en el terreno político fue conducir los destinos de una coalición que acogería tanto a las fuerzas políticas de centro como a las de izquierda y cuyo objetivo básico era plantar cara y ofrecer una alternativa al Polo de la Libertad encabezado por Silvio Berlusconi.
La vida política italiana estaba plagada de trampas, componendas, extrañas alianzas y complejos intereses económicos. La inestabilidad se adueñaba del país. Los líderes del PPI vieron en Romano Prodi un ejemplo de talante moderado y espíritu dialogante que podía servirles para consolidar el poder.

Llegada al poder

Romano Prodi, que procede de la izquierda demócratacristiana, fue designado candidato a la Presidencia del Gobierno por la coalición de centro-izquierda, El Olivo. Corría la primavera de 1996 cuando il professore aceptó medir sus fuerzas políticas con il padrone Silvio Berlusconi, que dirigía la coalición de centro-derecha. En abril, las urnas le dieron la victoria.

Prodi puso manos a la obra para ordenar la casa italiana, pero aquello era demasiado complicado.
En octubre de 1998 comprendió que la coalición de Gobierno con los comunistas resultaba insostenible. Fue entonces cuando perdió la confianza de las Cámaras por un solo voto y, aunque Scalfaro le insistió en que formase un nuevo Gobierno, él desistió definitivamente.
Il professore estuvo en el poder al frente del Gobierno italiano un total de 876 días, lo que convierte su gestión en la segunda más longeva de la historia de la República italiana, tras la de Bettino Craxi (1983-1986), y en ella figura como logro más destacado el haber conseguido invertir, una vez más, los números y conseguir que Italia, contra todo pronóstico, consiguiera superar el examen de Maastricht e ingresar en el euro en el grupo de cabeza.

BIBLIOGRAFIA



-  Enciclopedia Encarta
-  Enciclopedia Laruose
-  Documentos oficiales de la Unión Europea ( Agenda 2000, Fondos de cohesión y estructurales)
-  Centro de documentación Europea
-  Periodico El Mundo
-  Periodico La Vanguardia
-  Varias paginas webs.

Autor:

Cristina Villá





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