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Comercio Electrónico parte 2 - Monografía



 
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5.    Proveedores de Capital



En sus comienzos la infraestructura de Internet fue desarrollada por agencias estatales y universidades. En la era recién inaugurada del comercio electrónico, el capital privado ha hecho su aparición en la forma de Fondos de Inversión y Venture Capital especializados en Internet, los cuales dieron el financiamiento inicial para los nuevos modelos de negocio empresa-consumidor y empresa-empresa. Una vez alcanzada una cierta masa crítica, el siguiente paso ha sido Wall Street y Nasdaq, la bolsa electrónica intensiva en valores de la nueva economía.
La primera acción de Internet en debutar en los mercados bursátiles fue Netscape, en 1995. Desde entonces el flujo de nuevas emisiones (IPO, Initial Public Offer) no ha cesado, incluyendo los bullados casos de Amazon.com y eBay. En 1998 los fondos de inversión canalizaron en Estados Unidos más de US$ 14.400 millones hacia empresas vinculadas a Internet. Al primer semestre de 1999, más de 650 empresas prácticamente desconocidas, pero con algún tipo de modelo de negocios orientado hacia la red, habían recibido inversiones por varios cientos de millones de dólares. En Europa, donde la propagación de la economía digital ha sido más lenta, el Venture Capital canalizó más de US$ 4.400 millones en nuevos portales, e-tailers, proveedores de diseño y contenido para la red.
Desde entonces, en la mayoría de los mercados accionarios del mundo, incluyendo Norteamérica, Europa Occidental y Asia, se observa el fenómeno de una drástica recomposición de carteras en beneficio de empresas de la nueva economía. El índice CAC 40 de la bolsa de París, por ejemplo, aumentó casi un 10% durante el primer trimestre del 2000 empujado por 14 empresas de las cuales 9 son puramente tecnológicas. En Hong Kong el volumen transado en títulos tradicionales como bancos y empresas de bienes raíces se redujo desde 2/3 del total diario a tan sólo 1/3, mientras que las acciones de tecnología y telecomunicaciones hicieron posible un alza cercana al 30% en tres meses.

Los proveedores de capital no son necesariamente sólo inversionistas estadounidenses.
Notoria es la presencia de grupos locales como los brasileños GP Investimentos (São Paulo), Grupo Opportunity (Río de Janeiro) y Banco Bozano Simonsen, o el grupo argentino Exxel, junto al Chase Capital Partners, BancBoston, Southern Cross y otros fondos estadounidenses, en el financiamiento de las empresas punto com latinoamericanas.

5.1    Las tres Etapas de los e-capitales



La nueva economía está siendo protagonizada en gran medida por empresas completamente nuevas, surgidas del talento y visión de jóvenes entrepreneurs que deben pasar por varias etapas en la búsqueda y obtención de financiamiento de mediano y largo plazo.

La primera de estas etapas es el encuentro con lo que se denomina como un “Angel”, especie de “socio iniciático- con un conocimiento acabado de Internet y las nuevas tecnologías, que aporta una primera remesa de recursos (”seed capital”) con el fin de depurar el modelo de negocios, diseñar la imagen corporativa, la folletería, logos y primeros road shows, etc.

A continuación viene la búsqueda de un socio estratégico que aporte recursos frescos y más cuantiosos, destinados por lo general a cubrir los costos operativos de uno o dos años, incluyendo la batalla crítica por la publicidad. Este rol lo desempeñan los inversionistas de riesgo, o “venture capitalists”, que suelen ser fondos especializados cuyo giro es descubrir empresas promisorias, ayudar a valorizarlas y finalmente a que accedan a los mercados bursátiles, de una forma muy similar a un “buscatalentos- que descubre, potencia y proyecta a una estrella del espectáculo.

La manera de seducir a estos fondos pasa por mostrar cuatro puntos fundamentales: (1) una idea innovadora, (2) una administración competente, (3) una proyección de ingresos basada en una tasa de retorno bien fundamentada y (4) la posibilidad de recuperar la inversión mediante un aumento en el valor patrimonial de la nueva empresa.
Una vez que el capital de riesgo ha entrado en una “empresa.com- el paso siguiente consiste en expandir el negocio, tanto en cobertura geográfica como en el volumen de ventas. Esto conduce a la joven empresa a la etapa final, que es la oferta pública de acciones, lo que en el mercado financiero estadounidense se conoce como OPI, en inglés Initial Public Offer o IPO.

Existen tres tipos de OPI: primarias, secundarias y mixtas. En el primer caso se trata de la emisión de nuevas acciones que aumentan el capital de la empresa. La secundaria consiste en la venta de acciones ya emitidas. El tercer caso combina los anteriores y suele ser bastante común.

Las OPI’s son un procedimiento relativamente complejo, que contempla una completa auditoría de las cuentas y un escrutinio minucioso de las personas, procesos y perspectivas de la empresa en cuestión por parte de los organismos estatales vinculados al mercado de valores. El fenómeno de Internet ha enriquecido el anecdotario financiero en términos de la asombrosa velocidad con que empresas prácticamente sin mayor trayectoria ingresan al mercado bursátil, una vez pasadas las etapas del Angel y del Capital de Riesgo.

El paso siguiente es la repartición de las nuevas acciones. Lo usual es que el Fondo de Capital de Riesgo solicite alrededor de un 40%, además de varios puestos dentro del directorio. También suele ocurrir que los fondos soliciten un porcentaje de acciones para los empleados de la compañía (conocido como equity pool), que suele bordear el 15%.
La razón de esta repartición se basa en que el Fondo desea un controlador interno con conocimiento y motivación suficientes para empujar el negocio más allá de su fase de entusiasmo inicial.

En Chile, aún no se ha difundido el uso de estos mecanismos para financiar una expansión internacional de empresas relacionadas a Internet. De hecho, los ejemplos más destacados de innovación empresarial en América Latina relacionados con la nueva economía han debido recurrir al mercado financiero estadounidense, a consecuencia de la poca liquidez de las bolsas locales, su escasa familiaridad con el fenómeno de Internet y su marcada aversión al riesgo, fundamentada en todo lo anterior.
Sería muy alentador que jóvenes emprendedores chilenos pudiesen exhibir el sufijo “.cl” como garantía de éxito comercial. Existe evidencia del surgimiento de los primeros fondos de capital de riesgo locales, pero aún no se vislumbran ejemplos como los de Patagon.com, El Sitio.com o StarMedia Networks, todos ellos gestados por empresarios Argentinos y Uruguayos.

5.2    El fenómeno de las acciones tecnológicas



Nasdaq es un mercado electrónico en el que se transan las acciones de empresas tecnológicas en EE.UU. El Nasdaq Computer, en tanto, es el índice de las acciones del mercado de las tecnologías de la información y barómetro fundamental de la nueva economía, desde el punto de vista bursátil.
Dentro de las empresas que lo componen, se distinguen las productoras de tecnologías de la información y las radicadas en Internet, como Amazon.com. Un gran número de las compañías productoras de T.I., sin embargo, cuenta con firmas relacionadas dedicadas a Internet, como por ejemplo Microsoft, a través de los portales hotmail.com y msn.com. Las principales acciones que componen el Nasdaq Computer son Cisco System (la compañía con mayor capitalización de mercado, superando a Microsoft), Veritas, Intel, Oracle, MCI Worldcom, Microsoft Dell, JDS Uniphase, Sun Microsystems y Qualcom.

La evolución de este indicador durante la segunda mitad de los noventa ha sido un reflejo del avasallador avance de las tecnologías de la información en la economía norteamericana y de las apuestas sobre su valorización a futuro que hacen los inversionistas. La rápida expansión de las T.I. en dicho lapso las llevó a aportar la tercera parte del crecimiento del PIB de Estados Unidos en 1998. La apreciación que han hecho los mercados sobre el potencial de generar ganancias futuras de las empresas del sector ha alimentado una ávida demanda de títulos, con su consiguiente efecto en las valoraciones bursátiles.

Entre 1998 y 1999 los precios de las acciones del índice Nasdaq (al igual que su componente Computer) casi se cuadruplicaron, anotando para la historia dos períodos que constituyen hitos bursátiles en el mercado norteamericano: el primero entre octubre de 1998 y febrero de 1999, con un alza de casi un 90% en cuatro meses; el segundo entre fines de octubre de 1999 y comienzos de enero del 2000, con un alza cercana al 65% en poco más de dos meses.
Durante el primer trimestre del 2000 el índice acumuló un alza del 23%, aunque con claros altibajos. En marzo se produjeron fuertes alzas y bajas reflejando cierta incertidumbre del mercado respecto a su sobrevaloración. La última semana de ese mes el Nasdaq cayó fuertemente durante los cuatro primeros días (Composite -10,2% y Computer -10,9%).

Existen elementos tanto especulativos como racionales que explican el auge de los valores tecnológicos. En los últimos dos años ha habido una clara recomposición de cartera a favor de estos títulos, a partir del colapso de los mercados emergentes, además de las proyecciones de crecimiento de Internet y del comercio electrónico en todas sus formas.

Las oleadas de bajas que cada cierto tiempo amenazan el boom tecnológico constituyen un reflejo de los temores de los inversionistas frente a un mercado de tan rápido crecimiento, y son provocadas usualmente por recomposiciones de cartera hacia acciones de empresas ‘tradicionales’ (cuyos valores no han crecido en la misma proporción que las tecnológicas) y activos más líquidos. Muchas de las acciones de las empresas tecnológicas no entregarán dividendos hasta dentro de unos años, lo que las hace vulnerables en momentos de poca liquidez en el mercado financiero internacional, haciendo que los inversionistas vendan parte de sus acciones.
Una eventual caída de los títulos vinculados a las TI no debe ser interpretada como pérdida de confianza en los beneficios de la nueva economía, sino más bien como una corrección de precios ante un mercado que ha crecido mucho más rápidamente que las utilidades esperadas de las empresas que lo componen.

Es importante notar que en este mercado se gestiona una gran parte del financiamiento de las empresas ligadas al comercio electrónico y las tecnologías de la información. De esta forma, es posible tomarle el pulso con cierta anticipación a lo que podría llegar a ocurrir en los mercados latinoamericanos ligados a este sector, aun cuando en Latinoamérica sólo se encuentran empresas ligadas al comercio electrónico y los portales regionales como StarMedia y ElSitio.com.
En las bolsas latinoamericanas no se observa aún nada parecido, pero se espera que en la medida en que surjan nuevas empresas dedicadas a explotar el comercio electrónico y sus negocios relacionados, los mercados de financiamiento deberán desarrollar instrumentos adecuados para la capitalización de proyectos innovadores y sin historia.

F.- EVOLUCIÓN DEL COMERCIO ELECTRÓNICO A NIVEL INTERNACIONAL



- América Latina



Al igual que los demás medios de comunicación masiva que le han precedido, Internet tiene una prehistoria de más de veinte años, que va desde la creación en 1969 de ARPANET, la primera red de computadoras, hasta el asentamiento de la word wide web (1989-93), pasando por el largo proceso de desarrollo de protocolos, browsers, módems y el hardware requerido actualmente por los distintos actores para participar en el comercio electrónico.
En su calidad de importador neto de tecnología, América Latina no participó de esta prehistoria. Sin embargo, al establecer una cronología básica del camino andado por Internet en la región, se pueden diferenciar claramente tres etapas separadas por los cambios en la oferta de acceso y contenido local, así como en el número y composición de los usuarios. Una primera etapa se centra en la expansión del acceso a través de conexiones vinculadas al mundo académico. La segunda se relaciona con el desarrollo de contenido local por parte de los principales medios de comunicación tradicionales, y la tercera, con la llegada del comercio electrónico y el desarrollo de los portales y redes integradas de acceso regional.

- Primera Etapa: Acceso (1990-95)



Al igual que en Estados Unidos, los primeros ISPs latinoamericanos eran centros académicos y de estudio. En 1989 la Universidad Autónoma de México y el Instituto Tecnológico de Monterrey fueron las primeras instituciones latinoamericanas en conectarse hacia fines de la década de los ochenta con la NSFnet, el entonces principal “backbone”10 de Internet en Estados Unidos. Los servicios ofrecidos eran básicamente e-mail y el entonces existente servicio noticioso USNet News.
En 1990 había ya conexiones en Argentina, Brasil y Chile. Al igual que con la televisión en los años sesenta, los primeros en dar acceso en Chile fueron la Universidad de Chile (Reuna) y la Universidad Católica (Rdc). En 1993 se habían conectado Venezuela, Perú, Ecuador, Costa Rica, y al año siguiente lo hizo Colombia.

Durante este período, la población de usuarios se restringía a la comunidad científica y universitaria, y los contenidos estaban fuertemente limitados por la menor capacidad tanto de las redes de telecomunicaciones locales como de los PCs de la época, así como por la estructura monopólica de los servicios de larga distancia. En algunos países como Brasil o Argentina los cargos de acceso eran prohibitivos, mientras que los distintos ISPs locales y regionales no estaban conectados entre sí, debiendo canalizar sus flujos de datos a través de los troncales estadounidenses.

A pesar de las dificultades, la red crecía superando sistemáticamente los pronósticos especializados. En diciembre de 1993 la revista América Economía publicó su primer artículo sobre Internet. Durante 1994 los medios de comunicación locales comenzaron a seguir el fenómeno en sus secciones de ciencia y tecnología. En 1995 hizo su aparición AT&T Hola, la primera marca regional de Internet. Según la Internet Society, a mediados de 1995 habían tan sólo 15.000 conexiones en la región, de las cuales 4.000, es decir el 27%, estaban ubicadas en Chile.

- Segunda Etapa: Contenido Local (1995-97)



El acceso siguió siendo un problema durante los años posteriores. Si bien las telefónicas ingresaron al mercado a partir de 1996 (en Chile Reuna fue adquirida por CTC y Rdc por First Com), el hecho que privilegiasen enlaces internacionales no permitió un desarrollo de redes locales y se tradujo en una conexión todavía lenta y costosa, especialmente en el caso de países como Brasil, donde la telefonía básica no se privatizó sino hasta 1998.
Sin embargo, empezó a desarrollarse el contenido local a través del ingreso de numerosos grupos de medios tradicionales como Reforma en México, Clarín en Argentina y Globo en Brasil. A fines de 1995 había un total de 15 diarios en línea en toda Latinoamérica. Un año después el número había aumentado a 80 y se calculaba en 58.000 el número de lectores.
La importancia del contenido local demostró en este período ser crucial. Junto con atraer nuevos internautas más allá del mundo académico, despertó el incipiente interés de los avisadores y con ello los primeros ingresos financieros provenientes de la publicidad. Los nuevos cyberdiarios empezaron a desarrollar sus primeros modelos de infomediación, agregando servicios tales como bolsas de trabajo y avisos clasificados.
A fines de este período ya había más de 162.000 hosts y 2,5 millones de usuarios en la región, de los cuales un 51% se encontraba en Brasil, un 20% en México, un 10% en Argentina y sólo un 5% en Chile.

- Tercera Etapa: Masificación (1998-1999)


Esta tercera etapa está marcada por la masificación del acceso a través de una fuerte competencia entre ISPs, baja en las tarifas de acceso y una creciente sofisticación de la oferta de contenidos, incluyendo los primeros sitios transaccionales regionales. Esto último resalta la velocidad de transmisión de los desarrollos de Internet, ya que las primeras transacciones en Estados Unidos datan de 1994.
En esta etapa comienzan a perfilarse los primeros e-entrepreneurs latinoamericanos, como el caso del uruguayo Fernando Espuelas (StarMedia), los argentinos Wenceslao Casares (Patagon.com), Marcos y Marcelo Galperin (Mercado Libre) y Alejandro Oxenford (DeRemate.com). Todos ellos crean portales horizontales o temáticos y sitios transaccionales que abren definitivamente el espacio de Internet en América Latina al comercio.

La tercera etapa marca también la llegada de estos entrepreneurs a Wall Street y al mundo del venture capital. En mayo de 1999, tres años después de que Netscape realizara la primera IPO 11 de una empresa de Internet, el portal latinoamericano StarMedia se abre a la bolsa electrónica en Nueva York (Nasdaq), recaudando US$ 96 millones. En diciembre del mismo año se le une el portal argentino ElSitio.com, que recauda US$ 150 millones para una expansión centrada básicamente en el Cono Sur.
Los grandes portales e ISPs internacionales como AOL, Yahoo!, PSINet e IFX comienzan a mirar hacia la región y a tomar posiciones en empresas locales. Business Week calcula que más de US$ 500 millones en fondos especializados tienen por destino empresas latinoamericanas.
Mientras el número de usuarios sigue en expansión (más de 10 millones a fines de 1999), los nuevos modelos de negocios enfocados al e-business, incluyendo sitios de comercio electrónico empresa-empresa, comienzan a monetizar las interacciones en Internet. Al mismo tiempo, empresas tradicionales comienzan a privilegiar a Internet dentro de sus planes de expansión. Es el caso latinoamericano tiendas virtuales de Almacenes Paris y Falabella en Chile, Disco en Argentina o Pão de Açucar en Brasil. Los bancos brasileños Bradesco e Itaú lanzan sitios que, además de ofrecer servicios financieros a sus clientes, se transforman en verdaderos portales temáticos que ofrecen información clasificada, vínculos especializados y conexión gratuita.

Numerosos Estados latinoamericanos como el chileno, el argentino, el brasileño y el mexicano deciden trasladar su función de compras hacia la red, actuando como e-market makers atraídos por la transparencia y los ahorros de costos de la red. En total se calcula que las transacciones a través de la red sumaron en Latinoamérica unos US$ 460 millones durante 1999, de los cuales aproximadamente US$ 250 millones correspondieron a comercio electrónico entre empresas.
Sin embargo, el fenómeno que más vivamente ilustra la nueva etapa de Internet en América Latina es el auge de las fusiones, adquisiciones y alianzas estratégicas que involucran a las nuevas empresas vinculadas al sector.

- El Proceso de Capitalización de las Empresas Regionales


La explosión de las alianzas estratégicas y fusiones y adquisiciones de empresas latinoamericanas vinculadas a Internet demuestra que la nueva economía se afianza en la región. La compra del ISP estadounidense Prodigy por la telefónica mexicana Telmex y las capitalizaciones pioneras de los portales StarMedia y Patagon en 1998 eran las únicas operaciones de relevancia, hasta que en 1999 comenzó a producirse una verdadera avalancha que registraba un total de 79 operaciones a marzo del año 2000.

Brasil y Argentina han sido los principales escenarios de este posicionamiento estratégico. Ambos países concentran más del 54% de todas las fusiones y adquisiciones de este tipo. Un elemento importante, aparte del demográfico, es el hecho de que las telefónicas estén prohibidas por ley de ofrecer el servicio de acceso, lo que ha dado lugar a un mercado de ISPs muy fragmentado. En el caso de Argentina, un factor a destacar es el número de portales temáticos con despliegue regional desarrollados por entrepreneurs locales, como es el caso de MercadoLibre.com, DeRemate.com, ElSitio.com y Patagon.com, adquirida en marzo del 2000 por el Banco Santander Central Hispano en US$ 585 millones en lo que constituye la mayor operación de este tipo en América Latina.
Luego de Brasil y Argentina se ubica México, con 16 operaciones correspondientes a 10 ISPs, 3 portales temáticos, 2 sitios de comercio electrónico y un buscador especializado. Las empresas chilenas ocupan el cuarto puesto, con 6 operaciones (3 portales y 3 ISPs), y Estados Unidos el quinto con 6 empresas con sede en dicho país pero desarrolladas por empresarios latinoamericanos y enfocadas exclusivamente a la región, tales como StarMedia y Viajo.com.

A nivel de los servicios específicos, un 42% de las operaciones correspondió a ISPs, o proveedores de acceso; un 29% a portales temáticos o especializados y un 14% a portales horizontales. Buscadores y sitios de comercio electrónico representaron un 6% y 9%, respectivamente.
En cuanto al origen de los recursos, el predominio absoluto corresponde a Estados Unidos, que protagonizó 53 de las 79 operaciones del período. Los principales cyber-inversionistas de esa nacionalidad son ISPs como IFX y PSINet, fondos como el Chase Capital Partners, que ha inyectado capital a los principales portales de negocios desarrollados en el último tiempo, o los inversionistas bursátiles que suscribieron las IPOs de StarMedia y ElSitio.com, ambas por un total de US$ 255 millones. Muy atrás vienen los entrepreneurs argentinos, responsables de 11 operaciones, y los grandes consorcios españoles, con 6, de las cuales 4 corresponden al portal horizontal Terra Networks de Telefónica de España, y una al Banco Santander Central Hispano, que hizo su debut en Internet mediante su adquisición de Patagon.com.

A todo lo anterior se debe agregar 23 alianzas estratégicas firmadas en el último tiempo con el objetivo de consolidar los servicios ofrecidos por portales y sitios especializados en el consumidor latinoamericano. Las de mayor proyección, en cuanto a la promoción de la economía digital, son las alianzas firmadas por AOL, Microsoft y StarMedia Networks. AOL, el mayor ISP del mundo se alió a comienzos de 1999 con el grupo venezolano Cisneros, dueño de una importante red latinoamericana de medios de comunicación tradicionales. Microsoft firmó una alianza con Telmex, el gigante telefónico, para desarrollar un portal horizontal; con VISA Latin America para desarrollar aplicaciones de comercio electrónico, y con la brasileña Globo para brindar acceso a través del servicio de TV cable. StarMedia, entre tanto, ha firmado alianzas con operadores de TV cable, empresas de telefonía celular, retailers, agencias de publicidad y con multinacionales de la talla de Hewlett-Packard y AT&T.

Todo ello confirma que la etapa “pionera- de Internet en la región comienza a quedar atrás y que, a partir del presente año, los servicios disponibles para los consumidores latinoamericanos experimentarán un salto cualitativo y cuantitativo ofrecido por grandes consorcios integrados.

G.- EVOLUCIÓN DEL COMERCIO ELECTRÓNICO EN CHILE



- Potencial


Los países latinoamericanos disponen en la actualidad de una poderosa herramienta para acortar la brecha que los separa de la modernidad. Prácticamente todos, independientemente de su tamaño, están avanzando en algunas de las áreas que los especialistas identifican como críticas en su acercamiento a la economía digital que hoy se expande por el mundo.
Chile es una economía de tamaño reducido, con un grado de desarrollo intermedio y, desde los años 80, con un importante nivel de integración comercial y financiera al resto del mundo. De mantener su desempeño económico de los últimos quince años, el ingreso per cápita de los chilenos debiera alcanzar el nivel de los países desarrollados en aproximadamente dos décadas.
En materia de comercio electrónico, es posible resumir sus oportunidades de desarrollo en tres determinantes claves: En primer lugar, la existencia de una moderna infraestructura técnica y grandes actores del área de las telecomunicaciones decididos a invertir en el sector.
En segundo lugar, una distribución demográfica de la población chilena proclive a las tecnologías de la información. La pirámide demográfica sigue invertida en los sectores jóvenes, la llamada generación del Nintendo, para los cuales el PC es un elemento del paisaje.

Finalmente, se estima que con una adecuada cuota de creatividad y capacidad de gestión, Chile es capaz de ubicarse en el grupo de los países de avanzada en materias de tecnologías de la información e Internet.

Según estudios de la Cámara de Comercio de Santiago, Chile cuenta con un interesante potencial de absorción de nuevas tecnologías de la información (T.I.), ubicándose entre los países de desarrollo tecnológico intermedio, junto con Argentina, Croacia, República Checa, Malasia y Costa Rica, entre un total de 43 países con distintos grados de desarrollo socio-económico y tecnológico. El potencial de absorción de las tecnologías de la información viene dado por un stock importante de equipos computacionales, una amplia infraestructura de telecomunicaciones a costos razonables, y por un porcentaje de la población relevante al sistema de educación-técnico-universitaria que supera al de otros países de desarrollo económico similar.

Estados Unidos, con más de un tercio de su población conectada a Internet y ventas electrónicas en torno a los US$ 150 mil millones en 1999, lidera el índice mundial de capacidad de absorción de T.I. elaborado por la CCS. Este índice considera indicadores de acceso a educación técnico-universitaria, disponibilidad y costo de la infraestructura de comunicaciones, densidad de computadores personales, hosts y usuarios de Internet, entre otros.

Luego de Estados Unidos se ubican países como Canadá, Finlandia, Suecia, Holanda y Dinamarca, donde el uso de Internet, la telefonía móvil y la televisión por cable (cuyo medio de transmisión, el cable coaxial, también se utiliza como soporte de transmisión de datos) ha alcanzado un gran impacto. Les siguen un grupo de economías desarrolladas del Asia-Pacífico, compuesto por Singapur, Japón, Australia y Nueva Zelandia, estas dos últimas favorecidas por una significativa población joven ‘informatizada’.
La extraordinaria capacidad de penetración y crecimiento del comercio electrónico está asociada a su enorme potencial para ahorrar costos al ciclo de negocios y para mejorar la productividad, logística y servicio al cliente.
Las significativas mejorías de las cadenas de distribución, por ejemplo, permitirían reducir en una cuarta parte los inventarios de las empresas que comercializan productos físicos.

En algunas actividades, los ahorros en costos de distribución resultan dramáticos: la venta de pasajes aéreos vía Internet reduce en un 87% los costos de distribución, mientras las transacciones bancarias ahorran casi un 90% por este concepto, el pago de cuentas un 68% y la distribución de software se abarata un 98%.
De acuerdo a datos compilados por la OECD, hacia el año 2005 un 60% de la venta al por menor de acciones se realizará por vía electrónica, un 36% de las cuentas regulares serán pagadas por Internet, mientras los canales electrónicos explicarán un tercio de las ventas de software, la cuarta parte del correo entre empresas, y el 20% de las compras de libros, videos y automóviles.
A nivel macroeconómico, en tanto, los menores costos disminuyen los precios al consumidor y los aumentos de productividad inducen un mayor crecimiento económico, mientras las pequeñas y medianas empresas mejoran su competitividad y los procesos de integración internacional se tornan más rápidos y eficientes.


EL MERCADO DE LAS TI EN CHILE



- Ventas de la Industria de TI



El mercado de las tecnologías de la Información está compuesto por todas las empresas dedicadas a la venta de hardware y software, incluyendo dentro del primero a los computadores, impresoras y todo tipo de componentes y accesorios.
De acuerdo a antecedentes de la ACTI, en los últimos diez años las ventas anuales en este mercado se han casi triplicado, pasando desde los US $362 millones de 1989 hasta poco más de US$ 1.000 millones en 1999. Estas cifras son un reflejo de la paulatina incorporación de tales herramientas a las empresas y los hogares. Al tercer trimestre de 1999, el número de personas empleadas en la industria de las TI alcanzó a las 6.130 personas.

- Parque de Computadores



De acuerdo a cifras de IDC, el parque de computadores personales en Chile alcanzó a unas 790 mil unidades en 1999, lo que equivale a poco más de 50 PC’s por cada 1.000 habitantes, en relación a 31 PC’s por cada 1000 habitantes registrados en 1996.
Respecto a los demás países sudamericanos, Chile presenta una elevada penetración de computadores, por encima de países como Argentina, México, Venezuela, Colombia y Brasil. Sin embargo, estas cifras se ubican muy por debajo de las que se observan en los países con mayor desarrollo en tecnologías de la información. A modo de ejemplo, Finlandia presenta una densidad de 354 computadores personales por cada 1.000 habitantes, Nueva Zelandia 320, y Singapur 316.
El parque de computadores personales en Chile se encuentra localizado en un 30% en los hogares y en un 70% en empresas y entidades educacionales y gubernamentales. De la mano de obra ocupada sólo un 19% trabaja con computadores y un 10% dispone de computador en su hogar.


- Inversión en TI



La inversión per cápita en TI incluyendo al sector de comunicaciones (TIC) alcanza a US$ 58, superior al promedio latinoamericano de US$ 45, pero muy inferior a los US$ 118 del promedio mundial.
Esta misma relación se cumple en el caso del porcentaje del PIB invertido en TI. En Latinoamérica, Brasil presenta el mayor nivel de inversión sobre su PIB, con 1,17%, Chile alcanza al 1,06%, Colombia el 1,04%, México un 0,85%, Argentina un 0,68% y Venezuela con un 0,53%. Estos niveles se encuentran lejos de los exhibidos por países como EEUU (2,8%), Nueva Zelandia (2.7%), Inglaterra (2,3%) y Singapur (2,2%), lo que sugiere una falta de convicción o conocimiento por parte de los países latinoamericanos respecto de los beneficios de las TI como instrumento de generación de mayor riqueza.

- Gasto Público



La participación de las TI en el gasto público constituye un indicador de la importancia que el gobierno de un país asigna a la inversión en nuevas tecnologías en función de mejorar la eficiencia de los servicios que presta. En Chile, aunque esta cifra aumentó fuertemente de 1993 a 1996, se sitúa en valores inferiores al 8%, que es similar a la proporción de México, pero bastante inferior a la participación de Brasil y Argentina cuyos niveles se ubican del orden de un 10% para el primero y entre 15 y 18% para el segundo. Con países desarrollados la diferencia es aún mayor. Sólo Canadá y Estados Unidos tienen un gasto en TI como porcentaje del gasto público total que se sitúa en torno al 30%.

- Sector Privado



El sector privado y el sector autónomo del Estado representan el 93% gasto en TI del país. Mayoritariamente las empresas dedican estas tecnologías a la administración general, el sistema contable, la facturación de compras e inventario, la gestión del personal, la gestión financiera, el control de sistemas productivos y la creación de base de datos.
Los principales sectores intensivos en TI son los servicios financieros, seguros, AFP e Isapres.
A nivel general, se observa que una baja proporción de las empresas utiliza intensivamente las TI en actividades críticas para sus negocios.
Una muestra de aquello es la baja cantidad de computadores conectados en red y la baja cantidad de empleados que utilizan e-mail en sus empresas respecto de la realidad latinoamericana. Brasil tiene un 85% de los computadores conectados en red, Argentina el 84%, Colombia el 80%, Venezuela el 73%, Chile el 66% y México el 63%. En términos del porcentaje de empleados que usan e-mail, Chile tiene el nivel más bajo entre los principales países de la región. Argentina alcanza un 67%, Colombia un 60%, Brasil y Venezuela un 59%, México un 53% y Chile un 42%.

Infraestructura



En Chile se observa una rápido aumento en la cobertura de las redes digitales. A comienzos del 2000 ya existían al menos 10 redes corporativas que conectan a los servicios públicos (Impuestos Internos, Aduanas, Registro Civil y Ministerio del Interior) con las redes digitales propietarias del sector financiero, las que han tenido un crecimiento progresivo a comienzos de década y explosivo a partir de 1998, gracias al acceso a Internet.
En el ámbito privado, según Reuna existen 23 proveedores de servicio de acceso a Internet (ISP) incluyendo a independientes, operadores telefónicos tradicionales, y portadores de larga distancia e ISP’s que operan en Chile desde el extranjero gracias a convenios con portadores.
Dado que las conexiones a Internet se pueden realizar desde línea de telefonía fija e inalámbrica, resulta relevante el hecho de que la telefonía fija del país cuente con una tasa de cobertura de 200 líneas por cada 1.000 habitantes, mientras en el ámbito de la telefonía inalámbrica la cobertura alcanzaba a 2 millones 260 mil aparatos a diciembre de 1999.
Por otra parte, Santiago cuenta con 4 anillos de fibra óptica que alcanzan a atender todas las necesidades de telecomunicaciones de la ciudad. Asimismo, existen dos redes de fibra óptica que atraviesan todo el país, cuyos servicios se arriendan a quien los requiera, entre ellos, los ISP.

A lo anterior se debe agregar la infraestructura generada por proyectos de alto impacto, como la red educacional Enlaces del Ministerio de Educación, que contempla la introducción masiva de computadoras de última generación, redes, Internet, multimedia y software educativo en los establecimientos escolares.

El Costo de Acceso



- Definiciones



Se conoce por ISP (Internet Service Provider) a las empresas prestadoras de servicios de conexión a la Web. El acceso a Internet se puede realizar a través de dos vías. Una línea telefónica conmutada (puede ser de telefonía fija o celular) o una línea dedicada (telefónica o cable).
Las señales conmutadas van desde el cable telefónico a la central, de ahí al proveedor de Internet y de éste a la Web. Las señales dedicadas, en cambio, van directamente desde el cable telefónico al proveedor de Internet y de éste a la Web. En términos técnicos, la línea dedicada es más expedita que la conmutada y suele tener mayor rapidez. En términos económicos, si bien la línea dedicada tiene un costo más alto, está eximida del pago de Servicio Local Medido (SLM), por lo tanto el tiempo de conexión deja de ser una variable económica relevante.

- Proveedores de acceso



El mercado de ISP en Chile estaba constituido por 23 operadores en marzo del 2000, entre las más importantes destacan: Cybercenter, CMET, Entel Internet, FirstComNet (antes RDC), Imaginativa, Manquehue , NetExpress, NetUp, PSINetline, Qualcom (antes Chilesat), Terra Networks (antes Reuna, CTC Reuna, CTC Internet), IFX (Únete y Tutopia), y VTR Internet.

El mercado chileno de servicios de conexión a Internet se caracteriza por ser complejo y variado en términos de configuraciones y planes tarifarios. Existen soluciones para las familias, económicas para quienes puedan navegar de noche, para pequeñas, medianas y grandes empresas. Todos los planes incluyen e-mail y los softwares de navegación respectivos. Algunos incluyen más de una casilla e-mail, otros diferencian su producto ofreciendo mayor espacio en disco para almacenar los e-mail o la posibilidad de construir páginas propias con su correspondiente espacio en disco. Algunos ofrecen mayor velocidad de conexión o planes de pago por adelantado, contratos a plazo fijo, pago automático de cuentas, soporte en línea las 24 horas del día todos los días del año, etc.
Por lo tanto un análisis de tarifas para el acceso a Internet requiere de un minucioso análisis previo.

- Decreto 187



La publicación del Decreto 187 de la Subtel de 4 de mayo de 1999 (D.O. 21.08.99), estableció tres puntos centrales respecto de las tarifas cobradas a los usuarios de Telefonía e Internet.
En primer lugar, el decreto fijó las tarifas máximas que cada compañía puede cobrar por sus servicios. En segundo, se creó el concepto de Tramo Local, el cual fijó las tarifas de acceso que las compañías de telefonía móvil y rural deben cobrar a las demás compañías telefónicas. Adicionalmente, estableció el cobro de dicho Tramo Local por parte de las compañías telefónicas a los ISP. Los valores del Tramo Local son también conocidos como SLM IP y corresponden al 50% del SLM, ya sea en horario normal o económico. El tercer punto central del Decreto 187, es que a partir del 1 de febrero de 2000 las compañías deben efectuar sus cobros en segundos.
Los cambios en la normativa tarifaria tuvieron por dar un fuerte impulso al uso de Internet en Chile.

- Costo de acceso



El mercado de acceso a Internet experimentó dos eventos decisivos entre 1999 y comienzos del 2000, y que significaron cambios fundamentales en su estructura competitiva. El primero es la publicación del Decreto 187 y el segundo es la aparición de ofertas de Internet gratis. Ambos factores afectaron drásticamente los costos de acceso.
Antes del Decreto 187 los cobros se hacían en minutos y eran más elevados, como se aprecia en el gráfico. Para un estándar de navegación mensual de 20 horas en horario normal, el costo de una alternativa promedio en Marzo de 1999 era de $ 26.400, correspondiente en un 47% a cargos de telefonía local y en un 53% al pago a los ISP. En septiembre del mismo año, con el decreto vigente, el costo promedio disminuyó a $ 16.706 (con una relación entre telefonía e ISP similar a la anterior), mientras que a partir de febrero el costo bajó a $ 7.706 en aquellas alternativas que incluyen Internet gratis. En este último caso, el costo total corresponde a los cargos de telefonía local.
Hora existen los planes llamados de “Tarifa Plana- que consisten en un plan con conexión ilimitada a internet, con el SLM incluido. Existen dos tipos tarifa plana, en horario economico y en todo horario fluctuando sus precios entre los $ 9.900 (Entel) y $ 15.900 (Chilesat).
Recientemente la empresa Terra lanzo un plan de $ 18.000 que trae una linea telefonica solamente para internet, con tarifa plana ilimitada.

Para todos los cálculos se usó el menor valor de SLM IP según Decreto 187 de la Subtel, que corresponde al valor de Telefónica CTC Chile.

- Hogares



Como los usuarios y las necesidades de navegación son variadas, el mercado también se ha ajustado a esta realidad, haciendo que cada ISP se posicione en ciertos nichos específicos de mercado.
Si bien el mercado de empresas aparece con el mayor potencial a futuro, en el mercado de las personas o las familias se identifica un interesante nicho de negocios, sobre todo para aquellos sitios o portales que basan su fuente de negocios en el volumen de visitas. En este segmento la nueva modalidad de conexiones gratuitas por parte de los ISP adquiere un gran atractivo, en especial si las conexiones son hechas en horario económico.
En el mismo caso, si una familia se conecta 20 horas mensuales en horario normal, el costo mensual a pagar varía entre $ 6.480 y poco más de $ 24 mil.
Algunas diferencias de precios pueden reflejar distintas velocidades de acceso a Internet.
En otros casos las diferencias de precios se pueden deber a convenios entre un ISP y una telefónica local, como es el caso de Tutopia, que mantiene un convenio con Telefónica CTC Chile para cobrar SLM IP, es decir, aquellas conexiones que se hagan desde la red fija de CTC pagan SLM IP, en cambio si la conexión es hecha desde otra red fija, el cobro de conexión telefónica se hace a valor SLM. Esto se debe a que Tutopia es un ISP con base en EE.UU. y por ende no rige para él la normativa de la Subtel, ya que la conexión a Internet se hace fuera del territorio nacional. Caso similar es el del ISP Surfree.


- PyME



Para efectos de determinar el costo de acceso de la PyME se consideran aquellos planes que no requieren grandes pagos mensuales, que están diseñados para menos de seis usuarios y que usan el sistema de telefonía conmutada.

Se observa que los costos típicos van desde $ 9.900 a $ 32.694, dependiendo de las modalidades de pago, del número de usuarios, del cobro del tramo local, de limitaciones horarias dentro del horario normal, de la restricción de acceso a contenidos internacionales y de la velocidad de respuesta, ligada al ancho de banda.
Los dos sistemas más caros ofrecen un ancho de banda mucho mayor para sus conexiones y por ende una velocidad de respuesta significativamente superior.
En promedio, los planes que incluyen una porción de costo variable tenían un costo mensual levemente superior a los $ 27.500 a marzo del 2000, mientras los planes ilimitados promediaron $ 17.400 y aquellos que incluyen restricciones horarias (dentro del horario normal) se situaban en poco más de $ 16.000.

- Grandes Empresas



Para las empresas de mayor tamaño (grandes, medianas-grandes), las ofertas de conexión dedicada son las más convenientes. En este mercado la oferta de mejor relación costo/velocidad de acceso se encontraba disponible sólo en la comuna de La Florida a marzo del 2000. Se trata de un servicio a través del cable de televisión de gran ancho de banda.

Nuevamente las diferencias de precio se explican por los mismos factores que afectan el costo para la PyME, como la velocidad de respuesta y el número de conexiones. Todas las alternativas consideradas soportan más de 20 usuarios.
También existen diferencias en los valores mensuales que se deben pagar al ISP. Algunos de los planes más eficientes requieren de mayores pagos mensuales.

Si se comparan los precios de acceso a Internet por segmento de mercado, se observa las grandes empresas enfrentan los precios más bajos por usuario, teniendo además mejores planes. Estos últimos ofrecen servicios anexos, como espacio para página web, pero además entregan un mayor ancho de banda para las comunicaciones, lo que se traduce en una mayor rapidez de respuesta en la Web.
Midiendo a los tres segmentos de mercado con la misma vara, es decir, estandarizando todos los precios a pagos de un mes, por un usuario, para veinte horas de conexión al mes y considerando en todos los casos el menor valor disponible, se concluye que la gran empresa tiene acceso a Internet a costos considerablemente bajos en relación a la PyME, cuyas condiciones no difieren significativamente de las de los hogares. Este último segmento, sin embargo, tiene la opción de conectarse en horario económico, al costo más bajo disponible en el mercado.

Iniciativas Legales


Un enorme debate valórico y técnico se está desarrollando en todo el mundo, en relación a los deberes y derechos de los internautas. Durante su primera etapa de introducción a las nuevas tecnologías, los países enfrentan una serie de situaciones que perjudican y retrasan la su incorporación plena a la economía digital: la distribución desigual de la infraestructura de información; los elevados costos de acceso; la falta de garantías para el usuario individual en materia de seguridad, privacidad y confiabilidad de las transacciones electrónicas.
Algunas de estas situaciones se relacionan con el marco regulatorio del sector de telecomunicaciones, contenido en el caso de Chile en la Ley General de Telecomunicaciones y las distintas ordenanzas y normas técnicas complementarias.
Otras, con la necesidad de adecuaciones legales que sancionen los derechos y deberes en una transacción electrónica, en el marco del Código de Comercio y del Código Civil, entre otros
A continuación se hace un repaso a cada uno de estos temas, analizándolos de manera comparativa con la experiencia de otros países:

- Economía Digital: el derecho y las transacciones electrónicas


El referente básico en materia de legislación ad hoc para el comercio electrónico es el proyecto UNCITRAL de las Naciones Unidas, cuya finalidad es otorgar los principios generales y básicos para un marco legal que ampare las operaciones comerciales realizadas digital o electrónicamente. Dado este propósito, de por sí complejo, sus 15 artículos generales y 2 referidos al transporte de bienes son lo suficientemente neutros y flexibles como para facilitar su incorporación a las legislaciones nacionales. En América Latina el único que lo ha hecho es Colombia, que dispone de un proyecto de ley de comercio electrónico basado en UNCITRAL y adaptado a la legislación local, el que se encuentra en avanzado estado de discusión parlamentaria. Otros países que exhiben algún grado de avance en relación a la adecuación jurídica en pro del comercio electrónico son Argentina y México.
Si consideramos los casos de Argentina, Chile, Colombia y México, encontramos que la mayoría ha implementado leyes o reglamentos dirigidos a resguardar la privacidad en las transacciones electrónicas, la protección del consumidor y la propiedad intelectual. Un menor avance se aprecia en materia de disposiciones orientadas a la promoción del uso de estas nuevas herramientas y la validez del documento electrónico, lo que involucra aspectos de seguridad y certificación de los actores y sus transacciones.

Entre los países desarrollados, se observa una clara frontera entre la conceptualización de la problemática digital en el derecho románico-napoléonico imperante en Europa Continental, y el derecho anglosajón (common law). Ambas adoptan posturas encontradas, pudiendo caracterizarse la visión europea como más proclive a la articulación de complejos sistemas de sanción y monitoreo directo de la autoridad estatal, y la postura sajona a la autorregulación y la promoción de prácticas empresariales aceptables y consensuadas.
Esto podría ser especialmente válido para países como Chile, que han ingresado a la modernidad económica básicamente a través del protagonismo del sector privado y un rol subsidiario para el Estado, que necesitan solidificar la capacidad innovadora de los individuos y los mecanismos de transferencia tecnológica en un contexto de relativo retraso respecto de los países líderes.
Adicionalmente, la naturaleza misma de la nueva economía plantea el desafío de desarrollar una coordinación efectiva de los sistemas legales nacionales, a fin de que éstos tengan alguna validez y viabilidad en un entorno que es esencialmente global. Es la duda que sacude a todos los cyberconsumidores que ingresan a un sitio comercial ubicado en el extranjero. ¿Quién me protege en caso de una falla en el sistema? ¿Qué mecanismos de arbitraje o mediación rigen en este entorno?

- Los contratos y los derechos individuales en la era digital

El denominador común en cualquier transacción comercial es la existencia de un contrato, de un acto jurídico bilateral que crea obligaciones y derechos. El contrato tradicional debe cumplir con requisitos tales como voluntad (o consentimiento) de las partes, objeto del contrato, causa del mismo y, en algunos casos, la inclusión de ciertas solemnidades como la escrituración y firma autentificada.
Existe una importante discusión sobre la validación de los contratos electrónicos. En líneas generales éstos cumplen con la mayoría de los requisitos de validez que rigen para los contratos estándares, si bien contienen algunas áreas grises que plantean desafíos importantes a la tarea legislativa.

En primer lugar, tratándose de una comunicación a distancia, a través de un medio especialmente ambiguo en materia de territorialidad, identidad de los participantes y duración de la transacción, existe todo un debate en torno a cuándo y cómo surge el consentimiento.

Respecto de las solemnidades, en el caso de la legislación chilena se exige para los actos patrimoniales, particularmente la venta de inmuebles, escritura pública ratificada ante notario. Para que los contratos electrónicos pudiesen abarcar este tipo de transacciones se debe contar con una autoridad certificadora encargada de autentificar su veracidad y exactitud, y que funcionarían utilizando los poderosos medios de encriptación disponibles.

Adicionalmente, gracias a los avances electrónicos, existen firmas digitales, es decir, mecanismos que permiten atribuir la autoría de un documento a cierta persona a través de claves que los computadores comparan matemáticamente con llaves de tipo digital, los que pueden ser incorporados mediante meras inserciones en la legislación probatoria nacional. Ello permitirá dar las garantías contractuales a las prestaciones estipuladas en una transacción electrónica.

Cabe precisar que un número importante de las transacciones que tienen lugar en Internet son contratos de adhesión, es decir, el oferente establece las condiciones y términos del contrato en su página web, de manera que los interesados se limitan a aceptarlos incondicionalmente mediante un e-mail, sin que exista una verdadera negociación. Los contratos de adhesión son cada vez más comunes debido a su facilidad de utilización, que agiliza y simplifica las transacciones.
Sin embargo, no es sólo frente al tema contractual donde los internautas enfrentan grados importantes de incertidumbre. Al ingresar en cualquier sitio web, tenga o no fines comerciales, es común que se invite al visitante a ingresar datos de tipo personal, con el consiguiente problema de que esta información se almacena en bases de datos que técnicamente no están bajo control de autoridad alguna.
La proliferación de bases de datos personales puede entrañar un daño importante a la privacidad de las personas, un valor central en las sociedades liberales, por lo cual numerosos países han adoptado ya cuerpos legales que regulan el funcionamiento de éstas. La tendencia es a considerar a la persona como titular de sus datos e información personal, de forma que sólo su consentimiento explícito permita recolectarlos y procesarlos con fines comerciales o de otro tipo.

Finalmente, la naturaleza de la economía digital conlleva a una nueva conceptualización de lo que es propiedad intelectual e industrial. El hecho de que el componente elemental de la red (la información digitalizada) sea fácilmente copiable, replicable y re-transmitible a través del planeta plantea un duro desafío a industrias tales como la editorial, la discográfica o la de software. Existe un saludable debate en torno a si la difusión del formato MP3 favorece (y democratiza, según sus promotores) la creación artística o por el contrario supone un golpe letal a la industria discográfica. La ley de Derechos de Autor estadounidense se basa en la doctrina del uso adecuado (fair use doctrine). Esta consiste básicamente en la libre disponibilidad y uso de información bajo un cierto número de circunstancias, mucho más numerosas de las que serían permisibles bajo un régimen legal basado sólo en la propiedad intelectual o los derechos autorales.

- Marco Regulatorio y garantías legales para el comercio electrónico: el caso chileno En Chile existen alrededor de 20 proveedores de servicio de acceso a Internet (ISP), incluyendo a independientes y operadores telefónicos tradicionales, y una población estimada en torno al millón de usuarios a marzo del 2000, cuatro veces más que en igual mes del año anterior.

Este aumento reciente da cuenta de los esfuerzos del gobierno y de la autoridad reguladora por crear un marco que promueva el acceso masivo a Internet, así como la existencia de un mercado competitivo y moderno de proveedores de acceso. Conviene recordar que, dentro del marco regulatorio de las telecomunicaciones, el acceso a Internet tiene un componente desregulado y otro regulado, este último dado por la relevancia que todavía tiene la red telefónica local para los ISPs. Si bien el mercado de Internet en Chile no es monopólico ni existen barreras naturales o legales al ingreso de nuevos operadores, es en el acceso al usuario final donde se observan limitaciones dadas fundamentalmente por la concentración de la infraestructura de las redes de telefonía básica, insumo fundamental para los ISPs. Existe por tanto un espacio para posibles distorsiones y un área potencial de intervención reguladora.
Un hito fundamental en materia de costos de acceso lo constituye la dictación del decreto tarifario de la Compañía de Telecomunicaciones de Chile, que introdujo el concepto de Tramo Local, disminuyendo en más de un 60% el costo de uso de red en el caso del servicio de acceso conmutado.
La dictación de Norma Técnica de Intercambio Nacional de tráfico Internet corrigió otra distorsión que impedía el desarrollo eficiente del servicio, debido a la ausencia de un sistema de conexión eficiente entre los distintos ISPs. A ello se le agrega la nueva norma de transmisión, que permitirá a las empresas ampliar el conjunto de tecnologías para prestar servicios de transferencia de datos, en particular lo relativo a los nuevos protocolos de comunicación.

Por último, se debe mencionar el proyecto de ley que modifica el Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones para que éste pueda facilitar la instalación de Telecentros Comunitarios de Internet. Este programa, existe desde 1994, ha permitido dotar de telefonía pública a localidades apartadas y de bajos ingresos, mediante el otorgamiento de subsidios fiscales. Una vez aprobada la ley, se podrá llamar a concurso a empresas interesadas en instalar los Telecentros.

- Avances jurídicos y promoción del Comercio Electrónico en Chile

Más allá de evaluar la necesidad de regulaciones y leyes de incentivo a la prestación de servicios de acceso, es evidente la necesidad de evaluar el estado de avance en las adecuaciones jurídicas para promover el uso de Internet en la población.
En Chile ya existe normativa relativa al documento electrónico en ciertas áreas, algunas vinculadas directamente al comercio electrónico. Estas han sido creadas principalmente mediante la facultad reguladora de las autoridades administrativas, sin perjuicio de algunas leyes existentes. De esta forma, la planilla de los fondos de pensión, la cotización de los seguros de salud, los pagos electrónicos bancarios, las declaraciones de importación y exportación y los pagos de derechos aduaneros y, por último, las declaraciones de impuesto a la renta, han iniciado un proceso de validación en formato digital que se ha acelerado a partir de junio de 1999, fecha en que el gobierno chileno emitió un Decreto que regula la utilización de la firma digital por los órganos de la administración pública.

Otro paso importante fue la publicación de la Ley de Protección de Datos Personales a fines de 1999. Entre otras cosas, la ley establece la necesidad del consentimiento de las personas para que se haga uso de sus datos personales, así como la obligación, por parte de las empresas de venta directa, de implementar sistemas destinados a entregar al titular de los datos la información que éste requiera. No dispone, como en Estados Unidos, de un mecanismo de lista postal a la cual las personas se pueden inscribir para ser retiradas de las listas de distribución de material de venta directa.

Pese a que existe una aparente urgencia por legislar el Comercio Electrónico, el sentido común lleva a pensar que un excesivo entusiasmo puede ser perjudicial para la innovación y la iniciativa privada.
Un área central para que las iniciativas legales relacionadas con la economía digital tengan validez práctica es la capacitación y equipamiento del Poder Judicial en materia de informática. Este es un problema que afecta prácticamente a todas las naciones.
Chile se encuentra a medio camino de una reforma procesal penal de gran envergadura, cuyo éxito depende en un grado importante de su adecuación a las nuevas tecnologías de la información.

H.-  CONSIDERACIONES PERSONALES

Tal como hoy se conoce, la economía digital (e-business o la nueva economía) y su cara más visible, Internet, son el resultado de una larga revolución tecnológica que comenzó el siglo pasado con la transistorizacion de componentes.

Internet hoy en día es un resumen de todos los medios de comunicación que hasta hoy el hombre ha creado, es banco, tienda, diario, revista, un mercado con un sin numero de clientes constituido por una inmensidad de bienes y servicios. Todo esto en constante expansión, derribando las barreras de tiempo y lugar, generando una globalización cada vez más amplia y  traspasando todo tipo de actividades entre las naciones en forma integral.

Hasta hace poco nuestro país ha seguido estos avances desde un punto de vista más observador que  participante, lo que esta cambiando drásticamente gracias a la accesibilidad que se le esta dando a Internet en este momento,  esto, eso si adaptando las tecnologías a nuestras propias formas dado el ciclo económico y el nivel de infraestructura con que contamos. A pesar de esto se puede ya medir la inserción que tiene Chile en este campo, ya sea por la competitividad de sus empresas o por el grado de acceso de las personas a esta.

Por lo que esta década será para nosotros critica ya que las formas clásicas de hacer negocio, tanto interna como internacional, serán cambiadas en 180º destruyendo los paradigmas tradicionales. La creación de redes de empresas en Internet, la facilidad para adquirir productos mas baratos por la red, la forma en que clientes y proveedores se encontraran mas rápida y fácilmente en Internet a través de portales especialmente diseñados para eso, cotizaciones presupuestos, traspasos,  la gradual eliminación del papel moneda, la accesibilidad que tendrán los gobiernos gracias a la modernización del aparato publico, la redefinición de los  conceptos  local  y global, etc., etc.

El grado de avance que ahora tiene Internet es solo una muestra de lo que va a legar a ser, transformándose en el territorio para la globalización, creando nuevos nichos de negocios, así como también será un lugar donde caerán empresas habrán perdedores y bajas de empleo.

Centrándonos en Chile yo creo que todavía falta una cultura WEB, o sea eliminar el pensamiento de   - Hay que estar en Internet, no se porque, pero hay que estar “, ya que el hecho de “estar- no garantiza en lo absoluto ni mayores, ventas ni nada parecido. Es mas, a veces se transforma en un gasto mas que podría ser obviado, existe una estadística que dice que para el 2002 el 95% de las empresas nuevas en Internet habrán quebrado, lo que confirma lo anteriormente dicho.

A mi parecer para poner un negocio virtual hay que encontrar una necesidad (igual que en la forma clásica) que se pueda satisfacer en mejor forma a través de la red, con esto no me refiero a negocios ya montados que además comercialicen sus productos por Internet (como Fallabella o similares), sino que a nuevos negocios como por ejemplo Bazuka.com que ha tenido un gran auge ya que es una idea innovadora y muy bien gestionada ( ellos llevan películas, DVD, comida, bebidas, bebidas alcohólicas, cigarros, etc, a la casa en menos de 1 hora y además retiran el producto después), o también otro ejemplo seria Amazon.com  que es la mayor empresa de venta de libros por Internet, y además una de las mas rentables entre todos los e- Business. Mirando en América Latina y mas cerca aun, en Argentina encontramos a Patagon.com que es  un portal de finanzas que inicio un joven y que ahora esta valorado en varios millones de dólares y operando en toda América Latina. Esto muestra que este tipo de ideas innovadoras tienen un gran potencial si son explotadas por Internet, ya que cubren un mercado todavía en pañales y si logran posicionarse de manera efectiva tendrá un éxito casi asegurado.

Otra consideración que puedo hacer es acerca del proceso de globalización que si bien por un lado achica las brechas entre naciones, personas, empresas o lo que sea; por el otro lado la accesibilidad a las tecnologías privilegia a las naciones mas desarrolladas, a las familias de mayores ingresos y a las empresas más grandes. Esto lleva un alto riesgo a cuestas ya que la competitividad se ve seriamente dañada.

Por las características geográficas de nuestro país, en la que los proveedores pueden estar en Arica y los clientes en Chiloe, este medio de comunicación facilita en gran medida el acercamiento de estos, siendo más barata, rápida y eficiente la comunicación de ambos.

Para bien  nuestro estamos en una etapa de masificación, lo que trae consigo una guerra entre los proveedores de ISP  trayendo un beneficio para los usuarios ya que las tarifas son cada vez mas bajas, lo que contribuye a que cada vez se “conecte- mas gente.

Desde el punto de vista de mi carrera el comercio electrónico va a jugar un papel fundamental ya que seremos nosotros los que estaremos ahí, trabajando con estas tecnologías, muy posiblemente trabajando en empresas que estén en línea, por lo que todo lo aprendido hasta ahora habrá que aplicarlo a este tipo de  comercio,  ya sea marketing, en el futuro las e-leyes, y todo lo demás.  Al ir el comercio electrónico de la mano con la globalización, los niveles de perfeccionamiento que tendremos que ir haciendo durante nuestra vida serán muchos, por el hecho de comerciar con otras naciones con sus diferentes culturas y formas de hacer las cosas.

Otra apreciación de nuestra carrera es que al ser ingenieros de ejecución, nos vamos a desempeñar en el nivel “practico- del mundo de los negocios  por lo que la influencia de este nuevo tipo de economía nos llega en forma directa y si no seguimos las tendencias y adaptamos nuestros conocimientos a este paradigma, quedaremos obsoletos antes, incluso, de entrar al juego.

Es tan importante este cambio que los economistas lo comparan con el cambio que produjo la revolución industrial, y yo personalmente creo que es mas importante porque si bien la revolución industrial trajo cambios tecnológicos fundamentales como la mecanización, esta revolución ha sido mucho mas dinámica, batiendo cada vez mas rápido las barreras tecnológicas, uno no alcanza a tener un tipo de tecnología sin que ya aparezca otra que deje a la anterior obsoleta.

Por ultimo quisiera decir que este es un tema que tiene para mucho debate y divisar los alcances y las implicancias que tiene en la vida diaria de una persona, una empresa, un profesor o un estudiante, es muy complejo para ser analizado en un solo trabajo.

Bibliografía

- Neoplanet:    www.neoplanet.com
- Club Empresa:    www.clubempresa.com
- Cámara de Comercio de Chile:  www.ccs.cl
- Entel Chile:   www.entelchile.net
- Terra:  www.terra.net
- Chilesat:   www.chilesat.cl
- Diario Estrategia:  www.estrategia.cl
- Patagon:   www.patagon.cl
- Altavista:  www.altavista.com

Autor: Rodrigo Stagnaro Calcagni





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