Monografías
Publicar | Monografías por Categorías | Directorio de Sitios | Software Educativo | Juegos Educativos | Cursos On-Line Gratis

 

Aragón parte 2 - Monografía



 
DESCARGA ESTA MONOGRAFÍA EN TU PC
Esta monografía en formato html para que puedas guardarla en tu pc e imprimirla.



Vínculo Patrocinado




Aquí te dejamos la descarga gratuita
Nota: para poder abrir archivos html solo necesitas tener instalado internet explorer u otro navegador web.




Rutas en Aragón



- La Ruta del río Piedra:



Entre los numerosos afluentes del Jalón, es el Piedra uno de los que gozan de mayor nombradía debido al extraordinario paraje del Monasterio de piedra, con celebradas cascadas u bosques que complementan los edificios medievales de un antiguo cenobio cisterciense del siglo XIII, adaptado para hotel desde hace bastantes años. A partir también del  agreste paraje  del embalsaje de la Tranquera, se reúnen las aguas de los ríos Piedra y mesa a lo largo de unos diez kilómetros hasta afluir al Jalón. Ambos ríos tienen sus fuentes y un buen tramo de recorrido por tierras guadalajañeras del antiguo Señorío de Molina. El Piedra discurre casi siempre entre ondulados desfiladeros, contrastando el ocre y grisáceo de los roquedales con la franja verde de la huerta fluvial, de florido aspecto por sus numerosos árboles frutales.
La confluencia de los reunidos Mesa y Piedra al Jalón se encuentra a muy pocos kilómetros al oeste de Ateca, que consideremos el inicio de la ruta pues la carretera desvía en las afueras de esta importante villa.
Ruta por: Ateca, Castejón de las Armas, Carenas, Nuevalos, Monteverde, Monasterio de Piedra, Llumes, Cimballa, Las Hoces de Piedra.

- Castillos:



En tierras aragonesas es posible hacer una ruta para visitar estas fortificaciones que el hombre ha tenido necesidad de construir para defenderse de los ataques exteriores.
Esta ruta se hace por las tierras y valles de Calatayud, pasa entre otros por estos municipios: Berdejo, Orcajo, Aniñón. Calatayud, Alcocer, Nuévalos…

- Camino del Cid:



Una parte importante del camino del Cid hacia el destierro discurre en los dominios islámicos del reino taifa de Zaragoza -donde tiene su corte el anciano Al- Muqtaquir, del linaje de Beni Hud-, en tierras que van más allá de los modernos límites provinciales.
La ruta cidina zaragozana según el Cantar del Mío Cid discurre desde la provincia de Soria por el cauce de Río Jalón, principal afluente por la margen derecha del Ebro, siguiendo la actual Autovía de Aragón. Esta fue la más importante vía de penetración desde tiempos prehistóricos entre la Meseta castellana y el valle medio del Ebro, paso estratégico transitado por mil culturas.

- Camino Jacobeo del Ebro -En Aragón- :



Los caminos que se han señalizado para la ruta jacobea del Ebro, son casi siempre de tierra, coincidiendo, en algún momento, con algunas antiguas calzadas romanas y medievales: citaremos los restos con marcas importantes de rodadas de carros de Nonaspe- Fabara por el antiguo camino hacia Batea, a orillas del río Algás, y el Fabra-Caspe por la sierra de Caspe y Val de fabara, con vistas impresionantes al valle del Ebro y restos de rodadas de lo que suponemos antigua vía romana. También se transita por el antiguo “camino Real” hacia Navarra, tal es el caso de Alcalá de Ebro-Gallur.

- La Ruta del Cister en Aragón:



Cisterciense proviene del nombre latino de Cisteraux, lugar de Borgoña adonde se retiró en 1908 el monje francés Roberto Molesmes para renunciar al esplendor de la orden de Cluny y sembrar el retorno a la sencillez. Veruela, Rueda y Piedra son ramas de ese gran tronco. Su arquitectura es fiel al modelo monástico benedictino, al que da sentido práctico y un fin preciso: Recogimiento y oración; Construcción sobria, no exenta de grandeza, simplicidad y desnudez ornamental. Perfecta cantería en un estilo de transición románico-gótica con arcos apuntados y bóvedas ojivales.

- Ruta de Museos del vino:



Los Museos del Vino de las cuatro denominaciones de origen aragonesas (Campo de Borja, Cariñena, Somontano y Calatayud) contienen la esencia de una tradición y de un modo de vida, a veces basado en la subsistencia y salpicado de sinsabores. Estos museos son una copa repleta de cultura acenstral, pero abierta a la modernidad.
Lugares: Cariñena, Barbastro, Monasterio de Piedra, Monasterio de Veruela.

- Otras rutas turísticas de Aragón:



Ruta de Calatayud. Total recorrido: 122 km
Ruta del Moncayo. Total recorrido: 90 km
Ruta de las Cino Villas. Total recorrido: 131 Km
Ruta de Goya: Total recorrido: 140 km
Ruta de Caspe: Total recorrido: 150 km
Ruta de los Pirineos. Total recorrido: 191 km.
Ruta de Teruel. Total recorrido: 250 Km

Folklore y fiestas



Si bien la jota cantada y bailada es la seña de identidad festiva de los aragoneses. Las fiestas populares aragonesas van más allá de los tópicos y se enraízan en lo más primitivo del folklore ancestral y los ritos precristianos, dando lugar a numerosas y variadas muestras festivas folclóricas de gran sabor arcaico y notable participación popular; mientras unas son netamente folclóricas, otras enraizan con legendarias tradiciones. Vamos a hablar de ellas con más detalle.

- El Pilar:



Fiesta grande de Zaragoza, el 12 de Octubre. Según la tradición, maría visitó milagrosamente al apóstol Santiago en Zaragoza. Desde el pregón hasta la traca final de fuegos artificiales, se suceden bailes, desfiles de gigantes y cabezudos, conciertos, vaquillas y la feria taurina. Destacan la ofrenda de flores a la virgen el 12, la misa de infantes y el rosario de cristal, al atardecer del 13, popular procesión de carrozas de cristal policromado.

- Semana Santa en Zaragoza:



Notable por su calidad artística, sus numerosas procesiones y su antigüedad.

- La Morisma de Aínsa:



Representación popular de moros y cristianos el 14 de septiembre. Fiesta de gran interés etnológico.

- Carnavales:



Destacan por su riqueza folclórica los de Bielsa, con sus “trangas”, “madamas” y “osnos”, y los de San Juan de Plan, muy primitivos.

- La  “Mojiganga” de Graus:



Esperpéntica y colorista comparsa callejera con sátira social, el 14 de septiembre en Graus.

- El “paloteao” de Oto:



A mediados de agosto, con un dance con palos.


- Las “navatas”:



Descenso de troncos por el río Ara desde Laspuña hasta Aínsa. Se celebra a inicios de junio.


- La “pastorada” de Benabarre:



en Junio, con dances* acompañados de los “palitrocs”

- Ruta del tambor y el bombo:



Espectacular y ruidosa celebración de la Semana Santa del Bajo Aragón, declarada de interés turístico, en la que bombos y tambores recuerdan el estremecimiento que sacudió a la naturaleza cuando murió Jesucristo y enraíza con las tradiciones precristianas de los ritos del renacimiento  de la primavera tras el invierno. Está formada por Albalate, Alcañiz, Alcorisa, Andorra, Calanda, Híjar, La Puebla, Samper y Urrea. En casi todos ellos hay ascensiones al calvario y “rompidas” de la hora. Las procesiones de Híjar son muy severas, y están dominadas por el color negro de la túnica y el tercerol (capucha plisada). Destacan la subida al calvario la “rompida” de la
hora, a las 0 h. Del Viernes Santo. Calanda, cuna de Luís Buñuel, celebra su espectacular “rompida” de la hora a las 12 h del Viernes Santo con un estruendo que dura 26 agotadoras horas y termina con una marcha palillera.

- Carnaval de Valderrobres:



Recuperado carnaval que se abre con una “fantasmada” y la llegada del carnaval, un muñeco que se quemará la última noche. Es sábado se reparte “calmante” entre los asistentes hasta bien entrada la madrugada.

- Romería de hombres al Llovedor:



En Castellote el 1 de mayo, sólo para los hombres, para pedir la imprescindible lluvia a la Virgen.


- Los toros “embolados”:


(Gúdar) Las fiestas más atractivas y curiosas de esta zona son los “toros embolados” y ensogados”. Son unas fiestas taurinas callejeras, totémicas y ancestrales, que se celebran en las noches de verano de julio a septiembre en los pueblos de Gúdar. El toro “embolado” consiste en colocar un yuguete con bolas inflamables en la cornamenta del toro y dejarlo libre por las calles del pueblo. El toro “engosado” consiste en un festejo en que el toro va atado a una larga soga, para que corra con libertad, pero sin excesivo peligro. En Rubielos de Mora, el toro “embolado”  se celebra los sábados de julio y agosto, destacando el último por su ambientación con una fiesta medieval y la iluminación de sus calles con teas encendidas, y el “engosado” el 16 de julio y el 14 de septiembre. Otros pueblos interesantes por sus fiestas de toros “embolados” y “engosados” son Linares de Mora 825 de julio), Nogueruelas 815 de agosto) Sarrión (15 de agosto), Alcalá e la Selva (8 de septiembre) y Mora de Rubielos (29 de septiembre).

- Los “Mayos” de Albarracín:



Arcaica fiesta de exaltación de la primavera y del amor, la noche del 30 de abril. A medianoche, la ronda recorre las empinadas calles de los pueblos de toda la comarca entonando sus cantos de amor al pie de los balcones llenos de flores. Son los “mayos”, expresión popular desde tiempos inmemoriales.
- El baile del pollo: En Bronchales, a mediados de agosto.

- La procesión de Veracruz:



En Caspe, la noche de Viernes Santo, el Paso con un gran fragmento de madera, que se cree que perteneció a la cruz de Cristo, cierra la procesión.

- El dance de Velilla:



En las fiestas del 5 al 8 de diciembre. Es un vistoso dance donde aparecen contrapuestas las figuras del ángel y el diablo.

- Desfile de la Victoria:



El primer viernes de mayo, jaca conmemora una victoria sobre los moros en una floreada fiesta de primavera con un hermoso desfile.


- Romería de Santa Rocía: 



El 25 de junio, romeros y danzantes con palos suben al amanecer desde Yebra de Basa hasta la ermita de Santa Orosia por una hermosa ruta de santuarios rupestres al son arcaico del chiflo y el chicotén.

- Festival folclórico de los Pirineos:



A finales de julio y principios de agosto de los años impares, Jaca acoge a grupos folclóricos de todo el mundo en una callejera fiesta de hermanamiento universal.

- Día de la exaltación del traje ansotano:



El último domingo de agosto, las calles de Ansó se convierten en un museo viviente del traje ansotano.


- El dance de Tauste:



Alrededor del 4 de abril, Tauste celebra sus fiestas en las que destaca un antiquísimo dance con palos, hermosos arcos de flores y originalísimas torres humanas de cuatro pisos con un niño en lo alto.


- El “Cipotegato” de Tarazona:



Las fiestas de San Atilano (27 de Agosto (comienzan a mediodía, cuando el “Cipotegato”, con su traje arlequinado, sale del ayuntamiento bajo una lluvia de tomatazos. El “Cipotegato” es un personaje relacionado con los antiguos bufones, acompañaba a la procesión del Hábeas con un latiguillo para espantar a los chiquillos y gamberros. La actual celebración se debe a la presencia del “Cipotegato” cuando la corporación municipal acudía al ayuntamiento -antiguamente, muy cerca del mercado-, encarnando y sufriendo la burla del pueblo contra las autoridades.

- La fiesta de las abuelas:



En Adahuesca en el mes de junio, con reparto de la caridad: torta y vino.

- Romería del Pueyo:



En Barbasto, el 15 de Abril.

- Concurso de jota en Monzón:



En las fiestas de San mateo, del 20 al 24 de septiembre.

- Fiestas del Ángel:



Fiesta mayor de Teruel, el segundo domingo de julio, próximo al día de San Cristóbal, con el toro como protagonista. Están dedicadas al Santo Ángel, patrono de la ciudad, y rememoran la legendaria fundación de la ciudad por parte de unos caballeros aragoneses tras tomar la anterior fortaleza musulmana, a la que llegaron persiguiendo a un toro bravo que seguía una estrella. El festejo más popular es el toro ensogado, que corre por las calles entre quiebros de mozos, especialmente el lunes. Pero sobretodo, es una fiesta popular y callejera, con actuaciones, bailes, dances*, tracas y vaquillas.


- Fiestas del Jamón de Teruel:



Degustación de este producto en una fiesta popular de fines de septiembre.

- La Contradanza de Cetina:



Arcaica danza nocturna de máscaras, del 18 al 21 de mayo, de raíz pre-cristiana, y con restos de antiguos ritos agrícolas. Los danzantes llevan teas encendidas y un traje que asemeja un esqueleto, salvo el diablo que viste de rojo.


- Los Corporales de Daroca:



Procesión legendaria del día de Hábeas, con lluvia de pétalos al paso de las formas que, según la tradición, se convirtieron en sangre en 1239.

- San Roque de Calatayud:



Populosas fiestas a mediados de agosto, animadas por las peñas.

- San Lorenzo:



Patrono de Huesca, el 10 de agosto; multitudinarias y callejeras fiestas  dominadas por el verde de las peñas. Algunos actos tradicionales son el rosario de la aurora, la ofrenda de flores y frutos, las vaquillas y corridas de toros, y la procesión del santo, amenizada por los dances* del “paloteado”, de las cintas, de las espadas y “el degollau”.

- Hogueras de Santa Leticia: 



En Ayerbe, el 9 de septiembre, con hogueras, calderetas y toro de fuego en la plaza del pueblo.

- Dances: (danzantes):


Una de las costumbres festivas más importantes del pueblo aragonés, es el “dance”, en el que se combinan el folclore y el teatro, y que observa marcadas diferencias según la zona en que se lleva a cabo. Son de interés las “pastoradas” de Ribagorza, la “Morisma” en Aínsa y los dances de Sariñena, Ateca o Alloza y la Mojiganga de Graus.


Vinos y Gastronomía



Durante años, muchos vinos aragoneses se emplearon para fortaleces vinos más débiles de otras zonas productoras, tanto españolas como extranjeras. No obstante, el estereotipo del vino aragonés  ha quedado roto por la revolución que se produjo a principios de los 90 en la zona del Somontano, y ahora también en Cariñena, donde la ligereza y la diversificación varietal son sus mejores cartas de presentación.

Vinos Norteños



- D.O Campo de Borja
- D.O Somontano

La zona:


En el Valle del Ebro, se cultivaba la vid en el 500 a. De C y la historia habla de grandes producciones en el s. II a.de C. Los itálicos llegados a la zona trajeron consigo las técnicas de cultivo que rápidamente se extendieron por la comarca e influyeron en el cultivo de la vid, una actividad que siglos más tarde pasó su testigo a los monasterios de la Edad Media.
Los primeros indicios arqueológicos indican que los romanos cultivaban la vid y elaboraban el vino para sus soldados mientras duraban los asentamientos en Hispania. De hecho, muchos poblados actuales tienen su origen en aquella remota época y los restos arqueológicos encontrados hablan de un cultivo bastante extendido de la vid. De todos modos, el cultivo ordenado y definitivo se debe siglos más tarde, en el s.XII, una vez cerrado el periodo de la Reconquista, a la actividad de los monasterios. La primera referencia a la vid en la Edad Media aparece en los archivos del Monasterio de Veruela en documentos de 1203 donde constan las donaciones de viñas de Magallón. Los monjes mantuvieron contacto con los municipios colindantes y los señoríos, desarrollando la viticultura y propiciando un fuerte aumento de cepas en sus zonas de influencia. Esto también trajo consigo un cierto ordenamiento en la distribución y venta del vino para dar salida a la producción. La influencia de los monasterios fue muy destacada ya que regían las parroquias desarrollando la ganadería y la agricultura. Cuentan las crónicas que la región aragonesa era un gran paisaje donde abundaban los cultivos de vid, cereal, olivos, y almendros. Como todas las comarcas vitícolas, sufrió un revés con la plaga de la filoxera de la que tardó décadas en recuperarse.

Las bodegas:



En el Somontano hay un predominio absoluto de bodegas que son sociedades mercantiles,  todas ellas muy jóvenes en términos del sector, con unas pocas bodegas ya históricas. En Campo de Borja, las circunstancias de comercialización dieron paso en los años 50 al cooperativismo que hoy agrupa la mayor parte de la producción total de la D.O.

El vino:



Es tiempo de calidad. Los elaboradores buscan el mejor vino, pero sin perder el carácter de la tierra ni la tipicidad de las variedades con las que se elaboran los distintos vinos. Campo de Borja y Somontano se enfrentan al futuro con la vista puesta en la calidad.
Las palabras clave para describir las nuevas tendencias de los vinos Somontano y Campo de Borja son tecnología pulida, control, observación estricta de todos los procesos y una atención especial al viñedo y las posibilidades que desarrollan las distintas variedades en estas tierras. Es una apuesta por el futuro que ya ha empezado a traslucirse en los vinos comercializados actualmente. El predominio de la variedad garnacha ha dirigido las elaboraciones de Campo de Borja a tintos y rosados, donde se han conseguido buenas muestras de una elaboración cuidada. Se apuesta por los blancos elaborados con macabeo y hay una pequeña cantidad de moscateles dulces de nuevo cuño. El Somontano, por su lado, apuesta por la modernidad y cree firmemente en los coupages de las distintas variedades muchas aún en fase experimental, pero que ya han dejado ver unos vinos de nuevo corte muy adaptados al gusto actual.

- Un tinto joven de Campo de Borja, bien elaborado presenta unos aromas frutales y florales marcados. Son carnosos en boca con intensos sabores. La mayor parte de ellos elaborados con garnacha pero también en combinación con tempranillo y cabernet suavignon.
- El 75% de la superficie del viñedo de campo de Borja es de garnacha, seguido de algo más de un 13% de la tempranillo. Evidentemente, las elaboraciones son, en su mayoría, vinos tintos y rosados.
- Vinos monovarietales son los vinos elaborados a partir de la única variedad  de uva sin coupages de ningún tipo, aunque algunas D.O, autorizan la presencia de otras uvas en porcentajes mínimos.
- Somontano apuesta fuertemente por los vinos de calidad, especialmente los tintos con crianza. En los últimos diez años se han multiplicado por 14 la cifra de vinos elaborados bajo el amparo de la D.O.
- Estos vinos con personalidad propia no se arrendan ante los sustanciosos platos aragoneses. Son buena compañía para guisos  de cuchara, ternascos asados y a la amplia cocina de sabrosos despojos, la caza, las setas y un buen queso Trochón.

Denominaciones:


La D.O Campo de Borja fue establecida en 1980 y desde entonces es la garante de origen y la calidad de los vinos elaborados en la zona reconocida por su CR que agrupa 16 municipios.
Aprobada en 1984, la D.O Somontano apunta a la consolidación de jóvenes bodegas que en muy poco tiempo han conseguido dar un renombre a la zona. Su excelente reputación está ganad a base de buenos vinos cuya tercera parte ya se exporta.

Bodegas para visitar y comprar:



D.O Campo de Borja



Bodegas Bordejé (Ainzón)
Bodegas Caytusa (Ainzón)
Bodegas Santo Cristo (Ainzón)
Bodegas Borsao (Borja)
Antonio Dolosa (Fuendejalón)
Bodegas Aragonesas (Fuendejalón)
Agro-Frago (Magallón)
Bodegas Santo Cristo (Magallón)
Ruberte Hermanos (Magallón)
Ángel García (Pozuelo de Aragón)
José Luis Chueca (Tabuenca)

D.O Somontano



Bodegas Lalanne (Barbastro)
Bodegas Pirineos (Barbastro)
Viñas del Vero (Barbastro)
Bodegas Borruel (Ponzano)
Viñedos del Alto Aragón (Salas Bajas)

- D.O Calatayud
- D.O Cariñena



La zona:



En la villa romana de Carae (hoy cariñena) se bebía vino mezclado con miel en el s. III a. De  C. Y cuando más tarde, en el s. VIII, los árabes construyeron el estratégico Qalat Ayud (Castillo de Ayud), desde allí se podían divisar los cultivos de vid que había en el valle.
Ningún pueblo de los muchos que pasaron por estas tierras pudo con el viñedo cuyo origen se sitúa en la región llamada Celtíbera. Durante siglos, el cultivo fue pasando de unas manos a otras y beneficiándose, o sufriendo, distintas técnicas de cultivo, pero siempre se mantuvo presente en la geografía del Valle del Ebro. Sufrió sus altibajos durante la ocupación musulmana sin llegar a afectarle seriamente las prohibiciones coránicas.
Durante el reinado de Hakam II, se pensó arrancar el viñedo del reino, pero las dificultades que esta acción entrañaba hicieron desistir de su empeño al rey. Hasta nuestros días, no han llegado datos sobre los procedimientos de cultivo y vinificación de los musulmanes, y aunque es compresible que tan delicado asunto fuera eludido por los cronistas, los poetas árabes han dejado obras que nos permiten atisbar alguna pista de su historia. Durante la reconquista, los monasterios y las órdenes religiosas jugaron un importante papel en la expansión del viñedo en la zona. Los ejércitos cristianos recuperaban terrenos y los frailes, a retaguardia del ejército vencedor, establecían sus monasterios que casi siempre disponían de viñedos.
El vino siempre estaba presente en la comarca auque tenía que vérselas con los competidores vecinos que distribuían mejor sus vinos y estaban muy amparados por leyes proteccionistas.
El cultivo de la vid, de todos modos, quedaba un poco en segundo plano frente a la importancia de otros cultivos y no es hasta el presente siglo que el sector cobra el auge y la importancia de la que disfruta hoy en día.

Las bodegas:



Aragón puede muy bien ser un bastión de las cooperativas que durante los años 40 y 50 jugaron un papel fundamental en el desarrollo social y económico del sector agrario. Con muy poca tradición de bodegas a pequeña escala, los viticultores buscaban vender la uva a los elaboradores que se encargaban posteriormente, de comercializar el vino. El gran cambio ha sobrevenido cuando las cooperativas han asumido todo el proceso hasta su comercialización y se han hecho

necesario un enfoque orientado a la calidad, para ser competitivo en un mercado cada vez más exigente. Las mejores cooperativas se han dado cuenta de que el verdadero cambio está en la atención al viñedo, una gestión con criterios empresariales y una modernización de la tecnología elaborada.

El vino:


Un cambio de actitud frente al cultivo de la vid y las elaboraciones, han llevado a conformar un perfil distinto, más actual, a los vinos tanto de Calatayud como de Cariñena.
Olvidados ya los tiempos en que éstos se describían como vinos recios y robustos, que alcanzaban los 16º y se presentaban cubiertos como la tinta, estos vinos empiezan a despuntar con elaboraciones actuales, donde su prioridad no es ni el color ni el grado, sino la calidad.
Se aprovecha un potencial que antes ni se hubiera imaginado.
Las bodegas muestran una clara tendencia a abandonar los graneles y las cifras hablan de una progresión constante en la comercialización de vino embotellado. La pasada década está marcada por un salto cualitativo. El viñedo es objeto de controles de maduración, de tratamientos, de idoneidad de vendimia y las prácticas enológicas modernas están a la orden del día. Para ello, se cuenta con tecnología y maquinaria nueva donde el paisaje de las bodegas está marcado por los depósitos de fermentación con control de temperatura y un parque de barricas que se renueva poco a poco.

- En superficie, la D.O Cariñena es la mayor de Aragón. Supone la mitad de las tierras amparadas por las cuatro existentes. En producción de uva y vino, representa más de la mitad del producto aragonés.
- El tipo de vino que más se elabora en cariñena es el tinto. El 42% de la producción procede de la variedad garnacha tinta, el 13% de la tempranillo y el 4% de mazuela, también llamada cariñena.
- Calatayud elabora vinos tintos, blancos y rosados, pero son éstos los que han crecido de un modo notable en los últimos años, adueñándose de parte del mercado ya que ofrecen una buena relación calidad-precio.
- El rosado de la D.O. Calatayud es un vino de color rosa muy vivo que en boca resulta muy afrutado y con un fácil paso de boca. Es perfecto para acompañar pescados de río, verduras y guisos con patatas.

Denominaciones:



En 1960. la D.O. cariñena se constituye como una D.O. de pleno derecho. Desde entonces, viene controlando las actuales 17.135 has. De viñedo que producen unos 45 millones de Kilos de uva al año. Su sede está en Ctra. de la Platera, 7 (Cariñena). En 1989, el CR de Calatayud aprueba finalmente su Reglamento y se constituye en D.O. Actualmente, ampara 7.300 has. Con una producción media anual de 20 millones de kilos de uva.
De las cuatro D.O. aragonesas, la más antigua es la histórica Cariñena y la más joven de todas, Calatayud.


Bodegas para visitar y comprar:



D.O. Calatayud



S.A.T Nº 2563 Niño Jesús (Aniñón)
Coop. San Gregorio
(Cervera de la Cañada)
Coop. Del Campo de San Isidro (Maluenda)
Coop. San Alejandro
(Miedes de Aragón)
Coop. Comarcal Virgen del Mar (Munébrega)
Bodegas Villarroya de la Sierra
(Villarroya de la Sierra)

D.O. Cariñena



Bodegas del Señorío (Almonacid de la Sierra)
Bodegas Ignacio Marín
(Cariñena)
Bodegas Perdiguer
(Cariñena)
Bodegas San Velero
(Cariñena)
Bodegas Solar de Urbezo
Bodegas San Bernabé de Cosuenda (Cosuenda)

Gastronomía



La gastronomía aragonesa es una constante más de la variedad que en todos los aspectos caracteriza a esta tierra. Se puede degustar desde la cocina más tradicional a la más sofisticada, pasando por una cocina casera, montañesa, en una relación calidad-precio, excepcional. En cualquier rincón de su geografía, puede el visitante deleitarse con unas sopas de ajo “en perolico” o una ensalada de cogollos con olivas negras, sin olvidar los exquisitos boliches con oreja de cerdo. Y en cuanto a pescados, están los deliciosos cangrejos de río con tomate, las truchas fritas con aceite y el bacalao al ajoarriero. El lomo de cerdo, el ternasco a la brasa, el pollo “a lo chillón” o el cordero a la pastora son los platos cárnicos más sobresalientes, sin olvidar las chiretas y los chorizos, longanizas, morcillas y jamones propios de cada zona. Unos huevos al salmorejo, unas migas a la pastora o unas pepitorias de perdices y codornices, y los adobos junto con artesanales quesos de cabra y oveja, completan este cartel gastronómico

En postres: fruta de la tierra, peras, manzanas o melocotones, el exquisito arroz con leche, las natillas, frutas escarchadas, frutos secos y melocotón con vino. Destacar en repostería las castañas de mazapán, el guirlache, los empanadicos y dobladicos, las torrijas, bizcochos, magdalenas y crespiños.

- Ligada a la tierra:



La cocina aragonesa, tiende en general, a ser “sencilla, severa y honrada” como ha sido calificada por muchos observadores de esta cocina regional.
De entre toda la variada lista de alimentos regionales destaca el cerdo como pieza fundamental de la cocina, dando lugar a una rica chacinería. No hay nada como estar en el Somontano pirenáico durante un invierno a la lumbre para probar morcillas, longaniza, tortetas y sustanciosos guisos a base de carnes y legumbres. El ternasco de Aragón es casi sinónimo de carne y el recetario regional permite concluir la preeminencia del ganado ovino en la región gracias a sus múltiples recetas de despojos y carnes. Famosa es la chireta, plato elaborado con tripa de cordero rellena de jamón, tocino y arroz. Las calderetas ocupan un lugar de privilegio al igual que la asadura. Los pollos camperos y las gallinas se recuperan y ya no hace falta echar mano de recuerdos infantiles, cuando éstos sabían a pollo.

- Tierra de pan:



El cereal fue siempre de gran producción y consumo en esta zona. De ahí la proliferación de panes, masas reposteras y la entronización del pan. Desde antiguo se legisló para asegurar el pan. Muestra de su presencia en todo momento es el plato ancestral de migas. Las migas de canas, las de Teruel, o las de pastor, inmutables a través de los tiempos sólo varían en la mano del cocinero y las proporciones de ajo.

El empanadico o farinoso, las manzetas los picos de pato y los pasteles de Biarritz de Barbastro, hablan de la tradición cerealista que ha dado lugar a una pastelería centenaria.
En el s. XVIII se soñó con hacer navegable el Ebro para dar salida a las excelentes cosechas de trigo. El buen cereal de Jaca se canjeaba por vino del Somontano oscense y para los más necesitados, se elaboraba el pan franco que se vendía en tahonas señaladas. Actualmente mantienen su fama el pan de moños de Huesca, las roscas de Borja, el bisalto de Calatayud, el pan de cinta, de estrella, el pan hueco de Hijar o la guitarra Cariñena.

- Lechuga:



En el S. XV, en los libros de Collidas o Recaudación de Alcañíz aparece recogido el comercio de la leytuga, de la que se cultivaban diversas variedades según la época del año. Muy popular desde siempre. En Aragón, no sé concibe una ensalada sin lechuga y de hecho, la más famosa es la ensalada aragonesa con mucha lechuga. La variedad rizada, compacta, se cultiva en la huerta de Huesca y la alargada de hoja ancha se reparte por toda la geografía.

- Oro aragonés:



Un rápido vistazo a los últimos 200 años deja ver el culto a la tradición del cultivo del olivo mantenido, aunque en menor medida, hasta hoy en Aragón. El olivar que era toda esta zona, se concentra, actualmente en las comarcas de Teruel, Zaragoza, Belchite, Borja, Jalón, Bajo Cinca y Litera, Somontano de Barbastro y de la Hoya, donde la variedad empeltre es la principal.

- Manjares de siempre:



La fruta del bajo Aragón, tanto en cantidad como en calidad, se lleva la palma y ya gozaba de prestigio en la antigüedad. Los testimonios de Marcial han dejado constancia de la bonanza de la huerta, mencionando la de Campiel.
Hay documentos medievales del s.XV, donde se alaban los priscos o duraznos, que así llamaban a los melocotones, las pomas (manzanas) y las níspolas (nísperos) los membrillos que daban lugar al codonyat (carne de membrillo) y las cermenias (variedad de pera primaveral). Con toda esta tradición, no es de extrañas la importancia de la fruta y la fama de dulces como las frutas escarchadas o las frutas de Aragón, confitadas y bañadas en chocolate. Los territorios donde se cultiva más y mejor fruta ya destacaban en el s. XVIII. En Campiel, por ejemplo, ya no existen los melocotoneros de los que hablaba el ya citado poeta romano, aunque su nombre se perpetúa en una variedad muy apreciada. Aragón sigue manteniendo su buena reputación frutícola con recetas importantes de repostería y dulcería local.

- Conservas secas:



La fruta y las verduras secas son muy apreciadas en la comarca. Los orejones y demás frutas se comen solas o acompañadas de frutos secos y queso. Se utilizan en postres tradicionales cuando recobran su textura tras ser remojados en leche o agua, el día anterior. Algunas hortalizas, como el tomate y los pimientos secos, se aprovechan fritas en aceite muy caliente, tras has haberlas dejado en remojo previamente.

- Peces y peces:



El pescado de río tiene buen arraigo en la zona y se cuentan cientos de elaboraciones, especialmente para las truchas  (escabeche en Albarracín, fritas o rellenas en Benasque, guisadas en el Alto Aragón, con jamón y guindilla en Zaragoza).
Ocasionalmente, se encuentran buenos lucios y carpas pero los barbos, las madrillas, las tencas, las ranas o los cangrejos de los que hablan los recetarios ya no se dejan ver. Sin embargo, el bacalao, el cogrio (excelente a la bilbilitana) o las humildes y deliciosas sardinas de cubo se mantienen inalterables.

- Tierra de dulce:



La repostería aragonesa se ha mantenido gracias a la fuerte presencia del cereal en la región y muchas recetas son tan antiguas como el reino. Ya en el s.XI hay constancia de que en las alifaras, acto formal en el cual se cerraba un trato, no faltaba el vino ni las neulas. Éstos eran unos barquillos que dieron origen al oficio de nieblero, especialmente en Navidad, donde iban por las casas ofreciendo sus servicios.

Opinión personal



Aragón… todo un mundo… todo un mundo de posibilidades que la Comunidad Autónoma de Aragón sabe aprovechar…
En mi opinión creo que Aragón potencia todo lo que tiene, sabe que no puede dedicarse a un turismo que busque lo que se busca normalmente en España, sol y playa, y por eso se dedica a un tipo de turismo interesado por la cultura, las costumbres, la ecología….
Cada provincia tiene su encanto y sabe como enseñarlo, sabe como mostrar todo lo bueno que tiene y lo mejor es que sabe lo que tiene. Aragón es un tesoro de posibilidades donde cada joya es mejor que la anterior.
Escoger en Aragón es difícil ya que tienes sus posibilidades son muy amplias, todo está bien estructurado y al mismo tiempo visitar Aragón es tener la posibilidad de hacer muchas cosas.
Turismo cultural, turismo ecológico, turismo deportivo, las posibilidades ofrecen al consumidor todo lo que necesita, y sabe, con garantías, que quedará satisfecho, ya que no solo lo que busca es de calidad sino que los “complementos” que necesita, los encuentra sin problema alguno.

Escogí Aragón porque este verano tuve la oportunidad de conocer una pequeñísima parte de esta comunidad y me fascinó, pero hoy que termino este trabajo puedo decir que me queda mucho por descubrir, que Aragón es todo un mundo para aquellos a los que nos gusta aprender y dejar que nos enseñe, puedo decir que Aragón es una historia donde el final no se puede encontrar ya que, nunca llegas al final de todo lo que puede ofrecerte.

Bibliografía



- Internet:
www.aragon.net
www.aragonesasi.com
www.aragob.es
www.turismo.zaragoza.com

- Nueva Enciclopedia Universal Carroggio (Tomo 2)
- Gran enciclopedia Catalana (Tomo 3)
- El Libro del Vino. Ed. Las cosas de casa.
- En torno al vio. Edita: taller de Editores S.A
- Revista Viajes -National Geogrhapic-
Números: 2,3,4,6,7,9
- Y la información enviada por:
- Departamento de Cultura y Turismo de Zaragoza.
- Patronato provincial de Turismo de Zaragoza.





Creative Commons License
Estos contenidos son Copyleft bajo una Licencia de Creative Commons.
Pueden ser distribuidos o reproducidos, mencionando su autor.
Siempre que no sea para un uso económico o comercial.
No se pueden alterar o transformar, para generar unos nuevos.

 
TodoMonografías.com © 2006 - Términos y Condiciones - Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. Creative Commons License